El protagonista indiscutible de la prensa de este viernes no es otro que el siempre mediático juez Garzón que con sus iniciativas polémicas e insólitas ha vuelto a conseguir su principal objetivo: saltar a las primeras páginas de los diarios nacionales. El magistrado se ha declarado competente para investigar los crímenes de la guerra en un auto en el que a su juicio, sólo un bando ejerció la barbarie ya que la investigación de Paracuellos no parece interesar al juez. Para ello, ha pedido los certificados de defunción de Franco y de varios de sus generales así como de mandos falangistas de la época. Es tal el despropósito del juez "estrella" que la Fiscalía recurrirá esta decisión. Así, la prensa se divide entre el esperpento protagonizado por Garzón y los que como El País creen que ningún estado puede borrar sus crímenes. Pero, la pregunta es si ahora es válido revocar una amnistía para juzgar a uno de los bandos de la guerra.
ABC: "Garzón abre juicio al franquismo", "Desmantelada una red de marroquíes que ayudó a huir a terroristas del 11-M", "Y el ganador fue... Joe, un fontanero de Ohio", "Caso Mari Luz: los presidentes de Audiencia y los fiscales apoyan el 'paro' del día 21" y "El PSOE prepara un marco legal para fusionar Cajas de distintas autonomías".
En su editorial "Tribunal de excepción", afirma que "el juez Garzón estaba jugando con la opinión pública, porque ya se consideraba competente -y actuaba como tal- para investigar" las desapariciones del franquismo "desde que recabó de asociaciones e instituciones las listas de fusilados y desaparecidos", pero añade que "el auto que ayer dio a conocer ha elevado hasta lo insólito la disposición de este juez para crear un derecho penal a la medida de sus fijaciones, con el riesgo cada vez más cierto de convertir su juzgado en un auténtico tribunal de excepción donde no se respeten los principios de legalidad penal y de seguridad jurídica".
EL MUNDO: "Garzón da 10 días al registro para que certifique si Franco ha muerto", "El juez detiene a otros ocho islamistas a los pocos días de las absoluciones de la 'operación Nova'", "McCain mejora en el debate pero no compensa la ventaja que le lleva Obama", "El Ibex pierde todo lo ganado tras el plan de rescate y Wall Street rebota", "Los despedidos de Nissan piden el mismo trato que los bancos" y "Imputado por malversación un ex consejero de Jaume Matas".
En su editorial "La truculenta garzonada crece hasta el delirio", se refiere al juez Baltasar Garzón, que se ha declarado competente para investigar las desapariciones durante la Guerra Civil y la dictadura franquista y dice que su auto es "sencillamente delirante, un estadio más en su truculenta garzonada, basada en falacias y sofismas que provocaron ayer la hilaridad en el mundo del Derecho". Afirma que "la Fiscalía ya ha anunciado que lo va a recurrir, solicitando que sea el Pleno de la Audiencia quien se pronuncie. Estamos convencidos de que rechazará esta insólita iniciativa de Garzón que, como todo misionero que ha perdido la fe, instrumentaliza el derecho en favor de sus ansias de autobombo. La resolución de Garzón es una demostración de que hasta el más absurdo de los disparates puede ser argumentado jurídicamente pese a ir contra la evidencia y el sentido común".
EL PAÍS: "Garzón abre la primera causa de la historia contra el franquismo", "Botín culpa del caos financiero a los excesos de la banca", "Obama acelera hacia la Casa Blanca tras ganar a McCain el último debate" y "El mundo escolar valenciano se enfrenta a Camps por Ciudadanía".
En su editorial "Franco en el banquillo", señala que "la decisión de Garzón supone, como él mismo recoge en su auto, "una forma de rehabilitación institucional ante el silencio desplegado hasta la fecha". Aquí radica el valor fundamental de la iniciativa para las víctimas del franquismo y sus familiares, más allá del recorrido que en los tribunales tenga el procedimiento iniciado por Garzón, amenazado por el recurso de la fiscalía. Frente a los que arguyen la falta de encaje de esta iniciativa en el marco jurídico español y de quienes, como el PP, acusan a Garzón de montar un espectáculo a costa de reabrir viejas heridas, sólo cabe recordar un principio de cualquier democracia: ningún Estado puede borrar sus propios crímenes".
LA RAZÓN: "El CIS muestra que la economía es el principal problema de los españoles", "Garzón pone en marcha su causa general" y "La Policía detiene a doce islamistas y desarticula una red que ayudó a huir a cinco implicados en el 11-M".
En su editorial "Proceso a ninguna parte", dice que "desde una perspectiva estrictamente judicial no se entiende el empecinamiento de Garzón en llevar adelante un sumario por el callejón sin salida en que se ha metido. Habrá que buscar, tal vez, otras motivaciones en su actitud. No cabe duda de que si se hallaran los restos mortales de Lorca, por ejemplo, la repercusión internacional de la noticia sería abrumadora y ocuparía las primeras páginas de todos los medios. Y durante muchos días, se agitaría con propósitos no precisamente de reconciliación uno de los grandes iconos de la España que se desgarró en una guerra civil".
LA VANGUARDIA: "Cae la célula que ayudó a los huidos del 11-M", "Botín rechaza que el Estado entre en el capital de los bancos" y "Obama supera la ofensiva de McCain"
En su editorial sobre el resultado el tercer debate en las elecciones en Estados Unidos afirma que "Aquella voluntad más combativa de McCain, que pareció tomar ventaja de entrada, a medida que transcurría el debate y comprobar que no hacía mella en su adversario fue derivando hacia un tono irritado y nervioso, lo que favoreció a Obama, que supo transmitir la trabajada imagen de líder sólido, con capacidad para resolver los problemas de los estadounidenses y que su oponente trató en vano de desmontar. De ahí que las encuestas posdebate fueran favorables al senador por Illinois".
EL PERIÓDICO destaca como titulares de primera página: Garzón investigará las muertes del franquismo", Cae una célula de Al Qaeda que cobijó a terroristas del 11-M" y "Obama encaja en el último debate los ataques de McCain"