El inicio del juicio a Sadam Husein, la decisión de la fiscalía española de recurrir la decisión del juez español en dictar la captura de tres 'marines' por la muerte del cámara José Couso, la polémica política desatada entre Pasqual Maragall, el PP y un sector del PSOE son las principales noticias que destacan en portada los periódicos nacionales. Las declaraciones de Guerra sobre el Estatut también destacan en los periódicos junto con la sesión de control al Gobierno. El País abre en portada con una nueva subida de precios, esta vez de la electricidad. Titula el diario de Prisa: "El Gobierno planea subir la electricidad más de un 3 por ciento en 2006".
ABC: "Guerra coincide con el PP: el Estatuto es una reforma parcial de la Constitución". "El juez Pedraz dicta la captura de tres 'marines' por la muerte de Couso". "Empieza el juicio a Sadam: 'Usted ya sabe quién soy. ¡El presidente de Irak!". "Los hechiceros de Senegal 'bendicen' el viaje de los 'sin papeles'". En el editorial "Banquillo para un genocida" afirma sobre el inicio del juicio a Sadam Husein que "la presencia de observadores internacionales y de medios de comunicación jugará un papel decisivo para valorar si Sadam Husein va a recibir o no un juicio justo. Presiones sobre los jueces, sin duda, las habrá, pero es probable que estos jueces sientan más la presión de las poblaciones chií y kurda, masacradas por Sadam, y teman más los atentados del terrorismo suní e integrista que cualquier otro tipo de influencia externa".
EL MUNDO: "Rajoy pide a los españoles que 'digan lo que piensan' del Estatuto catalán". (Sadam Husein): "No responderé a este tribunal, sigo siendo presidente del Irak". "El juez Pedraz ordena la captura de tres militares e EEUU por 'asesinar' a Couso". En "Un juicio a un tirano con demasiados aires de venganza" afirma que "los deseos de venganza que puedan tener chiíes y kurdos en Irak, tras sufrir décadas de acoso y muerte bajo el mando de este tirano, son ciertamente comprensibles. Sin embargo, se estaría cometiendo un irreparable error si se instrumentalizara la Justicia para darles satisfacción".
EL PAÍS: "La falta de testigos por miedo retrasa el juicio a Sadam", "El Gobierno planea subir la electricidad más de un 3 por ciento en 2006", Mahmud Abbas: "Bush nos ha prometido utilizar sus buenos oficios ante los israelíes", "Eduardo Haro Tecglen muere a los 81 años" y "El PP acosa a Zapatero en el Senado y el Congreso por el Estatuto catalán". En el editorial "Culpable, pero no así" afirma sobre el juicio a Sadam Husein que "dada la inexistencia de un Estado digno de tal nombre, la realidad de la ocupación y el hecho de que el Tribunal Internacional no tiene competencia para juzgar situaciones anteriores a su entrada en vigor en 2002, el proceso contra Sadam debería haberse celebrado bajo los auspicios de la ONU (aunque la invasión no los tuvo) y a cargo de un tribunal internacional 'ad hoc', como lo fue para Ruanda o la ex Yugoslavia".
LA RAZÓN: "Zapatero, después de dos avisos, decide neutralizar a Maragall". "Sadam desafía al tribunal y se declara inocente". "Las vacunas contra la gripe común empiezan a escasear en las farmacias". "Don Felipe viajó solo a Asturias y Doña Letizia podría llegar mañana". "La sociedad catalana reclama conciliar la familia y el trabajo". En "A Maragall ya sólo le apoya Maragall" afirma que no es asumible que la CEOE y "buena parte" del socialismo "arremetan abiertamente contra el proyecto del 'tripartito'" y no se permita la opinión de los principales organismos consultivos del Estado, lo que puede producir un "efecto dominó".
LA VANGUARDIA titula en portada "Mas propone elecciones para superar la crisis institucional", "La Audiencia pide detener a tres militares norteamericanos por la muerte de Couso en Iraq" y "Saddam desafía al tribunal que le juzga por una matanza de chiíes". En su editorial titulado "Mas, institucional" afirma que "Maragall, pese al cierre de filas del tripartito, ha provocado una crisis que no sólo erosiona su autoridad, sino que debilita la credibilidad catalana en un momento histórico singular. Una actitud de incomunicación, en expresión de Piqué, que ha hecho que el president se alejara de realidad, con la pérdida de aliados en su propio campo y el deterioro de la imagen de Catalunya en el resto de España. La crisis continúa abierta".