RIVAS VACIAMADRID
Asalto a una iglesia
Hay cosas que se ven venir sin necesidad de un especial don profético; basta sencillamente con aplicar el sentido común. Resulta dramático ver cómo algunos se empecinan en sus posturas y cegados se dirigen al desastre perfectamente previsible. Lo peor es cuando se trata de políticos que arrastran a los demás consigo, pero esto sólo es posible si la sociedad se deja llevar. Aunque es verdad que ellos tienen su responsabilidad, no menos cierto es que los ciudadanos no podemos nunca hacer dejación de lo que nos corresponde, que es, entre otras cosas, tener criterios propios y vigilar y controlar al poder.