Dona 114 litros de sangre
Un ciudadano chino de Jinan, provincia oriental de Shandong, ha donado en seis años 114 litros de sangre, más de 20 veces la que tiene su cuerpo, informó este miércoles el diario oficialista China Daily. El hombre, llamado Li, está en la cincuentena y empezó a donar sangre en marzo del año 2000, con una frecuencia tal que se le ha formado un gran callo en la zona del brazo donde le pinchan.
China tiene una gran carencia de sangre y el Gobierno lleva a cabo agresivas campañas para concienciar a los ciudadanos de la necesidad de solidarizarse con la donación.
En el país asiático, donar sangre ha estado siempre mal visto porque la medicina tradicional china entiende que se pierde el "Qi", la energía del cuerpo, y que no es natural reducir la cantidad de sangre en las personas. Por eso, durante la década de 1990 se pagaba a los donantes a cambio de su sangre, lo que unido a la falta de controles causó una notable propagación del VIH, fundamentalmente en la provincia central de Henan, lo que ha acrecentado la repulsa de los chinos a donar.
Los hombres de la prehistoria bebían cerveza en sus fiestas
El director de las excavaciones del yacimiento de Ambora (Soria), Manuel Rojo, ha descubierto restos de cerveza en dos depósitos excavados, revelando así la existencia de esta bebida en la época prehistórica. El descubrimiento se plasma en la obra de Rojo titulada “Un brindis con el pasado. La cerveza hace 4.500 años en la península”, presentada este miércoles en el Museo Numantino. Escrito que se publica después de varios años de investigaciones en el yacimiento soriano.
El artista británico Damien Hirst, conocido por sus instalaciones de animales conservados en formol, ha dado una vuelta más de tuerca con su última instalación, inaugurada este miércoles al público en la galería Gagosian, de Londres. Hirst, que se ha hecho famoso y multimillonario con vacas y tiburones disecados y exhibidos en vitrinas como otras tantas obras de arte, presenta esta vez un tríptico con el título de "La tranquilidad de la soledad", con ovejas muertas como protagonistas.
La primera oveja aparece sentada en un inodoro, en actitud agónica, con una de las patas delanteras apoyada en el lavabo mientras en la otra lleva clavada una jeringa. El segundo animal está colgado, mientras que el tercero parece vomitar en un retrete.
En la exposición figura también una de las instalaciones más famosas, y para muchos, repugnantes, del artista, la titulada "Mil años", de 1990, en la que unas larvas se convierten en moscas que se alimentan de una cabeza de vaca igualmente encerrada en una vitrina. Algunos de los famosos que acudieron a la fiesta inaugural, de carácter privado, declararon que las instalaciones les habían resultado "vomitivas", informa el vespertino Evening Standard .