"Un brazo" por cuatro litros de gasolina
El dueño de una gasolinera estadounidense ha decidido tomarse con humor la última subida de precios del combustible. Así, desde el pasado martes en su estación de servicio se puede leer que los precios de la gasolina son "un brazo", "una pierna" o "un recién nacido". "Pasé años en poner (cifras) que nadie tenía ganas de ver (...). Yo tengo ganas de hacer reír", declaró Steve Grosse, gerente de una estación de servicio en Manhattan Beach, en el sur de Los Angeles, a la cadena local ABC7.
A partir de ahora, en su gasolinera hay que pagar "un brazo" a cambio de un galón (3,78 litros) de gasolina normal, pero si el cliente la quiere premium deberá dar "un bebé". Actualmente el precio del galón de combustible está en 3,50 dólares en California, tres veces más que en 2001.
Deberes de 1.200 años
Un texto escrito por un niño hace 1.200 años y que ha sido hallado en la región china de Xinjiang (noroeste) es, según los expertos, la tarea escolar más antigua nunca antes encontrada en el país, informó este miércoles la agencia oficial Xinhua. El texto, escrito en la parte de atrás de un documento oficial, fue descubierto cerca del oasis de Turfan y es de la época en que gobernaba la dinastía Tang (618-907), uno de los periodos cumbre para la cultura y la educación en China.
Según el experto Zhu Yuqi, uno de los encargados en analizar el documento, se trata de una copia -por encargo de un profesor- de dos poemas, uno anónimo y otro de Cen Derun, un famoso literato de los siglos IV y V.
Los poemas de las diferentes dinastías han sido utilizados a lo largo de toda la historia de China como material para la enseñanza de caligrafía, lengua y literatura, al igual que hoy en día. Desde hace siglos, los profesores chinos consideran que copiar poemas y memorizarlos es la mejor forma de mejorar la caligrafía de los estudiantes y ejercitar la memoria.
Aunque no todos los caracteres escritos por el niño se conservan, todavía se pueden leer palabras como "agua", "corriente arriba" y el nombre del poeta Cen. Cada carácter está escrito tres veces, lo que refuerza la teoría de que se trata de un ejercicio, y el niño utilizó para escribirlo tinta y pincel.
Aunque el documento fue hallado en 2004, no atrajo la atención de los arqueólogos hasta fechas más recientes. Tras meses de análisis, los expertos determinaron que se trataba de una tarea escolar, un tipo de documento del que quedan muy pocos ejemplos en China, dado que los papeles en los que se solían escribir raramente se conservan con el paso del tiempo.
El seco clima de Turfan, en el borde de la zona desértica de Kuruktag, ayudó a que estos "deberes" se conservaran durante más de un milenio.
El colegio de Harry Potter inspira el nombre de un dinosaurio
Una nueva especie de dinosaurio, descubierta en Estados Unidos, ha sido bautizada con el nombre de "Dracorex Hogwartsia" en honor a la escuela "Hogwarts", donde estudia Harry Potter, el personaje creado por la escritora británica J.K. Rowling, informa este miércoles el diario "The Times". Los restos de este dinosaurio, de 66 millones de años, que se mostrarán en el museo infantil de Indianápolis (EEUU), son tan parecidos al dragón con el que se enfrenta el aprendiz de mago en el libro "Harry Potter y el cáliz de fuego", que sus descubridores han decidido ponerle ese nombre.
"Es el honor más inesperado que he recibido desde la publicación de los libros de Harry Potter", dijo al periódico J.K. Rowling. La escritora británica afirmó que se siente "encantada de que 'Hogwarts' haya dejado su pequeña marca en el mundo fascinante de los dinosaurios", y agregó que sabe "más de paleontología de lo que muchos piensan porque su hija mayor está obsesionada con los 'Utahraptor'".
Rowling indicó que el ejemplar estadounidense se parece a una de sus creaciones, el "Colacuerno húngaro", con el que Potter se enfrentó en una de sus aventuras.
El paleontólogo Robert Bakker dijo, por su parte, que el dinosaurio tiene "una cabeza blindada con una especie de configuración mágica, erizada de protuberancias, pinchos, cuernos y crestas". "Estaba observando el cráneo el pasado verano y el nombre de 'Hogwartsia' se me pasó por la cabeza", explicó el científico.