Así fue el proceso de selección que pasó la estudiante de Sevilla detenida por asesinar a la anciana que la acogió
Ana María, la anciana fallecida en el incendio, ya había participado con anterioridad en el programa de acogida de estudiantes.
La madrugada del pasado 14 de enero, un incendio en una vivienda de la calle León X de Sevilla acabó con la vida de una anciana de 86 años. La mujer sufrió quemaduras graves, una intoxicación por inhalación de humo y una parada cardiorrespiratoria tras declararse el fuego en su domicilio. Aunque fue atendida de urgencia, falleció horas después a causa de las lesiones.
Días más tarde, la Policía Nacional detuvo a la persona con la que compartía piso, una estudiante de la Universidad de Sevilla que residía con ella dentro del programa de convivencia intergeneracional que gestiona el Servicio de Atención a la Comunidad Universitaria (SACU). La joven está acusada, presuntamente, de haber provocado el incendio que derivó en la muerte de la anciana, un suceso que ha sacudido tanto al entorno familiar de la víctima como a la propia institución académica.
La familia de Ana María explicó en un comunicado que la anciana ya tuvo a otra estudiante alojada en su casa durante el curso 2024-2025, con la que la experiencia resultó "extraordinaria", lo que animó a Ana María a repetir en el programa al inicio de este curso.
Sin embargo, después de dos meses de convivencia con la ahora detenida, la relación comenzó a deteriorarse con el paso de las semanas. Aunque al principio el trato fue correcto, la anciana empezó a mostrar su malestar por determinadas actitudes de la inquilina. Ante esta situación, la familia pidió a la Universidad un cambio de estudiante al considerar que "la convivencia con esta persona no estaba siendo la esperada", solicitando así el traslado de residencia de la alumna, comunicándolo tanto a la institución como a la inquilina.
Así es el protocolo de selección de estudiantes
Más allá de la investigación judicial, el caso ha puesto el foco en el funcionamiento y los mecanismos de selección de uno de los programas sociales más veteranos y reconocidos de la Universidad de Sevilla, activo desde 1992. La iniciativa ofrece alojamiento gratuito a estudiantes a cambio de compañía y apoyo en tareas cotidianas a personas mayores, con diversidad funcional o familias con cargas, sin contraprestación económica.
El acceso al programa comienza con un formulario exhaustivo que los alumnos deben cumplimentar. Además de los datos personales y académicos, se incluyen preguntas destinadas a perfilar la personalidad del solicitante, su experiencia previa fuera del hogar familiar y su capacidad de adaptación a una convivencia compartida.
El proceso también exige detallar experiencias previas con personas mayores o con discapacidad, así como preferencias sobre el tipo de convivencia. Los estudiantes deben indicar, además, qué tareas estarían dispuestos a realizar, desde compañía y recados hasta acompañamiento médico o supervisión de la medicación. Con esa información, la Universidad coteja perfiles y busca situaciones compatibles. La convivencia solo se formaliza cuando ambas partes están de acuerdo, ya que la pareja se forma por "mutuo acuerdo", según subrayan desde la institución.
"Un caso aislado con consecuencias terribles"
Para la Universidad de Sevilla, el asesinato supone un golpe directo a la reputación de un programa del que se han beneficiado alrededor de 1.100 personas en más de tres décadas. La rectora, Carmen Vargas, expresó este martes ante los medios su consternación y defendió que se trata de "un caso aislado con consecuencias terribles", insistiendo en que no debería empañar la confianza general en la iniciativa.
No obstante, la rectora anunció una revisión de los protocolos para valorar si es posible afinar aún más los criterios de selección, aunque recordó que ya se realizan entrevistas previas tanto a estudiantes como a personas acogedoras. También recalcó que, cuando alguna de las partes solicita poner fin a la convivencia, la respuesta suele ser rápida y se gestiona en cuestión de días, un proceso que en este caso se había iniciado la semana anterior a los hechos.
La propia rectora admitió que la comunidad universitaria se encuentra "en shock" y trasladó de nuevo sus condolencias a la familia de la víctima, confiando en que la investigación judicial esclarezca pronto lo ocurrido.
Actualmente, 18 estudiantes participan este curso en el programa de convivencia de la Hispalense. Todos ellos firman un acuerdo donde se establecen las normas del día a día y se deja claro que las tareas asumidas no pueden interferir con sus obligaciones académicas.
Lo más popular
-
Cuba declara una "emergencia internacional" -
¿Qué le pasa a Gustavo Petro con el sexo y el alcohol? -
Muere Patricia, la opositora herida en el choque de trenes de Adamuz: ya hay 46 fallecidos -
La batalla más cruenta entre PP y Vox se libra en Europa -
Cuando una ciudad que ni siquiera es capital de provincia lo tiene todo, incluso dos catedrales
Ver los comentarios Ocultar los comentarios