
El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha puesto en marcha una estrategia para lograr que la rentabilidad de la industria turística repercuta con mayor intensidad en el tejido comercial y empresarial de la isla. A través de la Consejería de Comercio y Consumo, la Administración insular ha desplegado una agenda de trabajo en Málaga para estudiar sobre el terreno modelos de gestión consolidados en la Costa del Sol. Las reuniones mantenidas con la Asociación de Hosteleros de Málaga (Mahos), la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), la entidad pública Turismo y Planificación Costa del Sol y la Cámara de Comercio malagueña han permitido identificar herramientas clave para favorecer la colaboración directa entre establecimientos hoteleros, restauración y comercios tradicionales.
Herramientas digitales, gastronomía de cercanía y análisis del gasto
Las sesiones de trabajo permitieron profundizar en iniciativas concretas destinadas a diversificar el consumo de los visitantes y canalizarlo hacia las pymes lanzaroteñas. Entre las líneas estratégicas destacan el diseño de rutas gastronómicas sustentadas en el producto de cercanía, el fomento de acuerdos comerciales entre complejos turísticos y tiendas de proximidad, y la aceleración de la digitalización en recintos abastos y pequeñas empresas. Asimismo, la delegación insular evaluó el uso de herramientas tecnológicas de análisis de datos para conocer con precisión las pautas de consumo de los turistas. Esta información permitirá al tejido empresarial adaptar su oferta a la demanda real, optimizar promociones y aumentar las ventas directas durante la estancia del visitante.
Foro empresarial en la isla para la transferencia de conocimiento
Como resultado de esta ronda de trabajo, las entidades participantes han acordado la organización de un encuentro empresarial en Lanzarote antes de que concluya el año. Este foro servirá de plataforma para transferir de forma directa al sector productivo local las experiencias y herramientas testadas en el mercado andaluz, abriendo vías para que hoteles y comerciantes elaboren propuestas conjuntas. Desde la institución insular se defiende que la actividad turística y el comercio local no pueden gestionarse como realidades separadas. El objetivo prioritario radica en articular un modelo coordinado que fortalezca la competitividad de las pequeñas empresas, garantice el empleo y multiplique el impacto positivo del turismo en la economía de la isla.

