
La locución se utiliza para referirse a situaciones que se vuelven excesivas o superan lo tolerable. La Real Academia Española (RAE) ha vuelto a abordar una construcción que aparece con frecuencia en el habla cotidiana y en los medios de comunicación, y que no siempre se emplea de forma adecuada.
Se trata de una expresión fija del idioma que, pese a su uso extendido, suele presentar variaciones que no se ajustan a la norma y que cambian su forma original.
Un uso que genera dudas
En textos y conversaciones es habitual encontrar formulaciones como esto ya pasa de castaño a oscuro o la situación ha pasado de castaño a oscuro. Estas variantes conviven con la forma considerada correcta, lo que ha contribuido a la confusión.
El problema, según las obras académicas, no está en el significado general de la expresión, sino en la estructura interna que se emplea para construirla.
Qué señala la norma
El Diccionario panhispánico de dudas indica que la locución correcta es pasar de castaño oscuro, sin preposición intermedia. Se emplea para describir situaciones que resultan excesivas, graves o que han ido demasiado lejos.
La clave está en que castaño oscuro funciona como una única denominación de color dentro de la gama del castaño, no como dos extremos entre los que se produzca un cambio.
Por qué se produce el error
La RAE explica que la forma incorrecta puede deberse a la interpretación del verbo pasar como un movimiento entre dos puntos. Esa asociación lleva a introducir la preposición a, aunque no forme parte de la locución establecida.
Sin embargo, en este caso no se trata de un tránsito entre estados, sino de una expresión consolidada con un significado figurado ya fijado.
