
La empresa española Integrasys se ha incorporado al Tech Force de Ucrania, una iniciativa tecnológica destinada al desarrollo de capacidades avanzadas de defensa. La compañía española se convierte así en la única firma nacional integrada en esta red, formada por empresas tecnológicas y militares que colaboran para acelerar la innovación en defensa y reforzar el futuro escudo aéreo multicapa europeo frente a amenazas cada vez más complejas.
La Tech Force reúne a más de ochenta compañías centradas en el diseño, validación y despliegue de tecnologías militares avanzadas. Esta estructura permite probar soluciones directamente en escenarios reales y adaptarlas a las necesidades detectadas durante la guerra. El proyecto está especialmente orientado al desarrollo de sistemas capaces de responder frente a drones, misiles y amenazas vinculadas a la guerra electrónica moderna.
Integrasys aportará capacidades relacionadas con comunicaciones satelitales, inteligencia artificial, monitorización del espectro electromagnético y sistemas antidrones. Según recoge la nota de prensa, la compañía trabaja en herramientas destinadas a detectar interferencias de señal, analizar imágenes y mejorar el conocimiento situacional en operaciones militares. Estas capacidades buscan reforzar la protección aérea y facilitar respuestas más eficaces frente a ataques coordinados sobre infraestructuras críticas.
La empresa española mantiene presencia en Ucrania desde el año 2023 mediante un Centro de Excelencia situado en Kiev. Desde esa estructura colabora directamente con las Fuerzas Armadas ucranianas para adaptar tecnologías a necesidades reales del campo de batalla. La integración en el Tech Force permitirá ampliar esa cooperación y acelerar la validación de soluciones militares en un entorno operativo marcado por la continua evolución.
El modelo de trabajo impulsado por Ucrania permite colaborar con más de sesenta unidades militares encargadas de proporcionar información operativa sobre el funcionamiento de las tecnologías desplegadas. Este sistema facilita adaptar rápidamente las capacidades desarrolladas y reducir los tiempos necesarios para introducir mejoras técnicas. La experiencia acumulada durante la guerra ha convertido al ecosistema tecnológico ucraniano en un referente europeo para probar capacidades militares avanzadas.
