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La prensa de un vistazo

Daniel Gascón, en 'El País': "Si Ábalos es responsable de Koldo, Sánchez es responsable de Ábalos"

La trama de las mascarillas se enreda cada día más, los nombres se suceden y lo sorprendente es cómo no se había sabido antes.

La trama de las mascarillas se enreda cada día más, los nombres se suceden y lo sorprendente es cómo no se había sabido antes.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en el su Comité Federal este sábado junto a Ábalos y Calvo. | EFE

El Mundo

Titulares caso Koldo: "La Guardia Civil cazó a Ábalos como "intermediario" de la trama hace sólo un mes". "La investigación afirma que Koldo mantuvo "influencia" con al menos cinco cargos de Óscar Puente". "Las escuchas de los manejos por la rama balear de la trama: "Estaban los míos... [PSOE] y la tostada a los nuevos [PP]"". En fin, ya saben cómo van estos casos. Sumarios a cachitos.

"El PSOE pierde el "miedo" a Ábalos, pero teme la convulsión interna: "Es el momento más delicado desde las primarias"". ¿Y de qué tenían miedo? ¿Acaso sabe algo Ábalos que pueda dañar al PSOE o a Sánchez?

David Jiménez Torres está encantado. "¡Volvió el PSOE clásico!". "De Luis Roldán y Juan Guerra a Tito Berni y Koldo: ya no podrá decir González que no reconoce a este PSOE", dice David en plan graciosillo. Sánchez ya es uno de los nuestros. En cuanto a Ábalos, "quien ha proclamado las virtudes de la resistencia difícilmente puede exigir ahora a su antiguo escudero que se rinda". "En segundo lugar, el discurso de mano dura contra los implicados en la trama de las mascarillas resulta imposible de reconciliar con la agenda legislativa tan delicuente-friendly que ha desarrollado este Gobierno. ¿Cómo puede castigar a Ábalos quien indulta a Puigdemont?". Es surrealista.

Bien, dicho todo, al menos por ahora, sobre Ábalos, toca ocuparse Armengol, la presidenta del Congreso. "Los vínculos entre la trama del caso Koldo y el Gobierno balear de Francina Armengol erosionan la credibilidad de quien ahora es la tercera autoridad del Estado, lo que exige explicaciones detalladas y, si procede, depurar responsabilidades", dice el editorial.
Ya saben: "El Ejecutivo de las Islas Baleares, durante el mandato de la dirigente socialista, contrató la adquisición de mascarillas por 3,7 millones de euros y, cuatro días después, fabricó el expediente con Soluciones de Gestión, que presuntamente corrompió a quien ese momento era la mano derecha de Ábalos. Cuando se comprobó que las mascarillas eran inservibles, la compañía recurrió a Koldo para que el Govern no reclamara. Pero no fue hasta el día en que el PSOE fue desalojado del poder en Baleares cuando se formalizó esa reclamación. A ello se suma que Armengol endosó el gasto a la UE a pesar de que sabía que las mascarillas eran tan defectuosas que llegaban a multiplicar por ocho la filtración máxima permitida legalmente". Esa es la parte Armengol de la trama.

"Ante la gravedad de un escándalo que escala a diario, el presidente no puede seguir recurriendo a evasivas. No solo porque salpica a una figura indisolublemente unida a su propia ejecutoria como secretario general del PSOE, sino por el daño infligido a la credibilidad institucional. La presidenta del Congreso, cabeza del Poder Legislativo, no puede estar bajo sospecha". Están todos bajo sospecha.

Raúl del Pozo vigila el Congreso, más allá de los tribunales. "Ayer vimos escenas de alta tensión en el Congreso, donde una vez más los políticos se acusaron recíprocamente de corruptos en un guión de película de sicilianos de la Mafia. Un Gobierno que se desmorona se travistió de oposición y látigo del PP, que era el que tenía el papel de acusador en la indecencia de las mascarillas de Koldo". "Esta vez el que ensució la Cámara, sin responder a lo que se le preguntaba, fue un Gobierno experto en mentir y embarrar el debate. Por eso, entre otros errores y trampas, está cada vez más débil y se defiende con la antipolítica". ¿Será el final del sanchismo? Ayer tenía muy mala cara, el presidente.

El País

El periódico del régimen hace lo que puede. "Víctor de Aldama, presidente del Zamora CF, emerge como pieza fundamental del ‘caso Koldo’". ¡Incluso han encontrado uno del PP para titular! "La Fiscalía destapa un pelotazo de nueve millones en otro ‘caso mascarillas’ que implica a un exalto cargo canario del PP". Son patéticos.

Xosé Hermida es el más gracioso de todos. "Feijóo se lanza a acusar sin pruebas a Sánchez de "saber y tapar" el ‘caso Koldo’". Sin pruebas, dice. ¿Eso es todo lo que tienes para salvar a Sánchez, Xosé? Porque tu jefe se lanza todos los días a acusar a Ayuso de corrupción con pruebas de que está mintiendo. "El líder socialista asegura que él "corta por lo sano" mientras "otros le cortan la cabeza a los que denuncian"". Y se ahí no le sacas. Y como Ayuso y su familia han decidido no defenderse y denunciar al presidente pues ancha es Castilla. Ya lo hacen hasta los tertulianos de izquierdas, sabiendo que no les va a pasar nada por injuriar.


Daniel Gascón recuerda que Pedro Sánchez "es presidente del Gobierno gracias a una transacción corrupta: la promesa de impunidad a unos delincuentes a cambio de su voto para la investidura". "El caso Koldo es un ejemplo de corrupción tradicional", con la marca específica socialista de las drogas y las putas. "La reacción del PSOE ha sido caótica, impulsada por el pánico".


"Ábalos no aparece de momento mencionado en la investigación. Dimitir, como ha explicado él mismo, implicaría aceptar una culpabilidad. Se le pedía un sacrificio: un chivo expiatorio para unos, una pieza de caza (menor) para otros". "Si Ábalos es responsable de Koldo, alguien es responsable de Ábalos. La transitividad nos llevaría a Dios o Darwin, pero antes llegaríamos al presidente del Gobierno y secretario general del partido". Toma ya. Si Gascón sale de esta vivo del periódico sanchista es que tiene patente de corso.

ABC

"Malestar en el PSOE con Sánchez y Cerdán por el caso Koldo". "El exministro inicia una gira por medios en la que acusa al partido de «populismo justiciero»". "El caso Koldo noquea al Gobierno y envalentona al PP". El editorial coincide con Gascón. "Un partido que es capaz de adaptar las penas a los intereses de quienes delinquieron y de legislar de su mano ni tan siquiera irónicamente podría considerarse un modelo legítimo en la lucha contra la corrupción. Es más, la actual legislatura se sostiene sobre un pacto en el que el presidente del Gobierno ha consentido convertir el Código Penal en moneda de cambio para poder perpetuarse en el poder, celebrando a la vista de todos una transacción de intereses personales en la que se intercambió una investidura a cambio de impunidad jurídica". Una legislatura basada en la corrupción de Sánchez.

Ignacio Camacho ve a los socialistas muy nerviosos. "Demasiado para que no haya nada que temer de Ábalos. En todo el entorno de Sánchez, y por supuesto en él mismo, se percibe una sensación de haber perdido el control de estragos". Y es que Ábalos lucha "contra el abandono a base de meter miedo. Una declaración suya, verdadera o falsa, puede poner en aprietos a medio Gobierno". A ver hasta dónde llega.

Alberto García Reyes está enganchadísimo a la serie. "El presidente está atrapado entre la verdad y el silencio de su ex número dos. Su paripé contra la corrupción está cogido con pinzas de taparse la nariz porque los contratos a la trama por la que se investiga a Koldo salieron de su presidenta del Congreso, de su negociador con Puigdemont, de su líder en Cataluña y de su ministro de Política Territorial. Así que aquí ya sólo quedan dos opciones: o que Ábalos ase la vaca como Juan Lanzas, o que la empuje por el barranco como el chófer de la coca de los ERE. Esperen un momento, que voy a por palomitas". Esta sí que da para un fin de semana sin despegarse del televisor.

La Razón

"Armengol es ahora el punto más débil de Sánchez". "Tensión en Moncloa por la estrecha relación de confianza entre el exministro Ábalos y la hoy presidenta del Congreso". Ay, Dios, la "Guía para no perderse en el caso Koldo: cargos socialistas salpicados y relación con otros casos de corrupción del PSOE" de María José Grech se va a convertir en un libro indispensable de cabecera, la Biblia para el que quiera estar informado.

Jesús Rivases dice que "Koldo García ha sido el detonante, la chispa de un incendio que nadie sabe dónde puede llegar, pero en cualquier caso es caza menor y, por supuesto, sacrificable. Ábalos es una pieza mayor, que Sánchez ha intentado en vano que se fuera a casa leal y en silencio. No hará nada contra el PSOE, ni provocará, de forma directa o indirecta, la caída del Gobierno, pero estará ahí, como diputado del Grupo Mixto y queda mucha legislatura por delante". "Las prácticas de Koldo pueden ser corrupción –escandalosa– aunque tildada de tercera, pero han abierto un boquete que quizá afecte a las aspiraciones de Salvador Illa y eso sí es caza mayor". Hay varias piezas mayores, menores, empresarios, mujeres de. Esto se está yendo de las manos.

Juan Ramón Rallo insiste en la tesis de Gascón. A la postre, si la culpa in eligendo o in vigilando constituyen responsabilidad política suficiente como para que Ábalos cese de sus cargos, ¿por qué Pedro Sánchez no se aplica a sí mismo el estándar de responsabilidad que le impone a Ábalos?". "De hecho, si en el futuro Ábalos terminara siendo imputado, ¿debería dimitir Sánchez por lo mismo que ahora le exige la renuncia a Ábalos? En coherencia sí, pero no busquen coherencia alguna porque se trata de mera supervivencia política: y por eso mismo Ábalos, quien también quiere sobrevivir, se ha negado a dimitir". Y luego hablaban del PP. Menudo espectáculo. ¿Saldrá Sánchez vivo de esta?

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