
Ana Redondo, ministra de Igualdad, compareció este lunes en el Congreso para rendir cuentas por su criticada gestión durante el mes que lleva Ceuta invadida. Allí, la ministra anunció que Igualdad está diseñando junto a Protección Civil un protocolo de "emergencia migratoria" con "perspectiva de género" para frenar las agresiones sexuales y violaciones que se están dando en Ceuta.
Y lo hace un mes después con 23 casos de agresión sexual, cinco con penetración y un intento no consumado, de los que la mayoría han sido sufridos por niñas. Como consecuencia, hay cinco agresores investigados y dos magrebíes expulsados. Sin embargo, la ministra defendió que el Ministerio ha estado presente "desde el primer momento".
"La experiencia de Ceuta ha puesto de manifiesto la necesidad de contar con un protocolo estable de actuación ante emergencias migratorias que incorpore específicamente la perspectiva de género y la protección frente a la violencia contra las mujeres", aseguró la ministra en la Comisión de Igualdad del Congreso. El objetivo, apuntó, es que ante futuras emergencias puedan activarse los recursos de prevención, detección, atención y protección "desde el primer momento y con la máxima eficacia".
Redondo también explicó que Igualdad está poniendo en marcha una unidad multidisciplinar especializada en violencia contra las mujeres y niñas integrada en la unidad de violencia sobre la mujer de la Delegación del Gobierno. "Queremos incorporar profesionales especializados en violencia contra las mujeres, migraciones, protección internacional, infancia e interculturalidad con perfiles de trabajo social, psicología y asesoramiento jurídico, entre otros", explicó.
La ministra calificó los episodios de "hechos graves que exigen una respuesta firme, protección para las víctimas y la actuación ágil de la justicia" y subrayó que esta cobertura debe garantizarse por igual tanto a las mujeres migrantes en Ceuta como a todas las mujeres y niñas del conjunto del territorio nacional.
Comodín del racismo y ataques a Vox
Después del enfado de los españoles con estas violaciones masivas en Ceuta, la ministra defendió que "la responsabilidad por una agresión es siempre de quien la comete y no puede extenderse al conjunto de las personas migrantes, criminalizando o demonizando a las personas por su procedencia o por el color de su piel. No vamos a minimizar ni una sola agresión ocurrida en Ceuta, pero tampoco vamos a permitir que nadie convierta el dolor, el sufrimiento y la inseguridad en un arma para estigmatizar y sembrar odio".
En este sentido, la ministra atacó a Vox diciendo que la libertad de expresión "tiene un límite" y se refirió a las declaraciones del diputado José María Figaredo al llamar a "cazar" inmigrantes después de la invasión de 80.000 ilegales en Ceuta. "No ayuda nada. Empeora la situación y genera una violencia que puede ser una espiral de conclusiones inimaginables", criticó.


