
El Gobierno del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ya ha calificado las nuevas carpas de Pedro Sánchez diseñadas para ubicar a los invasores de la ciudad como un "grave error". Y es que el sitio elegido se encuentra literalmente a un paso de la central diésel que alimenta toda la ciudad, a otro paso de los depósitos de combustible con los que se alimenta esa misma central y a otro más de la mismísima Comandancia General de Ceuta, el centro neurálgico del Ejército.
El Gobierno de Ceuta ha calificado ya como un "grave error" la decisión del Ejecutivo central de utilizar los terrenos del puerto para instalar carpas destinadas a los invasores que siguen en las calles y playas desde el pasado 30 de julio.
El Ejecutivo autonómico, presidido por Juan Jesús Vivas, considera que recurrir a esta infraestructura para alojar a estas personas no es la solución y reclama al Gobierno de Pedro Sánchez que centre sus esfuerzos en su devolución a Marruecos.

Y es que no solo supone una locura la permanencia en la ciudad de quienes deberían volver a su país de origen, sino que, además, la ubicación elegida parece diseñada a la perfección para favorecer un sabotaje de los puntos clave de Ceuta.
El propio puerto es una infraestructura crítica, como han indicado infinidad de informes existentes. Pero es que, además, ese puerto se sitúa en un enclave estratégico en el norte de África, operando como un nodo fundamental para el transporte de mercancías, el tráfico de pasajeros y ferris, y el avituallamiento marítimo.
Para colmo, junto al puerto se encuentra la Central Diésel de Ceuta. Se trata de una central gestionada por Endesa / UNIELEC y es la infraestructura encargada de la generación de la práctica totalidad de la energía eléctrica que abastece a toda la ciudad autónoma.
Junto a ello, y por motivos obvios, además, se encuentra la Petrolífera Ducar, que gestiona los principales depósitos de almacenamiento de combustibles y productos petrolíferos (incluyendo fuelóleo) en la zona de San Amaro, esenciales para el suministro de la central y de los barcos.
Y, por si fuera poco, a dos pasos de allí, se encuentra la Comandancia General de Ceuta, que es nada menos que la infraestructura estratégico-militar más relevante de la ciudad.
Ceuta no está conectada energéticamente con la península, como sí lo está Marruecos. Y en los sistemas eléctricos aislados como el de Ceuta, la normativa y los protocolos de seguridad energética exigen mantener unas reservas estratégicas de combustible (fuelóleo y gasóleo) en los depósitos de la central térmica para garantizar el suministro ante posibles incidencias o sabotajes.
La capacidad exacta varía según el nivel de consumo en cada época del año y el stock disponible en un momento dado, pero las directrices para estos territorios insulares o extrapeninsulares contemplan una autonomía de entre 15 y 30 días a pleno rendimiento. No más.
Traducido: se está ubicando a los invasores a un paso de los principales puntos de posible sabotaje de Ceuta.

