Beatriz García y el presentador de El Programa de Cuesta, Carlos Cuesta; analizan la trayectoria y el impacto de María Jesús Montero al frente del Ministerio de Hacienda, a la que califican irónicamente como la mujer más poderosa de la democracia según sus propias declaraciones. La gestión de la ministra andaluza es descrita como un periodo caracterizado por la confiscación fiscal, dejando una herencia económica envenenada para los contribuyentes españoles y un historial de frases célebres que reflejan, a juicio de los periodistas, una alarmante frivolidad en el uso de los recursos públicos.
Entre sus intervenciones más polémicas se destaca la famosa frase sobre los presupuestos en la que restaba importancia a una cuantía de 1.200 millones de euros tratándola como una cantidad insignificante con su ya célebre expresión "chiki, son 1.200 millones, eso es poco". Los analistas de Libertad Digital critican esta actitud señalando que con esa cifra se podrían financiar infraestructuras básicas como hospitales y carreteras, o la adquisición de chalecos antibalas para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, cuya dotación de 10 millones de euros ha sido sistemáticamente rechazada por el Ejecutivo.
El resumen destaca que, bajo su mandato, se han registrado hasta 97 subidas de impuestos a través de diferentes actos normativos de diversa índole. Entre ellos, se detalla de forma especial la gestión de la plusvalía municipal, un tributo que fue anulado por los tribunales por considerarse abusivo y que la ministra modificó de forma exprés mediante la creación del catastrazo o nuevo valor de referencia. Esta polémica medida ha servido para seguir gravando los bienes inmuebles y las propiedades de los ciudadanos, eludiendo el impacto de las sentencias contrarias a la Hacienda pública.