
El conflicto en Oriente Medio está inquietando también a la ganadería española debido a una más que posible subida de los portes que acabará repercutiendo en la subida generalizada del precio de la carne en los supermercados, con un nuevo golpe para el bolsillo de los consumidores.
El motivo es el petróleo. Si la guerra provoca una escalada prolongada del precio del crudo —algo que ya temen muchas empresas— el transporte se encarecerá y ese sobrecoste terminará filtrándose en toda la cadena alimentaria. Y eso incluye la carne de vacuno, el pollo, los huevos o incluso la leche, productos que ya experimentaron subidas notables durante el año pasado.
El transporte, la pieza clave
En el sector cárnico la preocupación se centra especialmente en los portes, es decir, el coste de mover mercancías (ganado vivo, la carne de los mataderos o el pienso para alimentar a los animales) por carretera o barco. Por eso, cuando sube el combustible, toda la cadena se encarece.
La distribuidora de vacuno Discarlux, dirigida por Xosé Portas y Carlos Ronda, ya está viendo señales tempranas. "Ya hemos recibido varios emails esta semana con previsiones a corto plazo de subidas de precios en transporte", ha explicado Portas a Libre Mercado. "Es una guerra transversal. Cuando afecta al petróleo, afecta a todo: transporte, energía... cualquier tipo de negocio va a verse afectado".
Así afecta al consumidor
Primero sube el precio del combustible. Después, aumentan los costes logísticos de empresas ganaderas, transportistas y distribuidores. Finalmente, parte de ese incremento termina repercutiendo en el precio final que paga el consumidor. Y aunque no siempre se traslada de forma inmediata, cuando los costes suben de forma generalizada durante meses, el ajuste acaba llegando.
Así que todo apunta a que el precio de un producto como la carne, donde el margen en muchos eslabones de la cadena es relativamente estrecho y el peso del transporte es significativo, acabará subiendo, encareciendo aún más la cesta de la compra.
Exportaciones con más costes
Aunque España apenas comercia directamente con Irán —las ventas ganaderas al país rondaron los 520.000 euros en 2025— el conflicto puede acabar teniendo consecuencias mucho más amplias.
Desde la interprofesional del vacuno, Provacuno, recuerdan que Arabia Saudí es uno de los destinos relevantes de la región, con unas 300 toneladas de carne española al año.
Pero el verdadero impacto podría venir por rutas mucho más largas, especialmente hacia Asia, donde España mantiene importantes exportaciones de porcino. Cuanto más largo es el trayecto, más pesa el coste del combustible.
Desde su interprofesional (Interporc) cree que aún es "prematuro" realizar valoración alguna, ya que "por el momento no se ha materializado ningún cambio en las condiciones de las relaciones comerciales", según han explicado a Efeagro. En cualquier caso, confía en que "no incida en la favorable tendencia exportadora" del sector.


