
El Ayuntamiento de Madrid pondrá en marcha este domingo un nuevo protocolo de gestión de riesgos meteorológicos en El Retiro que reducirá los cierres por viento y altas temperaturas. La medida, aprobada este jueves por la Junta de Gobierno, modifica los criterios vigentes desde 2019 y amplía los márgenes para mantener abierto el parque durante episodios de condiciones meteorológicas adversas.
La actualización responde a una demanda reiterada de usuarios y visitantes y se aplicará también en otros grandes espacios verdes de la capital, como El Capricho, Fuente del Berro, Quinta de Torre Arias, Quinta de los Molinos y la Rosaleda del parque del Oeste.
Revisión del protocolo
La principal modificación afecta a los episodios en los que las temperaturas alcanzan o superan los 35 grados centígrados. En esos casos, el Ayuntamiento eleva en 5 kilómetros por hora los límites de viento que determinan las alertas. Con el nuevo protocolo, la alerta naranja se activará con rachas de viento de entre 45 y 60 kilómetros por hora, frente al intervalo anterior de entre 40 y 55 kilómetros por hora. Por su parte, la alerta roja se establecerá cuando las rachas superen los 60 kilómetros por hora, en lugar de los 55 kilómetros por hora fijados hasta ahora.
Cuando las temperaturas sean inferiores a 35 grados, los criterios permanecen sin cambios. En estos casos, no habrá alerta con vientos inferiores a 40 kilómetros por hora; se activará la alerta amarilla entre 40 y 50 kilómetros por hora; la naranja entre 50 y 65; y la roja por encima de 65 kilómetros por hora.
El Ayuntamiento también aplicará criterios específicos para algunos de los espacios verdes más recientes de Madrid. En el caso del parque Juan Carlos I, el Juan Pablo II y el parque Lineal del Manzanares, una instrucción específica permitirá que estos recintos permanezcan abiertos incluso durante episodios de alerta roja. Para estos parques se elevará el umbral de activación de dicha alerta hasta rachas superiores a 75 kilómetros por hora. En lugar de ordenar el cierre completo, se procederá al balizamiento de las zonas consideradas más sensibles, como áreas infantiles o espacios de descanso.
Según han explicado desde el Consistorio, esta decisión se basa en las características del arbolado de estos parques, que es más joven que el existente en otros recintos históricos de la ciudad.
Los datos
La revisión del protocolo se sustenta en un análisis técnico sobre el comportamiento del arbolado madrileño durante los últimos doce años. Los trabajos han permitido evaluar la relación entre las condiciones meteorológicas y los episodios de caída de árboles y ramas. Según el Ayuntamiento, el estudio concluye que factores como la temperatura máxima o la humedad del suelo tienen una influencia menor de la que se contemplaba en el protocolo aprobado en 2019. La evaluación también ha contado con la información recopilada por el Servicio de Evaluación y Revisión Verde (Server), especializado en la gestión del riesgo del arbolado urbano y operativo desde agosto de 2018.
El Consistorio subraya que entre 2020 y 2025 El Retiro permaneció cerrado por alerta roja únicamente durante el 1 % del tiempo. Sin embargo, durante esos periodos se registró una parte significativa de los incidentes relacionados con el arbolado. Según los datos municipales, en situaciones de alerta roja se produjo el 38 % de las caídas de árboles y ramas contabilizadas en el parque. En ese periodo se registraron 60 árboles volcados y 439 ramas caídas, cifras que han servido como referencia para redefinir los nuevos criterios de actuación.
