11-M
Un testigo protegido declara que "antes del 11-M" denunció a la Guardia Civil que ETA intentó robar explosivos a Antonio Toro
La decimonovena sesión del juicio por el 11-M ha arrancado con los testimonios sobre la finca de Morata y la casa de Leganés. También ha comparecido el jefe de seguridad de Amena, compañía a la que pertenecían las tarjetas de los móviles usados el 11-M. El abogado de uno de los acusados ha deslizado en su interrogatorio que el compareciente, ex comisario, era amigo del funcionario de Policía que le pidió rastrear esas tarjetas el 12-M. Además, un testigo protegido ha declarado que "antes del 11-M" denunció a la Guardia Civil que Antonio Toro había pactado con ETA una entrega de explosivos y que se frustró porque la banda terrorista intentó robárselos. Lo supo a través de Nayo, compinche de Trashorras y su ex cuñado.Una víctima muestra a los acusados una caricatura de Mahoma
El Gobierno vasco premia a Pilar Manjón por mantener la dignidad frente "al desprecio" al que algunos le someten
El departamento de Justicia del Ejecutivo de Ibarretxe ha concedido el premio de Justicia "Manuel de Irujo" a Pilar Manjón por mantener su dignidad "frente a la adversidad encomiable" que, según el jurado,"sigue sufriendo por el desprecio al que se le somete por personas que obedecen a una intencionalidad concreta". El jurado premia también que "nunca ha clamado venganza", su "deseo de que se haga justicia" y su "confianza en el sistema". Además, esgrimen como argumentos su condición de mujer y que no sea jurista, porque, dicen, la "Justicia es cuestión de todos". Comparte el galardón con Adrián Celaya, presidente de la Academia Vasca de Derecho.
Una víctima de la asociación de Manjón muestra en el juicio una caricatura de Mahoma
La decimonovena sesión del juicio por el 11-M ha arrancado con los testimonios sobre la finca de Morata y la casa de Leganés. También ha comparecido el jefe de seguridad de Amena, compañía a la que pertenecían las tarjetas de los móviles usados el 11-M. El abogado de uno de los acusados ha deslizado en su interrogatorio que este testigo, ex comisario, era amigo del funcionario de Policía que le pidió rastrear esas tarjetas el 12-M. El presidente del tribunal le ha reprendido porque rozaba "lo capcioso". Gómez Bermúdez también ha ordenado identificar a una víctima de la asociación 11-M Afectados del Terrorismo que, frente a la cabina de seguridad de los procesados, mostraba una camiseta con una caricatura de Mahoma.
El jefe de los GEO que intervinieron en Leganés confirma que en el edificio había inhibidores que impiden llamar desde el móvil
En la decimoctava sesión del juicio sobre el 11-M hemos visto confirmadas viejas noticias como que el policía Kalaji liberó los móviles que, según la versión oficial, estallaron en los trenes o que "pared con pared" en el piso de Leganés vivía un policía. También, que algunos de los testigos que propone la fiscal Sánchez "nunca" estuvieron en los escenarios. Las novedades sobre ese piso en el que se esfumaron los presuntos autores materiales llegaron con el testimonio del entonces jefe de los GEO, que confirmó la presencia de inhibidores de telefonía móvil. Según él, su unidad "nunca graba" sus actuaciones. Las partes dejaron pasar demasiadas oportunidades para preguntar. Y una vez más, la actitud de Olga Sánchez puso la nota desagradable.CLAVES DEL DÍAEl que liberó los móviles era policía | Coordinó Leganés pero "nunca" estuvo allí
Uno de los policías de Leganés dice que vio a un hombre asomarse por la ventana minutos antes de la explosión
Un miembro de la escala básica de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE), que fue de los primeros en acudir a Leganés, reconoció que cuando llegó a la zona, sobre las 15.30 horas de la tarde, ya se encontraba por lo menos otra patrulla policial procedente de Canillas. Además, ratificó que el acusado Abdelmajid Bouchar es la persona a la que vio huir de la vivienda de Leganés. Asimismo, antes de que se registrara la explosión, el policía dijo que se encontraba en la calle, justo debajo de la casa. Vio entonces cómo un hombre, con barba, subía las persianas y se asomaba por la ventana del piso, donde se encontraban los supuestos terroristas, para posteriormente volver a cerrarla.
Olga Sánchez vuelve a convertirse en protagonista del juicio por sus gestos hacia la abogada de la AVT
La decimoctava sesión del juicio ha comenzado con las declaraciones de los dueños y empleados de la tienda en la que se compró el teléfono de la mochila de Vallecas. También ha declarado el policía Kalaji, en cuyo local se liberó ese móvil. Pero de nuevo el protagonismo lo ha acaparado la fiscal Olga Sánchez por otro de sus incidentes. Durante el interrogatorio a uno de los testigos, mientras el presidente del tribunal daba órdenes al encargado de mostrar a la sala algunas partes del sumario, la abogada de la AVT se ha dejado el micrófono abierto y se ha podido escuchar que decía: "¿Por qué me hace gestos así la fiscal? No lo entiendo". Un día antes, la representante del Ministerio Público perdió los nervios con una víctima a la llegó a decir que tenía "suerte" de estar viva.
CLAVES DEL DÍA
Por la mañana de este miércoles 21 de marzo declararon los dueños y empleados de la tienda en la que se compró el teléfono de la mochila de Vallecas, el policía Kalaji, en cuyo local se liberó ese móvil y los que alquilaron la finca de Morata a El Chino. Por la tarde declararon efectivos policiales que estuvieron en Leganés.
El comisario encargado de coordinar la intervención policial de Leganés "nunca" estuvo allí
La sesión 18ª del juicio del 11-M contó, entre otros, con la declaración del funcionario de policía 11.401. Entonces era comisario de uno de los servicios de la UCIE (Unidad Central de Información Exterior), en concreto jefe del servicio de asuntos islámicos. Su declaración como testigo sobre la intervención en el piso de Leganés fue propuesta por la fiscal Olga Sánchez. A pesar de ser el responsable de coordinar la intervención del piso de la calle Martín Gaite, su declaración fue decepcionante y habló de oídas de lo que le contaron. De su declaración no se desprendió ningún dato relevante. "No, si yo no estuve allí", ha dicho. Sorprendentemente, al funcionario instructor de la recogida de vestigios en Leganés nadie le preguntó por lo que recogió.