
El PSOE de Tenerife ha oficializado la primera tanda de nombres que encabezarán sus candidaturas municipales para las elecciones de 2027 en doce de los catorce municipios de la isla que superan los 20.000 habitantes. La lista ratificada por la dirección provincial sitúa al frente a José Miguel Rodríguez Fraga (Adeje), José Julián Mena (Arona), María Concepción Brito (Candelaria), Jennifer Miranda Barrera (Granadilla), Josefa Mesa (Guía de Isora), María Jesús Hernández (La Orotava), Eladio Jesús Hernández (Los Realejos), Marco González (Puerto de la Cruz), Luis Yeray Gutiérrez (La Laguna), José Carlos Rodríguez (San Miguel), Patricia Hernández (Santa Cruz de Tenerife) y Sandra Izquierdo (Tacoronte).
La secretaria general de la formación en Tenerife, Tamara Raya, justificó la selección argumentando que los elegidos "combinan experiencia política y de gestión con un conocimiento directo de sus municipios" y asegurando que no se presentan "nombres elegidos desde un despacho". Sin embargo, las propias cifras de la organización constatan una acusada línea de continuismo: nueve de los doce aspirantes confirmados ostentan actualmente la alcaldía o han ejercido previamente como regidores. Salvo contadas excepciones en municipios donde se mantienen en la oposición, la cúpula socialista ha preferido no arriesgar con caras nuevas y ha vuelto a blindar a sus cuadros tradicionales.
La brecha entre el relato oficial y la pérdida de cuota de poder
En su valoración, Raya trató de revalorizar el perfil de los suyos señalando que "hay alcaldes y alcaldesas que saben lo que significa gobernar" y remarcando que existen aspirantes que "ganaron las últimas elecciones, aunque los pactos o las mociones de censura los dejaran fuera de la alcaldía". Sin embargo, esta argumentación sobre las alianzas de la oposición contrasta con la menguante presencia del partido en las instituciones locales.
Pese a ser la principal formación de la izquierda insular, los socialistas solo conservan el bastón de mando en cuatro de estos doce grandes municipios: Adeje, Candelaria, La Laguna y Tacoronte. En las ocho plazas restantes, el PSOE continúa relegado a la oposición. La pérdida de poder institucional es especialmente evidente en enclaves estratégicos de la economía insular como Santa Cruz de Tenerife, Arona o Granadilla de Abona, donde la falta de alianzas tras las elecciones de 2023 les impidió gobernar, así como en Puerto de la Cruz, donde el partido terminó desalojado de la alcaldía a mitad de mandato mediante una moción de censura.
Contradicciones en el discurso y las decisiones pospuestas para noviembre
A pesar de que la dirigencia insular defiende que la propuesta combina "candidatos conocidos y nuevos liderazgos", la amplia presencia de viejas glorias del partido debilita la narrativa de la regeneración. En la misma intervención, Raya lanzó una advertencia interna a sus propios candidatos al recordar que "nadie puede pensar que el trabajo está hecho por aparecer en una lista" e instar a la militancia a "estar más en la calle", reflejando la necesidad de rearmar a la organización ante el evidente desgaste electoral.
Por otra parte, el mapa de candidaturas para las grandes poblaciones de Tenerife permanece incompleto. La ejecutiva insular ha tenido que posponer hasta el mes de noviembre la resolución de los procesos orgánicos en Güímar e Icod de los Vinos. El aplazamiento de las decisiones en estos dos municipios de más de 20.000 habitantes deja al descubierto las dificultades de la cúpula provincial para cerrar acuerdos locales y pacificar los conflictos internos antes de encarar la elaboración de las listas completas.