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Photobomb y el móvil gigante

Los famosos han acuñado un nuevo término, el photobomb, colocarse en una fotografía. Esta nueva moda fue la gran estrella de los Óscars.

Rosa Belmonte
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Photobomb de los Óscars

Anda que no estábamos ya lo suficientemente hartos de los selfies (autofoto). Tanto del acto como del término. Selfie fue elegida palabra del año 2013 por los diccionarios Oxford y es, ya saben, "una fotografía que se toma de sí mismo, normalmente con un smartphone o una webcam y que se cuelga en las redes sociales". Por supuesto, esto, la hartura, viene a cuento de una de las acciones más comentadas en la ceremonia de los Óscar, el selfie que Ellen DeGeneres se hizo desde el pasillo del patio de butacas con las principales estrellas y que tomó Bradley Cooper. Que menuda birria de ceremonia cuando de lo que más se habla es de ese retrato estrellado. Sería récord de retuiteos y todo lo que queramos pero lo más importante ahí era otro palabro: photobomb. Suena a baile sicalíptico de Charo Baeza pero es fastidiar una fotografía colándose en ella. Y esta palabra sí que no tiene un equivalente en español. La noche de los Óscar fue la noche para el photobomb. En la comentada imagen es el hermano de Lupita Nyong’o el intruso. Pero tío, ¿qué demonios haces ahí? ¿Eres tú una estrella? Si hasta a la pobre Liza Minnelli que estaba por detrás junto a Kevin Spacey no se la ve. Casi no se ve a Lupita.

Hubo más photobombs, pero estos ya a cargo de estrellas, no de hermanos desconocidos de actrices recién dadas a conocer (pero qué brazos). Jared Leto, "la más guapa de la noche", hizo el canelo con su Óscar detrás de Ann Hathaway cuando esta posaba. Y Benedict Cumberbatch hizo lo mismo en la alfombra roja detrás de U2, grupo nominado por ‘Ordinary Love’ de Mandela: Un largo camino hacia la libertad y que, increíblemente, levantó a la gente de sus asientos tras actuar.

Ellen DeGeneres ya se había hecho una autofoto desde el escenario. Fue la primera vez que sacó el Galaxy Note de Samsung, objeto tan comentado como los pantalones cortos de Pharrell Williams con su esmoquin. Obviamente era publicidad pagada. Ese selfie se tuiteó con el Galaxy. Igual que el ya famoso tomado por Bradley Cooper. O el que Ellen se hizo con Liza Minnelli. Los que se retransmitían por televisión. Pero, claro, cuando Ellen tuiteaba alguna imagen desde el backstage lo hacía con su iPhone. Lo normal, el otro es de trabajo. Pero estarán contentos en Samsumg. Mira, yo uso esto porque me pagan, no porque me guste. Claro, que ir con ese artefacto recuerda a cuando Paz llevaba en Aída un iPad y Macu le dijo que no se hiciera la chula con su "móvil gigante".

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