
El eclipse total de Sol del 12 de agosto ha acaparado la atención, pero el cielo todavía tiene otra cita astronómica este verano. Las Perseidas alcanzan su máxima actividad durante la madrugada del 13 de agosto, aunque la lluvia de meteoros seguirá siendo visible durante los próximos días.
Las conocidas como Lágrimas de San Lorenzo se pueden observar desde mediados de julio y permanecerán activas hasta aproximadamente el 24 de agosto. Por eso, quienes no hayan podido disfrutar de su máximo todavía tendrán más oportunidades de ver estrellas fugaces, siempre que encuentren un lugar adecuado y las condiciones meteorológicas acompañen.
¿Cuándo es el mejor momento para ver las Perseidas?
En 2026, el máximo de la lluvia de meteoros se produce entre las 04:00 y las 06:00 horas de la madrugada del 13 de agosto, en horario peninsular. No obstante, el Instituto Geográfico Nacional considera que la actividad puede ser intensa desde las 23:00 horas del día 12 hasta las 11:00 horas del día 13.
En condiciones ideales, la tasa de actividad puede alcanzar alrededor de un centenar de meteoros por hora, aunque la cantidad que finalmente pueda observar cada persona depende de factores como la oscuridad del cielo y las condiciones meteorológicas.
La noche del 13 al 14 de agosto también se podrán observar Perseidas, aunque ya fuera del máximo. La actividad irá disminuyendo progresivamente, pero la lluvia continuará hasta aproximadamente el 24 de agosto.
El eclipse eclipsó a las Perseidas
La coincidencia del máximo de las Perseidas con el eclipse total de Sol ha hecho que este fenómeno haya quedado en un segundo plano frente al acontecimiento astronómico que pudo verse durante el día en buena parte de España.
El eclipse se produjo el 12 de agosto y terminó alrededor del anochecer, mientras que pocas horas después comenzaba el periodo de mayor actividad de las Perseidas. Además, la Luna nueva tuvo lugar durante la tarde del 12 de agosto, por lo que su luz no dificultará la observación de los meteoros durante las noches posteriores.
Esto convierte a 2026 en un año especialmente favorable para observar las Perseidas, pero no obliga a concentrar la observación únicamente en la madrugada del día 13. Las noches siguientes siguen siendo una oportunidad para ver meteoros.
¿Qué son las Perseidas?
Las Perseidas no son estrellas, pese a que popularmente se las conozca como estrellas fugaces. Son pequeñas partículas de polvo y roca procedentes del cometa 109P/Swift-Tuttle.
Cada año, la Tierra atraviesa la órbita de este cometa, que dejó a su paso un reguero de partículas. Cuando alguno de estos fragmentos entra en la atmósfera terrestre a gran velocidad, la fricción con los gases atmosféricos provoca que se caliente y se vaporice, produciendo el destello luminoso que se observa desde la superficie.
El punto del cielo desde el que parecen proceder se encuentra en la constelación de Perseo, de ahí el nombre de esta lluvia de meteoros. Su denominación popular, Lágrimas de San Lorenzo, se debe a la proximidad de su máximo de actividad con la festividad de San Lorenzo, el 10 de agosto.
¿Dónde es mejor ver las Perseidas?
No hace falta disponer de un telescopio ni de prismáticos para observar las Perseidas. De hecho, los instrumentos ópticos reducen el campo de visión y pueden dificultar la localización de los meteoros.
Lo más importante es encontrar un lugar con cielo oscuro y poca contaminación lumínica. Las ciudades y los núcleos urbanos pueden ocultar los meteoros más débiles, por lo que es preferible desplazarse a zonas rurales, de montaña o lugares alejados de las luces artificiales.
También conviene buscar un espacio con un horizonte despejado, sin edificios, árboles o montañas que limiten demasiado el campo de visión.
Aunque el radiante de las Perseidas se encuentra en la constelación de Perseo, no es necesario mirar directamente hacia ella. Los meteoros pueden aparecer en cualquier parte del cielo, por lo que lo recomendable es abarcar la mayor superficie posible con la mirada.
Guía para ver las Perseidas
1. Aléjate de las ciudades: busca un lugar oscuro y con poca contaminación lumínica.
2. Elige un espacio abierto: cuantos menos obstáculos haya alrededor, mayor será el campo de visión.
3. No necesitas telescopio: las Perseidas se observan mejor a simple vista.
4. Deja que tus ojos se adapten a la oscuridad: evita mirar el móvil o utilizar luces blancas durante la observación.
5. Túmbate y mira al cielo: una esterilla, una manta o una tumbona permiten observar durante más tiempo sin forzar el cuello.
6. Ten paciencia: puede haber momentos sin ningún meteoro y, de repente, aparecer varios seguidos.
7. Consulta la previsión meteorológica: un cielo cubierto puede impedir la observación aunque la actividad de la lluvia sea elevada.


