
Hay sustantivos cuya formación no consiste simplemente en añadir una terminación al adjetivo del que proceden. Uno de ellos genera dudas cuando se habla de servicios, prestaciones o actividades que no tienen coste. La confusión resulta comprensible porque la palabra de partida parece apuntar directamente hacia una determinada forma.
La duda está en cómo se forma
El origen del problema está en "gratuito". Al añadir un sufijo para expresar una cualidad o condición, podría parecer que basta con conservar el adjetivo completo y modificar su terminación.
De ahí procede una forma que aparece ocasionalmente en textos escritos y que incluso puede encontrarse en frases como "la gratuitidad del transporte" o "la gratuitidad de una aplicación".
Sin embargo, la formación de este sustantivo presenta una particularidad. El Diccionario de la lengua española explica que el sufijo "-dad" adopta la forma "-idad" después de determinados adjetivos, entre ellos los que tienen más de dos sílabas.
La sílaba que desaparece
En este caso ocurre además un proceso de supresión. Al formar el sustantivo a partir de "gratuito", se elimina la última sílaba del adjetivo.
Por eso, la forma que recoge el Diccionario panhispánico de dudas es "gratuidad". La variante "gratuitidad" no es la recomendada.
La explicación también aparece relacionada con un fenómeno más amplio de formación de palabras. La Nueva gramática de la lengua española señala que este tipo de supresiones se produce con frecuencia al añadir el sufijo -(i)dad.
No se trata, por tanto, de una cuestión relacionada con el significado. Las dos formas pueden parecer transparentes para quien conoce "gratuito", pero la norma académica establece cuál corresponde al sustantivo.
Una duda que nace de una palabra muy habitual
El caso resulta especialmente fácil de confundir porque "gratuito" es una palabra de uso cotidiano y la variante no recomendada conserva prácticamente toda su estructura.
La dificultad está, precisamente, en que la formación correcta no mantiene completa la base del adjetivo. La supresión de la última sílaba explica la diferencia entre ambas formas.
Así que, cuando aparezca la duda al redactar una frase, la forma establecida por la norma académica es "gratuidad".
