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La quincena de Programas Especiales de Armamento que centran la modernización del Ejército de Tierra

Se trata de actualizar las capacidades existentes y recuperar algunas de las que se perdieron a causa de la falta de inversión por la crisis económica

Se trata de actualizar las capacidades existentes y recuperar algunas de las que se perdieron a causa de la falta de inversión por la crisis económica
Los programas de modernización del Ejército de Tierra

Los recortes presupuestarios que han sufrido las Fuerzas Armadas españolas durante la última década y media han afectado de manera considerable a su operatividad, haciendo incluso que perdiera capacidades importantes o no renovando algunos sistemas que han permanecido hasta ahora operativos prologando su vida útil más allá de lo recomendado. En algunos cosas, sin programa de renovación en marcha.

Los compromisos adquiridos en el seno de la OTAN para invertir al menos el 2 por ciento del PIB en Defensa y, sobre todo, la invasión rusa de Ucrania, han producido un vuelco a esta situación dando entrada en los últimos años a nuevos programas que sirven o bien para sustituir a sistemas de armas que están en su recta final operativa o bien para recuperar capacidades perdidas.

Actualmente, el Ministerio de Defensa tiene en marcha una treintena de Programas Especiales de Modernización (PEM) para modernizar las capacidades de las Fuerzas Armadas. Algunos son específicos para un solo ejército y otros son transversales y son para los tres. Algo más de una quincena afectan de lleno al Ejército de Tierra, que está inmerso en unos de sus procesos de modernización más ambiciosos de su historia, como el reto de la Fuerza 35 como referente.

Blindado 8x8 Dragón

El 8x8 Dragón es el vehículo sobre el que pivota buena parte de la modernización de las unidades del Ejército de Tierra. Diseñado para sustituir a los obsoletos BMR, su primer impulso fue en 2009, con Carmen Chacón a los mandos del departamento. Quince años después, no hay ni una solo unidad operativa de este vehículo en el Ejército de Tierra. Es uno de los grandes dolores de cabeza del Ministerio de Defensa.

De momento se han entregado los primeros siete demostradores, que llegaron en diciembre de 2022, con cuatro años y medio de retraso. Se han pedido 348 unidades de este blindado, de las que las 34 primeras unidades debieron llegar en 2023. El consorcio que lo construye (Tess Defence, integrado por GDELS-Santa Bárbara Sistemas, Indra, Sapa y Escribano M&E) no entregó ninguno, aunque se han comprometido a entregar 92 unidades a finales de 2024 para cumplir casi con los compromisos de los años 2023 y 2024 de una tacada.

La idea preliminar del Ejército de Tierra era que según fuese finalizando la entrega de estas primeras 348 unidades (el último año de entregas sería 2027) se hiciese una nueva petición de unidades, aunque con una cifra sensiblemente mayor, para llegar a alcanzar al final algo más del millar en servicio. El coste de las 348 primeras unidades es de 2.520 millones de euros, de los que ya se han pagado 168 millones. El plan de pago finaliza, si no hay cambios, en 2030.

Vehículo de Apoyo a Cadenas (VAC)

El VAC es otro de los vehículos clave en la modernización del Ejército de Tierra. Está llamado a sustituir a los veteranos M-113 TOA que prestan servicio desde los años sesenta del siglo XX y de los que hay unas 1.300 unidades en servicio, en diferentes estados de mantenimiento y modernización. Hará tareas de apoyo al combate, como transporte de personal y carga, evacuación de heridos, ingenieros o zapadores.

Está diseñado bajo la base de la plataforma ASCOD de GDELS-Santa Bárbara Sistemas, la misma que sirve de base para el VCI (Vehículo de Combate de Infantería) Pizarro, que presta actualmente servicio en el Ejército de Tierra. Se encargará de su fabricación en consorcio Tess Defence, el mismo que se encarga del 8x8 Dragón.

El montante económico de la primera parte de este programa asciende a 1.970 millones de euros y comprende la entrega de las primeras 394 unidades. De momento, sólo se han adelantado 30 millones para gastos de ingeniería y diseño y el plan de pagos establecido por el Ministerio de Defensa se extiende hasta el año 2035. Se espera recibir las primeras unidades para el año 2026 y que el programa se termine extendiendo hasta alcanzar las 800-1.000 unidades en servicio.

Lanzacohetes SILAM

El SILAM es otro de los programas estrella. Se trata de la fabricación por empresas españolas -Escribano M&E y Expal, bajo licencia de la israelí Elbit Systems- de un sistema de lanzacohetes de alta movilidad. Un proyecto para crear un Himars español, un sistema que está siendo una de las estrellas de la resistencia ucraniana frente a Rusia, y del que se carece desde la jubilación de los Teruel en 2011. Una de las capacidades perdidas por los recortes.

El programa tiene un coste total de 714 millones, que se pagarán entre 2023 y 2027, y los sistemas serán entregados entre 2024 (lanzador-demostrador) y el año 2028. De ellos, algo más 410 millones van destinados al sistema SILAM en sí, que lo componen 12 vehículos lanzadores, un lanzador-demostrador, 2 vehículos de recuperación, 10 vehículos de puesto de mando, 12 vehículos de municionamiento con grúa, 6 vehículos de reconocimiento de alta movilidad y un paquete inicial de 680 cohetes.

Profundizando en los cohetes, 288 serán guiados con un alcance de hasta 35 km (144 de fragmentación y 144 de penetración) y tendrán 16 pods de lanzamiento, 112 serán guiados con un alcance de hasta 150 km (56 de fragmentación y 56 de penetración) y tendrán 28 pods de lanzamiento y 64 serán guiados con un alcance de hasta 300 km (32 de fragmentación y 32 de penetración) y tendrán 32 pods de lanzamiento. También se incluyen 216 cohetes de entrenamiento con alcance de 7-15 km.

El programa incluye un apartado propio de RPAS o aeronaves no tripuladas de 200 millones, que incluye drones de reconocimiento, drones armadas y drones kamikaze (munición merodeadora). Además de un sistema de radar propio fabricado específicamente para el funcionamiento de este sistema de armas.

Modernización de las baterías NASAMS

Las baterías NASAMS son un sistema de misiles antiaéreos tierra-aire de altas prestaciones, de cota media-baja y proyectable, que es esencial para la defensa antiaérea y un complemento eficaz a otros sistemas antimisil en servicio de cota media-alta. Hay cuatro unidades de este tipo actualmente en servicio en el Mando de Artillería Antiaérea del Ejército de Tierra y España es uno de los pocos socios europeos que no las ha actualizado.

Se han destinado 673,4 millones de euros para su actualización hasta la versión 2+, en uno de los programas conjuntos que también incluye dotar de una unidad al Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA) del Ejército del Aire. Se da la circunstancia de que las FAS tienen desplegada ahora mismo en el exterior una de estas baterías, en Letonia, en el muro anti-Rusia de la OTAN, y llegó a haber en 2023 una segunda batería desplegada también en el Báltico.

Modernización de las baterías Patriot

Las baterías Patriot son el sistema de defensa antiaérea tierra-aire de cota media-alta y proyectable que está actualmente en servicio en el Ejército de Tierra. Hay tres unidades, de las que dos se encuentran en el Regimiento de Artillería Antiaérea nº73, en Marines (Valencia) y la última se encuentra desplegada desde hace casi un década en Turquía, en una misión internacional bajo bandera de la OTAN.

El programa tiene un presupuesto de 1.400 millones de euros y tiene como objetivo tanto modernizar las baterías actuales hasta la versión más moderna, la configuración 3+, como la compra de la última versión del misil Patriot que utilizan estas baterías antiaéreas, el denominado PAC3 (Patriot Advenced Capability-3). Los primeros 145 se pagaron en 2023 y está previsto que en 2024, 2025 y 2026 se paguen anualidades de 300 millones de euros. Todavía habría que seguir pagando varios años más para terminar el precio final.

Misil contracarro Spike 2ª fase

Es uno de los programas que sirven para modernizar a más de un arma de las FAS. En este caso, el mayor peso recaerá en el Ejército de Tierra, aunque la Armada también recibirá una parte, exactamente, la Infantería de Marina. Se trata de un sistema de misiles ligero, portátil, multiplataforma (puede ser portado por soldados o situado en vehículos, buques o helicópteros), de guiado electroóptico y de quinta generación.

Los Spike LR2 van a ser destinados a reemplazar a los misiles TOW en servicio y a parte de los contracarro Spike LR de primera generación en servicio desde hace una década. La compra incluye 168 puestos de tiro y 1.680 proyectiles y tiene un presupuesto de 287 millones de euros. El sistema pertenece a Rafael, una de las empresas punteras de Israel, aunque buena parte de su producción la va a desarrollar su filial española (Pap Tecnos).

Mortero Eimos

Es otro de los programas transversales del Ministerio de Defensa, pues va a aprovisionar de los modernos sistemas de mortero embarcado al Ejército de Tierra, la Infantería de Marina y el Ejército del Aire. En este caso, Tierra recibe 80 de las 103 unidades que se han comprado del Eimos, que viene embarcado en vehículos URO VAMTAC, de los que ya se han recibido las primeras unidades. El presupuesto total de este programa es de 125 millones de euros.

Modernización CH47 Chinook

Es uno de los helicópteros clave para las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) y una aeronave que va camino de convertirse en un mito de la aviación de ala rotatoria por su fiabilidad y resistencia. No en vano, ha participado en casi todos los conflictos bélicos que han tenido lugar desde la Guerra de Vietnam y sigue en activo en las fuerzas aeromóviles de todos los países que lo compraron, nadie lo ha retirado.

La actualización a la versión F, que Boeing considera una refabricación del apartado, supone llevar el helicóptero hasta la versión más moderna y reciente que hay en el mercado. El paso de las 17 unidades en servicio en el Ejército de Tierra desde la versión D a la F tiene un coste de 1.000 millones de euros. La primera de estas unidades F ya fue entregada a España a finales de abril y desplegada de manera casi inmediata en el despliegue de las FAS en Irak.

Modernización misiles Mistral

Es otro programa transversal del Ministerio de Defensa que afecta al Ejército de Tierra, Armada y Ejército del Aire y el Espacio. Se trata de modernizar las capacidad de disparo de misiles tierra-aire que ya están en servicio en las FAS, la gran mayoría de versiones más primarias, aunque el Gobierno compró en mayo de 2021 un total de 91 unidades del Mistral 3 que tenían en stock las Fuerzas Armadas francesas.

El coste del contrato es de 325 millones de euros en total e incluye más de 500 unidades del nuevo Mistral 3, además de equipos de entrenamiento y el apoyo logístico integrado junto con la actualización de los puestos de tiro Mistral encuadrados en los dos Ejércitos y la Armada, en sus diferentes configuraciones. Esta adquisición convertirá a las Fuerzas Armadas españolas en el segundo usuario mundial de Mistral por detrás de Francia.

Helicóptero H135

No sólo es un programa transversal dentro de las Fuerzas Armadas, pues se van a adquirir unidades para el Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y la Unidad Militar de Emergencias (UME), sino que va más allá del propio Ministerio de Defensa, ya que el Ministerio del Interior también participa con la petición de unidades de este aparato tanto para la Guardia Civil como para la Policía Nacional.

Este aparato es una versión más amplia y moderna del EC135, un aparato que ha sido uno de los líderes de ventas de Airbus a nivel mundial y que presta servicio actualmente tanto en las FAS como en las Fuerzas de Seguridad del Estado. El programa en vigor tiene un presupuesto de 178 millones de euros.

Helicóptero NH90 fase 2

Es otro de los programas transversales del Ministerio de Defensa. La primera fase supuso la entrega de 15 helicópteros NH90 Caimán para las FAMET del Ejército de Tierra y 6 unidades del NH90 Lobo para el Ejército del Aire. Se trata de una aeronave de tamaño medio y que realizan operaciones de transporte táctico polivalente. La fase 2 está compuesta por 23 aeronaves más e incluye siete unidades de la nueva variante naval MSPT para la Armada y está en estudio una variante HSPN con capacidad antisubmarino.

El inicio de las entregas está previsto para este 2024. El coste total del programa es de 1.450 millones de euros. El último libro verde de los Presupuestos Generales del Estado detalla que este año 2024 se deberán pagar 311 millones a Airbus, constructora de la aeronave, y 178 millones en 2025 y 209 millones en 2026. Todavía habría que seguir pagando varios años más para terminar con los compromisos de pago.

Sistema Conjunto de Radio Táctica (SCRT)

Es un programa destinado a la renovación de las radios de comunicaciones tácticas de las Fuerzas Armadas, aunque repercute sobre todo en el Ejército de Tierra. El objetivo es cambiar los actuales sistemas de comunicación UHF/VHF y HF por el moderno sistema de radio definido por software (SDR), algo que ya están haciendo la gran mayoría de los países aliados de la OTAN.

El presupuesto total es de 738 millones de euros, de los que los 80 primeros millones de euros se hicieron efectivos en 2023 y, según el último libro verde de los Presupuestos Generales del Estado, está previsto pagar 86 millones de euros anuales durante los años 2024, 2025 y 2026. Todavía habría que seguir pagando varios años más para terminar con los compromisos de pago.

Plan MC3

Es el proyecto para renovar, actualizar y modernizar todo el sistema de mando, control y comunicaciones (MC3) del Ejército de Tierra, que permite el planeamiento de las misiones y el intercambio de información entre las unidades militares distribuidas en el teatro de operaciones. Se busca un sistema ágil, eficaz, seguro e interoperable con otros países aliados. Está íntimamente ligado por el programa de radio SCRT.

El presupuesto de este programa es de 970 millones de euros, de los que ya se hicieron efectivos 30,6 millones de euros en 2023. El último libro verde de los Presupuestos Generales del Estado prevé pagos de 94,7 millones de euros en 2024, 188,8 millones de euros en 2025 y 258,5 millones de euros en 2026. Todavía habría que seguir pagando varios años más para terminar con los compromisos de pago.

Modernización Tigre MKIII

Es un programa por el que han apostado decididamente en el Ministerio de Defensa español, pero que podría quedar en el aire por las reticencias de los dos países socios en el proyecto del helicóptero de ataque Tigre: Alemania y Francia. Los germanos ya han descartado totalmente modernizar sus helicópteros a la última variante disponible y los franceses han decidido poner su actualización en cuarentena.

El departamento de Margarita Robles tiene una bolsa económica reservada de 1.185 millones de euros para llevarlo a cabo. De hecho, ya se ha licitado la incorporación de los enlaces de transmisión de datos tipo Link 16 para sus 17 helicópteros Tigre MKII, una de las modernizaciones que incluye el MKIII. Mientras, Airbus presiona al Gobierno francés para que también modernice a MKIII las 45 unidades a las que se había comprometido inicialmente.

Buque logístico

El Ministerio de Defensa está buscando en el mercado de segundo mano un buque que se adecúe a las necesidades del Ejército de Tierra para ser empleado como embarcación de aprovisionamiento logístico Ro-Ro. Está intentando repetir la operación que se hizo en 2020 con el que ahora es el A-06 Ysabel, el único buque logístico que tiene en estos momentos el Ejército de Tierra, aunque operado por efectivos de la Armada.

La falta de inversión en Defensa durante varias décadas hizo que no hubiese nada preparado para el momento en el que los dos viejos buques logísticos del Ejército de Tierra fueron dados de baja: A05 El Camino Español (2019) y A04 Martín Posadillo (2020). La rápida intervención, adquiriendo el Ysabel, provocó que el Ejército no se quedase sin embarcaciones. Ahora se busca recuperar la vieja capacidad de transporte que daba tener dos buques logísticos.

VCI Pizarro 2ª fase

Se trata de un programa que está a punto de finalizar, pues está previsto que este año terminen las entregas. Dota al Ejército de Tierra de una segunda tirada de vehículos de combate de infantería, aunque sensiblemente mejorados sobre la primera versión del vehículo diseñada por GDELS-Santa Bárbara Sistemas usando como base la plataforma ASCOD (la misma que servirá de base, aunque mejorada, para los nuevos VAC).

El programa incluye la entrega de 117 vehículos (inicialmente iban a ser 212) en las variantes VCI Pizarro y VCZAP Castor para completar las 144 unidades de la Fase I. El coste total es de 833 millones de euros, de los que ya se han pagado 667 millones de euros. Está previsto pagar otros 50 millones durante este año 2024, 40 millones en 2025 y 20 millones en 2026, concluyendo los pagos por este programa en el año 2028.

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