
El expresidente de Plus Ultra y todavía accionista mayoritario de la aerolínea, Julio Martínez Sola, se ha ratificado en que su compañía pagó un 1% del valor del rescate al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero a cambio de que este influyese en su aprobación. "Yo pagaba ante la duda", ha aseverado ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama.
El que fuera presidente de la aerolínea ha llegado a la Audiencia Nacional a falta de cinco minutos para las 09:00 para declarar como imputado ante el titular del Juzgado Central de Instrucción Número 4. Martínez Sola ya había presentado un escrito en el que apuntaba hacia el exlíder socialista como el artífice del cobro de mordidas por el valor del 1% del rescate de la compañía a cambio de su intermediación. En este sentido, ratificaba los mensajes recogidos en la investigación en los que se deslizaba que Zapatero habría cobrado, según su versión, 530.000 euros de comisión por conseguir que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) otorgara la ayuda a Plus Ultra por valor de 53 millones de euros.
Según han apuntado fuentes jurídicas presentes en la declaración a Libertad Digital, el expresidente de Plus Ultra ha reiterado que pagaron una mordida de 530.000 euros a Zapatero a cambio de recibir el rescate. Aun así, ha asegurado que no conoce las gestiones que realizaba Zapatero para que la SEPI lo aprobase. "Yo pagaba ante la duda", ha reiterado explicando que Plus Ultra accedió a la petición del exlíder del PSOE porque no estaba segura de si el rescate podía serle denegado si no pagaba a lo que ha denominado como "el Grupo Zapatero". De hecho fue el exlíder socialista, según su relato, quien se puso en contacto con él mediante una "llamada con teléfono oculto" y le dijo que "su gente" se pondría en contacto con él después de que Rodolfo Reyes, empresario venezolano accionista de la compañía, propusiera la solución de Zapatero y que le hiciese llegar el interés. Posteriormente le contactó Julio Martínez Martínez.
Martínez Sola ha apuntado además a un encubrimiento tácito del pago de las mordidas mediante los informes de geoestrategia que, según declaró Zapatero, tenían un alto valor económico. Por el contrario, el dueño de Plus Ultra ha señalado estos informes como una forma de ocultar el motivo del verdadero pago, ya que el contenido de los informes no tenía valor alguno. Este ha asegurado que pagaron por "gestiones de acompañamiento" del rescate pero que en ningún momento Zapatero reportó qué gestiones hizo para que Plus Ultra recibiera el rescate.
En este contexto, ha sido preguntado por la condición de empresa estratégica que el Consejo de Ministros presidido por Pedro Sánchez le otorgó para justificar la concesión del rescate, anunciada por la entonces ministra de Hacienda y máxima responsable de la SEPI, María Jesús Montero. Martínez Sola ha declarado que, si bien contaban con cuatro aviones, tan solo uno lo tenían en propiedad.
El juez Calama ha retomado la causa tras el parón judicial provocado por el período estival con la declaración de Martínez Sola y seguirá con las pesquisas este martes, cuando declarará el consejero delegado de Plus Ultra, Roberto Roselli. Sobre este, Martínez Sola ha dicho que es quien realmente conoce los pormenores de muchas de las operaciones de la compañía en las que él no intervenía en el día a día. Este ya manifestó en un escrito similar al de Julio Martínez Sola que fue Zapatero quien cobró las mordidas por influir en la adjudicación del Gobierno de Pedro Sánchez.
Reconoce una reunión con Delcy
Asimismo, el accionista mayoritario de Plus Ultra ha reconocido que mantuvo una reunión con la entonces vicepresidenta de Nicolás Maduro y ahora dictadora venezolana, Delcy Rodríguez. Esta reunión, al igual que otra que mantuvo con el exsecretario de Estado de Transportes, Pedro Saura, la ha achacado a un encuentro "protocolario". La reunión con Delcy habría sido organizada por el pagador de Zapatero, Julio Martínez Martínez, ya que este "iba mucho a Caracas" y tenía relación con el Régimen Bolivariano.
