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Norris se corona con permiso de Verstappen

Lando Norris toma el relevo de Lewis Hamilton, que ganó con McLaren en 2008.

Lando Norris toma el relevo de Lewis Hamilton, que ganó con McLaren en 2008.
Norris se corona con permiso de Verstappen | Cordon Press

Parecía el más débil al inicio de la temporada. Lando Norris se disolvía como un azucarillo frente a un compañero de equipo, Oscar Piastri, que parecía tener más determinación y más tino en carrera y todas las papeletas para darle a Australia un nuevo título de la F1. Pero tras el parón veraniego, algo cambió. Piastri dejó de tener tanto feeling con el coche, ya no era el piloto rápido y genial del inicio. Algo que coincidió con el renacer de Red Bull y su bestia, Max Verstappen.

La fábrica de Woking parecía abrazar a su compatriota y pupilo, que ahora sí empezaba a estar a la altura de un coche que ha demostrado durante todo el año ser el mejor monoplaza de la parrilla. Red Bull parecía remontar el vuelo tras hacer su criba particular: con Horner fuera y con papá Verstappen mandando en la sombra, Max empezaba a inquietar y enseñaba que, si bien había llegado tarde a la lucha por el Mundial, él era el vigente campeón y seguía siendo el mejor.

Los nervios se apoderaron de McLaren que, entre rumores de haber desplazado a Piastri y con Red Bull demasiado cerca, cometía dos errores de cálculo: el primero en Las Vegas con el fondo plano y el segundo en Catar con la estrategia. Y así se llegaba a Abu Dhabi, sin claro favorito, pero con un solo piloto con ventaja: Lando Norris.

Este domingo hemos visto en Abu Dhabi la carrera más seria de Lando Norris, su bautismo como campeón. Aguantando los nervios de no salir desde la pole, teniendo que adelantar en pista con todos los riesgos que eso supone, pero sabiendo que siempre tendría la baza de su compañero, el gran sacrificado Oscar Piastri, decidido a dejarle pasar o parar su coche. Al final, tanto orden no hizo falta para que la escudería inglesa haya vuelto a lo más alto consiguiendo el título de constructores y ahora, casi veinte años después, el de campeón del mundo de pilotos y con el añadido de hacerlo con un piloto inglés. Al final todo suma, tanto que muchos creen que el Mundial no se ha decidido en Yas Marina, sino que lo hizo en Catar cuando Norris consiguió adelantar a Antonelli y así, minimizar los daños provocados por el error estratégico de McLaren. Dos puntos, los que salvó Norris en Losail, han sido los que les han dado su primer Mundial.

Lando Norris toma el relevo de Lewis Hamilton, que ganó con McLaren en 2008, y entra en la historia de un deporte que ha visto, como diría Fernando Alonso, cómo no gana el mejor piloto, sino el mejor coche. No es que Norris no sea bueno, pero hay que ser sinceros, no es el mejor. Max Verstappen ha conseguido marcar la diferencia, hacer mejor un coche con muchas carencias que solo él —y este año han pasado varios pilotos como pareja de baile del neerlandés— ha hecho funcionar. Me recuerda a Marc Márquez, el único que conseguía hacer ganadora la Honda, pese a tener junto a él campeones como Pedrosa o Jorge Lorenzo, quienes nunca pudieron domarla.

Una habilidad que en F1 es más complicada que en las motos y Max lo ha logrado. No ha sido campeón, sino subcampeón a dos puntos de Norris, pero nadie se acordará de eso. Ya lo dijo Ayrton Senna: «El segundo es el primero de los perdedores», así, aunque en esta ocasión Max Verstappen nunca será un perdedor.

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