En el Programa de Cuesta se analiza en detalle la estructura de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), un mastodóntico holding público que maneja un presupuesto anual de entre 250 y 300 millones de euros y controla activos valorados en unos 20.000 millones. Los presentadores explican cómo el Gobierno del PSOE utiliza esta entidad para infiltrarse en los consejos de administración de grandes empresas estratégicas —como Indra, Correos o Plus Ultra—, sirviendo presuntamente como un nido para facilitar adjudicaciones y colocar a peones de la trama de corrupción del partido.
Uno de los núcleos de esta supuesta red clientelar es el grupo bautizado en vascuence como "Hirurok" (nosotros tres), conformado por Vicente Fernández Guerrero (expresidente de la SEPI que tuvo que dimitir tras ser imputado), la "cloaquera" Leire Díez y Anchón Alonso (socio de Santos Cerdán). A través de este grupo de confianza se coordinaban contratos y se presionaba a las empresas estatales y rescatadas para desviar fondos públicos hacia firmas afines, como Servinabar, expandiendo los tentáculos de la trama socialista por toda la estructura empresarial del Estado.
La pésima gestión económica de la SEPI queda patente al revelar que sus cuentas correspondientes al ejercicio de 2024 arrojaron unas pérdidas de 501 millones de euros. Desde el holding público se justifica este agujero por la necesidad de inyectar constantes sumas de dinero en empresas deficitarias como Correos —presidida por Pedro Saura y donde Leire Díez fue colocada como directora de Filatelia sin experiencia alguna— o Navantia, cuya anterior presidenta de confianza de María Jesús Montero ahora dirige la propia SEPI.


