Menú

¿Qué debe hacerse en España?

He publicado un breve artículo en el blog del think-tank británico Institute of Economic Affairs titulado: What needs to be done in Spain?

Copio los dos párrafos del principio y el del final:

Almost everyone expected the Socialist Party to lose the recent Spanish elections by a wide margin. Their mismanagement of the economic crisis destroyed their credibility with the Spanish people, regardless of their ideology.

This fact, more than any merits of the opposition, enabled the Popular Party – the right-wing party headed by Mariano Rajoy – to gain an absolute majority. However, because of legal requirements, they will not take charge of the government until 23 December.

the current situation presents an historic opportunity for Spain to carry out the many and deep reforms that would make the country a more productive, competitive and financially sustainable economy.

Leer entero.

Obviamente, se trata de un tratamiento muy sucinto y simplificado de la crisis española y las reformas que hacen falta. No he mencionado, por ejemplo, la necesaria reforma del sector energético –para que los agentes económicos no se enfrenten a una de las energías más caras de nuestro entorno– y del sistema educativo –cuyos resultados se verían a largo plazo–. Asimismo, respecto al párrafo sobre el sector bancario, debería haber añadido que las soluciones que se tomen deben minimizar lo máximo posible el coste para los contribuyentes.

Herramientas

1
comentarios
1 rawolf, día

Perfecto, tienes toda la razón, pero hay algo más que hacer si se quiere tener un país viable: erradicar el socialismo. Los problemas que padece España no son, primordialmente, debidos a su clase política, como a menudo se señala, al fin y al cabo, los políticos son profesionales de lo suyo: conseguir el poder, dándole a la gente lo que la gente quiere; ahí está el problema: desde hace al menos dos generaciones, se ha ido instaurando en la mente de la gente que es posible vivir a costa de los demás o, lo que es lo mismo, que podemos renunciar a gestionar nuestra propia vida porque, al final, el Estado proveerá. Esa batalla por la ideas es clave y los partidos socialistas actuales, de derechas o de izquierdas, no la van a dar. Es la sociedad civil a la que le corresponde esa tarea.