Menú
EDITORIAL

RTVE: la corrupción política disfrazada de servicio público

Se trata de uno de los más obscenos capítulos de despilfarro del dinero público al servicio propagandístico de un gobierno de nuestra historia.

Moncloa se ha salido con la suya. Gracias al bochornoso nombramiento de una militante socialista como nueva presidenta de RTVE, Concepción Cascajosa, a la Abogacía del Estado dependiente del Gobierno que ha validado su voto de calidad en el Consejo de Administración y a los votos a favor de Roberto Lakidain, consejero a propuesta de Unidas Podemos, Juan José Baños, a propuesta del PNV, y Ramón Colom, a propuesta del PSOE, el Consejo de Administración del ente público ha consumado el que bien puede ser considerado uno de los más obscenos capítulos de despilfarro del dinero del contribuyente al servicio propagandístico de un gobierno en la historia de nuestra democracia. Nos referimos al draconiano contrato de dos temporadas, 18 meses de blindaje, 155 programas y un coste total nada menos que de 28 millones de euros del humorista David Broncano con el que Moncloa pretende plantar batalla a El Hormiguero de Pablo Motos.

El hecho de que este contrato con dinero público no sea constitutivo de delito de malversación alguno —tal y como felizmente sucede cuando una empresa adjudicataria de obra pública financia con mucho menos dinero la campaña electoral de un partido político— no es impedimento para que deba ser considerado como clamoroso ejemplo de corrupción moral y de utilización del dinero público al servicio propagandístico de un gobierno. ¿Dónde están los representantes del PSOE y de Podemos que ponen el grito en el cielo cuando empresas privadas, que se nutren de voluntarios clientes y no de forzados contribuyentes, pagan altos salarios a sus directivos?

Precisamente por el impúdico coste y falta de rentabilidad de este contrato —repitámoslo: 28 millones de euros— la anterior presidenta de RTVE, Elena Sanchez, aun habiendo sido designada en su día por el PSOE, se opuso a tan obscena contratación, que no hará sino acrecentar todavía más el astronómico déficit de TVE, la televisión que nos esquilma a todos. Esa fue la razón de su destitución y relevo por Concepción Carcajosa, aguerrida militante socialista caracterizada por su desprecio por los costes económicos a cargo del contribuyente.

Por si esto fuera poco, el Consejo de Administración de RTVE ha conseguido aprobar sin dificultad la compra, por 4,5 millones de euros más IVA, de otro programa más a La coproductora del Grupo Prisa, That´s My Jam, espacio presentado por Arturo Valls que, debido a su baja audiencia, no será renovado en Movistar Plus+. El nuevo espacio se une así a la larga lista de compras que RTVE ha hecho a la productora del Grupo Prisa desde que Sánchez es presidente y cuyo fundador no es otro que José Miguel Contreras, asesor mediático de cabecera del líder del PSOE.

Entendemos que a la oposición se le amontonan los escándalos protagonizados por el Gobierno y sus socios, pero tan obscena y descarada utilización del dinero del contribuyente, disfrazada de servicio público, exigiría cuanto menos una comparecencia de Sánchez en el Congreso. Y es que la indolencia no es buena opositora de la desfachatez.

Temas

En España

    0
    comentarios