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Llega la era de los buenos sentimientos: ZP condona la deuda a Castro

El planeta se calienta por causa del hombre. Lo dicen los científicos. Todos. Es decir, el consenso científico (concepto absolutamente paradójico) tiene lugar, por primera vez en la historia para decirlo; que el planeta se calienta por causa del hombre. Solo que ese consenso científico, no es tal.

Se cita, para justificar que en esta ocasión la palabra consenso casa con ciencia el estudio de una historiadora, Naomi Oreskes, que utilizó la base de datos de la web de ciencia ISI para cotejar las conclusiones de los artículos que, de 1993 a 2003, trataran el calentamiento global. Bien, pues el médico Dr. Klaus-Martin Schulte ha hecho lo propio con los artículos recopilados por la misma fuente, y publicados de 2004 a febrero de 2007. Los resultados han sido enviados a la revista Energy and Environment, y son estos:

Del total de 528 artículos sobre el cambio climático, sólo 38 (7 por ciento) dieron un apoyo explícito del consenso. Si uno considera el apoyo “implícito” (que acepten el consenso sin una declaración expresa), el dato sube hasta el 45 por ciento. No obstante, mientras que sólo 32 artículos (el 6 por ciento) rechazan claramente el consenso, la categoría mayor (con el 48 por ciento) son artículos neutros, que se niegan a aceptar o rechazar la hipótesis. Eso no es “consenso”.

Claro, tenía que recogerlo Donald L. Lusking, enfangado en denunciar la conspiración para mantenernos pobres y estúpidos, que cree liderada por Paul Krugman.

Ah, que no se nos olvide. Sólo uno de los 528 artículos prevé consecuencias catastróficas de algún tipo asociadas al cambio climático. Se ve que ese artículo vale tanto a los ecologistas como a los medios de comunicación.

¿Con qué aspecto se imagina a un terrorista palestino? Seguro que no es este. ¿Veremos grandes reportajes en los medios sobre el uso de niños por los movimientos terroristas palestinos? No esperen muchos. Quizá aquí sí haya consenso, aunque no científico. Lo que también ha triunfado es el Marksismo. ¡Incluso en la calle Karl Marx!

El redactor de Negocio y colaborador habitual de Libertad Digital Juan Ramón Rallo, despierta interés allende nuestras fronteras. Otro colaborador habitual, Carlos Rodríguez Braun, ha escrito un artículo recogido en el Blog El Instituto Independiente, en el que hace mención de nuestra dilecta Regàs, “amiga de Chávez y enemiga de los mapas”, para quien el PP quiere clientes, “pero el que es solamente cliente no puede ser ciudadano, porque el ciudadano es una persona que tiene criterio, que piensa”. Dice al respecto CRB:

Uno puede elegir no comprar determinada mercancía, pero uno no puede elegir no estudiar Educación para la Ciudadanía, igual que no pagar impuestos. Un cliente nunca es un súbdito; un contribuyente siempre lo es. ¡Y la señora Regás afirma que los súbditos son los que pueden elegir!

La economía de doña Rosa Regás, por tanto, se basa en el rechazo a las personas libres, que son los clientes, y el aplauso a unos «ciudadanos» que, en lógica contraposición, no son libres.

Consolémonos con ser ciudadanos del mundo, como querría la ONU, habitación de todas las virtudes. Barcepudnit:

Durante diez años, el equipo de inspectores de la ONU en Iraq guardaron cantidades letales de armas de destrucción masiva, procedentes del régimen saddamita, en su cuartel general de Nueva York. No se acordaban del pequeño detalle hasta que el otro día estaban poniendo orden y se dieron de bruces.

¿Me puede alguien decir cómo demonios podemos fiarnos de lo que diga esta gente sobre las ADM de Saddam entonces, o lo que el mismo u otro equipo de inspectores diga sobre el programa nuclear iraní?

Cristina Losada se acuerda de aquél 11 de septiembre de hace ya ¡seis años! ¿Tiene límite la miseria humana? Veamos:

Horas después me llamó un conocido. Estaba aterrado. Pero no porque unos fanáticos criminales estuvieran dispuestos a matar a gente como él o como yo o como fuesen, mientras trabajaban en sus oficinas y en sus negocios, sino por otro motivo: ¡a ver qué va a hacer ahora el loco de Bush! El presidente Bush ya había hablado. Le dije a aquel hombre, tan preocupado por la posibilidad de que estallara la Tercera Guerra Mundial por culpa de Bush, que su reacción indicaba que no iba a actuar irreflexivamente, movido por impulsos irracionales.

Tampoco imaginé entonces -¡qué poca imaginación la mía!- que mi interlocutor estaba expresando el temor de muchos otros, y que el periódico El País recogería ese rumor de inquietud, aquel desasosiego, que no sólo era la consecuencia directa de los estereotipos sobre Bush y USA que abrigaban, sino también efecto del propio atentado terrorista, de la dificultad que había para digerirlo con los ácidos habituales. Lo recogería en su titular de primera del día siguiente: “El mundo en vilo a la espera de las represalias de Bush". Las dificultades digestivas, cuando las hubo, no durarían mucho. Apenas unas horas.

Se ve que no tiene límite y que está bastante extendida. Menos mal que está el Gobierno socialista lleno de buenos sentimientos y de generosidad… con el régimen de Castro:

El gobierno de España, uno de los países con mayor deuda per cápita del mundo, acaba de confesar que a su vez hay naciones que no pagan lo que le deben, siendo Cuba la mayor culpable ($835 millones). Uno de los problemas fundamentales en el período de transición será el determinar el verdadero monto de las deudas y las inversiones externas en Cuba, ya que ambas están estrechamente ligadas. Las inversiones publicadas por el régimen castrista están claramente exageradas. Además, están entremezcladas con intereses de los principales líderes de la dictadura comunista, habiéndose ya implementado la versión cubana de la repartición de bienes que generalmente ha tenido lugar cuando estos pierden el poder.

Bueno, pues si los buenos sentimientos los guarda para Castro, al menos mantendrá sus dudosos principios con todas sus consecuencias. De hecho, Manuel Morales do Val pide discriminación positiva para los feos,

Tras saberse que unos investigadores de la Universidad de California han descubierto que la gente guapa gana un 12 por ciento más que la fea.

La cosa está clara:

Un gobierno progresista como el de ZP sólo probará su vocación solidaria e igualitaria estableciendo urgentemente cuotas y compensaciones para la gente fea y antisistema. Lo demás es agitprop.

No sabemos si agitprop, pero propaganda y de la buena es lo que sostiene al candidato de las dos Américas, John Edwards. Dice que los estadounidenses no deben utilizar coches grandes y de gran cilindrada (los populares SUV), porque contaminan mucho. Pues acérquense a su casa, la más grande de los Estados Unidos. Véanla desde aquí, con varios SUV rodeándola.

Vamos concluyendo, como los diputados y senadores, con dos de guerra. Una que muestra que el número de soldados estadounidenses desplegados, el porcentaje del gasto en defensa sobre el total y el porcentaje de ese gasto militar sobre el PIB en Estados Unidos baja desde Nixon. Y, sin salir de ese país, la llamada guerra contra las drogas ha multiplicado por diez la población reclusa relacionada con ellas desde 1980. De 50.000 a 500.000. ¿Un éxito?

¿Qué mejor forma de terminar que con siete consejos para ser felices?


JCR

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