
In memoriam
Ha muerto Jean-François Revel. Más hombre del gran siglo XVIII que del mezquino nuestro. Que se supo agitador por ser filósofo. Y que fue filósofo sólo por ello. Hora de recordar textos que aquí fueron siempre mal acogidos. Porque dolían aquí aún más que en Francia.
Tan sólo un par de pasajes. In memoriam:
“El antiamericanismo de derecha en Europa se debe a que este continente perdió en el siglo XX el papel que le correspondía desde el siglo XV como principal centro de iniciativa –y conquista— del planeta, y dejó de ser el foco artístico y científico más importante y casi el amo de la organización político-estratégica y de la actividad económica del mundo. Ora uno ora otro país europeo era el que encabezaba esa mundialización antes de tiempo, pero todos participaron en ella poco o mucho, simultánea o sucesivamente. Ahora bien, hoy no sólo ha perdido Europa esa capacidad para actuar a escala mundial, sino que está, a su vez –en grados diversos, según los problemas, pero siempre en cierto grado— situada en la estela de la capacidad de acción de los Estados Unidos y obligada a recurrir a su ayuda. En Francia es donde la pérdida de la condición –real o imaginaria— de gran potencia causa una amargura más intensa. En cuanto al antiamericanismo de extrema derecha, su motor, como el de extrema izquierda, es simplemente el odio a la democracia y a la economía liberal, que es su condición… En la esfera del antiamericanismo, el grado máximo de degradación –ni siquiera menciono la ignominia moral, que produce hastío, hablo sólo de la incoherencia de las ideas— se alcanzó en septiembre de 2001, después de los atentados contra las ciudades de Nueva York y Washington. Pasado el instante de la primera emoción y de las condolencias, en muchos puramente formalistas, se empezó a presentar aquellos actos terroristas como una réplica al mal que, al parecer, causaban los Estados Unidos al mundo. Esa reacción fue, en primer lugar, la de los países musulmanes, pero también de dirigentes y periodistas de ciertos países del África subsahariana, no todos los cuales son de mayoría musulmana. Se trataba de la evasiva habitual de sociedades en quiebra crónica, que han fracasado completamente en su evolución hacia la democracia y que, en lugar de buscar la causa de su fracaso en su propia incompetencia y su propia corrupción, acostumbran a imputarlo a Occidente de forma general y a los Estados Unidos en particular. Pero, a parte de esos clásicos de ceguera voluntaria aplicada a uno mismo, también en la prensa europea, sobre todo en la francesa, naturalmente, entre los intelectuales y algunos políticos, no sólo de izquierda, sino también de derecha afloró al cabo de unos días la teoría de la culpabilidad americana”
Tan sólo un par de pasajes. In memoriam:
“El antiamericanismo de derecha en Europa se debe a que este continente perdió en el siglo XX el papel que le correspondía desde el siglo XV como principal centro de iniciativa –y conquista— del planeta, y dejó de ser el foco artístico y científico más importante y casi el amo de la organización político-estratégica y de la actividad económica del mundo. Ora uno ora otro país europeo era el que encabezaba esa mundialización antes de tiempo, pero todos participaron en ella poco o mucho, simultánea o sucesivamente. Ahora bien, hoy no sólo ha perdido Europa esa capacidad para actuar a escala mundial, sino que está, a su vez –en grados diversos, según los problemas, pero siempre en cierto grado— situada en la estela de la capacidad de acción de los Estados Unidos y obligada a recurrir a su ayuda. En Francia es donde la pérdida de la condición –real o imaginaria— de gran potencia causa una amargura más intensa. En cuanto al antiamericanismo de extrema derecha, su motor, como el de extrema izquierda, es simplemente el odio a la democracia y a la economía liberal, que es su condición… En la esfera del antiamericanismo, el grado máximo de degradación –ni siquiera menciono la ignominia moral, que produce hastío, hablo sólo de la incoherencia de las ideas— se alcanzó en septiembre de 2001, después de los atentados contra las ciudades de Nueva York y Washington. Pasado el instante de la primera emoción y de las condolencias, en muchos puramente formalistas, se empezó a presentar aquellos actos terroristas como una réplica al mal que, al parecer, causaban los Estados Unidos al mundo. Esa reacción fue, en primer lugar, la de los países musulmanes, pero también de dirigentes y periodistas de ciertos países del África subsahariana, no todos los cuales son de mayoría musulmana. Se trataba de la evasiva habitual de sociedades en quiebra crónica, que han fracasado completamente en su evolución hacia la democracia y que, en lugar de buscar la causa de su fracaso en su propia incompetencia y su propia corrupción, acostumbran a imputarlo a Occidente de forma general y a los Estados Unidos en particular. Pero, a parte de esos clásicos de ceguera voluntaria aplicada a uno mismo, también en la prensa europea, sobre todo en la francesa, naturalmente, entre los intelectuales y algunos políticos, no sólo de izquierda, sino también de derecha afloró al cabo de unos días la teoría de la culpabilidad americana”
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Maestro Lucrecio, Abro la página de Libertad Digital y me encuentro con la notícia de la muerte del Gran Jean Francois Revel. Cómo expresar mi sorpresa y mi dolor. Mientras escribo esta nota puedo contemplar, apoyados contra mi monitor, varios de sus libros: "La tentación totalitaria", "Como terminan las democracias", "El rechazo del estado", "El estado megalomano"...para que seguir mi admirado Lucrecio, las obras completas. Empecé a leer a Revel con dieciocho años y llevo veinte transitando por las páginas siempre fecundas e instructivas de una de las conciencias europeas más extraordinarias de los últimos cincuenta años. De un gran liberal, de un notabilísimo concedor de España e Iberoamérica y de un implacable enemigo de todo totalitarismo. ¡Cuanto le vamos a echar de menos en esta Europa de nuestros pecados donde tan acuciante es la escasez de talentos como el suyo! Para Jean Francois Revel mi homenaje y mi total admiración. Sin reservas. Hoy, realmente, no puedo decir más. Adieu grand maître.
Queridos profesor y lectores: Creo que el genial Lucrecio se equivoca con su mención al s. XVIII. El modelo de sociedad pendiente de sus pensadores que constituyó Francia dio lugar a lo que el siempre brillante Kedourie calificó como 'política ideológica'. Lo que ocurre con la generación francesa de Revel es lo contrario. Del XVIII sólo pueden compararse a tu amado Chateaubriand, Lucrecio.
P.D.: Suplico a los lectores que no hayan leído 'Nacionalismo' de Kedourie que lo hagan de inmediato. Está editado en CEC y es una maravillosa genealogía intelectual del pensamiento totalitario.
Descanse en paz
Una de las manifestaciones más mezquinas del antiamericanismo que he visto en mi vida fue la portada de El Pais del 12-s, dia siguiente al atentado de las torres gemelas: " El Mundo contiene el aliento ante la respuesta de Bush". Ojo a los matices. Atención a lo que realmente era grave, y qué era lo secundario. Me pareció el ejemplo más depurado de la ideología popular que padecemos, de esta sociedad enferma que como vieja meretriz se ofende ante la fuerza y la belleza de la juventud, representada en USA y sus libertades, y pone trabas a cualquier manifestación de esa fuerza que le recuerda su decrepitud. Ayer rendí mi tributo a la memoria de Revel, en Blog equivocado pero con toda la buena intención. Su espíritu y su recuerdo nos ilumine, que en España vamos a necesitar de esa carta de marear para salir con bien del temporal que se avecina.
Una mente lúcida, digna, y libre menos en el mundo. El futuro inmediato es cada vez más tenebroso. Maestro Lucrecio, apenas le tenemos a usted y pocos más para guiarnos en la terrible oscuridad. No nos falle nunca.
Gloria y honor a este de libertad que se ha apagado.
sit sibi terra levis