Que te roben no gusta a nadie; que te roben tu talento que podría hacerte millonario es otra cosa. Esta es la premisa de Letras robadas, película que aborda el espinoso tema del plagio y el robo de talento en la industria musical. La historia sigue a Rick (Paul Rudd), un cantante que se gana la vida actuando en bodas, bautizos y comuniones mientras sueña con triunfar gracias a sus propias composiciones. Su destino se cruza con el de un joven y ambicioso artista, exlíder de una conocida boy band, que busca desesperadamente un éxito para consolidar su carrera en solitario. Papel que interpreta Nick Jonas, uno de los Jonas Brothers.
Tras una noche de confidencias, alcohol y creación conjunta, el joven decide traicionar a Rick y apropiarse de su tema. La trama se complica cuando el protagonista escucha su canción sonando en la radio, convertida ya en un auténtico fenómeno de masas. A partir de ese momento, Rick inicia una lucha desesperada por demostrar su autoría, enfrentándose a la dura realidad de una industria donde componer la canción no siempre es suficiente para reclamar los derechos de un éxito.
La película profundiza en la obsesión y en la búsqueda de venganza de Rick, un camino autodestructivo que amenaza con apartarlo de sus seres queridos. En el apartado artístico, destaca la interpretación de Paul Rudd, quien aporta una gran calidez humana a su personaje, y de Nick Jonas, que asume con solvencia el papel del joven usurpador.
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