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F1, polémica e investigación antes de arrancar

EFE
EFE

Todavía no ha pasado un mes desde que Lando Norris celebrara su primer Mundial y ya estamos ante el primer lio y polémica de la próxima temporada. 2026 será un año histórico para la F1, los profundos cambios que vivirán los coches, tanto en el área de aerodinámica como en los motores, es a la vez un desafío y una oportunidad. A lo largo de la historia de este deporte, las escuderías han intentado buscar vacíos legales y lagunas por las que transitar y ganar ventaja sobre el resto de equipos, y este año no iba a ser distinto.

El nuevo reglamento cambiará las medidas del chasis, los motores ganarán en potencia eléctrica y los combustibles deberán ser completamente sostenibles. Un salto tecnológico sin precedentes que entraña muchos desafíos, el primero de ellos el motor.

Nueva reglamentación de motores

Los propulsores, V6 turbo abandonan la idea tradicional de conseguir la potencia a partir de la quema de combustible fósil. Ahora debe coordinarse con tecnología eléctrica y la quema de un combustible neutro en carbono que tiene muy entretenidos a los ingenieros.

Es el principal escollo, sobre todo para los que se estrenan este año, Audi o Honda con Aston Martin. La escudería de Silverstone está trabajando a destajo con Honda para que todo encaje y aunque la sintonía con Adrian Newey es máxima, el equipo ya ha confirmado que no estará en los primeros test de Barcelona a finales de enero ya que necesitan más tiempo y serán uno de los equipos en presentar más tarde su nuevo coche. De hecho, ya hemos escuchado y leído las primeras voces de prudencia, en las que aseguran que el coche funcionará pero sin saber cuándo exactamente.

Mercedes y Red Bull investigados

En la otra cara de la moneda están Mercedes y Red Bull a los que se les podría fastidiar su estrategia para el año que viene. Ambos estaban en las quinielas de los equipos que más adelantados llevaban los trabajos, sobre todo referidos al motor. Ambos, habían logrado sacar partido de una laguna en el nuevo reglamento que ha puesto sobre aviso al resto de motoristas y escuderías.

Se trata de una cuestión bastante técnica. Según el reglamento la compresión de los motores debe estar en 16:1, inferior a la que tenían hasta ahora. Al parecer, según algunas publicaciones especialistas, tanto Mercedes como Red Bull habrían conseguido mantener la relación 18:1 lo que les daría hasta 15 CV de potencia extra con un mejor uso del combustible, una diferencia que vale un Mundial.

Pero la estrategia, a la que no se puede llamar trampa, ha sido descubierta antes de tiempo por el resto de equipos que ha solicitado un reunión urgente en la FIA para hablar de este asunto. De momento, la autoridad automovilística ha iniciado una investigación para determinar si esta zona gris donde se han instalado Red Bull y Mercedes tiene encaje en el nuevo reglamento, lo que dejaría tocados y casi hundidos al resto de equipo.

En cualquier caso, todo debe encajar. Cuántas veces hemos visto motores potentes que no pueden transmitir todo su potencial por culpa de un chasis erróneo o poco eficiente, esta es la magia de la F1.

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