Menú

Un nuevo berrinche del Campeón

Europa Press
Europa Press

En esta vida tener paciencia, mantener la calma y no actuar de manera impulsiva dejándose llevar por las emociones más primitivas, suele salir a cuenta.

Una lección que Jorge Martín, tras muchos años en la élite del motociclismo, parece no haber aprendido. Su marcha de Ducati después de que el equipo oficial Lenovo eligiera a Marc Márquez en lugar de a él para ser la pareja de baile de Peco Bagnaia, ya tuvo algo de impulsivo.

Como un niño enrabietado el piloto madrileño dio la espalda a la fábrica italiana y se dejó conquistar por Aprilia. Una marca que aunque ha tenido un crecimiento notable en los últimos años en rendimiento y resultados estaba y está lejos de poder competirle el título a Ducati.

Y no es que en Ducati hubieran tratado mal a Jorge, siempre le dieron la misma moto que a Bagnaia, y le prometieron seguir haciéndolo pese a no formar parte del equipo oficial. Pero el ego, que suele ser mal compañero de viaje, hizo que Martín eligiera ser el número uno de su marca, de la fábrica.

Posiblemente asesorado por su amigo Aleix Espagaró, Martín eligió ser el número uno de Aprilia, que la temporada pasada veía como su referente, el propio Aleix y Maverick Viñales dejaban vacantes los dos asientos de sus motos. "Me tratarán como me merezco, sin rivales, sin restricciones", debió pensar el vigente campeón cuando firmó por dos temporadas con la fábrica de Noale.

En ese momento Martín se eligió a él, a su orgullo, pero olvidó reparar en la verdadera compañera de viaje, la moto. El proyecto era bonito, incluso romántico, hacer campeona a la hermanastra de Ducati, convertir un proyecto casi doméstico en una leyenda. Pero no iba a ser fácil, el margen tecnológico a recortar no era menor, y aún así Jorge les eligió.

Ahora, y después de no haber podido ni debutar con Aprilia por la fuerte caída que sufrió en pretemporada, Jorge dice que se marcha, que ni era tan bonito, ni tan romántico y que no puede esperar.

Tras el ruido de las primeras informaciones que incendiaron el paddock y que colocaban al madrileño en Honda, Aprilia salía en defensa de sus intereses y hablaba de competencia desleal si cualquier otro equipo pujaba por el campeón.

Tras el gran premio de Gran Bretaña, el pasado fin de semana, donde un giro de guión de película permitió a Marco Bezzecchi, de Aprilia, ganar el gran premio e imponerse a las Ducati, Jorge ha insistido, lo ha hecho en un comunicado en las redes sociales donde sentencia que quiere ser libre, que se marcha a finales de este año.

En el comunicado Jorge dice que no ha incumplido, que había una cláusula donde se reservaba el derecho de rescindir el contrato si se daban "determinadas circunstancias". Pero Jorge no aclara cuáles son esas circunstancias y asegura querer ser libre para decidir su futuro.

Honda no ha negado su interés por Jorge Martín y la maniobra parece hecha, y qué casualidad el mismo que le vendió el proyecto de Aprilia parece que ahora le vende su pollino, el de Honda. Hablo de Aleix Espargaró, amiguísimo de Jorge y que, ¡oh casualidad!, es ahora probador de la marca del ala dorada.

Es inédito que un piloto decida irse del equipo con el que ha firmado sin tan siquiera haber disputado una sola carrera. La imagen que está ofreciendo el campeón no es buena y no me extrañaría que Aprilia apurase cualquier resquicio legal para hacer cumplir el contrato a Jorge.

Temas

Herramientas