
Una imagen vale más que mil palabras. Mientras el PSOE evita querellarse contra Leire Díez por miedo a que pueda tirar de la manta, en el PSOE han querido escenificar su respaldo a la presidenta socialista, Cristina Narbona, quien se reunió con la denominada fontanera del PSOE e incluso medió con el exministro José Luis Ábalos, como aseguraron fuentes socialistas a Libertad Digital, para colocarla en empresas públicas.
El presidente Sánchez no ha dudado en dejar fotografiarse con Narbona para reafirmar su máximo respaldo, como hizo hace unas semanas con el dirigente socialista y el que fuera mano derecha de Santos Cerdán, Juanfran Serrano. De hecho, fuentes de Ferraz consideran que se está "triturando" a figuras públicas, entre las que incluyen a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, por reunirse con Díez, después de haberlo negado. Aseguran que encuentros así no entran en ninguna actuación delictiva.
La dirección federal se reúne cuando se cumple un año de la publicación del informe de la UCO sobre el exsecretario de Organización y cuando no dejan de revelarse informaciones de cómo el Partido Socialista ha estado financiando la cloaca.

