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José García Domínguez

Las brujas y los separatistas

Cuánto daño ha hecho la Logse en tantas cabezas de chorlito autonómico.

Las brujas y los separatistas - José García Domínguez
'El aquelarre', de Francisco de Goya. | Wikipedia

Por fin, tras miles de horas de trabajo perdidas en el ejercicio retórico estéril de dar vueltas y más vueltas a la noria del proceso independentista, los diputados del Parlament de Cataluña van a ocupar su precioso tiempo en un asunto de verdad importante para las vidas cotidianas de los siete millones y medio de habitantes de la demarcación. Así, en el próximo pleno, que tendrá lugar la semana que viene, la Cámara debatirá una propuesta conjunta de los electos de Esquerra, CUP, En Comú Podem y lo de Puigdemont, los cuatro, para "reparar la memoria histórica" de las brujas, tanto las oriundas del País Petit como sus colegas del resto del Estat Espanyol, todas ellas injustamente condenadas, dicen, por la Inquisición. Una Inquisición, huelga decir que siniestramente católica y, faltaría más, española.

Bien, pues ahora vaya usted a explicarle a esa nutrida colla de sabios y sabías, los que pasan el rato tan entretenidos en el Parque de la Ciudadela, la verdad histórica del asunto de la brujería en Europa. Explíqueles que la tan terrible Inquisición española únicamente condenó a la hoguera a 59 mujeres entre los siglos XVI y XIX. Y que en el otro gran país católico, Italia, fueron apenas 36 las que siguieron similar suerte. Acto seguido, infórmeles de que en los muy humanitarios y civilizados países protestantes del Norte, esos que tanto admiran, se estima que unas 50.000 mujeres fueron despachadas por idéntico y salvaje método. Sí, 50.000 contra 59.

Solo en Alemania, la cultísima y laboriosísima Alemania, más de 25.000 mujeres fueron conducidas a la hoguera bajo acusación de tratos con el Diablo, la mayoría ejecutadas por verdugos a las órdenes del impoluto y ejemplar clero luterano. Por su parte, la también admirable Francia quemó al ritual modo a otras 4.000 mujeres. Y si alguna ilustre señoría doméstica quisiera ir para nota, háganle saber que la última bruja condenada en Europa no perdió la vida en ese bárbaro poblachón de Madrit, como sería de esperar, sino en la tolerante, maravillosa, confederal y bucólica Suiza. Era una pobre señora llamada Anna Göldi y fue decapitada por los herejes el 18 de junio de 1782. Cuánto daño ha hecho la Logse en tantas cabezas de chorlito autonómico.

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