El jueves 19 de febrero, el ex-príncipe Andrés, también conocido como Andrés Mountbatten-Windsor, fue detenido, interrogado y puesto en libertad tras permanecer 10 horas en la comisaría de Norfolk. Una imagen que dio la vuelta al mundo y que, junto a la imagen de la detención de Nicolás Maduro, va a ser una de las imágenes del año.
Una de las preguntas que se hacen los británicos es ¿Y ahora qué va a pasar con Andrés? ¿Va a ser apartado de la línea de sucesión al trono?
La monarquía está tan ligada a la imagen del Reino Unido que es muy difícil concebir el país sin ella. Para que perdure, debe ser ejemplar, transparente y sobre todo, tiene que saber separar lo personal de lo institucional. Por primera vez, el rey Carlos III ha dado un paso de gigante para salvar la credibilidad de la Corona, demostrando que está dispuesto a todo para proteger la reputación de la Monarquía, por encima de los lazos familiares, y más después de la crisis constitucional más grave desde la abdicación de Eduardo VIII.
La ciudadanía pedía mucho más que Carlos III retirara los títulos y honores a su hermano, sobre todo, porque los británicos se indignaban cuando salían nuevas informaciones comprometedoras contra Andrés mientras él montaba a caballo tranquilamente por Windsor, en actitud soberbia, como si la cosa no fuera con él.
De momento, la investigación sigue su curso, no ha sido declarado culpable y la policía continúa con los registros de Royal Lodge, y todo podría concluir con el primer juicio penal de un miembro de la realeza de alto rango por un delito de alta traición.
Otra de las cuestiones que se están hablando, algunos con gran desconocimiento, es la posibilidad de que se pueda apartar a Andrés de la línea de sucesión al trono.
Miembros del Gobierno han confirmado que se han mantenido contactos con la Casa Real sobre posibles cambios legales una vez concluya la investigación policial, ya que consideran inapropiado avanzar mientras la investigación sigue abierta. Algunos además lo han visto como una distracción por parte del Gobierno por el caso Peter Mandelson, cuya acusación es la misma que contra Andrés: el mal uso de un cargo público.
Apartar a Andrés de la línea de sucesión o que renuncie, esa es la cuestión. Es un asunto que no es fácil ya que está contemplado en la llamada "Act of Settlement" de 1701. Porque una cosa es retirar títulos, y otra retirarle de la línea sucesoria en la que ocupa el octavo lugar detrás de Archie y Lilibet, los hijos del príncipe Harry y Meghan Markle. En caso de que se le retirara, no afectaría a sus hijas las princesas Beatriz y Eugenia.
No es un trámite fácil. En 1917 el ‘Acta de Privación de Títulos’ sirvió a Jorge V para despojar de sus títulos a varios nobles y miembros de la Familia Real que fueron enemigos declarados de Reino Unido, especialmente a los que estaban luchando en el bando alemán, donde incluso había familiares del rey Jorge V durante la Primera Guerra Mundial.
Pero claro, si Andrés no renuncia, se tendría que llevar a cabo no solamente una nueva legislación aprobada por los Comunes y los Lores así como la Sanción Real, sino también el respaldo de los 14 reinos de la Commonwealth donde el monarca británico es jefe de Estado. Según el Estatuto de Westminster de 1931, cualquier cambio en la sucesión requiere el consentimiento unánime de todos los reinos, algo que es complicado, largo y que puede ser incluso peligroso porque muchos países podrían pedir salir de la Commonwealth o se podría abrir un debate sobre la Corona.

