Menú

Temporada Televisiva

0

Ya queda poco para que termine la emisión del reality de MTV, apenas un par de semanas. Y como ya no estamos grabando tengo la sensación de que todo ocurrió hace un millón de años. Bueno, para curarme el mono televisivo acepté un cameo en una de mis series favoritas, Museo Coconut. Hago de enfermera asesina que aparece en un sueño en el que Onofre se ha convertido en Ramón Sanpedro. Apenas tardé unos minutos en grabar mi parte, así que no pude disfrutar de eso que tanto me gusta, que es estar en un rodaje horas y horas. Suele ser lo que más odian los actores, el tiempo muerto. Cada uno se entretiene como puede, repasa el texto, se encierra en su camerino... a mí me gusta estar en el plató viendo cómo se graban las otras escenas, tomando nota de todo. Ya sabes que siempre digo que me hubiera gustado ser script y apuntar el racord de cada toma. Creo que hubiera sido una profesional muy competente. De hecho la falta de racord en el montaje de nuestro reality (intencionada, para que no parezca un documental) me pone muy nerviosa.

Detecto a la legua la falta de continuidad, como llevamos el pelo, si hay un objeto en el suelo que aparece y desaparece, si llevamos una camiseta de un día o de otro… creo que soy la única a la que le preocupan esas tonterías.

Ya comienzan a llamar para los nuevos proyectos de la temporada televisiva que comenzará en septiembre. No sé si llegaremos a participar en alguno, el tiempo lo dirá.

Precisamente la falta de tiempo hace que aún siendo colaboradora fija de Espejo Público en Antena 3 apenas pueda acudir una vez cada trimestre. Cuando me llaman coincide con alguna de mis mañanas en EsRadio, o con un concierto o un viaje. Bueno, de momento nos entretendremos regresando a Pasapalabra, donde siempre nos lo pasamos muy bien.

El capítulo del reality de la semana pasada es el que más me ha gustado, no sólo al verlo, sino también cuando lo grabamos. Ya te imaginarás que la causa es haber podido pasar 24 horas con Pablo, mi niño favorito. Me dijiste que en el programa de Ana Rosa estuvieron hablando de él y estaban todos maravillados con su carácter. A ver si paramos un poquito el ritmo de trabajo y volvemos a dedicar unas horas a Pablo, se me ocurren un millón de cosas que hacer con él. Aunque luego cuando se va me quedo muy pillada y un poco tristona.

Con todo el lío de la boda he estado un tanto desconectada de la parrilla televisiva y ahora no estoy enganchada a nada, sólo a la espera de que empiece a emitirse una de nuestras series favorita, Tierra de Lobos. Aunque luego pierdo capítulos con los viajes y me da mucha rabia.

Me has enviado un plan de promoción para el concierto de México que indica que tenemos una visita televisiva al programa de Laura. No me quiero hacer muchas ilusiones, que ya sabemos que los planes de promoción en mi país son más variables que el tiempo en primavera. Lo mismo no se hace nada de lo previsto que te asaltan con entrevistas de última hora. Pero si de verdad vamos al programa de Laura me voy a morir de la emoción, no sé si mi corazón lo resistirá…

Te dejo mi foto favorita con Pablo, maquillándonos de Alice Cooper. También te dejo una polaroid que me hice con Carlos Areces en el rodaje de Museo Coconut, caracterizado de su personaje de Rosario y ante un retrato de su otro personaje, Miss Coconut, ¡¡y me la dedicó!! Bueno, y para ir abriendo boca, te dejo el enlace de uno de los momentos televisivos más grandes de la historia, cuando Laura emplazó en su propio programa a su novio y a una supuesta amante que iba por los platós contando que tenía un lío con el muchacho… ¡eso es coger el toro por los cuernos! ¿He dicho cuernos?

Vamos a usar este espacio para comunicarnos, dejarnos recados, enseñarnos las fotos y noticias que descubrimos... para contarnos todas esas cosas que no nos da tiempo a comentar en el día a día. Esto es, en definitiva, un blog cerrado al que sólo tenemos acceso nosotros dos, una extensión de nuestra vida

Herramientas