Menú
Proliferan los grupos de Whatsapp para la venta pirata de cachorros tras la entrada en vigor de la ley de Bienestar Animal.

Venta ilegal de mascotas al alcance de un clic

Proliferan los grupos de Whatsapp para la venta pirata de cachorros tras la entrada en vigor de la ley de Bienestar Animal.

Tras la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal, únicamente se pueden comprar perros y gatos en los criaderos registrados y en las tiendas de mascotas (sólo hasta el 29 de septiembre de 2024). No está permitida la venta directa de animales de compañía por Internet, aunque si uno entra en cualquier página de anuncios puede encontrar cientos de anuncios de cachorros en venta. Puede parecer contradictorio, pero la ley animalista lo permite.

La ley animalista dice en su artículo 57 que "se prohíbe la venta directa de cualquier tipo de animal de compañía a través de internet, portales web o cualquier medio o aplicación telemáticos". Y, acto seguido añade: "Para el anuncio de animales a través de medios de comunicación (…) y demás sistemas de difusión, como Internet, deberá incluirse obligatoriamente en el anuncio el número de registro de criador o el núcleo zoológico del establecimiento de venta, así como el número de identificación del animal en su caso. Las plataformas verificarán la veracidad de los datos consignados por el vendedor".

Es decir, se prohíbe la venta directa de cachorros, pero no los anuncios para vender cachorros. Así que cualquier criador con núcleo zoológico registrado puede informar de que tiene unos preciosos perritos en venta por 2.000 euros, siempre y cuando no facilite un método de pago directo o el típico carrito de compra online. Por poner un símil, lo que está prohibido es encargar comida a domicilio y pagar al momento a través de una aplicación o plataforma, pero sí se permite pedir la comida y pagar al repartidor cuando la traiga.

Esa es la suposición general, porque lo cierto es que, nueve meses después de aprobarse la ley, ni tiendas ni criadores tienen muy claro qué es lo que se puede hacer y lo que no. "Para mí, eso significa que no puedes comprar a través de la web, pero no lo sé. Estamos con una ley que es lo que cada uno interpreta", señala Alejandro Serrat, propietario de la tienda de mascotas Aquanatura en Barcelona y de un criadero de perros en el Ampurdán (Gerona).

Serrat también afirma que desde que se aprobó la ley animalista, han proliferado los grupos de Whatsapp para la venta ilegal de perros. "No te puedes imaginar cómo han aumentado este tipo de grupos. Son piratas sin licencia que no pagan sus impuestos y, por supuesto, no les pidas una factura".

Ventas ilegales en Internet

Nos ponemos en contacto con uno de los vendedores que figuran en una conocida página de anuncios. Dice llamarse Raúl, aparece como "vendedor autorizado" y en su anuncio se incluye el número del chip del cachorro y la identificación de su núcleo zoológico, tal y como establece la ley. Cuando le preguntamos por el precio y la disponibilidad del perro, el vendedor señala que su verdadero nombre es David y nos pide que contactemos con él por privado a través de Whatsapp. De este modo, cualquier criador puede utilizar un anuncio aparentemente legal como reclamo para hacer ventas directas de cachorros escapando del radar del Seprona.

Con la prohibición de vender mascotas directamente por Internet, la ley pretende "evitar el tráfico ilegal y garantizar el bienestar y seguridad de los animales", según la Secretaría de Derechos de los Animales. Sin embargo, basta con una sencilla búsqueda en el Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC) para comprobar no todo es tan sencillo.

La norma animalista del Gobierno deja en manos de las páginas de anuncios toda la responsabilidad a la hora de verificar el número de identificación del animal en venta y el número de registro del núcleo zoológico. Efectivamente, en los anuncios publicados desde la entrada en vigor de la ley se incluyen ambos datos, pero en muchos casos, al introducir el número de chip en el buscador de REIAC, el registro señala que esa identificación no existe.

perros-chip.jpg
El número de microchip de uno de los perros anunciados no existe.

Por otra parte, a pesar de que la ley animalista entró en vigor el pasado 29 de septiembre, redes sociales como Facebook siguen llenas de publicaciones en las que los particulares ofertan cachorros. En algunos casos se trata de adopciones (la ley permite la cesión gratuita de cualquier animal de compañía siempre y cuando los animales tengan más de ocho semanas de edad y exista un contrato de cesión), pero en la mayoría de los casos se trata de ventas ilegales de cachorros.

"Prefiero vender los perros en la tienda"

Alejandro Serrat, propietario de Aquanatura, explica que hace años eliminó la compra directa de mascotas por la web, pero sigue vendiendo cachorros en la tienda. La ley les permite hacerlo hasta el 29 de septiembre del año que viene. "Queremos que la gente pase por la tienda, vea a los cachorros dos o tres veces, se lo piense, nos tenga cerca para preguntar… es más cómodo para los clientes".

Serrat también considera que la venta en la tienda es más segura para los animales: "Prefiero que mis perros estén tranquilos en el criadero y que no se les moleste con visitas. Y otra de las razones son las enfermedades que tienen los perros traídos ilegalmente por la mafia de Europa del Este. Los animales que van a nuestra tienda ya tienen al menos tres vacunas, pero en el criadero hay cachorros recién nacidos todavía sin inmunizar. Y si les pasa algo, me muero", dice Serrat.

"La voluntad de la ley es que la gente vaya al criadero, aunque insisto en que no es el sitio adecuado. Y han decidido cerrar todas las tiendas porque, según el fundamento de estos mal entendidos animalistas, los pobres perros están en una jaula, cuando lo cierto es que es el mejor sitio donde puede estar un cachorro hasta que no tenga todas las vacunas", señala Serrat. "Es una ley muy ilógica. En la tienda tengo tres o cuatro inspecciones anuales y veinte nóminas. En el criadero solo tengo cuatro nóminas".

Temas

0
comentarios