Menú

Aleix Espargaró y el valor de la constancia

Espargaró consigue premio a su esfuerzo
Espargaró consigue premio a su esfuerzo | EFE

Es uno de los pilotos más veteranos de la parrilla, 32 años. El mayor de los Espargaró a punto ha estado de retirase en un par de ocasiones o quedarse sin moto para poder correr, pero su constancia y el trabajo le han premiado con su primera victoria en el Mundial de Motociclismo, nada más y nada menos que en la categoría reina.

La historia de Aleix Espargaró es la historia del eterno desarrollador de motos pequeñas, equipos de mitad de tabla que curra mucho, suda más y obtiene pocos premios en forma de podio o victorias. Después de pelear mucho en la categoría reina e incluso tener que bajar a Moto2, le llegó el reto de Suzuki que le sirvió para demostrar que la edad y la familia en lugar de quitarle metros en la frenada le había dado fuerzas para seguir creyendo en sus posibilidades.

Cuando parecía que tenía el futuro asegurado en el marca japonesa, Aleix se atreve con la vuelta a MotoGp de una marca mítica de motos, Aprilia . Se trataba de una apuesta a ciegas, sin datos, un salto al vacío sin red que el piloto de Granollers ha liderado sin titubeos y sin pocas dificultades. Doscientos grandes premios después de llegar a la categoría reina Aleix ha conseguido, por fin, ganar una carrera con pole incluida y dándole además a Aprilia su primera victoria en MotoGP. Un gran premio, el de Argentina, mágico para piloto y equipo que además, y de manera también inédita, se han colocado líderes en la clasificación de pilotos. Ni Honda, ni Yamaha, ni Ducati, Argentina ha visto ganar a una moto de una pequeña fábrica italiana, Aprilia que hasta hace poco se la veía en el paddock como de segunda división, y a Aleix como a un piloto veterano, de segunda que sólo podía optar a marcas en proceso de desarrollo y sin opción a ganar.

Si soy sincera, esto es mérito de Aprilia por su acertado desarrollo, es mérito de Aleix por su incansable trabajo en la puesta a punto, pero también es mérito de Dorna que desde hace unos años decidió unificar las centralitas de todas las motos y trabajar con compensaciones a las marcas más pequeñas con el objetivo de mejorar la competitividad de todas y llegar al Mundial más disputado posible. Llegar al Mundial que ahora estamos viviendo.

Y si no echen un vistazo al podio del gran premio argentino, Aleix Espargaró primero con Aprilia, Jorge Martín segundo con Ducati, y Alex Rins tercero con Suzuki. Tres pilotos y tres monturas diferentes, con Honda y Yamaha, que eran los equipos pata negra del pasado, siendo uno más en la parrilla.

Y sí, han leído bien los tres primeros pilotos, también el cuarto Álex Rins, son españoles y eso que tenemos a Marc Márquez, nuestra principal baza fuera de juego.

Empezábamos la semana lamentando la ausencia de Márquez en Termas de Río Hondo pero hemos terminado celebrando la victoria de un piloto también español, que ha creído en las motos, que es un ejemplo en su vida personal y familiar, y una inspiración para aquellos que desde lo más hondo de la tabla de tiempos les quieren retirar por no brillar demasiado, sin darles una segunda oportunidad.

Herramientas