Todos los españoles conocemos y padecemos la avidez y la voracidad fiscal de Hacienda. Pues bien: El mismo día en el que el Tribunal Supremo ha puesto freno a una práctica tan habitual e ilustrativa de esta avidez de Hacienda como es la de calificar de forma automática como "infracción muy grave" los casos de regularización de profesionales que usan una empresa para facturar servicios que prestan ellos mismos, el ministerio que dirige Arcadi España en sustitución de María Jesús Montero sigue sin tener todavía claro si personarse en la causa de la joyas de Zapatero a pesar de haberse agotado el plazo que el ex presidente socialista se había dado para explicar el origen de ese tesoro valorado en más de 1,3 millones de euros encontrado en su despacho. Eso, por no olvidar aquel informe en el que la Agencia Tributaria dijo no encontrar delito fiscal en el hermano del actual presidente del gobierno, David Sánchez; informe anónimo que ya entonces apuntaba a la directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández Doctor, según el cual la mera tenencia de una vivienda en otro país era suficiente para librarse de tener que pagar el IRPF español.
El caso es que, guarde o no relación con estos escándalos o con otros, como la corrupción en el seno de la SEPI, Soledad Fernández Doctor, ha pedido este miércoles dejar el cargo al frente de la AEAT. Aun cuando desde el fisco se sostenga que no se trata de una dimisión derivada de una crisis y se asegure que el relevo estaba pactado desde hace meses, el hecho es que la salida se produce en un momento marcado por estas numerosas controversias que han erosionado todavía más la imagen de Hacienda. Eso, teniendo además presente que a través de la SEPI -organismo adscrito al Ministerio de Hacienda- se han llevado a cabo rescates públicos que están en la diana de la justicia, como Plus Ultra, Air Europa o Tubos Reunidos, y directamente relacionados con la trama de corrupción en el seno del PSOE y por los que Fernández Doctor está llamada a comparecer el próximo día 13 en la comisión de la sepi DEL Senado.
Lo que si se puede admitir es que, mucho antes que Fernández Doctor, debería dimitir o ser cesada en el cargo la actual presidenta de la SEPI, Belén Gualda, quien ha sido imputada por el Juez Pedraz junto a 24 personas en la causa en la que se investiga los presuntos amaños de contratos del ente público a cambio de mordidas. Eso, sin olvidar a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, quien debería haber dimitido tras conocerse sus reuniones con la imputada Leire Díez.
El caso, sin embargo, es que todos sabemos de quien dependen en última instancia todos estos cargos públicos, y este no es otro que "el one", "Don Teflón", es decir, Pedro Sánchez. A este respecto, cabe recordar la exagerada afirmación atribuida al anarcocapitalista Murray Rothbard según la cual "el Estado es una mafia, sólo que menos eficiente". Sin embargo, hay que reconocer que pocos gobiernos parecen darle tanto la razón al pensador libertario como el que preside Pedro Sánchez.

