
¿Ha sido siempre la deuda pública española el activo más seguro?
En la actualidad se suele considerar la calidad o solvencia (ausencia de percepción de riesgo de impago) de la deuda pública a modo de punto de referencia (benchmark) para saber la máxima calidad de los activos de un país. Si la deuda pública tiene una solvencia de 10, los demás títulos tendrán una calidad de menos de 10. Y si rebajan la calidad de la deuda pública eso afectará a la percepción de los agentes económicos sobre la calidad de la deuda privada. A pesar de toda la crisis de deuda soberana, parece creerse que si los estados no cumplen sus compromisos de pago, los demás lo harán mucho menos.
Pero, ¿ha sido siempre esto así en nuestro país?
La respuesta es NO. Ya queda lejos, pero en la segunda mitad del siglo XIX parece que los inversores y ahorradores españoles huían de la deuda del gobierno como de la peste, y en cambio aceptaban valores de deuda privada. Veamos una cita, que se refiere al periodo en torno a 1856-66 (Fuente: Catalán, J; Sudriá, C.; Tirado, D. (2001): “Peseta y protección. El debate historiográfico”):
Al contrario de lo que se daba en otros países, el ahorrador español no podía recurrir a la deuda pública para invertir con seguridad. Los repetidos incumplimientos del Estado otorgaban a este tipo de valores un carácter de alto riesgo que alejaba al inversor no avezado en las actividades especulativas. No es sorprende, por tanto, que los agenets de las sociedades de crédito tuvieran cierto éxito en la colocación entre el público español de valores ferroviarios y de sus propias sociedades.
Nada, una simple anécdota histórica……
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Muy buena la cita Ángel... Se agradece la ironía, aunque quizá muchos no la entiendan, ni aun siglo y medio y tantas crisis después. Googleando activo libre de riesgo y deuda pública, se ve qué es lo que se sigue enseñando en las facultades.