
Historia


Cicerón o el político en tiempos de crisis
Para gente desencantada de la política, por ejemplo la que contempla la astracanada plurinacional española con pena, indignación y su punto de vergüenza, la figura de Cicerón –uno de los pensadores más permanentemente influyentes en la cultura política europea– debería suscitar un interés muy especial.

España y el catolicismo
Consideremos este párrafo de Menéndez Pelayo: "España, evangelizadora de la mitad del orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio...; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra. El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los arévacos y de los vetones o de los reyes de taifas".

La legitimidad de los Borbones
La semana pasada Pedro Fernández Barbadillo publicó en este mismo suplemento un artículo titulado "¿Pero queda algún Borbón?". Dejando aparte lo llamativo del título, y lo bien que está escrito, el texto merece una contestación.

Los Estados Unidos y el 23-F
Contrariamente a lo que ha escrito un analista de El País, las claves sobre el 23-F no las podemos encontrar en una novela bien estructurada, la anatomía de un instante que no diferencia bien la ficción de la historia. Han sido historiadores freelance, no académicos, como Pío Moa y Jesús Palacios quienes han analizado con rigor la anatomía y la fisiología de la época (la Transición) y del patético episodio.

El terremoto de Lisboa
El día de Todos los Santos de 1755 se produjo un maremoto en el Atlántico, al sur de la Península Ibérica. La ola arrasó Lisboa. Los efectos se notaron en el interior de España, donde murieron casi 1.300 personas. Hubo 21 muertos en Coria, y la Virgen del Rocío se mudó de capilla.

La incompetencia del teniente Calley
A finales de 1969 había en Vietnam casi un millón de soldados norteamericanos. Era el mayor despliegue militar de los Estados Unidos desde la II Guerra Mundial, con la diferencia de que aquel había sido un conflicto global con múltiples teatros de operaciones y dos enemigos –Japón y la Alemania nazi– realmente duros de batir.

Nación cultural y nación política
Podemos definir el nacionalismo como la doctrina democrática según la cual la soberanía pasa del soberano, del monarca, a la nación, es decir, al pueblo. Y, por tanto, toda nación tendría derecho, y hasta obligación, de dotarse de su propio estado.

¿Pero queda algún Borbón?
El linaje es fundamental en las dinastías reales. Sin linaje no hay legitimidad y, por tanto, no hay derecho a reinar. Por eso las reinas parían ante la corte. De Alfonso XII dijo su propia madre que sólo era Borbón por ella, pero ¿y si la sangre de los Borbones hubiera desaparecido mucho antes y sólo se mantuviera el apellido por motivos políticos?

La posguerra en Francia: entre la miseria y la 'Grandeur'
Francia fue una pieza muy importante en los orígenes de la Guerra Fría. Hasta cierto punto, su situación era parecida a la de Italia. Había sufrido la ocupación alemana, como Italia. Había padecido un régimen de extrema derecha, el de Vichy, como Italia tuvo que soportar un régimen fascista. La Resistencia, mayoritariamente comunista, había sido un elemento relevante de la liberación, igual que en Italia. Y sin embargo ambos países se integraron en el orden nuevo desempeñando papeles muy diferentes.