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El misterioso amuleto de Marc Márquez

El misterioso amuleto de Marc Márquez
El misterioso amuleto de Marc Márquez | EFE

Hace casi diez años, en 2016, la marca de cascos Shoei le regaló a Marc Márquez un waki-neko, o más conocido como gato de la suerte, una de esas figuras de gato que mueven su pata delantera izquierda arriba y abajo.

En la cultura japonesa este amuleto trae suerte a su propietario y atrae fortuna y prosperidad. El regaló llegó con motivo de la celebración en Motegi del GP de Japón de Moto GP, y tan bien funcionó que aquel año, en aquel gran premio Marc Márquez consiguió su quinto título Mundial, el tercero en la categoría reina. Suerte o no, aquel domingo ocurrió justo lo que tenía que ocurrir para que Marc lograra un nueva corona, que Jorge Lorenzo quedara fuera del podio y que Valentino Rossi no puntuara, ya que ambos se fueron al suelo. Ganó el título ganando la carrera, como a él le gusta, y desde entonces su amuleto le ha acompañado en cada edición.

Márquez y su vínculo con Motegi

En 2016, cuando vivía sus peores momento con Honda, pura desesperación por no poder domar la moto y ante la lluvia caprichosa de Japón, consiguió cruzar tercero la línea de meta y volver al podio después de un año de sequía y sufrimiento por una lesión que casi puede con él. Un resultado que no impidió que fuera aquí cuando admitió que tan sólo unas semanas antes la idea de la retirada rondo con fuerza su cabeza, pero el instinto le pedía una última oportunidad, una oportunidad llamada Ducati.

Casi diez años después, Motegi le recibe, no como máximo embajador de la marca nipona Honda, si no como el líder del equipo oficial Ducati y líder y máximo aspirante al título de Campeón del Mundo de la categoría reina del motociclismo. La vida es caprichosa y a veces cobra sentido como en esta ocasión.

Si Marc consigue proclamarse campeón este domingo en Japón, lo hará en casa de su antiguo equipo Honda, donde después de 11 años logró 6 campeonatos de MotoGP. Un guiño a su pasado, ligado a un circuito que siempre le ha sonreído, incluso en los momentos más oscuros y difíciles, y que ahora puede ser el lugar donde se cierre el círculo.

Pasado y presente se unen en Japón

Si bien Marc se había demostrado que podía volver a ser competitivo después de su paso por Gresini, no se le pasó por la cabeza, una vez que fichó por el equipo oficial Ducati, que la consecución del título, que le empataría a Mundiales con Valentino Rossi, iba a ser tan prematuro y con tan poca resistencia por parte del resto de pilotos de la parrilla, sólo su hermano Álex puede, matemáticamente, discutirle el título.

Este año Márquez ha demostrado una estado de forma extraordinario, que unido a su fortaleza y madurez mental, adquiridas a la fuerza por el infierno que supuso su lesión, nos ha permitido ver la mejor versión de Marc desde que debutó en Moto3. El ilerdense ha demostrado un nivel que le deja entre los mejores pilotos de la historia de todos los tiempos y demuestra que está muy por encima del resto de pilotos.

Sólo tres puntos separan a Marc de la historia del Motociclismo. Son los tres puntos que debe anotarse más que su hermano el próximo domingo en Motegi si quiere dejar cerrado el Mundial en Japón, cinco carreras antes de que el Mundial eche el cierre en Valencia el próximo mes de noviembre

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