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Verstappen y Norris ponen nervioso a Piastri

El líder del Mundial fue quinto y sigue perdiendo ritmo. Alonso acaba décimo y Sainz tuvo que abandonar en la séptima vuelta.

El líder del Mundial fue quinto y sigue perdiendo ritmo. Alonso acaba décimo y Sainz tuvo que abandonar en la séptima vuelta.
Podio del GP de EEUU, con Verstappen (c), Lando Norris (i) y Charles Leclerc. | EFE

Desde que Red Bull incluyera en Monza un nuevo fondo plano, el coche del toro y su piloto insignia, Max Verstappen, no han hecho más que recortar y recortar puntos a los McLaren. Parece mentira que el coche que estaba practicamente desahuciado al principio del campeonato sea ahora un monoplaza competitivo y versátil. Pole para la sprint, victoria en la carrera corta y de nuevo pole y victoria el domingo en el GP de EEUU. Parece increíble, pero esta nueva victoria puede que sea suficiente como para que el vigente campeón se plantee en serio el asalto al campeonato. Es lo que ocurre cuando una se despista y quien te persigue en un auténtico depredador dispuesto a hacer lo que sea necesario para ganar y sumar a su palmarés un nuevo título.

Victoria de Verstappen que le deja a menos de dos carrera de distancia en la clasificación, exactamente 40 puntos respecto a un Oscar Piatri que sigue líder, y poco menos de una carrera de distancia con Lando Norris, que se acerca también a su compañero de equipo apretando el Mundial a pocas carreras para el final. La frialdad y la constancia de Piastri se ha diluido como un azucarillo y el australiano, presa de la presión o de los nervios, lleva varios grandes premios con errores y con falta de ritmo y de actitud en la pista. De hecho, este fin de semana en Austin fue incapaz de meterle el coche a los Ferrari, pese a que su compañero sí pudo luchar con ellos y adelantarles en pista, mientras que Piastri sólo pudo ser quinto detrás de los monoplazas rojos.

Pese a los errores, la falta de carácter que Lando Norris paseó por los circuitos en la primera parte de la temporada y que dejó a Piastri como el favorito para la fábrica, ahora el inglés es el piloto papaya que parece más consistente. De hecho, ha ganado a su compañero en las últimos tres grandes premios y ha calificado mejor y ya sólo les separan 14 puntos en la general del piloto aussie. La batalla que se libra en McLaren tiene un único beneficiado, un Max Verstappen que, en cambio, tiene toda la maquinaria de Red Bull, incluido Tsunoda a su servicio.

La segunda posición de Norris en Austin es suficiente para salvar los muebles de una escudería a la que parecía que ningún otro equipo podría alcanzar, y ahora, no sólo Verstappen, los Ferrari han aparecido en este circuito como alternativa a los coches papaya. La tercera y cuarta posición de Leclerc y Hamilton, respectivamente, dan algo de alivio al Cavallino Rampante, que ha funcionado a trompicones esta temporada, una más.

Y de nuevo, pese a que la emoción por el título, las carreras siguen siendo en algunos tramos aburridas y estáticas debido a la necesidad de conservar y conservar los neumáticos, una auténtica condena para los espectadores. Y condena también la que estamos padeciendo los españoles. Si bien Carlos Sainz se llevó una alegría en la sprint del sábado al ser tercero, el domingo un toque con Antonelli le ha dejado fuera de la misma y con la amenaza de ser sancionado para el próximo gran premio, el 26 de octubre en México.

El que sí pudo mantenerse en pista —no como el sábado— y lograr un punto más fue Fernando Alonso, que tras una salida muy complicada, donde perdió varias posiciones, se benefició de la retirada de Sainz y los problemas de Antonelli o Albon, dejándole así vía libre para lograr el último punto en disputa y ser décimo en tierras texanas.

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