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¿Crisis global?

“Tampoco ahora se trata, como se dice machaconamente, de “una crisis económica mundial”. Lo es por la gravedad de las consecuencias de lo que sucede en Europa sobre el resto del mundo. Pero el PIB de Asia crecerá en 2012 un 7,2%. Brasil y otros países latinoamericanos también obtendrán buenos resultados. Es fundamentalmente la crisis de Latinoeuropa (…) pero son economías pequeñas cuya caída no pondrá al mundo patas arriba”.

El párrafo anterior, firmado por Jordi Maluquer de Motes en el diario El País, resume a la perfección la visión deformada que tienen muchos analistas sobre el alcance de la Gran Recesión. En realidad, basta dejar de interpretar que Occidente es el ombligo del mundo para entender que no estamos viviendo una “crisis global”, sino una crisis de los países que apuestan por la economía intervenida como modelo de desarrollo socioeconómico.

El último informe “International Business Report” de la consultora Grant Thornton sobre perspectivas económicas para 2012 confirma el buen futuro que le espera a los países que están apostando por la apertura económica como eje de desarrollo.

Así, el ranking de optimismo para el presente año lo lidera Georgia, un país que no ha parado de acercarse al liberalismo económico desde su histórica Revolución de las Rosas. Una muestra de estas buenas prácticas es la sencilla y efectiva política fiscal del país, que apenas mantiene seis figuras impositivas.

En el segundo lugar encontramos a Perú, otro país que se ha caracterizado en los últimos tiempos por abrirse a la economía de mercado. Gracias a estas políticas, el país latinoamericano ha visto como sus niveles de pobreza caen de forma continuada. Así, al calor de una clase media capitalista y emprendedora, el Perú se empieza a confirmar como una de las economías más dinámicas del Pacífico.

Otros países que están apostando por la apertura económica, como Brasil, Filipinas e India, completan el “top cinco”. Además, el listado incluye buenas perspectivas para otros países como Chile (8), Canadá (12), Nueva Zelanda (13), Australia (17), Hong Kong (21), Singapur (24), Suiza (26), Suecia (28), Irlanda (30) o Taiwán (31). En todos estos casos hablamos de referencias internacionales de buenas políticas liberales.

Y mientras todas estas naciones siguen avanzando, la UE continúa hundida en la crisis. De hecho, el viejo continente es la única región del mundo con perspectivas económicas negativas para 2012. Por eso, la próxima vez que oigan a alguien hablar de una “crisis global”, tengan claro que esa visión eurocéntrica del mundo no se corresponde con la realidad. Lo cierto es que, por mucho que algunos se empeñen en afirmar lo contrario, la crisis solamente está siendo realmente grave en aquellos países que se niegan a aceptar la superioridad de la economía libre como eje de desarrollo social. Y, en cualquier caso, cualquier crisis económica actual tiene un impacto mucho menor que las de siglos pasados, gracias a la globalización y la integración económica internacional.

En línea con este tema, les recomiendo que lean los dos últimos informes que ha publicado Libre Mercado sobre la evolución de la pobreza en el mundo. Ambos los firma Ángel Martín Oro: el primero se centra en la reducción de la miseria a nivel internacional, mientras que el segundo concentra el estudio en el progreso de Ruanda y otros países africanos. También es recomendable “La gran convergencia”, un excelente artículo de Xavier Sala i Martín publicado por el Instituto CATO.

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comentarios
1 Liberalenlacafeteríadelafacultad, día

"la crisis solamente está siendo realmente grave en aquellos países que se niegan a aceptar la superioridad de la economía libre como eje de desarrollo social. " ¿No tenemos una economía de mercado?

2 Liberalenlacafeteríadelafacultad, día

Por otra parte...¿a dónde vamos con una patronal que pide ¿80.000? millones de inversión pública en sus chiringuitos y más tasas para soportarlo?

3 arlequín, día

Ahora Suecia es un pais liberal, no sabía yo eso. Estoy seguro de que muchos de los paises que se citan tienen un estado de bienestar mejor que el nuestro. Otros son paraisos fiscales, cuyo caso no se puede generalizar y que sería bueno que aumentasen sus impuestos, porque a fin de cuentas son casos de competencia desleal, como el caso de Irlanda en la UE, o casos mucho más claros como Singapur, Suiza.... Otros paises son paises muy poco poblados y con muchos recursos mineros. Perú debe tener unas bolsas de pobleza inmensas, pero tiene tales recursos minerales que solo hace falta gestionarlos bien para salir del hoyo. No seré yo quien critique que hace falta liberalismo en la economía, pero la mayor parte de esos paises lo que necesitan son estados de derecho y reglas claras para que se pueda invertir alli.

4 Diego Sánchez de la Cruz, día

No tenemos una economía de mercado, aunque eso no implica que tengamos una economía socialista. Estamos, pues, en un modelo mixto ("Estado del Bienestar"), en el que el Estado admite cierto grado de libertad económica pero maneja uno de cada dos euros del PIB, mantiene una presión fiscal elevada y controla numerosos sectores de forma monopolista. Gracias por su participación.

5 Diego Sánchez de la Cruz, día

Muchas gracias por su participación. Sobre Suecia, le recomiendo que eche un vistazo a este enlace: "El mito sueco" /diego-sanchez-de-la-cruz/2011/11/02/el-mito-sueco/ Sobre los paraísos fiscales, tenga en cuenta que son países que funcionan perfectamente y no necesitan asfixiar a los contribuyentes con mayores tasas. ¿Qué tiene eso de "desleal", por cierto? ¿Es obligatorio tener una fiscalidad "a la europea"? ¿No son acaso libre para fijar los tributos que consideren oportunos? Me habla de países poco poblados, aunque nombre a naciones como Canadá. También de países con muchos recursos, aunque cito a Hong Kong. Tenga en cuenta, por lo tanto, que este artículo engloba diferentes tipos de países, y no se reduce a un único concepto. Eso sí, comparto la tesis de quienes opinan que, a nivel administrativo, es preferible que la Administración sea pequeña... y cercana. Un cordial saludo.

6 Liberalenlacafeteríadelafacultad, día

Desgraciadamente las ciencias sociales son mucho más complicadas que recetar un modelo como quien receta un medicamento.

7 ZOE, día

Hola a tod@s. Suelo entrar muy poco a este tipo de foros, por diversos motivos que no vienen a colación. Mi comentario se reducirá simplemente a ciertas preguntas que me surgen tras leer algunos escritos del señor Diego Sánchez, Marqués, etc.., que sinceramente, no veo con mucha claridad y quizás me puedan sacar de esta oscuridad : a) ¿Cuáles son los límites del crecimiento económico de una sociedad totalmente liberal?. b) ¿Qué papel debe jugar "El Estado" en una sociedad liberal? c) ¿Qué solución y/o protección proporciona una sociedad liberal para aquella parte de la sociedad "no activa" (por los diferentes motivos que puedan producir dicha inactividad)? d) ¿En una sociedad liberal, existe "algo" que no se considere "mercancía" y/o "negocio"? e) ¿Existe en una sociedad liberal, el concepto de "JUSTICIA", en todos los aspectos?. f) ¿Puede una sociedad liberal convertirse en una sociedad anárquica? g) ¿En qué lugar, en la escala de valores de una sociedad liberal (si es que la tiene) aparece el concepto de "Humanidad"? h) ¿Qué soluciones proporciona una sociedad liberal a la limitación de los recursos naturales? Bueno, me quedan muchas cuestiones en el tintero y que para simplificar el comentario omitiré para otro momento. Por otro lado, existen otros ejemplos también llamativos. Cada cuál que busque semejanzas y diferencias con un sistema liberal. Piensese en la aparición de una célula cancerígena en el cuerpo de una persona, exenta de normas y de funciones controlables por el propio cuerpo, capaz de reproducirse indefinidamente, de usurpar el espacio y vida de otras células no cancerígenas que sí cumplen unas ciertas normas y poseen funciones específicas, capaz de coexistir con el resto de células no cancerígenas siempre con el objetivo de su propia superviviencia y a su vez de la del resto de células no cancerígenas (y por ende todo el cuerpo). El resultado final, al igual que el hombre obeso que se detallaba en un comentario anterior, es de todos conocidos, se produce una autodestrucción del cuerpo. En cualquier caso, supongo que un liberal vería el desenlace como el resultado de "una simple competencia celular" . Y mi última pregunta por hoy, ¿qué importancia tiene la persona que padece este fenómeno para este individuo liberal?. Gracias. Un saludo.

8 Marqués, día

Con la salvedad de que la balanza en las últimas décadas se ha ido escorando cada vez más hacia una de las dos posiciones (la intervencionista y estatalista). Es un equilibrio dinámico, que esperemos alguna vez empiece a cambiar de tendencia.

9 Marqués, día

Zoe: Muchas cuestiones…… a) En principio y a la vista de lo que ha sido la evolución de la sociedad en los últimos miles de años, no se aprecia un límite para el crecimiento económico de una sociedad, mientras impere en ellas un mínimo de libertad. Hasta el día de hoy en las sociedades con libertad de ideas, comercio, etc.. siempre se ha producido un crecimiento económico evidente. b) Desde un liberalismo clásico un papel limitado a defensa (fuerzas armadas), seguridad (policía) y justicia (sistema judicial). Hay unos pocos liberales que proponen un papel todavía menor y muchos más un papel algo mayor, pero en torno a estos tres aspectos habría bastante consenso. c) La sociedad (¡cuidado no confundir sociedad con estado!) es capaz de articular mecanismos de protección de los agentes “no activos”. Ejemplos hay muchos: yo me encargo de cubrir las necesidades de mis hijos aunque no sean “activos”. La labor de Caritas es inmensa. Hay asociaciones de todo tipo (ecologistas, de ayuda a niños, etc..) d) En una sociedad liberal cada cual considera las cosas según su criterio y no según el criterio que le indica el estado. Cuestiones como la Dignidad y la Libertad individual, si que son consideradas como una mercancía en el estado actual. Mercancía electoral (políticos), mercancía laboral (salarios mínimos “dignos”),…. e) Depende de lo que se considere “Justicia” y “todos los aspectos”. Me temo que si nuestros conceptos de justicia son muy diferentes, esta sería una discusión vana. f) El ser humano no es una hormiga que vive en un hormiguero colectivista. La “Humanidad” esta intrínsecamente ligada a la libertad individual y a la no presencia de un poder superior coactivo (estado intervencionista y asfixiante). Una “Humanidad” obligatoria no es humanidad. g) Cualquier sociedad podría en principio derivar a la anarquía. Uno de los principales argumentos que utilizan los defensores de las dictaduras es que la democracia acabará degenerando siempre en una anarquía. No se sí es su postura. h) Precisamente la única forma de solucionar el problema de limitación de recursos que siempre nos encontraremos, es la capacidad del ser humano para inventar formas de sortear dicha limitación y hacerla irrelevante. Un ejemplo sencillo es la energía. En el siglo XIX hubo mucha gente que predijo que al ritmo consumo creciente, el agotamiento del carbón (recurso natural limitado como todos) acabaría siendo una catástrofe, etc…. El hombre ha demostrado que es capaz de encontrar soluciones no solo alternativas si no mejores a las limitaciones de cualquier recurso. Por otra parte un sistema de precios libres, protege de forma automática los recursos más escasos al disminuir su consumo mediante la elevación de su precio y el consecuente aumento de la eficiencia en su uso. El ejemplo de las células cancerigenas que van por libre, y acaban por fastidiarlo todo, es adecuado en un sistema que, como el cuerpo humano, esta regido por un órgano de control y coordinación (cerebro) que sabe perfectamente cuales son las necesidades de cada célula u órgano y que implanta y lleva a cabo las mejores acciones posibles desde el punto de vista del conjunto de células y que jamás tomará decisiones equivocadas o egoístas. Claro, pero el estado no es eso ni nada parecido. El estado no conoce ni mis necesidades, ni mis motivaciones, ni mis intereses……..

10 Diego Sánchez de la Cruz, día

Muchas gracias por plantear sus preguntas de forma tan clara y abierta. Le agradezco a “Marqués”, habitual entre los comentaristas de este rincón, las respuestas que ha puesto encima de la mesa para enriquecer el debate. Voy a darle mi opinión breve sobre los interrogantes que formula: 1. El “límite del crecimiento” es un concepto que me recuerda al río Guadiana, porque “aparece” y “desaparece” a lo largo de la Historia. Los seguidores de Malthus han abrazado este argumento de forma recurrente. Sin embargo, sus previsiones han ido derrumbándose una y otra vez, ya que lejos de apreciarse un “límite del crecimiento”, la economía mundial ha seguido expandiéndose de forma sostenida, y esto ha permitido que la pobreza se reduzca de forma continua en las últimas décadas. 2. Su segunda propuesta no tiene una única respuesta “liberal”, ya que no existe una única corriente “liberal”. Personalmente, después de analizar decenas de estudios sobre el tema, creo que el tamaño óptimo del gobierno oscilaría entre el 15% y el 25% del PIB, aunque próximamente publicaré una explicación sobre esta tesis. Sobre el “papel” que debe jugar el Estado, creo que su principal función debe ser garantizar la igualdad ante la ley, asegurar los contratos, proteger la seguridad personal, la propiedad privada y las libertades individuales. Al margen de esta cuestión, el Estado puede cumplir un papel útil para canalizar servicios sociales, aunque esta utilidad se pierde cuando es el Estado el que los presta. Un ejemplo: el gobierno chileno modera el sistema de pensiones pero permite que el sector privado lo maneje. 3. En una sociedad con menos Estado, la labor de la filantropía, las instituciones de apoyo social, las fundaciones de inclusión y los trabajos con los más necesitados cobran nueva fuerza. De hecho, nace la oportunidad de canalizar estos programas de forma más realista, ya que un programa burocrático dictado por políticos jamás podrá tener la sensibilidad y el trato personal de una asociación especializada en cualquiera de estas cuestiones. En cualquier caso, muchos liberales entienden que puede y debe existir una “red de seguridad” para aquellas personas cuya situación social es más compleja, pero claro, esa “red de seguridad” no puede entenderse como un “Estado del Bienestar” en el que el gobierno aspira a proveer de servicios a la mayoría de la población. 4. En la sociedad actual, todo se considera política. El deporte, la educación, el cine… En una sociedad liberal, el peso de la política queda reducido de forma notable, por lo que nace una esfera civil más vibrante y menos politizada. Como indica Marqués, pasamos de ser “mercancía” en manos de políticos a ser dueños de nuestras acciones en una medida mucho mayor. 5. El concepto de Justicia siempre ha sido central para el liberalismo. Si echamos la vista atrás y pensamos en Locke o Smith, veremos que la “igualdad ante la ley” y el establecimiento de una Justicia independiente es central para su doctrina. A ello añadimos la centralidad de los contratos o la propiedad privada en los trabajos de los demás filósofos de la libertad. Al margen del aspecto “judicial”, el término Justicia también se puede entender como eliminar la arbitrariedad y “dar a cada uno lo suyo”, lo que evidentemente resuena con los anhelos de todo liberal. Por último, creo que es “de justicia” ofrecerle a la gente la oportunidad de tomar más decisiones, como también veo “justo” el liberalismo porque su apuesta por la economía de mercado abre la puerta a un sistema económico que ha conseguido, de forma sistemática, reducir la miseria y aumentar la riqueza y la prosperidad general. 6. Una sociedad anárquica no sería una sociedad liberal porque el liberalismo reconoce la necesidad de un Estado, que si bien será más reducido que el actual, no desaparecerá. Eso sí, la ausencia del Estado no implica, ni mucho menos, la ausencia de normas, ya que siempre están ahí la costumbre, el contrato, la propiedad… como instituciones básicas para ordenar las interacciones personales. 7. La escala de valores de una sociedad no existe. Lo que existe es la escala de valores de cada persona, por lo que hay tantas escalas de valores como personas. Y, evidentemente, un sistema que se basa en los acuerdos libres entre personas demuestra una mayor preocupación moral y material por el prójimo que un paradigma como el actual, en el que nuestras relaciones sociales están marcadas por la coacción política. Gracias por sus preguntas y por su interés.

11 Diego Sánchez de la Cruz, día

Gracias por su participación y su interés. Siempre es un placer compartir ideas e información con Vd.

12 LIBLU, día

Excelente análisis. Ya está bien de decir que esta crisis es "mundial".

13 arlequín, día

Justicia: donde no hay justicia es en paises como España. Supongamos que el caso de las monedas de la nave hundida fuese a la inversa, ¿creen que ya habrían fallado nuestros tribunales? ¿qué justicia tenemos cuando los pleitos se eternizan y aún con sentencias firmes no hay manera de ejecutarlas? La justicia española es una vergüenza. Cuando yo estudié derecho jamás imaginé que era esto.

14 arlequín, día

Lo que veo claramente es que donde la izquierda y los sindicatos tienen mucho poder, la economía va muy mal, y el paro se dispara. Es un fenómeno paradójico. Los sindicatos dicen defender los derechos de los trabajadores (claro de los cada vez menos trabajadores con un trabajo estable) y acaban dando lugar a tales cifras de paro, que al final el poder del empresario no tiene límite ya que sabe que la inmensa cifra de paro hace que tenga donde elegir. Andalucia, Castilla la Mancha, Extremadura; y en España siempre que ha gobernado el Psoe el efecto es inconfundible: un 25% de paro.

15 arlequín, día

El pp me parece bastante más competente, pero aún asi le falta valor y voluntad para hacer lo que debe hacerse: recortes mucho mayores del sueldo de funcionarios, eliminación de diputaciones, fusión de comunidades autónomas o su eliminación, adios al senado, muchísimas empresas públicas, copago de sanidad y educación, educación bilingüe total en inglés, francés y alemán ya (porque muchos tendrán/tendremos que emigrar), apuesta decidida por construir nuevas plantas nucleares. En suma, dirigir España como si fuese una empresa. Como medida que solo produciría beneficios a largo plazo, pero que me parece esencial, introduciría un plan masivo de reforestación. Mejor plantar árboles que poner aceras.

16 arlequín, día

Y para acabar con algo positivo. El otro día escuché que Brasil ha superado ya como potencia económica a Gran Bretaña. Independientemente de que supongo que será en terminos de PIB, y no en renta por habitante, es muy significativo que un pais ibérico, que no olvidemos estuvo bajo el reinado de Felipe II bajo la Corona Española, haya adelantado a los ingleses. El potencial de iberoamérica es imparable. Y cuando se habla tan mal en Europa de los latinos, como si fuésemos unos incompetentes para la economía, no olvidemos que la contabilidad, la letra de cambio, las principales innovaciones financieras surgieron en el norte de Italia.

17 Diego Sánchez de la Cruz, día

Efectivamente, la Justicia española necesita una auténtica reforma, casi diría que una "revolución". Creo que los cambios que anunció Ruiz-Gallardón van en la buena dirección pero queda mucho camino por recorrer.

18 Diego Sánchez de la Cruz, día

El gran problema es que las medidas a corto plazo se pagan caras en la política, que es un juego a corto plazo. Pero pone Vd. encima de la mesa algunas propuestas muy interesantes.

19 Diego Sánchez de la Cruz, día

¡Gracias por su participación!

20 fran, día

Me parece muy bien todo esto

21 ZOE, día

Buenas a tod@s otra vez. (siento mucho el tipo de letra, pero me sale así al escribir, espero que cuando envíe el comentario, se normalice). Bien, vayamos por partes: Para el Sr. Diego Sánchez de la Cruz: 1) Al parecer los límites del crecimiento es un mero acto de fe, la "inferencia lógica" en la que se substenta es que como a lo largo de la historia la economía mundial ha crecido de forma "sostenida", por ende siempre será así. Además de no compartir su correlación tan directa, discrepo tanto en la forma de su evolución "sostenida" (nos cuesta cada vez más obtener recursos naturales y estos van disminuyendo, por lo menos los denominados "no renovables"). En lo referente a la pobreza, quizás debería explicarnos cómo la entiende, pues así podríamos hacernos una idea sobre la idoneidad de su última afirmación. 2) En cuanto a su segunda respuesta, decirle en primer lugar, que espero ansiosamente la fundamentación de su tesis, o bien me remita algún trabajo serie que justifique su afirmación. Estoy en sintonía con ud, en relación a los servicios que debería ofrecer el Estado, también añadiría otros servicios que ud obvia, sanidad, educación, pensiones, servicios sociales. No entiendo muy bien cuál es el problema de que el Estado no se pueda encargar de ofrecer cobertura sanitaria, educacional y de protección social a su pueblo, creo que sería la mejor garantía de que estos servicios básicos lleguen a "toda" la población. Dudo que otra alternativa (que no sea la estatal) proporcione la cobertura de estos servicios a "toda" su población. 3) En cuanto a su tercera respuesta, debo hacerle algunas matizaciones: precisamente el Estado es el que se encarga de garantizar esa sensibilidad y ese trato personal que ud exige, de hecho en su organigrama social selecciona a los más cualificados para cada puesto. Solo tiene que visitar cualquier "centro social público" (yo lo hago casi a diario y estoy muy satisfecho por su sensibilidad hacia mi situación personal y trato personal recibido). También he visitado otros centros sociales privados y precisamente carecían de esta sensibilidad y trato personal que ambos deseamos para nuestros conciudadanos (supongo que no les era "rentable"). Supongo pues que la cobertura social se confundiría con rentabilidad empresarial. 4) El problema de ser "dueños de nuestros actos", que de alguna forma lo somos, es que dar libertad absoluta al individuo podría generar innumerables problemas a la sociedad, en cualquier caso y desde mi punto de vista, me considero un individuo aceptablemente libre, aceptando la realidad de que no me encuentro solo en este mundo y mi libertad acaba donde comienza la del otro individuo, es por ello que debe ser el Estado el que deba poner unas "mínimas" reglas que nos faciliten "la convivencia pacífica" de una sociedad 5) Estoy en consonancia con ud respecto al papel de la "Justicia", aunque dicho término, a veces tan ambigüo, es difícil llevarlo a la práctica. Estará de acuerdo que "alguien" debería dictaminar reglas que nos clasifiquen "lo que es justo" y "lo que no es justo", pero este aspecto tan filosófico y tan subjetivo, siempre nos llevará a discrepancias entre unos y otros. Supongo que ud verá justo lo que está ocurriedo en España (por cercanía), este medio liberalismo que apuesta por la economía de mercado nos ha llevado a aumentar la miseria, aumentar la riqueza (de unos pocos) y la prosperidad (de otros tantos), a mí no me parece justo. Pienso que la economía de un Estado no puede quedar supeditada a un juego de mercados, como si se tratara de una partida de póker, porque al final pasa lo que nos está ocurriendo, tarde o temprano (basta estudiar un poquitín de "teoría de juegos") la mayoría de los participantes siempre suele perder y solo unos poquitos gana la partida. A los hechos empíricos me remito. 6) Es evidente que la ausencia de Estado no implica ausencia de normas, siempre quedarán las individuales, familiares, vecinales, gremiales, grupales, "provinciales" y como quiera ud catalogarlas, las hay para todos los gustos y a todos los niveles, el problema es que "alguien" debe velar por el respeto de todas ellas. 7) Es evidente que a niveles individuales hay numerosas escalas de valores, pero discrepo que a altos niveles no las haya. Aunque individualmente cada cuál tenga sus propios valores, estará de acuerdo conmigo en que afloran colectivamente valores como denominador común, quizás el orden en la escala varíen de una sociedad a otra, pero es curioso que las variopintas encuestas que se realizan a una sociedad sobre valores, surgen valores comunes. Por otra parte, desconozco sus relaciones sociales, pero desde luego las mías no se encuentran marcadas ni coaccionadas por ideologías políticas. Bueno, en otro comentario, responderé al Sr. Marqués y al Sr. Arlequín. Agradezco enormemente sus respuestas. Un saludo.

22 Diego Sánchez de la Cruz, día

Gracias por su comentario. Algunas matizaciones: 1- Dos cuestiones: a- Sobre el tema de la pobreza, los indicadores que se usan comúnmente son tomados de la ONU y el Banco Mundial. Para un análisis certero del tema, le recomiendo “Globalización y reducción de la pobreza”, un breve y certero estudio disponible en la web de la Fundación FAES. En cualquier caso, la gran mayoría de medios de comunicación ha publicado recientemente que, tal y como demuestran todos los trabajos sobre el tema, la pobreza no ha parado de reducirse en los últimos veinte años. b- Sobre los límites del crecimiento, me gustaría explicar que “crecer” nunca ha sido una obsesión de los partidarios del liberalismo económico. Sí lo es, por ejemplo, para los partidarios del intervencionismo, alérgicos a cualquier contracción del PIB y amigos de “estimular” el crecimiento sea como sea. Si su enfoque viene más por el lado maltusiano, le recomiendo un artículo de Juan José Mora Villalón publicado por el Instituto Juan de Mariana bajo el título de “Maltusianos”. Este texto explica hasta qué punto estas doctrinas han sido refutadas por la realidad. 2- Del “tamaño óptimo del Estado” se ha escrito mucho. El mismo Keynes, hoy empleado como excusa para el intervencionismo económico más profundo, defendía que no costase más del 25%. Hay un buen trabajo del Instituto CATO, titulado “Can we determine the optimal size of government?”, que analiza las diferentes publicaciones sobre el tema. Es mi intención dedicar alguno de mis próximos artículos a este tema. Sobre el Estado como gestor de cobertura sanitaria, educaciones y de protección social, veo que el tema que más le preocupa es que el alcance sea “universal”, llegando a toda la población. El hecho es que, en la práctica, el Estado pretende tener una presencia mucho muy amplia en todos estos ámbitos, lejos de intentar “complementar” aquellos sectores a los que podría faltar cobertura según su razonamiento. Uno de los grandes problemas de este paradigma es el despilfarro y la mala gestión que se genera en todo entorno burocrático, ajeno a la competencia y sujeto al capricho político. 3- En la actualidad, este “sector” está casi monopolizado por el Estado. Si el ámbito privado pudiese encargarse de llegar a quienes necesitan asistencia con programas de filantropía, caridad, RSC… la situación sería otra. En la actualidad, la distorsión que genera el excesivo peso del Estado hace imposible comparar uno y otro ámbito. Eso sí, no olvide que la rentabilidad empresarial va siempre ligada de la satisfacción de necesidades. 4- Estoy de acuerdo con Vd. en este punto, y siempre he defendido la libertad individual siempre que no suponga cualquier tipo de daño a terceros. Al fin y al cabo, el principio de no agresión y la apuesta por los acuerdos voluntarios son la base del liberalismo. 5- No puedo asumir que en España haya “medio liberalismo” si en los últimos ocho años el peso del Estado, los impuestos y las regulaciones no han parado de crecer. Encuentro, más bien, un “completo socialismo” abrazado con entusiasmo por los dos grandes partidos. Y sobre quienes “pierden y ganan” en el mercado, no olvide que un intercambio no es un juego de suma cero: yo no pierdo 40 euros comprando una camisa en Zara, sino que gano una prenda de ropa que valoro más que dicho dinero. Muchas gracias por su participación.