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Los años 30 del siglo XVII / Concomitancias

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La siguiente década comenzó con la intervención sueca en Alemania, también pagada generosamente por Richelieu. Pese a no alcanzar los dos millones de habitantes, Suecia se había hecho hegemónica en el Báltico, cuyas orillas alemana y polaca aspiraba a ocupar. Su rey Gustavo II Adolfo, talentoso militar, había vencido a Dinamarca y a Polonia, y marchó triunfante por Alemania. En 1632 ganó la batalla de Lützen, pero perdió la vida en ella. Su ejército siguió victorioso bajo el general Gustavo Horn, hasta que en septiembre de 1634 chocó con los hispano-imperiales en Nördlingen, y fue completamente aplastado, junto con sus auxiliares germanos, gracias al heroísmo de los españoles frente a los asaltos suecos. Fue una de las últimas grandes victorias de los tercios, y decisiva porque obligó a Suecia a renunciar al dominio de Alemania, y a los disgregados príncipes protestantes germanos a aceptar la paz de Praga, en 1635.

Allí pudo haber terminado la contienda, pero la paz disgustaba a Richelieu, que había gastado tanto dinero para nada, por lo que pasó a intervenir directamente, y Luis XIII declaró la guerra a España. Decisión aventurada, cuando los tercios acababan de revalidar sus laureles contra un ejército de la categoría del sueco. Pero Richelieu calculaba bien las dos debilidades de la Monarquía hispánica: escasez de hombres y dispersión de sus dominios, muy vulnerables en sus comunicaciones. Mantener unido tal imperio era una hazaña sin precedentes, pero también un factor de debilidad, mientras que Francia podía operar por seguras y cortas líneas interiores. Además, España quedaba en Flandes entre dos fuegos. Richelieu se atrevió tras haber superado lo bastante las dos debilidades de Francia --el excesivo poder nobiliario y el hugonote--, y contar con la ayuda de los protestantes de Holanda y Alemania. No obstante sufrió graves derrotas y los españoles estuvieron a punto de marchar sobre París. Richelieu se sintió hundido, pero Luis XIII se rehízo, contraatacó por la frontera española, y los cinco años siguientes nadie obtuvo la decisión. Agotados pronto los recursos, Richelieu decretó nuevos impuestos, que, eludidos por las clases altas, pesaron tanto más sobre los agobiados campesinos, que se alzaron en 1636 y 1639. El cardenal los masacró.

En cuanto a Flandes, los años 30 empezaron con la toma de la región brasileña de Pernambuco por los holandeses. Se trataba de una de las posesiones lusas más rentables por su producción de algodón y azúcar, y sus conquistadores llegaron resueltos a quedarse, llamando a la zona Nueva Holanda. Los calvinistas seguían una inteligente estrategia al atacar las posesiones portuguesas, pues no solo obtenían pingües ganancias, sino que creaban descontento en Portugal, donde muchos culpaban de los problemas a la unión con España, a pesar de que Castilla corría con el grueso de la defensa: San Salvador de Bahía había sido recuperada por 8.000 españoles y 4.000 portugueses. Y en Flandes los holandeses tomaban cada vez más la iniciativa contra unos hispanos que, aunque les daban fuertes réplicas, carecían de una estrategia imaginativa.

Aunque Flandes tuvo diestros gobernadores como el valenciano Francisco de Moncada y el madrileño Fernando de Austria, vencedor de Nördlingen, los gastos atosigaban a Madrid y los calvinistas explotaban la dispersión española por Alemania y Francia. En 1637 los holandeses recuperaban Breda y al año siguiente avanzaban sobre Amberes, cuya toma habría resuelto la contienda; pero Fernando, muy inferior en tropas, los venció casi milagrosamente en Kallo. El decenio concluía en 1639 con la batalla naval de las Dunas o de los Bajíos, perdida por los españoles ante a una flota holandesa muy superior. Sin ser una derrota aplastante, marcó el final de España como primera potencia en el mar.

Durante estos años continuó la paz con una Inglaterra ocupada en sus problemas internos. El Parlamento boicoteaba a Carlos I negándole contribuciones, y el rey replicaba prescindiendo del Parlamento, mientras las querellas religiosas se hacían más agudas. Carlos trató de introducir el anglicanismo en Escocia, lo que dio lugar, en 1639, a la Guerra de los obispos.

**** Decía Julián Marías que una de las cosas más curiosas respecto a la historia de España era la manía de explicar la hegemonía española exponiendo mil causas que la habrían hecho imposible: los campos rendían poquísimo, porque estaban mal cultivados, y además destrozados por la Mesta. Los campesinos estaban siempre en la miseria y se morían de hambre (pero no año tras año, sino década tras década, producían misteriosamente enormes sumas de impuestos) Y no solo estaban permanentemente en la miseria y el hambre, sino que, como “cristianos viejos” eran unos inútiles orgullosos de serlo, mientras que los únicos sectores sociales productivos, los judíos y los moriscos, eran expulsados. Los nobles e hidalgos solo entendían del honor y de no trabajar… Verdaderamente la hegemonía española tuvo que ser un milagro divino O bien cosa del diablo para los protestantes. Y todas esas sandeces pasan por estudio científico.

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**** La Audiencia prohíbe los homenajes a etarras permitidos por Pedraz

Los prohíbe después del atentado. Y no procesa a Pedraz, principal homenajeante de los asesinos.

**** La ministra Salgado: superaremos "la peor crisis" de la historia con "el esfuerzo de todos"

Menos el de los politicastros como la Salgado, que nos meten cada vez más en ella.

**** Zapatero: "No tienen posibilidad de esconderse. Pasarán su vida en la cárcel"  

Miente, como siempre. Hasta en eso sigue siendo cómplice.

**** Oyarzábal: "Euskal Herria responde a una realidad cultural, a un paisaje lingüístico"

Mejor Euscalerría, como decía Unamuno. Pues bien, no es así del todo. El vascuence une solo muy relativamente a los vascofranceses y a los vascoespañoles. Los vascoespañoles tienen una cultura muy predominantemente castellana, tanto por idioma como por todo lo que este lleva asociado. El vascuence nunca fue idioma de cultura, los vascos nunca han expresado en él una literatura ni un pensamiento, sino que a lo largo de la historia, y sin que nadie les haya obligado, lo han expresado en el español común, beneficiándolo y beneficiándose de él. El vascuence ha tenido además la pésima suerte de caer en manos de los separatistas, y la cultura desarrollada en ese idioma en el siglo XX y ahora es la cultura del racismo, de la falsificación histórica, del odio gratuito,  del tiro en la nuca y la complicidad con el asesinato. Hay excepciones, claro, pero en líneas generales, y por enorme desgracia para todos, es así. Por cierto, el del “paisaje lingüístico” (¿qué querrá decir este ignorante?) es un jefecillo del PP. Veo la foto de un sonriente Oyarzábal en Radio Euskadi ¡Eukadi! ¡Qué brutalidad de palabro separatista!

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Hoy, en Época:

CONCOMITANCIAS

Observen estos fenómenos sociales, políticos e ideológicos, tan extendidos en nuestra sociedad:

*Fracaso escolar
*Expansión de la droga y el alcohol, fundamentalmente entre la juventud 
*Divorcio masivo
*Aborto masivo
*Aumento de la delincuencia
*Extensión de la pederastia
*Telebasura y  trivialización del sexo
*Violencia doméstica
*Homosexualismo militante
*Feminismo
*Ecologismo radical
*Corrupción de los políticos
*Separatismo o simpatías o pasividad ante él
*Terrorismo o colaboración con él o pasividad ante él
* “Muerte de Montesquieu”, es decir, liquidación de la independencia judicial
*Ignorancia de España mezclada con aversión o indiferencia hacia su historia y unidad
*Simpatía, pasividad o indiferencia por el islamismo y su penetración social
*Aversión a Israel y simpatía por el terrorismo musulmán
*Aversión a la democracia useña
*Simpatía más o menos explícita por el régimen de Castro y por el mito de Che Guevara
*Simpatía por el Frente Popular español durante la guerra civil
*Aversión a la Iglesia y, en general, al cristianismo
*Simpatía, en general, por las dictaduras y totalitarismos de izquierda
*Odio más o menos visceral al franquismo

Podríamos alargarnos con algunas tendencias más, pero creo que es suficiente: se trata de  hechos concomitantes. Concomitancia, explica la RAE, es la “acción y efecto de acompañar una cosa a otra, u obrar juntamente con ella”. Tales tendencias coinciden hoy en muchísimas personas, si bien no en todas del mismo modo o con la misma intensidad. Conforman lo que se ha dado en llamar, vagamente, “ideología progre”, aunque ella suela echar sobre los contrarios la culpa de algunos efectos de sus modos de pensar, como la pederastia o la violencia doméstica. Esta ideología se identifica mayormente  con las izquierdas,  pero está  muy extendida también en la derecha, y tópicos del feminismo o del ecologismo se han hecho casi universales. Hay aspectos, como el odio a Israel y el apoyo al terrorismo islámico, compartidos por la izquierda y la extrema derecha. La antaño extendidísima complacencia con el TNV (terrorismo nacionalista vasco) ha decaído mucho, pero, paradójicamente, la colaboración de los políticos con él ha llegado a extremos nunca antes vistos.

Estas ideologías vienen en gran parte del marxismo o siguen su método, aunque sin la coherencia de aquella doctrina: como trozos del Muro de Berlín llevados a todas partes y que intentan reconstruirse sobre el viejo  modelo, con variadas formas y demagogias. Pues, aunque sorprenda, la caída del Muro nunca suscitó la menor reflexión crítica o autocrítica un poco seria en los marxistas, y menos en los españoles, cuya capacidad teorizadora siempre tendió a cero. Lo mismo entre la vasta tierra intermedia de los compañeros de viaje, simpatizantes o respetuosos del marxismo. Todos ellos, desconcertados, han perdido, como digo, la antigua coherencia doctrinal y analítica, pero han aumentado su componente histérico y obran juntos en la tarea de destruir los elementos de la civilización occidental, de modo especialmente virulento en España.    

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comentarios
1 egarense, día

¡PPPooollleee!...

2 egarense, día

Ahora en serio, sí es cierto el marxismo está más vivo que nunca, y ello es posible a la condición humana que "casa" más que una ideología así, que no con otra. ¡No hay demócratas realmente! Solo tienes que darte una vuelta por ahí, en los trabajos... Pero, bueno ya hemos hablado de eso, ¿no?... Es un problema de calidad humana, y la que tenemos no da para más...

3 egarense, día

Por cierto dicen que los Príncipes de Asturias presidirán el entierro de los guardias civiles, quiero que sepan que estoy deseando que algún familiar de víctima tenga el valor de echar a esta gentuza de sus vidas (aunque sea solo una vez). Yo personalmente no permitiría dar un solo paso, a esta gentuza (los Borbones) para que estuviera en el funeral de un familiar mio...

4 LaPiedra, día

muy bueno lo de Julían Marias.

5 Hegemon1, día

No tan sandeces Sr. Moa, no tan sandeces. En España no se formó una clase burguesa y comercial tan potente como en Holanda e Inglaterra, que nos hubiera procurado un mejor desarrollo económico. La aristocracia veía con malos ojos el que no fuera la posesión de tierras y la explotación de las rentas de sus posesiones. Repudiaban a aquellos que se enriquecían con negocios comerciales o típicos de la burguesía, de ahí que se lo dejaran a los extranjeros. Comparado con otros paises, en España apenas se pueden nombrar a dos o tres comerciantes de renombre por la zona de Medina del Campo y de Burgos. Y como usted a dicho, los banqueros genoveses y alemanes eran los que dominaban las finanzas algo que en la aristocracia española no se planteaban ni entrar. Muchas partidas de cereales y de trigo eran importadas a pesar de que en España existía una buena agricultura pero subordinada a las necesiadaes de la Mesta, del clima y de la población. Una industria lanar que sólo se limitaba a producir la materia prima para los productos textiles que se frabricaban en Flandes y en Inglaterra volviendo a España con el triple del valor que se había vendido la lana de Castilla, con lo que existía un desequilibrio comercial. Olivares, si el pérfido Olivares, como sabemos, creó la Escuelas técnicas famosas para los hijos de la aristocracia y así formar a los técnicos y oficiales del ejército y de la administración pero él mismo se quejó de que los hijos de los que antes habían hecho grande a España, preferían vivir de las rentas de su progenitores y no pasar incomodidades ni penurias. Y si, el concepto del honor, del orgullo español era muy alto y forjaron una mentalidad que nos hizo llegar hasta donde llegamos. La calidad de los españoles que aquí usted mismo habló hace unos días. Como la mentalidad y la calidad de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial que también se trató aquí. No es que los nobles e hidalgo sólo supieran del honor y de no trabajar, era una forma de pensar, un estilo de vida que forjó un imperio, pero que tiene también sus errores, fracasos y consecuencias negativas.

6 manuelp, día

Si muy bueno lo de Julian Marias, a ver si se entera Carande en el otro mundo. La manía de echarle el muerto a la Mesta es de risa, se le ocurrió a alguien y todos los demás a copiar. La Mesta no era una tropa anarquica de pastores pisoteando los campos de cultivo con sus rebaños, sino que estaba organizadisima. Cada cuadrilla elegía a dos alcaldes de cuadrilla, los cuales actuaban como jueces. En caso de no quedar conforme alguno de los litigantes con la sentencia, se podía apelar al llamado alcalde de alzada. Los procuradores, por su parte, se encargaban de las cuestiones fiscales, fundamentalmente de la recaudación de impuestos e inspección para evitar fraudes, tarea en la que eran ayudados por los receptores. Los contadores, por su parte, se dedicaban a tareas contables y de administración de los recursos fiscales recaudados por los anteriores o ganancia resultado de la venta de ganado perdido o sin dueño (mostrenco). La representación del Honrado Concejo estaba a cargo del Alcalde Entregador Mayor, designado por el rey. Auxiliado por los Alcaldes entregadores, su tarea consistía fundamentalmente en inspeccionar en nombre del monarca el buen funcionamiento de la Mesta, si bien, podían actuar como jueces, ostentando jurisdicción civil e incluso penal. En el año 1500 se crea el presidente del Honrado Concejo, cargo ocupado por el miembro más antiguo del Consejo Real, en lo que no es sino una manifestación del fortalecimiento del poder regio impulsado durante el reinado de los Reyes Católicos. Además era una organización, para los tiempos que corrían, bastante democrática. Aunque para ser representante era preciso poseer un mínimo de 150 cabezas de ganado, para ser miembro de la Mesta no se requería poseer un alto número de cabezas, por lo cual, el Honrado Concejo estaba formado por un alto porcentaje de pequeños y medianos propietarios con voz y voto. Y tampoco tuvo la culpa de la ruina de la industria textil castellana. el fracaso de la industria textil castellana, atribuido durante mucho tiempo a la Mesta, se debió más bien, a la abrumadora presión fiscal ejercida a lo largo de todo el proceso productivo, desde el esquileo al tintado y la comercialización, que implicaba el encarecimiento de la pieza castellana y hacía más atractiva la adquisición de una más barata y además, de mayor calidad, pieza flamenca. http://www.arteguias.com/mesta.htm

7 Hegemon1, día

Dice Moa: "Verdaderamente la hegemonía española tuvo que ser un milagro divino O bien cosa del diablo para los protestantes. Y todas esas sandeces pasan por estudio científico" No, el estudio científico no trata si el Imperio español, el dominio de España durante siglos fuera un milagro y otras "sandeces". Lo normal es estudiar lo que causó el auge de España, lo que la hizo ser superior al resto de paises de Europa y como es natural, las causas, no las sandeces, de su declive, como se hace con los imperios anteriores al nuestro, el de Roma, o Grecia. Si con las precariedades de la época, no sólo para España, se forjó un imperio como el español, es porque existían muchas virtudes que lo hicieron posible, pero el no poder mantener esa hegemonía tiene unas causas y de eso se trata no de decir sandeces.

8 alruga, día

3# Los Borbones son los "jefes" de la verdemerita ... ya lo saben cuando se alistan ...¿como no van a permitir que vaya el jefe al entierro del subalterno en un accidente laboral como este?

9 manuelp, día

Respecto al tema de Suecia, decir que el rey Gustavo Adolfo se basó para su sistema militar en lo mismo que se han basado todos los grandes ejércitos que han actuado en la historia, la profesionalidad. Así el ejercito sueco estaba bien pagado y mandado, sin arbitrariedades y reconociendo los méritos al que los tenía. Su armamento era potentísimo y sus mandos daban ejemplo, empezando por el mismo rey. Hubiese sido interesante ver lo que hubiese ocurrido en Nördlingen de haber mandado el rey Gustavo Adolfo al ejercito que se enfrentó a los imperiales, aunque el tercio del maestre de campo Martín de Idiáquez se hubiese cubierto de gloria igualmente, a lo mejor a Gustavo Adolfo se le hubiese ocurrido alguna genialidad.

10 Hegemon1, día

Tan ridículo me parece echar la culpa a la Mesta, como defenderla de una manera tan irracional. Si era una organización tan desarrollada y tan organizada era porque tenía bastante poder, poder recibido de los Reyes Católicos, por cierto. ¿Por qué entonces no se crearon organizaciones iguales de otros gremios industriales?. ¿De dónde venían los maestros especialistas en otras materias industrailes?...del resto de Europa porque en España se carecía de un buen número de técnicos especialsitas. Los había, claro que si, pero no eran tan abundantes.

11 manuelp, día

La Mesta era muy anterior a los Reyes Catolicos. El Honrado Concejo de la Mesta de Pastores fue creado en 1273 por Alfonso X el Sabio, reuniendo a todos los pastores de León y de Castilla en una asociación nacional y otorgándoles importantes prerrogativas y privilegios tales como eximirles del servicio militar, de testificar en los juicios, derechos de paso y pastoreo, etc. http://es.wikipedia.org/wiki/Concejo_de_la_Mesta Y si se les concedian las ventajas que se les concedian, seria porque interesaba a la economia de la nacion esa organizacion.

12 alruga, día

Mientras millones de familias viven en precario, Esperanza Aguirre y el ministro Rubalcaba se lo pasan en grande J.M. Álvarez Esta es, al día de hoy, la realidad del Estado español: La economía española está recesión, en los seis primeros meses del año el déficit presupuestario (gastos superiores a ingresos o créditos, endeudamiento) fue del 3,64% del Producto Interior Bruto (cálculo de toda la actividad económica de un país), que, dicho en román paladino, significa 38.600 millones de euros. Ya en 2008, la deuda del Estado fue del 3,82%, y para el actual está previsto un déficit cercano al 10%. La agravación del déficit se debe a "la caída de la recaudación fruto de la coyuntura económica", o sea: especulaciones, latrocinios, pelotazos, corruptelas y todos los elementos inherentes al capitalismo. La crisis capitalista que vino para quedarse (porque no hay donde exportarla, como sucedía en décadas pasadas), se ha cebado en el desempleo, que pasó en dos años de menos del 8%, al 18% que- dicho, otra vez, en román paladino- significa que existen más de 4 millones de personas desempleadas… y creciendo. Desde mitad del año 2008 hasta hoy, han quebrado 100.000 empresas, casi todas pequeñas y medianas que, pese a su despreciable despotismo explotador, son las que generan más empleo. Y mientras ocurre todo eso, la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, intenta cantar (en desagravio a un ciclista) una composición musical prusiana carente de letra que denominan “himno nacional español” y, horas más tarde, hace lo propio entonando un “cumpleaños feliz”, dedicado al ministro Adolfo Pérez Rubalcaba, entre risas, miraditas de complicidad, sonrisa arrebolada del señor ministro y posterior tarta "selva negra" de chocolate, especial para la ocasión. Vergüenza ajena es lo único que provocan estos personajes y sus espectáculos esperpénticos, mientras dan la espalda a la situación que viven- en muchos casos dramáticas- millones de familias. ¡Qué bien se lo pasan los politiqueros del régimen! ¡Cómo ríen sus Señorías! Pero no olvidemos que, quien ríe el último, reirá mejor.

13 jjvr, día

A ver alruga, confiersa cual es tu número de Sastre: http://www.kaosenlared.net/noticia/campana-apoyo-alfonso-yo-tambien-soy-sastre Un saludo

14 Hegemon1, día

9# Acabas de demostrar que lo de los tercios fué un milagro. No estaban bien pagados, mal armados, no muy bien dirigidos como dice Moa que a pesar de las victorias, muchas de ellas no rendían lo suficiente por falta de imaginación. Estamos con la misma estupidez, desecha en pedazos por los españoles, de aquella brabuconada sueca de decir que sus infantes eran los mejores del mundo porque durante 3 años iban de victoria en victoria. Llegaron los arapientos tercios españoles y huyeron, lo que jamás han hecho los tercios, después de que los españoles repelieran en Nördlingen unas 20 cargas de los suecos, para al final salir corriendo con los españoles detrás. Las declaraciones de un coronel de un regimiento del excelente ejército sueco lo deja claro. "Nunca nos habiamos enfrentado a un inmfante como el español. No se derrumba, es una roca, no desespera y resisten pacientemente hasta que peude derrotarte" Los oficiales del ejército sueco daban ejemplo, los de los tercios españoles sólo se dejaban matar. En los tercios españoles un Brigada de Campo tenía una media de vida de tres años y la mortalidad de los oficiales era mayor que el resto de los ejércitos. Deberá ser por estupidos y no por dar ejemplo en el combate como los suecos. Después de Nördlingen, el maravilloso y profesional ejército sueco, se desbaneció. Siempre nos quedará aquella pregunat de como huibiera sido la vitoria de lso tercios en Nördlingen si hubuira estado Gustavo. Lástima.

15 manuelp, día

# 14 De eso nada. Los Tercios españoles estaban bien pagados (sólo que cuando la tesorería estaba floja tardaban en cobrar), su armamento era muy bueno y su dirección inmejorable. De milagro nada. Ahora me voy, pero luego si quiere discutimos en detalle. Claro que no es lo mismo hablar de los Tercios de la época de esplendor que de los de la decadencia. Como no es lo mismo hablar de las legiones romanas de Julio César que de las legiones del siglo IV.

16 Hegemon1, día

11# En ese mismo enlace dicen los privilegios que los Reyes Católicos le concedieron en 1480. Pues claro que daba beneficios a la economía española, nadie lo niega, lo que no se puede negar es lo que yo he dicho, que sólo se sustentaba una parte de la insdustria textil como materia prima para la fabricación de productos manufacturados en Flandes y en Inglaterra con mucho más valor añadido. Nos conformamos sólo con criar ovejas y dar lana y no quisimos o no pudimos crear una industria textil que con nuestra misma lana podriamos haber sido más ricos.

17 Hegemon1, día

15# Pues claro que de eso nada querido amigo. Mi post es irónico en buena parte.

18 tigrita, día

Dicen que las crisis suelen acabar en revueltas, las masas hambreadas no se resignan y se organizan movidas y todo esto. La pregunta es si llegado el momento, los antaño izquierdistas feroces ahora travestidos de liberales ¿De qué lado estarán?

19 tigrita, día

Y tú egarense, te veo también muy ferocillo, debes ser prudente porque según he leído en el país del "abuelo" como le llamas, los KGB reformados están levantando de nuevo las estatuas A Felix Dzerzhinsky y como tú sueles frecuentar aquellas tierras, toda precaución es poca.

20 jjvr, día

Stalin defendiendose de la "brutal" Finlandia: http://i26.tinypic.com/2db3yia.jpg Un saludo

21 jjvr, día

Otra versión del "desigual combate" entre Finlandia y Stalin: http://i27.tinypic.com/dvq0if.png Un saludo

22 jjvr, día

la "enigmática" sonrisa de Stalin: http://i26.tinypic.com/2hx65jc.png Un saludo

23 tigrita, día

Jaja, muy bueno jjvr. saludos feroces.

24 jjvr, día

Stalin y "su amigo" del alma: http://62.15.226.148/fot/2008/05/30/8755791.jpg Un saludo

25 alterego, día

#20, #21, jjvr, ¡La pérfida Finlandia!

26 alterego, día

Hegemon1, casi me convences, pero falta un detalle que no me cuadra. ¿Como mantuvo entonces España su hegemonía todos esos años?

27 Hegemon1, día

La "imaginación" y la calidad de los mandos españoles. Ya no hace falta hablar de las excepcionales tropas españolas. "Ahora los dos tercios (El italiano y el español) forman en línea, si entre ellos hubo alguna mirada tuvo que ser de confianza, no se harían ilusiones sobre lo que se les venía encima, pero esta vez, su flanco lo cubrían hombres tan duros como ellos mismos. Si había un buen día para morir, ese era de los mejores. Y así comienzan a repeler los asaltos de la caballería luterana. El centro de la acción empieza a centrarse en la cima del Albuch, si no lo estaba ya, y los generales católicos comienzan a enviar mangas de arcabuceros a reforzar a las tropas que combaten en lo alto mientras se produce la tercera carga contra los defensores. Los tercios españoles, ya hemos dicho que a los italianos se les puede considerar españoles, aguantan sin ceder ni un paso, pero en el lado derecho, las fuerzas de la Liga Católica están cediendo terreno y es necesaria una carga de la caballería para permitirles que recuperen el terreno perdido. A estas alturas la batalla se ha convertido ya en una pelea de taberna, todas las fuerzas confluyen hacia la colina donde los tercios aún flamean el estandarte, ya no se trata de una posición táctica desde la que dominar el campamento católico. La batalla, y con ella quizá la guerra toda, se decidirá en esos cuatro palmos de terreno que los meridionales se han negado a ceder al enemigo. Horn lo sabe y apura a sus mejores tropas, los regimientos negro y azul, para que tomen de una vez por todas la maldita colina que la mala suerte y la improvisación le han negado. Hasta catorce ataques llevan ya rechazados los de Idiáquez y el de Torralto cuando entran en juego las mejores tropas protestantes, mezclados con los negros y los azules van los pistoleros, tropas especializadas en el combate con armas de fuego que tan buen resultado han dado al rey Gustavo. En este momento es cuando la improvisación latina, fruto de muchas batallas y mucha sangre derramada, entra en juego. El maestre de campo Martín de Idiáquez sabe lo que tiene en frente, sabe que las tropas suecas no son unos cualquiera y que habrá de hacer acopio de todo el valor del mundo para aventajarlos en coraje y bravura y da una orden sorprendente a sus hombres. “Ea señores, parece que estos demonios sin Dios nos quieren dar la puntilla y contra nosotros viene lo mejor que pueden poner en el campo, será cuestión de echarle redaños y aguantar firme. Cuando esos demonios amarillos se dejen ver, no quiero que ninguno desfallezca, aguantad firmes ante ellos y esperar a oír la detonación de sus mosquetes, en ese momento todo el mundo a tierra” Con esta estrategia, tan ingeniosa como suicida, los españoles consiguieron que los disparos protestantes se pierdan por encima de sus cabezas. Inmediatamente se pusieron en pie y mientras los piqueros adoptaban posiciones de defensa los arcabuceros hicieron fuego, ahora si, a bocajarro contra los asaltantes. La descarga fue devastadora y las primeras filas cayeron abatidas por el certero fuego de los tercios. Esto ya fue demasiado para los suecos que después de catorce infructuosas cargas se ven sometidos a un castigo mayúsculo en la que había de ser la definitiva y dudan en su avance. Ante la duda los españoles ya no pueden contenerse y rompiendo la formación cargan contra los suecos. Un grito rompe el quejumbroso silencio del campo de batalla ¡¡¡Santiago y cierra España!!! Y con picas, espadas y arcabuces se lanzan contra el enemigo. Esto pudo haber ocasionado a los tercios un disgusto de grandes proporciones, ya que abandonar la formación desorganizadamente era una invitación a la caballería enemiga para que cargase contra ellos, pero estos hombres, que estoicamente habían resistido los ataques suecos vieron la ocasión de vengarse en carne enemiga y por una vez, rompiendo la disciplina avanzaron guiados por el mismo corazón que le había hecho resistir tantas horas. En cualquier caso, los suecos tampoco estaban para grandes exhibiciones y a las diez de la mañana se logro recomponer la situación. Viendo la situación en la que se encontraban sus aliados, el príncipe Bernardo manda a su caballería contra el ala derecha imperial, pero quedan empeñados en mitad de la carga sin lograr avance alguno. En el centro los imperiales de Piccolomini están haciendo retroceder a los de Thurn, y la descoordinación reina en el campo nórdico. Mientras que los suecos avanzan, los alemanes retroceden, por lo que temeroso de que los católicos logren romper el frente y viendo como la caballería católica, que ha rechazado una carga de la protestante amenaza con envolverlos, tras siete horas de carnicería, Horn decide retirarse" Eso pasa por despreciar al anemigo..."El Sargento Mayor Escobar había sido echo prisionero e interrogado por Weimar notifica a este las tropas con las que cuenta el Cardenal Infante, pero el alemán, ensoberbecido por las victorias pasadas no da crédito a los informes, piensa que las tropas imperiales son muy inferiores a las que le dice el de Fuenclara y sobre todo, desprecia profundamente a los “desarrapados soldados españoles”. http://www.elgrancapitan.org/portal/index.php/articulos/historia-militar/894-la-batalla-de-ningen

28 jjvr, día

Stalin "sellando la alianza con su amigo del alma": http://cairsweb.llgc.org.uk/images/ilw1/ilw0259.gif Un saludo

29 Hegemon1, día

26# ¿Y por qué no la mantuvo otros dos siglos más?

30 ArrowEco, día

_______________________♱____________________ D.E.P. Guardia Civil D. Carlos Enrique Sáenz de Tejada García. Guardia Civil Alumno D. Diego Salva Lezáun. Se ruega una oración por sus almas. ____________________________________________

31 alterego, día

#29, Hegemon1, en Europa principalmente por la guerra de sucesión, que dejó a España sin los territorios de Italia y Flandes. En América la hegemonía continúo hasta la invasión napoleónica.

32 Hegemon1, día

26# Pueed que este texto nos de una idea de porqué España hizo lo que hizo... "El desastre protestante es total, la retirada se convirtió en una fuga y la fuga en desbandada. Las tropas suecas fueron literalmente arrasadas. El mariscal Horn, 14 coroneles y 6.000 hombres son hechos prisioneros, 7.000 más han caído en la batalla, los vencedores han tomado, toda la artillería, el tren de suministros al completo, 4.000 carros y 80 banderas por 1.500 muertos y 2.000 heridos. El mito de la invencibilidad sueca quedo roto para siempre, una vez más se demostró que cuando de morir se trata, los viejos tercios seguían siendo los señores de la guerra. Sus mugrientos harapos, como los había calificado Weimar, no bastaban para contener su bizarría y así, a despecho de pagas atrasadas y sufrimientos padecidos pasearon una vez más el inmortal nombre de España por los campos de batalla. “Todo lo que habíamos ganado con el gran rey Gustavo Adolfo en sangrientas batallas lo perdimos en un día de desgracia”. Quien resumía así el resultado de la jornada era el coronel de coraceros Kaspar Ostau. El poder sueco en Alemania desapareció, las guarniciones al sur del Main fueron abandonadas y la Liga de Hielbronn se desintegró, los suecos se retiraron a la cabeza de puente en Pomerania. Después, cuando la guerra parecía ya ganada, la intervención de Francia daría al traste con los planes del Conde-Duque, pero eso ya quedaba fuera del alcance de las picas y las lanzas de los soldados y sargentos que aquel día combatieron en una tierra perdida al sur de Alemania por la gloria de España y de su religión"

33 Hegemon1, día

31# Alterego: No me convences. La decadencia de España comiennza antes de la guerra de sucesión. La bravura, la mentalidad y la formación en la geurra de una sociedad como la española , les llevó a conquistas y dominar el mundo. Pero los recursos eran limitados y las fuenets para generarlos esacasas y mal planteadas. A eso me voy yo.

34 Contable, día

Tal día como hoy, hace 50 años, un montón de religiosos capitaneados por los jesuítas y secundados por algunos elementos del PNV (Partido Racista Vascuence) fundaron la organización criminal conocida como "la eta". ¿No les dará vergüenza a esos religiosos, especialmente a los jesuítas, que estuvieron ahí. ¡Comtemplen la cosecha de muerte, sufrimiento, miseria y destrucción que han logrado! ¿Será así como ellos entienden el mensaje de Cristo? ¡Puagghhh... ¡qué asco!

35 Contable, día

Exactamente, como dice Pío Moa, los del PSOE (y los de IU, y otros,..) son ferozmente antisemitas. Los causantes de todos los males del Muindo, son los Sionistas, y sus lacayos del Gran Satán, los USA. ¿A estas alturas y con esas ideas? ¿Quines se creen que son los del PSOE y los de IU, Heydrich y Eichmann tal vez? Ya van siendo mayorcitos para aclararse las ideas.

36 Contable, día

Si observamos a los componentes de la tan manida Alianza de Civilizaciones, todos son antisemitas, racistas y genocidas. Pero además, todos están pringados en asuntos de drogas. Chávez y sus FARC, Turquía y su brown sugar, Irán y su "dama blanca". ¿Con quién te juntas, Zapatilla?

37 Perieimi, día

LA MONARQUÍA HISPÁNICA, por Dalmacio Negro, en “La Razón”, 19/02/02. Llamada también Católica, tanto Hispánica como Católica aluden a su contenido. Castilla había avanzado mucho hacia formas estatales, y el aragonés Femando el Católico creó en España el primer gran Estado territorial de Europa (ss. XVI-XVI), imitado luego por otras Monarquías. Pero la Monarquía no procedió aquí a centralizar sus reinos y señoríos, de modo que, constituido el inmenso Imperio de Carlos V, la Monarquía Hispánica o Católica (llamada también Monarquía de España, no por cierto española) designa un conjunto de reinos y señoríos diversos en cada uno de los cuales, incluso en la misma Península, el Monarca era el señor natural. No es que se reunieran en la persona del monarca, como se dice a veces erróneamente, sino que cada uno conservó su personalidad y sus peculiaridades. Ni siquiera hubo centralización en la Península, no pudiéndose hablar de un rey de España: el rey lo era por separado de Castilla, de Aragón, de Navarra, de Portugal durante algún tiempo, conde de Barcelona, señor de Vizcaya y de Gibraltar.... duque de Milán, rey de Nápoles, de Nueva España, etc. El rey, Felipe II o Carlos II, era el soberano en cada uno de ellos independientemente. El Conde Duque de Olivares, viendo la ventaja que cobraba Francia, donde Richelieu centralizaba el poder de manera que el rey era rey de Francia, y la debilidad política de la Monarquía Hispana a pesar de sus inmensos recursos, propuso al monarca una centralización de las posesiones reales de manera que formasen un solo territorio; pero el monarca le desoyó y, a la postre, Olivares fracasó. Era imposible hacer de todos los territorios uno solo, un orden territorial cerrado, como exige la forma política estatal. Ni siquiera la España peninsular fue centralizada como un Estado, aunque lo intentaron los Borbones y los ilustrados durante el siglo XVIII. Así, España no fue una nación en sentido político, pues la nación fue una creación de las Monarquías modernas. En Francia, estaba ya tan hecha la nación que la revolución francesa pudo sustituir tranquilamente la Monarquía por la Nación como titular de la soberanía y el Estado Monárquico por el Estado Nación: «la realeza de Francia había sido tan profundamente nacional, escribió Renán, que al día siguiente de su caída la nación pudo mantenerse sin ella». De todo ello se ha ocupado Diez del Corral en El pensamiento político europeo y la monarquía de España: de Maquiavelo a Humboldt y en otros escritos. Sin tener en cuenta estos antecedentes no es posible entender la historia de España en el siglo XIX, en el que los liberales buscaron desesperadamente instituir un Estado (de ahí la acusación de centralismo) que no existía (como probó la guerra de Independencia). A final lo consiguió a medias Cánovas, si bien su Estado fue escasamente nacional. La Nación no tuvo jamás aquí personalidad en sentido político moral para hacer de vínculo político, papel que desempeñó la monarquía, descansando la conciencia nacional en la religión, en sentido parecido a lo que ocurrió en Alemania con la cultura hasta su unificación, hasta el punto que Bismark creyó necesario rematar su obra con un Kulturkampf. Sin ese antecedente, tampoco es posible entender la historia del siglo XX. La guerra civil de 1936 ha sorprendido a muchos. ¿Se hubiera producido de existir un verdadero Estado nacional, aspecto por el que no se preocupó en absoluto la II República? En esta perspectiva, resulta sorprendente el Estado de las Autonomías: en tanto se había logrado por fin un Estado con una cierta unidad nacional, es decir, un Estado más o menos a la altura de los tiempos, representa un retroceso histórico, tanto mayor cuanto que el troceamiento afecta a toda la Península. Si se pretendió restaurar la Monarquía Hispánica (que además e inseparablemente era Católica), el monarca debiera serlo por separado de cada una de las autonomías, bastantes de ellas sin ningún precedente histórico. Si se pretendió satisfacer a las de cierta particularidad histórica, no se entiende el invento de las otras ¿Se pretendió innovar por innovar conforme a los signos de los tiempos, sin tener en cuenta la historia?

38 Contable, día

¡Ay! Me solvidaba Zelaya, el nuevo Noriega en el Istmo de Panamá. Otro narcoMonarca más del monjtón.

39 Contable, día

Zelaya: ¿Qué has hecho mal, que tus paisanos te tienen tamaña animadversión?

40 alterego, día

#33, Hegemon1, creo que tu visión es demasiado idealista. Ni un imperio se crea solamente con bravos soldados, ni se mantiene si todas las políticas están mal planteadas (algo harían bien, digo yo).

41 Contable, día

Zelaya: ¿Se comprende ahora por qué los senadores romanos mataron a César?

42 Hegemon1, día

40# Altergeo. ¿Idealista?...creía que se me acusaba de todo lo contrario. Nadie niega, y yo el primero, que se hiceran las cosas bien. Pero es evidente que algunas se hicieron mal, o se tenían vicios que no nos permitieron mantener nuestra hegemonía, porque sino, ¿porque ahora no seguimos teniendo esa hegemonía que teníamos antes?...algo debimos hacer mal ¿no?

43 Hegemon1, día

40# Un Imperio no se crea sólo con bravos soldados pero si es un ingrediente esencial para hacerlo y mantenerlo. Mira la historia y te darás cuenta.

44 Contable, día

La decadencia de España comenzó con Felipe I der Schöner de la casa francesa (borgoñona) que luego ser llamó "los Austrias". Y continuó con la entrada en escena de la casa francesa llamada " los Borbones". El paréntesis que supuso la fugaz aparición de la casa francesa llamada "los Bonaparte" no fue sino más de lo mismo. Que los reyes que se sentían franceses y algo alemanes, si bien obtenían ingentes ingresos de Castilla por el mal matrimonio de Juana I con un golfo mujeriego, borracho, tahur y tramposo llamado "Felipe I el Guapito", que estos reyes, Carlos I y Felipe II dilapidaran los ingentes ingresos que entraban en guerras para recuperar Alemania, Países Bajos y otros, desatendiendo la Península, nos debe hacer meditar en esos reyes que pensaban en otras cosas, pero no en NOSOTROS. Carlos I y Felipe II, así como Felipe I el Guapito, veían la Peníonsula como el patio trasero de Mitteleuropa, que es lo que ellos anhelaban, y por lo que arruinaron Espàña. Al principio no se notaba, tal era el ritmo de entrada de los ingresos que ellos manejaban, si bien eso solo era una herencia de una reina española de una dinastía española: Isabel I de Castilla. Pero Felipe I el Guapito, su hijo Carlos I, y su nieto Felipe II son los que hicieron la inflexión en la trayectoria ascdendente de España, e inician la decadencia.

45 Contable, día

Un defecto que hemos tenido los españoles, ha sido mirar demasiado a los franceses, imitarlos, y considerarlos como "algo más". Por eso metimos reyes franceses (los Austrias, los Borbones, los Bonapartes); por eso metimos el francés en las escuelas (el francés tiene menos interés que el inglés, el alemán, el ruso o el chino); por eso metimos unas repúblicas fotocopiadas de las francesas, que tan mal nos fueron. Tenemos que mirar dentro de nosotros mismos, y hacer no una política copiando a los franceses, o a Stalin, o a Chávez. Hacer una política nuestra y para nosotros. ¿No nos enseñó el camino Franco?

46 Contable, día

Zelaya: La Fiscalía hondureña presenta cargos contra Zelaya y tres de sus secuaces por fraude y falsificación. Al pareceer esos angelitos a quienes tanto ama el Zapatilla (también conocido como Alpargata o Sandalio), se apropiaron ilegítimamente de varios millones de dólares en el mes de enero. ¡¡¡Vaya pájaros!!!

47 Contable, día

Honduras: ¡¡¡Al Capone al Poder!!! (José Luís Rodríguez Zapatero)

48 alruga, día

45# el camino? ... Cerillita nos enseño el camino? :-))))))))))))))) ¿cual?

49 Contable, día

"América Latina será lo que Rusia no pudo ser" Hugo Chávez, 10-11-2005 "Aquí resurge el sueño de la Unión Soviética" Alí Rodríguez Araque, 19-04-2008 Puede sonar a paranoia. Algunos me dicen que es una exageración. Pero la idea que le da el título a este artículo, es algo que vengo sosteniendo desde hace algún tiempo. Luego de la caída de la Unión Soviética, esa inmensa fábrica de muerte y destrucción, los comunistas y socialistas alrededor del mundo quedaron desamparados. Los vaticinios que desde hacía más de 80 años se habían realizado. La realidad era más fuerte que la teoría. Y esta realidad confirmó aquello que muchos teóricos habían dicho, que el socialismo no era viable. La caída de la Unión Soviética fue lograda sin un sólo disparo, y sin necesidad de que los Estados Unidos la invadieran o iniciaran una guerra. Fueron los pueblos oprimidos de esas dictaduras quienes decidieron salir del socialismo. Pero con el fracaso del socialismo real, los intelectuales de izquierda volvieron a sacralizarlo, ya que éste había vuelto a su condición primitiva: la utopía. Pero estaba Latinoamérica. En los años 60 del siglo XX ya lo habían intentado. Fidel Castro y Ernesto Guevara invadieron estas tierras, intentaron crear "uno, dos, cien vietnams", intentaron desestabilizar democracias nacientes, tal como en Venezuela, manipularon y dictaron guías de actuación a otros gobiernos, tal como el gobierno de Allende en Chile, enviaron asesores y armas a movimientos guerrilleros como en El Salvador, Colombia y Nicaragua. Pero fracasaron. Lo peor de ese fracaso es que fue momentáneo. Fue momentáneo porque planificaron, a partir del momento de su fracaso guerrillero, tomar el poder por otras vías. Y siguieron perfectamente a Gramsci. Penetraron y dominaron a la educación, los medios y la cultura. Metieron su ideología hasta en la sopa. Nos adoctrinaron sin remordimiento alguno para formar al "hombre nuevo." Adicionalmente a esto, los gobernantes latinoamericanos, tan proclives al socialismo democrático, a otorgar prebendas que llaman concesiones, a proteger las fortunas de los poderosos en contra de la propiedad del resto de los ciudadanos, a través de barreras al comercio y al emprendimiento empresarial, y en última instancia a robar al ciudadano de a pie, en especial al más pobre, a través de la devaluación y la inflación; regaron el terreno para que creciera el socialismo. Llenaron a latinoamérica de pobreza e inequidad y, sobre todo, del sentimiento general de que alguien nos había robado algo. Y de pronto apareció él. El mesías socialista con rostro humano. Y esta vez con nombre y apellido: Hugo Chávez. Con un discurso incendiario que fomentaba la división social. Que prometía quitarle a los ricos aquello que, en muchos casos, verdaderamente, le habían quitado a los pobres. Pero lo peor no era su llegada. Es su tránsito. Aplicando las viejas tácticas de la KGB Soviética y del G2 Cubano, ha financiado movimientos de izquierda radical a lo largo de latinoamérica. Evo Morales, Rafael Correa, Mauricio Funes y Daniel Ortega son ejemplo de ello. Disfrazando todo de solidaridad con los pueblos, firma convenios de "intercambio justo", de respetar asimetrías, con el fin último de comprar voluntades políticas. Sin olvidar el financiamiento a los grupos terroristas de Colombia. Desde hace algunos años apareció la propuesta del ALBA. Supuesta propuesta en contra del ALCA. Se trata de un plan de "integración latinoamericana", cuyo fin último es implantar el socialismo, el del tipo soviético, en toda la región. Y dentro de ese plan Colombia y Chile son objetivos estratégicos. Uno por razones históricas, y el otro por venganza. El ALBA es el resurgir de la Unión Soviética. Y esto es el resurgir de los enemigos de la libertad. Y al parecer la humanidad va a perder otro siglo. Otro siglo de muerte y destrucción a causa del socialismo real. Ojalá esté equivocado.

50 Contable, día

¿Es legítimo tolerar los narcoEstados como Venezuela?

51 Contable, día

¿Es ilegítimo oponerse los narcoEstados como Venezuela? En nombre de una mal entendida "democracia", las izMierdas lo afirman.

52 Contable, día

Las FARC, la ETA, los de Hizbullah, son organizaciones criminales que se financian con el narcoTráfico, y que obedecen a líderes extranjeros al país al que parasitan. Esos terroristas son algo similar a las amebas, bacterias y virus de ciertas insidiosas enfermedades. Pero los bichiros de las enfermedades carecen de algo que los criminales sí tienen: la MALDAD.

53 Contable, día

Maldad que se aprecia en la Hiena de la Canallería que al principio de este Tema, ha sostenido que los guardias asesinados, han sido víctimas de un accidente laboral. ¡Canalla!

54 Herep, día

Contable, Hace unos dias escribias en el blog en referencia a la Historia del Estado de Israel desde 1945, con las guerras en las que ha participado. Podrías recomendarme un libro que abarque este periodo de tiempo y que no sea una burda manipulación antisemita? Gracias y saludos a todos los participantes del blog. La verdad es que más tiempo me gustaría tener para poderlo leer a conciencia.

55 manuelp, día

# 54 Un libro muy bueno para la génesis del estado de Israel es "Exodo" de Leon Uris, historia novelada amena.

56 Hegemon1, día

54# Aunque el libro trata casi por entero de la Guerra de los seis días, los primeros capítulos y las conclusiones dan una buena idea de lo que ha tenido que padecer y con quién ha tenido que enfrentarse el Estado de Israel desde 1948. http://www.casadejacob.com/index.html?target=p_1756.html&lang=es

57 sigoempe, día

Epoca. Lo que muestra el diario, es como se puede destruir un pais , rompiendo los principios basicos de la sociedad. Se busca una sociedad de personas solitarias y acomplejadas e ignorantes faciles de manipular. DIVIDE Y VENCERAS no están haciendo otra cosa con España.

58 Contable, día

Oh, Jerusalen" de Larry Collins y Dominique Lapierre. Trata desde 1947 (acuerdo de la ONU para crear un Estado Judío en su lugar tradicional), hasta julio de 1948 (fin del 2º envite de los musulmanes).

59 Contable, día

Herep: Sólo comenté algo de la Guerra de la Independencia (1947-1948) y en otro punto sobre la del Yom Kippur (1973). Lo de Suez, lo de los Seis Días, lo del Líbano, o la Guerra de Desgaste, no lo toqué. Pero hay muy buenos artículos en la Internet.

60 Perieimi, día

REGLAS DEL ARTE DE PENSAR, por Antonio GARCÍA TREVIJANO, en “La Razón”, 11/07/02. Pensar bien el mundo social y político, meta imposible para los bienpensantes, es más difícil que pensar mal o no pensar en absoluto. La primera regla del arte de pensar consiste en rehusar la atención al panorama y las atracciones que ofrecen los sentidos, los hábitos mentales, la cultura envolvente y las pasiones egoístas. Empieza con la paradoja de tener que esforzarse en no pensar. Como aquí no rige la entropía, el deshacer lo pensado mal, que tampoco está al alcance de los malpensantes, cuesta más que pensar correctamente. Sólo construye quien destruye. Las culturas orientales, poniendo la verdad en el estado de tranquilidad individual, quedaron ancladas en esa primera regla y no continuaron por la senda griega que condujo al arte occidental de pensar lo verdadero y lo justo. Su error vital lo han pagado en atraso científico y sacrificio de la justicia social. La segunda regla consiste en realizar el proceso de pensar de modo individual. Si la acción es asunto de muchos, el pensamiento lo es de una persona a solas consigo misma. Cuando los partidos dicen «pensamos» no expresan jamás un pensamiento, sino una propuesta de acción. Los equipos y oficinas de pensamiento sólo crean mensajes de propaganda, bajo la apariencia de pensamiento único. La tercera regla es hermosa. Como las cosas del azar en la naturaleza, el arte de pensar se realiza sin apremios de tiempo y sin motivos de gozo o pena. Los pensamientos salen del reposo. El esfuerzo de pensar a plazo fijo lo pagan los gobernantes con tragedias ajenas y los periodistas con frivolidades propias. Si la Naturaleza pensara, rechazaría de su pensamiento todo atisbo de tragedia o frivolidad. Los pensamientos humanos, en tanto que procesos naturales, denotan su falsedad cuando son trágicos o frívolos. La atribución de sentimientos al pensamiento constituyó la antigua mitología. No es extraño que con el modo sentimental de pensar, gobernantes y editorialistas se tomen por dioses. Los periódicos serios evitan, sin embargo, los editoriales trágicos o frívolos, no porque procuren la verdad en el pensamiento, sino porque han de complacer a masas necesitadas de no ver perturbada su conciencia de bienestar familiar con ideas pesimistas sobre el malestar del mundo o la irresponsabilidad de sus dirigentes. El acto de pensar es una aventura. Su cuarta regla estriba en no saber a dónde conduce, cuál será su estación «terminus», si es que la tiene. Eso separa el pensamiento y el razonamiento. Éste no avanza hacia algo nuevo. La conclusión está ya contenida en la premisa. Todo razonamiento es una tautología, con la lógica por instrumento. Mientras que si el pensamiento no es un proceso creador fecundado por la imaginación crítica, no es pensamiento. Los actos de pensar que conocen su destino, condición constitutiva del pensamiento débil, no pueden ser más que alegatos de ideas dominantes. La última regla, la más conocida y la única comentada en las reflexiones de los pensadores modernos, garantiza la consistencia del pensamiento, la prueba de su verismo en el contraste con la realidad extramental. Solidez y fluidez en las conexiones de lo observado, en tanto que hecho dado a la percepción, con lo proyectado o intuido en la imaginación de lo verdadero y justo. Sencillez y belleza en el lenguaje, que no sólo expresa sino que constituye el pensamiento. Y apertura de éste a la verificación constante de su veracidad mediante su confrontación con el mundo.

61 Contable, día

Como al parecer hay alguien que lo lee, ahí va eso. Durante 1947 y 1ª mitad de 1948, los musulmanes no paraban de amenazar a los judíos si proclamaban el Estado judío a partir del 14 de mayo de 1947, proclamación de acuerdo a lo decidido por la ONU. Pero no sólo amenazaban. También se armaban. Los judíos no podían armarse, pues existí9a un embargo contra ellos. Además, al no ser estado, no podían dirigirse a otros estados para adquirir nada. En cierta fecha salió un avión de Tel Aviv (Colina de la Alegría) para intentar comprar armas. En ese avión iban un sirio a comprar armas a Checoslovaquia para los irregulares del Kaujki, y un judío para intentar adquirirlas para los hebreos. El sirio, un militar sirio, lo pretendía adquirir para Siria, aunque su destino eran los irregulares del Kaujki. No tuvo mayores problemas. Cuando el barco estaba cargado con las armas (unos 10.000 fusiles nuevos + algunas metralletas, más cerca de mil ametralladoras MG-34 + unas decenas de millones de cartuchos + malgún juguetito más) los judíos aprovecharon la escala en un puerto italiano para hundir el buque. Los sirios tardaron algún tiempo en rescatar lo que pudieron del cargamento de armas, y tras cargarlo en un barco que encontraron, reemprendieron el viaje a Siria. Pero el viaje acabó en Haifa (Israel) pues la compañía propietaria del buque que contrataron los sirios era judía. Y el capitán y la tripulación también. Y así, unas armas compradas para masacrar judíos, acabaron irónicamente en poder de éstos.

62 Contable, día

Hay otro detalle curioso que se pasa normalmente por alto. La imprevisible y clara victoria judía en la Guerra de la Independencia, no hubiera sido posible sin la actividad de planificación de David Daniel Marcus. Éste era un coronel americano de ascendencia judía, que tuvo un papel importante durante la 2ª GM. Fue el único0 militar importante contactado por los judíos para llevar a cabo un plan para hacer viable el Estado de Israel tras la previsible ofensiva de 50.000.000 de musummanes para exterminar a los judíos de Israel tras la proclamación de Estado. La obra de Marcus está clara: Israel resistió. Marcus murió por los disparos de un centinela hebreo poco antes de un amanecer, cuando quedaba un día o dos para el armisticio que marcaba el promer triunfo de Israel (y de él mismo). La guasa es que Marcus no hablaba nada de hebreo y el centinela nada de inglés. Así, un centinela de 18 años y nervioso, mató al que más mandaba en el ejército judío. El entierro tuvo lugar en West Point (USA), y acompañó al cadáver un incipiente Moisés Dayan.

63 Contable, día

¿Has adquirido ya tu bebé Aido? Sí la maqueta en plástico de un ser humano de unas 10 semanas de edad desde la concepción. La maqueta representa a tamaño real, uno de los 1.250.000 seres humanos que han cometido el delito de ser concebidos dentro de una madre desnaturalizada, y por ello, el PSOE las condena a muerte. Y los mata en ejecuciones extrajudiciales. Y además les intitula de Untermensch. En la mejor tradición nazi…onal-Socialista. --- --- Puedes conseguirlo aquí: http://www.bebe-aido.com/

64 Perieimi, día

SANDECES QUE PASAN POR ESTUDIO CIENTÍFICO I Ramón Carande y Thovar , ”Carlos V y sus banqueros", edit. Crítica, Barcelona (primera edic. rústica: mayo 2000); págs. 62 y ss. LA BURGUESÍA Y LAS CIUDADES En la elaboración del mercantilismo imprimió huella, muy perceptible, la economía de la ciudad medieval y la política de los estados territoriales. Se ha hecho mención de hijuelas que el mercantilismo recibe de las ciudades, pero queda mucho por decir. Más que nada, interesa recordar que recibió sus mejores intérpretes y sus gestores más fecundos del nutrido equipo de hombres de negocios, mercaderes, que en las ciudades formaron su capital, su experiencia y su vocación por el cálculo, entre el riesgo y la ganancia. Los pueblos cuyas ciudades destacaron más en la vida mercantil de los últimos tiempos de la edad media, los que al constituirse las grandes monarquías unitarias ponen los cimientos para la nueva política, son aquellos que apor¬tan personal mejor dotado para realizar las transformaciones decisivas que reclamaban los inventos técnicos y los descubrimientos geográficos. Los mismos personajes, bien pronto, tuvieron acceso a la administración pública. Si la incorporación de los letrados al gobierno trajo consigo tantas novedades, la presencia de los representantes más genuinos de la burguesía en los cuadros de la administración, o la acogida de sus insinuaciones y proyectos —siempre que se trataba de inspirar o de realizar cualquier programa económico—, explican la mayor sensibilidad del estado frente a estos problemas, precisamente en los tiempos en que el estado procuraba planificar la economía. Es curioso observar que aquella política económica de supremo estatismo no absorbiese la gestión, suplantara la iniciativa ni acaparase, en los organismos públicos, las innumerables actividades de empresas, más o menos privilegiadas, durante el período. Con independencia de los monopolios típicamente fiscales, que, más o menos temporalmente, se reservaron los monarcas, sólo más tarde, al establecer grandes manufacturas, se decidieron a regir por sí mismos estos tipos ejemplares de producción que instauraba la iniciativa real. La ingente tarea de aquella política pudo llevarse a término gracias a la capacitación que, dentro de un ambiente propicio, ofrecía el gran contingente de hombres de negocios que llegaron a militar en el censo de gobernantes de aquella época, en distintos pueblos de Europa. Esto explica, asimismo, lo repetido hasta la saciedad: que la literatura mercantilista, lejos de ser una literatura dogmática, con rigor teórico, se limite a exponer programas elaborados, casi sin excepción, por hombres que no contaron con otra escuela que sus propias observaciones; las mismas que, referidas por ellos, sirvieron para formar prosélitos. Al estudioso de las ciudades medievales de Castilla y de los otros reinos peninsulares —de éstos en menor grado— le sorprende el exiguo peso que en el gobierno municipal tuvieron los ciudadanos enriquecidos con el ejercicio de actividades industriales o mercantiles, los burgueses propiamente dichos. Las excepciones, poco numerosas, lo confirman. Sedes de floreciente economía cuyo comercio estuviera en manos de mercaderes no se encuentran en el país. El gobierno local de las ciudades de Castilla lo llevan caballeros o hidalgos, agricultores, terratenientes, letrados, pero rara vez grandes mercaderes, debido, claro está, a su exiguo número más que a una eliminación sistemática. La regulación de las actividades económicas, en cuanto denotan rasgos de la es¬tructura social; la magnitud relativa de los diferentes ingresos, y la naturaleza de los gastos municipales, y lo que es más visible, los monumentos civiles, testimonio de las inversiones predilectas y del tipo de vida urbana predominante, no dejan de proclamarlo. Las contadas excepciones, que datan de años posteriores a 1492, si se relacionan con la magnitud del esfuerzo que requería la economía española en la primera mitad del siglo XVI, se comprende que no pudieron servir a los mercaderes españoles para eliminar a los concurrentes. La presencia, importante desde tiempos anteriores, de comerciantes extranjeros se hizo más numerosa y más activa durante el reinado de Carlos V, por diferentes motivos. Cuando razones de intransigencia religiosa determinan la torpe expulsión de los judíos, en la inmensa mayoría de los casos tampoco fueron siempre cristianos viejos los que asumieron el ejercicio de las actividades económicas predilectas de los hebreos. Hasta hacer memoria de la persistente desorientación padecida por los procuradores, que las ciudades mandaban a las cortes, para medir la penuria del vivero que no contaba con numerosas gentes aleccionadas por la experiencia económica. Al iniciar las ciudades castellanas la rebeldía que culmina en la guerra civil de las comunidades, entre las que cuentan varias de floreciente industria, tampoco promovieron programa económico alguno. Si la rebeldía la hubiese causado el presentimiento del inmenso gasto que se avecinaba, buen fundamento hubiera tenido, ya que los procuradores acaban de recibir las primeras pruebas del coste de las empresas del imperio romano germánico; pero aunque Carlos hubiese renunciado a la corona imperial —lo que es inconcebible— no habría rectificado la política italiana iniciada por Fernando de Aragón, además de que no es posible olvidar que los antagonismos provocados por la hegemonía española los promoverían, en primer lugar, las posesiones ultramarinas. Una y otra cosa precedieron al advenimiento del emperador. No intentaré analizar aquí las causas complejas de aquel movimiento, pero me sorprende que haya sido poco comentada la versión peregrina de un historiador alemán, según el cual: ”Para la historia económica de España la sublevación de las comunidades no significa más, ni menos, sino que España con la creciente importancia de su industria , tuvo que probar a qué sabían las ventajas y los perjuicios de un país industrial que, sobre todo, consisten en las extralimitaciones del proletariado insumiso.”

65 Perieimi, día

SANDECES QUE PASAN POR ESTUDIO CIENTÍFICO II Imaginar en vías de auge la proyección industrial de Castilla, y a los nobles y prelados rebeldes como otros tantos caudillos del proletariado rebasa las dotes de una imaginación portentosa. Otro autor alemán, Bonn, descubre en la reacción del poder público, opuesta a los comuneros, el propósito de frenar el advenimiento de una clase social enemiga de los hidalgos y, en los rebeldes, por consiguiente, a los campeones de la emancipación social. Un contemporáneo ilustre, el obispo de Mondoñedo, Guevara, en carta dirigida al obispo Acuña, escribe: ”Si esta guerra levantárades para reformar la República, o libertar a vuestra patria de alguna vejación que hubiese en ella, parece que teníades ocasión, aunque no por cierto razón; mas vos, señor, no os levantasteis contra el rey, por el bien del reino, sino por baratar otra mejor iglesia, y por alanzar la de Zamora al conde de Alba de Liste.” Hace después la cuenta Guevara, a cada uno de los principales rebeldes, y saca la consecuencia de que la revuelta tuvo motivos particularistas y el deseo de vengar supuestos agravios personales. Conocida es la versión más difundida que no parece tampoco ser exacta. Recientemente han tratado el tema Marañón y Tierno Galván. Ambos reconocen que falta mucho por hacer, y que las fuentes abundan. Tierno repara en alguna fuente impresa y olvidada que estudiada con empeño daría luz y mayor rendimiento. Por último, la labor realizada por Maravall sitúa el problema en el plano elevado. Al seguir, muy desde cerca, el pensamiento de los comuneros ha emprendido una ruta que encauzará a los estudiosos deseosos de acometer en serio las manifestaciones inexploradas de la realidad múltiple que encierra no pocas contradicciones. Las palabras transcritas de Guevara (sin olvidar su mala lengua, y la propensión a la holganza del obispo, que no frecuentó su diócesis, y del cronista, que apenas llegó a estrenarse) son incisivas, y al estamparlas aquí no se pretende dar con la clave del movimiento; revelan, sin duda, un aspecto del problema. Hay que pensar en la estructura de la sociedad castellana y en el peso decisivo, muchas veces, que la nobleza y los hidalgos ejercían sobre el gobierno municipal, y el presumible temor de que el advenimiento del nuevo rey, rodeado de extranjeros prepotentes y codiciosos, pudiera desplazar a los caciques locales, privándoles de influencias que les facilitaban todo género de actividades. En aquella ocasión disfrazaban sus designios invocando el peligro de las llamadas «libertades tradicionales»; pero la actitud de los procuradores en cortes, desde la llegada del monarca hasta que abandonó el reino, no acredita su celo en la defensa de aquéllas; ellos las disfrutaban en cuanto no contribuían y no compartían, por tanto, al sacrificio de los pecheros; así otorgan los servicios pedidos, sin oponer una negativa tenaz y decisiva. Tampoco es fácil aceptar (si se recuerda la victoria de los nobles, años después, en 1538) que los procuradores hubieran arriesgado la vida, ni la hacienda, negándose a ceder en 1518-1520 ante las presiones ejercidas. Poco les afectaba que otros sufrieran la carga impuesta, y, siendo ésta onerosa, bien pudo servirles, poniéndolo de "manifiesto, para encender los ánimos y estimular la rebelión; pero también es cierto que en lo económico falló tanta inspiración a los rebeldes como a los sumisos. Por otra parte, los castellanos más cultos, clérigos en su mayoría, esperaban que llegasen con el joven monarca aires de fuera, y no ha de olvidarse, aunque su gran difusión fuese algo posterior, que Erasmo tenía en España más partidarios acaso que en ningún sitio. Recordando también esto, muy revelador, se explica algún tramo de la línea divisoria muy sinuosa que separa un campo de otro; junto a los duros, exclusivistas y apasionados, muchos, más discretos, enjuiciaron el caso con serenidad; observaciones de Maravall lo certifican. Ganivet, en su Ideario español, contempla nada más que una de las vertientes: ”La bocanada de aire extranjero que traía consigo el joven Carlos de Gante no era grata para los comuneros, que defendían, frente a la política innovadora y europea de Carlos I, la política tradicional, y agrega con otro motivo y con percepción más honda: los instintos de insubordinación nos destrozan y nos aniquilan. España no ha podido crear todavía un ambiente común y regulador, porque sus mayores y mejores energías se han gastado en empresas heroicas. Apenas constituida la nación, nuestro espíritu se sale de cauce, se derrama por todo el mundo, en busca de glorias exteriores y vanas [...].” Todas estas indicaciones, aun siendo ciertas, no bastan; en efecto, para descubrir las raíces y para recorrer los cauces locales y diversos del movimiento de los comuneros, queda mucho por averiguar; ignoramos aún gran parte de lo que efectivamente aconteciera, y no hemos de olvidar la labor meritísima de Joseph Pérez en Burdeos. LOS TERRITORIOS Y LA ECONOMÍA NACIONAL En la política económica propia de los territorios (los reinos) peninsulares es incuestionable que los Trastámara, en Castilla, antes de terminar el siglo XIV, contemplaron aspectos con ojos sagaces, y más de uno de sus monarcas tuvo muy buen criterio. Todos los aciertos quedaron oscurecidos con el acceso al trono de la reina católica. La economía castellana logra frutos hasta entonces desconocidos. El enlace de las dos coronas y las dotes singulares del rey de Aragón acrecientan las ventajas obtenidas. Ahora bien, cuando se examina durante el reinado de sus abuelos y en el de Carlos, y después de él, la supervivencia disociada de las economías de cada uno de los cinco reinos peninsulares, sin que ninguna organización superpuesta y asimiladora abriese camino a una economía nacional unitaria, se presiente que ninguna política procuró fundirlas en el crisol de la unidad nacional. El aragonés era considerado extranjero por el castellano, y viceversa. Si las barreras aduaneras interpuestas los disociaban económicamente, el trato fiscal recíproco no difería del que dispensaban a los extranjeros. Aun dentro del territorio de un mismo reino nuevas aduanas dificultaban el tránsito de las mercancías, sin averiguar si se trataba de las obtenidas dentro del país. Si la diversidad de aduana escindía a los reinos, los regímenes fiscales, monetarios y metrísticos eran también distintos. La subordinación a un interés unánime la hubiera traído consigo una política nacional propiamente dicha, que no llegó a brotar, ciertamente.

66 manuelp, día

# 64 y # 65 Eso de

67 manuelp, día

# 64 y # 65 Se me fue. Eso de que "no es posible olvidar que los antagonismos provocados por la hegemonía española los promoverían, en primer lugar, las posesiones ultramarinas.", no se lo cree ni Carande. Fueron las posesiones continentales, herencia de la casa de Borgoña, las que le crearon a España los problemas. En cuanto a las Comunidades, la ocurrencia de Ganivet, seguida por Marañon, de que los Comuneros representaban la añoranza de lo feudal, frenta a la moderna monarquia de tipo ilustrado que sería Carlos, ya demostró fehacientemente Jose Maria Maravall en "Las Comunidades de Castilla" que de eso nada. Carlos llegó imbuido de un sentido patrimonial del poder, de raiz plenamente feudal europea, y se encontró con una nación que llevaba siglos de libertades conseguidas gracias a sus esfuerzos bélicos contra el Islam. Para él eso que decian los nobles de Aragón al jurar al nuevo rey: "Nos que somos tanto como vos y juntos más que vos..." ó las limitaciones que le imponian las Cortes a sus deseos, eran cosas nunca vistas. Si las Comunidades no hubiesen sido derrotadas, seguramente hubiese sido en España y no en Inglaterra donde se hubiesen dado en primer lugar y un siglo antes los primeros pasos del parlamentarismo representativo, precursor del aiatema politico actual de Occidente.

68 manuelp, día

aiatema es sistema.

69 Hegemon1, día

67# Ahí estoy con Manuelp. Decir que los comuneros eran los reaccionarios contra la ¿modernidad? de Carlos I no es correcto. Además de loq ue dice Manuelp añado que los comuneros si se revelaron contra lo que creían podrían ser las eliminación de sus privilegios pero no en el sentido retrogrado sino en aquellos que menciona Manuelp de " libertades conseguidas gracias a sus esfuerzos bélicos contra el Islam"....La realidad esapñoal de aquella época muy poco tiene que ver con la europea precisamente porque nuestra Edad Media fué una esatdo de geurar constante y una lucha por la libertad que las demás naciones no sufrieron en la misma medida.

70 Hegemon1, día

Bueno...y lo que quería añadir. Además de ver peligrar sus privilegios (ya hemos señalado su naturaleza, nada retrógrada) es normal que un pueblo que se ha hecho así mismo y cosneguido lo que no han conseguiod los demás, se deje dominar y dirigir por extranjeros. Que la Haceinda pública reacaiga en manos de extranjeros quye menos modernidad iban venían a implantar las ideas retrógradas, estas si, de la Europa de marcado carácter feudal. Y la prueba está es que Carlos, no se si por inspiración divina o qué, cedió y ocupó los puestos calve de la hacienda, militares y políticos con españoles. No todos claro.

71 manuelp, día

Más que por inspiración divina, creo que por inspiración de los altos cargos españoles que le hicieron ver lo que de justo habia en las reivindicaciones de las Comunidades. Por algo se hizo español de adopción y quiso morir en España, vamos como los guiris que se jubilan y se vienen a vivir aquí.

72 manuelp, día

1520. Carta de Toledo a las demás ciudades invitándolas a reunirse en junta Porque nuestro fin no fue alzar la obediencia al rey nuestro señor, sino reprimir a Xeures y a sus consortes la tiranía; que según ellos trataban la generosidad de España, más nos tenían ellos por sus esclavos, que no el rey por sus súbditos http://www.cervantesvirtual.com/historia/CarlosV/7_1_9.shtml

73 manuelp, día

1520, 12 de septiembre. Carta del cardenal y los del consejo a Carlos V, sobre la situación del reino Los Procuradores del Reino se han juntado todos en la ciudad de Ávila, y allí hacen una junta en la cual entran Seglares, Eclesiásticos y Religiosos, y han tomado apellido y voz de querer reformar la justicia que está perdida, y redimir la República que está tiranizada. http://www.cervantesvirtual.com/historia/CarlosV/7_1_10.shtml

74 Perieimi, día

SANDECES QUE PASAN POR ESTUDIO CIENTÍFICO III EL IMPERIO DE CARLOS V Y LA ECONOMÍA NACIONAL Si dentro de la península éste fue el caso, fuera de ella Carlos V se vio simultáneamente a merced de aspiraciones y problemas de diferentes pueblos. Las medidas dictadas para gobernar gentes y tierras, tan distanciadas geográficamente como por el tipo de su constitución económica, no admitían un criterio de nacionalismo estricto, el más adecuado para inspirar una política de tipo mercantilista. En la persecución de sus empresas, Carlos V hizo de España, como él mismo reconoce, su despensa. Escribe a Fernando estas palabras: «je ne puis estre soubstenu sinon de mes royaulmes d'Espaigne»; mas no por eso puso en marcha ningún sistema económico de unificación nacional. Fueron los territorios otras tantas provincias de intereses incompatibles, como en los tiempos clásicos. Sin pertenecer al imperio, dependían de la soberanía del emperador intereses económicos colectivos que no recibieron la atención debida dentro del marco nacional. De aquí que, a pesar del propósito, en muchos casos patente, de sortear incompatibilidades y de rehuir exclusivismos, las soluciones, puesto que no llegaron a serlo, delatan el oneroso precio de sus propias limitaciones. Aunque sus dominios hubieran recibido de Carlos un trato equitativo, pueblos como Castilla y Aragón, que no contaban en primera fila, en el orden del desarrollo interior de su economía, tenían que sentirse necesariamente perjudicados. Castilla perdió una parte inmensa de las remesas de Indias, aparte de otras razones, por no disponer de una organización del crédito internacional capaz de competir con la de otras tierras del emperador. Así se explica que las familias patricias de Augusta o de Génova, y la bolsa de Amberes, tuvieran más franco acceso a los metales preciosos, en pago de sus empréstitos, que los mercaderes castellanos en las ferias de Medina, o los banqueros de Sevilla. Así, también ocurría que, mientras se cotizaban con agio las monedas de oro en Castilla, se ordenaba, en Flandes, que los pagos de las letras de cambio lo hicieran los mercaderes, cumpliendo una pragmática real (1541-1551) mediante entrega de dos terceras partes en oro, oro que, naturalmente, de Castilla llegaba. LA SOCIEDAD ESPAÑOLA ANTE EL TRABAJO Y LA RIQUEZA Por último, tampoco la estructura de la sociedad española era la más propicia para dar a luz una política mercantilista, ni estaba en condiciones de recibirla. Una viciosísima distribución de la riqueza acumulada por clases privilegiadas entre cuyos titulares faltaba el espíritu de empresa, y unas capas dilatadas de hidalgos y caballeros que pasarían hambre con tal de no envilecerse ejerciendo actividades útiles que se permitieron desdeñar, no habrían de promover energías profesionales, ni alentar iniciativas provechosas. Al explicar la actitud del poder público y de distintos sectores de la sociedad castellana ante la economía y sus problemas, nos acechan, claro está, los peligros de cualquier generalización. Desde luego, me refiero a Castilla, el más extenso, más poblado, más rico y más poderoso de los reinos peninsulares. Muchos argumentos de plumas insignes dedicados a señalar la fisonomía económica de los españoles acusan notable incomprensión; sin embargo, la racionalización del comportamiento, el cálculo frío, el espíritu de lucro, que se agudizan ya antes de rayar la edad moderna, no lograron aquí frutos tan generalizados como en otros pueblos. Muy lejos de Castilla quedan casos de este tipo: el botín que la expedición de Drake captura en 1579, un botín equivalente a la cuarta parte de la producción anual de las minas del Perú (que según Unwin rebasaba las 600.000 libras), lo ingresa el tesoro de la reina Isabel de Inglaterra y, en su mitad, beneficia a quienes financiaran el asalto, que, por vía predatoria, enriquecería a gobernantes ingleses. Tuvimos, en cambio, legiones de descubridores y conquistadores no exentos de codicia, que no les sirvió de turbina para fomentar la economía nacional. Entre las empresas que exaltan el nombre de España, incluso las acometidas bajo la sed de riquezas, las ganancias obtenidas, siendo muchas, implican afanes costosísimos, extraeconómicos; enormes sacrificios que, deportivamente, aceptaran sus protagonistas y rara vez sirvieron para fertilizar a nuestro país con actos de heroicidad insuperada. En este sentido la inspiración desinteresada de muchas páginas de la historia de España equivale a un mentís terminante de la supremacía del factor económico en la marcha de la historia. Además, cuando el prestigio de la fama no entra en juego, en el plano antedicho, y los humildes héroes, a su modo, aceptan el esfuerzo que les cuesta vivir pobremente, les falta, a menudo, la colaboración reflexiva de un medio propicio para obtener resultados económicamente fértiles. La concepción caballeresca que inspira la política y la vida misma de Carlos V tiene en España alguna de sus fuentes; y aunque ni aquí, ni en parte alguna, encontrara todo lo que pedían sus dispendios, en alguna de sus tierras (los Países Bajos, en primer término) coexisten el atractivo de ideales caballerescos y el desarrollo de la riqueza del país. Castilla no supera la postración de las ocupaciones manuales y mercantiles, para muchos indignas o viles. En la literatura, las bellas letras, y numerosos textos de doctos varones, se comenta el estrago acarreado por el menosprecio de otros afanes que los propios de las armas y de las letras. La iglesia y la corona salieron, con retraso, al encuentro del extravío; Mariana, y no sólo él entre los clérigos, pide que se procure honrar a las artes manuales. Más allá de los casos de profesión de votos regulares la «pobreza voluntaria es deshonra y aun delito», escribe otro tonsurado ilustre; reales pragmáticas reiteran, con admoniciones, que la nobleza y el trabajo productivo son compatibles. La pobreza de amplias capas de hidalgos, venidos a menos, su negra honrilla, no fue raro que extinguiese acicates promotores de bienestar. Acorta la exigua dotación de bienes el repertorio de necesidades de los hartos de hambre, y crece el estoicismo de los que, sin embargo, fingen disfrutar holgura. Si no pudo ser congrua doméstica la mesa ilusoria del hidalgo de Toledo, amo del Lazarillo, para muchos españoles: ”Carnero y vaca fue principio y cabo; y con rojos pimientos y ajos duros tan bien comió el señor como el esclavo.” La frugalidad, imperativo de la pobreza para los españoles, fue en otros climas afán puritano promotor de capitalización. Incubada aquí, en el desvío de ocupaciones reputadas indignas, separó brazos de las tareas provechosas y acrecentó la fatiga de los más sufridos; ya fuese por dejación propia, ya por privilegios ajenos, muchas gentes humildes tuvieron que soportarlo con usura. Lo que socialmente se sobreestima mientras España recibe tesoros fértiles, desde cualquier inspiración racional, contribuyó a determinar el estancamiento de la vida económica y, cosa mucho más grave, una gravísima preterición de los valores humanos. Muestra, por ejemplo, este retrato de los moriscos, trazado por la pluma del más insigne hidalgo (si bien a manera de fábula, puesto en boca de un can) de qué manera juzgábamos (¡quién sabe si con inconfesables condescendencias!) a gentes industriosas: ”Todo su intento es acuñar y guardar dinero acuñado, y para conseguirlo trabajan y no comen […] de modo que ganado siempre y gastando nunca llegan y amontonan la mayor cantidad de dinero que hay en España. Ellos son su hucha, su polilla y sus comadrejas; todo lo allegan, todo lo esconden y todo lo tragan.”

75 manuelp, día

# 74 A ver si Carande, o usted ó quien sea, cita bien. Si no pudo ser congrua doméstica la mesa ilusoria del hidalgo de Toledo, amo del Lazarillo, para muchos españoles: ”Carnero y vaca fue principio y cabo; y con rojos pimientos y ajos duros tan bien comió el señor como el esclavo.” Eso no es del Lazarillo, sino de la "Epistola satirica y censoria contra las costumbres presentes de los castellanos, escrita al conde-duque de Olivares" por don Francisco de Quevedo y que puse entera en el blog ayer ó anteayer.

76 Contable, día

¡¡¡ Viva la ROBOlución!!! ( Mel Capone, digo Zelaya )

77 Perieimi, día

SANDECES QUE PASAN POR ESTUDIO CIENTÍFICO IV Este pasaje les reprocha avaricia, más que laboriosidad; otros no encubren que a la expulsión de los moriscos no fue ajeno el propósito de eliminar concurrentes temibles, aceptando el punto de vista de quienes se consideraran desplazados, después de renunciar a lomar parte en el concurso. Motivos hay para pensar, rectificando dictámenes precipitados y terminantes, que el español, lejos de rehuir el trabajo, tuvo un concepto del mismo que no se atenía a cálculos económicos. Soportó hazañas superiores a las fuerzas humanas en Italia, Flandes, Alemania y, sobre todo, en las Indias, siempre que sus empresas le parecieron adecuadas para conservar la honra, ganar fama y alcanzar gloria; en las tareas de resultado económico incierto, en el cultivo de tierras yermas, en la dedicación morosa a labores que salieron del taller, sin dejar pagadas las horas de trabajo del artífice, ni premiar su maestría, no le faltó perseverancia y el español de aquellos tiempos, y de lodos, se muestra pródigo poniendo a prueba su virtud eficiente, pero pocas veces, comparado con lo que hicieron otros pueblos, guiaron nuestros desvelos las ecuaciones económicas: «los prosaicos, vulgares, pacientes pactos que la marcha ordenada de los pueblos exige». La actitud del español ante la vida acusa muchas veces ragos de perfil espectacular. Es, por ejemplo, digna de la escena la manía proselitista, tan difundida, de quienes se desvelaban buscando arbitrios regeneradores, sin nombre siquiera de utilidad, sobreestimando lo que proponen y dilapidando tiempo y vanos esfuerzos. El teatro que exalta emblemas y tipos, tomados de la vida, convierte lo que erige en arquetipo, pocos españoles representativos, que la realidad inspira y la escena propaga, faltan en las comedias de Lope de Vega, españolísimo, y pocas sociedades como la nuestra de aquella época han sentido la fascinación del teatro; en él, como en el espejo resignado, encontraron su imagen, y no contribuiría poco la afición al teatro a propagar actitudes altivas, soberbias y desdeñosas. No es completa la estadística de los vecinos hidalgos del reino de Castilla que, tomando en cuenta dieciocho provincias, eleva su número a 108.358 vecinos. Se ignora cuántos estarían más cerca de la pobreza que de la holgura. No es aventurado imaginar que los primeros predominaran. De la zona de mediano bienestar retratan la novelística y la dramaturgia a hidalgos y caballeros, dechados de humanidad entrañable. Puestos en el mismo trance, con puntas de asombro, los más equilibrados y previsores, como el “caballero del verde gabán”, admirarían la sublimidad del huésped, sin desdeñar el pragmatismo del escudero. No acusa este sector particularismo económico. La labranza, de ordinario, les permite vivir sin tener que preguntarse cuál habría sido su actitud ante otras faenas económicas. Entre los representantes de las clases más elevadas, los grandes y nobles más próximos a la grandeza, se encuentran, naturalmente, prácticas y concepciones distintas de la vida económica. Bastará recordar, para comprenderlo, la cuantía de sus rentas. Curiosos inventarios coetáneos ofrecen la imagen impresionante de su efectiva opulencia. Marineo Sículo publica uno. Damián de Goes, otro, en parte copiado de aquél. Dos más de comienzos de siglo, tomados de un archivo de Weimar, transcribe Droysen, más extensos. Por último, han sido publicados uno de El Escorial y otro del Vaticano, y uno más muy recientemente. Aquéllos son de final del siglo XVI. Discrepan sus cifras. Estos magnates, titulares de los nombres más ilustres, cuyos estados obtuvieron en recompensa de méritos contraídos durante la reconquista, con mercedes y sinecuras, acrecientan en más de un caso su patrimonio merced al proceso de enajenaciones de dominios de la corona a que recurrió Carlos V, a partir de 1530, aproximadamente. Vivificaron la economía española en el torrente de sus gastos personales, ordinariamente más cuantiosos que sus mismas rentas. Múltiples manifestaciones de las artes les deben parte de su esplendor; muchos artistas y artífices, su fama y aun su bienestar. Así como defendieron a ultranza, siempre, su inmunidad fiscal, no fue raro que sintiendo orgullo fomentasen obras dignas de sus blasones e, indirectamente, contribuyesen al embellecimiento urbano, o costeasen empresas de interés general. De su participación directa en los negocios, aparte de las ganancias que les deparasen sus tierras cuando traficaron con los frutos, no abundan testimonios. No parece, sin embargo, que padeciese su nobleza por haber negociado, en ocasiones. La aristocracia del sur, la que radicaba en Sevilla y tierras de la baja Andalucía principalmente, durante la fase esplendorosa del comercio y de la marina en el marco singularísimo de esta ciudad, acumuló beneficios derivados del tráfico. En otro lugar se aducen pruebas. Cierto que éstos no fueron los casos corrientes. Escritos de la época que describen la vida comercial, al tratar de las operaciones de crédito, presentan al noble gastador y gastado. La magnificencia de la corte, bajo el concepto borgoñón del gasto, la comparten los grandes de España. Las ordenanzas de la casa real, el número de oficiales y domésticos, el porte de sus palacios e impedimenta en sus viajes, todo ello lo copian fielmente en sus estados. Contribuyen a separar de las ocupaciones productivas a millares de españoles; privan de brazos al campo y a la industria; incuban hábitos de holganza. Tal volumen del gasto doméstico, por otra parte, tenía que ser incompatible con inversiones productivas, que sólo el ahorro alimenta. Hasta tal punto llegaron muchos nobles a desconocerlo, que maravilla leer la puntual descripción de su penuria que ellos denuncian cuan¬do Carlos V —lo que hizo a menudo— les solicita anticipos reintegrables, que la corona denominaba préstidos. Marineo Sículo, que vivió en España unos cincuenta años, escribe: ”Hay más en España muchas casas de caballeros nobles, aunque no son de títulos que tienen mucha renta, los cuales sería largo de contar. Mas la renta de toda España, según mi juicio y de otros, se divide toda en tres partes, casi por igual, de las cuales es la una de los reyes y la otra de los grandes, casi por igual, y la tercera de los prelados y sacerdotes.” No se puede pedir exactitud a sus afirmaciones, que no dejan de ser reveladoras. El alto clero, en efecto, disfrutó de un copioso caudal de rentas, y los más conspícuos de sus dignatarios reúnen alguna equivalente a las de los grandes de primera fila. A diferencia de la aristocracia de la sangre, la iglesia española y muchos de sus ministros, por sí exentos de tributos, distan de defender su franquicia con actitud altiva. El capítulo de las relaciones de la iglesia con la fiscalidad, durante el reinado de Carlos V, inédito hasta ahora, descubrirá que sus aportaciones fueron voluminosas, reiteradas y. en más de un caso, decisivas. No por eso fue menor su mecenazgo para las artes, ni su participación en el costeamiento de innumerables obras públicas. El daño mayor, sin que fuese desdeñable el ocasionado con la acumulación de tierras, lo recibe del celibato la economía española con el enorme incremento de las órdenes monásticas. Que, por otra parte, la caridad monacal, sirviendo a los vagos la sopa boba, facilitó el declive hacia la vida picaresca –verdadera plaga social de la época-, lo confirman escritos de autores que con insistencia procuraron combatir aquel peligro y otros semejantes.

78 Perieimi, día

SANDECES QUE PASAN POR ESTUDIO CIENTÍFICO y/V Es muy expresivo que, a diferencia de otros países, la mayor parte de las descripciones de la vida económica española y de las soluciones políticas que se postulan broten de la pluma de clérigos, así como, fuera de España, son los mismos gobernantes, o los mercaderes, los intérpretes de la vida económica de su tiempo. Si es cierto que el hecho confirma la extensa cultura del clero español y su filantropía, no lo es menos que denuncia la distancia a que quedaron las recetas prescritas del efectivo tratamiento. Si aquéllas no faltaron, rara vez se aceptan y no inspiran sistema alguno. Los que escriben con acento mercantilista enjuician y lamentan, pero no deciden, ni apenas intervienen en la cosa pública. Si Carlos V, adoptando el ejemplo de su abuelo aragonés, o aleccionado por el humanismo de Gattinara, apartó a los nobles de consejos y magistraturas, no injertó con los letrados en el gobierno la savia de gentes formadas en la lucha económica Más sensible aún fue que por razones varias, analizadas en otro lugar, los privilegios de las organizaciones mercantiles culminantes contuviesen, teniendo presente sus intereses privativos, el desarrollo de la industria nacional, tanto como dilataron las exportaciones predilectas de primeras materias y artículos exóticos. Juegan en esta aparente paradoja la desviación de los precios nacionales respecto a los extranjeros, muy al principio del reinado, y durante todo él interferencias de la hacienda. Ambos fenómenos se estudian en páginas separadas de este libro.” (Ramón Carande, ob. cit., pág. 70.)

79 bacon, día

"El despojo de la tierra Se dice en primer lugar, que España se apropió de las tierras indígenas en un acto típico de rapacidad imperialista. Llama la atención que, contraviniendo las tesis leninistas, se haga surgir al Imperialismo a fines del siglo XV. Y sorprende asimismo el celo manifestado en la defensa de la propiedad privada individual. Pero el marxismo nos tiene acostumbrados a estas contradicciones y sobre todo, a su apelación a la conciencia cristiana para obtener solidaridades. Porque, en efecto, sin la apelación a la conciencia cristiana —que entiende la propiedad privada como un derecho inherente de las criaturas, y sólo ante el cual el presunto despojo sería reprobable— ¿a qué viene tanto afán privatista y posesionista? No hay respuesta. La verdad es que antes de la llegada de los españoles, los indios concretos y singulares no eran dueños de ninguna tierra, sino empleados gratuitos y castigados de un Estado idolatrizado y de unos caciques despóticos tenidos por divinidades supremas. Carentes de cualquier legislación que regulase sus derechos laborales, el abuso y la explotación eran la norma, y el saqueo y el despojo las prácticas habituales. Impuestos, cargas, retribuciones forzadas, exacciones virulentas y pesados tributos, fueron moneda corriente en las relaciones indígenas previas a la llegada de los españoles. El más fuerte sometía al más débil y lo atenazaba con escarmientos y represalias. Ni los más indigentes quedaban exceptuados, y solían llevar como estigmas de su triste condición, mutilaciones evidentes y distintivos oprobiosos. Una "justicia" claramente discriminatoria, distinguía entre pudientes y esclavos en desmedro de los últimos y no son éstos, datos entresacados de las crónicas hispanas, sino de las protestas del mismo Carlos Marx en sus estudios sobre "Formaciones Económicas Precapitalistas y Acumulación Originaria del Capital". Y de comentaristas insospechados de hispanofilia como Eric Hobsbawn, Roberto Oliveros Maqueo o Pierre Chaunu. La verdad es también, que los principales dueños de la tierra que encontraron los españoles —mayas, incas y aztecas— lo eran a expensas de otros dueños a quienes habían invadido y desplazado. Y que fue ésta la razón por la que una parte considerable de tribus aborígenes —carios, tlaxaltecas, cempoaltecas, zapotecas, otomíes, cañarís, huancas, etcétera— se aliaron naturalmente con los conquistadores, procurando su protección y el consecuente resarcimiento. Y la verdad, al fin, es que sólo a partir de la Conquista, los indios conocieron el sentido personal de la propiedad privada y la defensa jurídica de sus obligaciones y derechos. Es España la que se plantea la cuestión de los justos títulos, con autoexigencias tan sólidas que ponen en tela de juicio la misma autoridad del Monarca y del Pontífice. Es España -con ese maestro admirable del Derecho de Gentes que se llamó Francisco de Vitoria— la que funda la posesión territorial en las más altos razones de bien común y de concordia social, la que insiste una y otra vez en la protección que se le debe a los nativos en tanto súbditos, la que garantiza y promueve un reparto equitativo de precios, la que atiende sobre abusos y querellas, la que no dudó en sancionar duramente a sus mismos funcionarios descarriados, y la que distinguió entre posesión como hecho y propiedad como derecho, porque sabía que era cosa muy distinta fundar una ciudad en el desierto y hacerla propia, que entrar a saco a un granero particular. Por eso, sólo hubo repartimientos en tierras despobladas y encomiendas "en las heredades de los indios". Porque pese a tantas fábulas indoctas, la encomienda fue la gran institución para la custodia de la propiedad y de los derechos de los nativos. Bien lo ha demostrado hace ya tiempo Silvio Zavala, en un estudio exhaustivo, que no encargó ninguna "internacional reaccionaria", sino la Fundación Judía Guggenheim, con sede en Nueva York. Y bien queda probado en infinidad de documentos que sólo son desconocidos para los artífices de las leyendas negras. Por la encomienda, el indio poseía tierras particulares y colectivas sin que pudieran arrebatárselas impunemente. Por la encomienda organizaba su propio gobierno local y regional, bajo un régimen de tributos que distinguía ingresos y condiciones, y que no llegaban al Rey —que renunciaba a ellos— sino a los Conquistadores. A quienes no les significó ningún enriquecimiento descontrolado y si en cambio, bastantes dolores de cabeza, como surgen de los testimonios de Antonio de Mendoza o de Cristóbal Alvarez de Carvajal y de innumerables jueces de audiencias. Como bien ha notado el mismo Ramón Carande en "Carlos V y sus banqueros", eran tan férrea la protección a los indios y tan grande la incertidumbre económica para los encomenderos, que América no fue una colonia de repoblación para que todos vinieran a enriquecerse fácilmente. Pues una empresa difícil y esforzada, con luces y sombras, con probos y pícaros, pero con un testimonio que hasta hoy no han podido tumbar las monsergas indigenistas: el de la gratitud de los naturales. Gratitud que quien tenga la honestidad de constatar y de seguir en sus expresiones artísticas, religiosas y culturales, no podrá dejar de reconocer objetivamente No es España la que despoja a los indios de sus tierras. Es España la que les inculca el derecho de propiedad, la que les restituye sus heredades asaltadas por los poderosos y sanguinarios estados tribales, la que los guarda bajo una justicia humana y divina, la que Ios pone en paridad de condiciones con sus propios hijos, e incluso en mejores condiciones que muchos campesinos y proletarios europeos Y esto también ha sido reconocido por historiógrafos no hispanistas. Es España, en definitiva, la que rehabilita la potestad India a sus dominios, y si se estudia el cómo y el cuándo esta potestad se debilita y vulnera, no se encontrará detrás a la conquista ni a la evangelización ni al descubrimiento, sino a las administraciones liberales y masónicas que traicionaron el sentido misional de aquella gesta gloriosa. No se encontrará a los Reyes Católicos, ni a Carlos V, ni a Felipe II. Ni a los conquistadores, ni a los encomenderos, ni a los adelantados, ni a los frailes. Sino a Ios enmandilados Borbones iluministas y a sus epígonos, que vienen desarraigando a América y reduciéndola a la colonia que no fue nunca en tiempos del Imperio Hispánico." http://hispanidad.tripod.com/capon2.htm

80 bacon, día

"Se dice, en segundo lugar, que la llegada y la presencia hispánica no tuvo otro fin superior al fin económico; concretamente, al propósito de quedarse con Ios metales preciosos americanos. Y aquí el marxismo vuelve a brindarnos otra aporía Porque sí nosotros plantamos la existencia de móviles superiores, somos acusados de angelistas, pero si ellos ven sólo ángeles caídos adoradores de Mammon se escandalizan con rubor de querubines. Si la economía determina a la historia y la lucha de clases y de intereses es su motor interno ; si los hombres no son más que elaboraciones químicas transmutadas, puestos para el disfrute terreno, sin premios ni castigos ulteriores, ¿a qué viene esta nueva apelación a la filantropía y a la caridad entre naciones. Unicamente la conciencia cristiana puede reprobar coherentemente —y reprueba semejantes tropelías. Pero la queja no cabe en nombre del materialismo dialéctico. La admitimos con fuerza mirando el tiempo sub specie aeternitatis. Carece de sentido en eI historicismo sub lumine oppresiones. Es reproche y protesta si sabemos al hombre "portador de valores eternos", como decía José Antonio, u homo viator, como decían Ioos Padres. Es fría e irreprochable lógica si no cesamos de concebirlo como homo acconomicus. Pero aclaremos un poco mejor las cosas. Digamos ante todo que no hay razón para ocultar los propósitos económicos de la conquista española. No solo porque existieron sino porque fueron lícitos. El fin de la ganancia en una empresa en la que se ha invertido y arriesgado y trabajado incansablemente, no está reñido con la moral cristiana ni con el orden natural de las operaciones. Lo malo es, justamente, cuando apartadas del sentido cristiano, las personas y las naciones anteponen las razones finaneieras a cualquier otra, las exacerban en desmedro de los bienes honestos y proceden con métodos viles para obtener riquezas materiales. Pero éstas son, nada menos, las enseñanzas y las prevenciones continuas de la Iglesia Católica en España. Por eso se repudiaban y se amonestaban las prácticas agiotistas y usureras, el préstamo a interés, la "cría del dinero", las ganancias malhabidas. Por eso, se instaba a compensaciones y reparaciones postreras —que tuvieron lugar en infinidad de casos—; y por eso, sobre todo, se discriminaban las actividades bursátiles y financieras como sospechosas de anticatolicismo. No somos nosotros quienes lo notamos. Son los historiógrafos materialistas quienes han lanzado esta formidable y certera "acusación" ni España ni los países católicos fueron capaces de fomentar el capitalismo por sus prejuicios antiprotestantes y antirabínicos. La ética calvinista y judaica, en cambio, habría conducido como en tantas partes, a la prosperidad y al desarrollo, si Austrias y Ausburgos hubiesen dejado de lado sus hábitos medievales y ultramontanos. De lo que viene a resultar una nueva contradicción. España sería muy mala porque llamándose católica buscaba el oro y la plata. Pero seria después más mala por causa de su catolicismo que la inhabilitó para volverse próspera y la condujo a una decadencia irremisible. Tal es, en síntesis, lo que vino a decirnos Hamilton —pese a sí mismo hacia 1926, con su tesis sobre "Tesoro Americano y el florecimiento del Capitalismo". Y después de él, corroborándolo o rectificándolo parcialmente, autores como Vilar, Simiand, Braudel, Nef, Hobsbawn, Mouesnier o el citado Carande. El oro y la plata salidos de América (nunca se dice que en pago a mercancías, productos y estructuras que llegaban de la Península) no sirvieron para enriquecer a España, sino para integrar el circuito capitalista europeo, usufructuado principalmente por Gran Bretaña. Los fabricantes de leyendas negras, que vuelven y revuelven constantemente sobre la sed de oro como fin determinante de la Conquista, deberían explicar, también, por que España llega, permanece y se instala no solo en zonas de explotación minera, sino en territorios inhóspitos y agrestes. Porque no se abandonó rápidamente la empresa si recién en la segunda mitad del siglo XVI se descubren las minas más ricas, como las de Potosí, Zacatecas o Guanajuato. Por qué la condición de los indígenas americanos era notablemente superior a la del proletariado europeo esclavizado por el capitalismo, como lo han reconocido observadores nada hispanistas como Humboldt o Dobb, o Chaunu, o el mercader inglés Nehry Hawks, condenado al destierro por la Inquisición en 1751 y reacio por cierto a las loas españolistas. Por qué pudo decir Bravo Duarte que toda América fue beneficiada por la Minería, y no así la Corona Española. Por qué, en síntesis —y no vemos argumento de mayor sentido común y por ende de mayor robustez metafísica—, si sólo contaba el oro, no es únicamente un mercado negrero o una enorme plaza financiera lo que ha quedado como testimonio de la acción de España en América, sino un conglomerado de naciones ricas en Fe y en Espíritu. El efecto contiene y muestra la causa: éste es el argumento decisivo. Por eso, no escribimos estas líneas desde una Cartago sudamericana amparada en Moloch y Baal, sino desde la Ciudad nombrada de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires, por las voces egregias de sus héroes fundadores." http://hispanidad.tripod.com/capon3.htm

81 Perieimi, día

...Repase, no confunda a Maravall padre (José Antonio) con Maravall hijo, que también existe: José María, catedrático y que fue Ministro de Educación con el PSOE de González...

82 bacon, día

"Se dice, finalmente, en consonancia con lo anterior, que la Conquista —caracterizada por el saqueo y el robo— produjo un genocidio aborigen, condenable en nombre de las sempiternas leyes de la humanidad que rigen los destinos de las naciones civilizadas. Pero tales leyes, al parecer, no cuentan en dos casos a la hora de evaluar los crímenes masivos cometidos por los indios dominantes sobre los dominados, antes de la llegada de los españoles; ni a la hora de evaluar las purgas stalinistas o las iniciativas multhussianas de las potencias liberales. De ambos casos, el primero es realmente curioso. Porque es tan inocultable la evidencia, que los mismos autores indigenistas no pueden callarla. Sólo en un día del año 1487 se sacrificaron 2.000 jóvenes inaugurando el gran templo azteca del que da cuenta el códice indio Telleriano-Remensis. 250.000 víctimas anuales es el número que trae para el siglo XV Jan Gehorsam en su articulo "Hambre divina de los aztecas". Veinte mil, en sólo dos años de construcción de la gran pirámide de Huitzilopochtli, apunta Von Hagen, incontables los tragados por las llamadas guerras floridas y el canibalismo, según cuenta Halcro Ferguson, y hasta el mismísimo Jacques Soustelle reconoce que la hecatombe demográfica era tal que si no hubiesen llegado los españoles el holocausto hubiese sido inevitable. Pero, ¿qué dicen estos constatadores inevitables de estadísticas mortuorias prehispánicas? Algo muy sencillo: se trataba de espíritus trascendentes que cumplían así con sus liturgias y ritos arcaicos. Son sacrificios de "una belleza bárbara" nos consolará Vaillant. "No debemos tratar de explicar esta actitud en términos morales", nos tranquiliza Von Hagen y el teólogo Enrique Dussel hará su lectura liberacionista y cósmica para que todos nos aggiornemos. Está claro: si matan los españoles son verdugos insaciables cebados en las Cruzadas y en la lucha contra el moro, si matan los indios, son dulces y sencillas ovejas lascasianas que expresaban la belleza bárbara de sus ritos telúricos. Si mata España es genocidio; si matan los indios se llama "amenaza de desequilibrio demográfico". La verdad es que España no planeó ni ejecutó ningún plan genocida; el derrumbe de la población indígena —y que nadie niega— no está ligado a los enfrentamientos bélicos con los conquistadores, sino a una variedad de causas, entre las que sobresale la del contagio microbiano. La verdad es que la acusación homicidica como causal de despoblación, no resiste las investigaciones serias de autores como Nicolás Sánchez Albornoz, José Luis Moreno, Angel Rosemblat o Rolando Mellafé, que no pertenecen precisamente a escuelas hispanófilas. La verdad es que "los indios de América", dice Pierre Chaunu, "no sucumbieron bajo los golpes de las espadas de acero de Toledo, sino bajo el choque microbiano y viral",. la verdad —¡cuántas veces habrá que reiterarlo en estos tiempos!— es que se manejan cifras con una ligereza frívola, sin los análisis cualitativos básicos, ni los recaudos elementales de las disciplinas estadísticas ligadas a la historia. La verdad incluso —para decirlo todo— es que hasta las mitas, los repartimientos y las encomiendas, lejos de ser causa de despoblación, son antídotos que se aplican para evitarla. Porque aquí no estamos negando que la demografía indígena padeció circunstancialmente una baja. Estamos negando, sí, y enfáticamente, que tal merma haya sido producida por un plan genocida. Es más si se compara con la América anglosajona, donde los pocos indios que quedan no proceden de las zonas por ellos colonizados -¿donde están los índios de Nueva Inglaterra?- sino los habitantes de los territorios comprados a España o usurpados a Méjico. Ni despojo de territorios, ni sed de oro, ni matanzas en masa. Un encuentro providencial de dos mudos. Encuentro en el que, al margen de todos los aspectos traumáticos que gusten recalcarse, uno de esos mundos, el Viejo, gloriosamente encarnado por la Hispanidad, tuvo el enorme mérito de traerle al otro nociones que no conocía sobre la dignidad de la criatura hecha a imagen y semejanza del Creador. Esas nociones, patrimonio de la Cristiandad difundidas por sabios eminentes, no fueron letra muerta ni objeto de violación constante. Fueron el verdadero programa de vida, el genuino plan salvífico por el que la Hispanidad luchó en tres siglos largos de descubrimiento, evangelización y civilización abnegados. Y si la espada, como quería Peguy, tuvo que ser muchas veces la que midió con sangre el espacio sobre el cual el arado pudiese después abrir el surco; y si la guerra justa tuvo que ser el preludio del canto de la paz, y el paso implacable de los guerreros de Cristo el doloroso medio necesario para esparcir el Agua del Bautismo, no se hacia otra cosa más que ratificar lo que anunciaba el apóstol: sin efusión de sangre no hay redención ninguna. La Hispanidad de Isabel y de Fernando, la del yugo y la flechas prefiguradas desde entonces para ser emblema de Cruzada, no llegó a estas tierras con el morbo del crimen y el sadismo del atropello. No se llegó para hacer víctimas, sino para ofrecernos, en medio de las peores idolatrías, a la Víctima Inmolada, que desde el trono de la Cruz reina sobre los pueblos de este lado y del otro del oceano temible." http://hispanidad.tripod.com/capon4.htm

83 lead, día

[Bases de la hegemonía española en el XVI;¿y el XVII? Rezagarse respecto del pelotón de cabeza] manuelp #varios Hegemon1 #varios alterego #26 Contable #44 Perieimi #varios, con textos de autores españoles (v gr, Ramón Carande) Pregunta alterego: ¿Como mantuvo entonces España su hegemonía todos esos años? Primero habría que decir que no fue "España" la que sostuvo tal hegemonía sino que fue Castilla la que sostuvo la hegemonía de la Monarquía Hispánica en Europa y el mundo. En cuanto a la respuesta a la pregunta de alterego habría que decir que depende de los años de que estemos hablando y, en ese sentido, la reflexión de Julián Marías (que parece hacer suya Moa) debe matizarse bastante. Está claro que la hegemonía española (castellana) tenía buenos fundamentos económicos en la mayor parte del siglo XVI: gran población, situada en medios rurales, con una agricultura excedentaria; industria textil y naval, al día; intensa vida cultural, con buenas conexiones con los centros de pensamiento europeos; gran rendimiento de las minas de plata americanas; etc. Es una España erasmista que marca el ritmo e Europa. Con Felipe II y su obsesión de ser el baluarte católico frente a los protestantes, España empieza a cerrarse. Los campesinos castellanos, agobiados por unos crecientes impuestos, empiezan a abandonar el campo para irse a las ciudades o más lejos. Los que tienen dinero ahorrado (nobles, mercaderes, conventos) los prestan a instituciones (v gr, la Corona, al 7 o al 10%) en forma de "censos y juros" (deuda pública, diríamos ahora), no estando, por tanto, disponible ese ahorro para inversiones mercantiles o industriales de riesgo, con rendimientos esperados inferiores. A finales del XVI es patente el creciente atraso tecnológico de Castilla como "la incapacidad de los constructores de barcos españoles, entre 1590 y 1630, para adoptar las nuevas técnicas de los astilleros del Norte de Europa" (cfr. Capítulo 10 "la Decadencia de España" de Elliott en "España y su Mundo"); o como el viajero francés Barthélemy Joly hace notar, en 1603, "el retraso de los españoles en las ciencias y artes mecánicas; el propio Olivares se dolía, en la década de 1630, de la ignorancia de las modernas técnicas de ingeniería" (cfr. l misma referencia de Elliott). Esa crisis castellana que se percibe en 1590 no hace sino agravarse en el siglo XVII. La hegemonía de gran parte del XVII se mantiene a duras penas, todavía con algunos éxitos militares importantes. Olivares, tras el desastroso gobierno de Lerma, intenta, a partir de 1623, una modernización de la Monarquía Hispánica, integrando a todos los territorios en el esfuerzo en hombres y dinero para mantener el papel de España en Europa. Cataluña y Portugal se rebelan, Olivares fracasa: se acabó la hegemonía española. En el último tercio del XVII España va pasando a ser un potencia de segunda. Francia toma el relevo. Excepción importante es la producción artística: el Siglo de Oro se produce especialmente durante la decadencia con Felipe I (un ejemplo más de la falta de correlación entre genio artístico y riqueza material). NOTA a manuelp: La edición del libro de Elliott que yo tengo es de 2007 (taurus, santillana) que incorpora Introducciones a las 4 partes en que está dividido el libro; esas Introducciones contiene actualizaciones al texto de ediciones anteriores. La reflexión sobre el "interiorismo" en las páginas 99 y 100 de mi edición no estarán, supongo, en la edición de Alianza. Entre el "interiorismo" ombliguista de la mayor parte de los historiadores y pensadores hispanos durante mucho tiempo (incluído el "españolizar" Europa y el "que inventen ellos" de Unamuno), y el "papanatismo" de "todo lo extranjero es mejor" (como en la versión "europeizadora" de Ortega) está el intentar estudiar comparadamente la historia de España, viendo qué se hizo bien y, al contrario, qué y cuándo empezaron las cosas a hacerse mal, es decir, cuando España se despegó del pelotón de cabeza de Europa y se quedó rezagada.

84 lead, día

Mi post #83 Debe decir: ...durante la decadencia con Felipe IV

85 Perieimi, día

Derechos Humanos, propaganda moralista Aparato central de la ideología moderna del progreso y del igualitarismo individualista, y medio por el cual se instaura una policía del pensamiento así como la destrucción de los derechos de los pueblos. Síntesis de la filosofía política (a menudo mal entendida) del siglo XVIII, la propaganda moralista es el horizonte inevitable de la ideología dominante. Con el antirracismo, funciona como uno de los dispositivos centrales del acondicionamiento mental colectivo, del pensamiento fácil y de la parálisis de toda rebelión. Profundamente hipócrita, la ideología de los derechos humanos se adapta a todas las miserias sociales y justifica todas las opresiones. Funciona como una verdadera religión laica. "el hombre" es aqui un ser abstracto, un consumidor- cliente, un átomo despojado de sus lazos comunitarios y de sus propiedades diferenciales. Es sorprendente constatar que la ideología de los derechos humanos fue formulada por la Convención de la Revolución francesa en imitación de los puritanos americanos. La ideología de los derechos humanos consiguió legitimarse basándose en dos imposturas históricas: la de la caridad y la filantropía, así como la de la libertad. "El hombre" (concepto ya bastante vago) no posee derechos universales y fijos, sino solamente los que se derivan de cada civilización, de cada tradición. A los derechos humanos, es necesario oponer dos conceptos centrales: el de los derechos del pueblo (o "derecho de gentes") a la identidad, y el de justicia, este último concepto siendo variable según las culturas y suponiendo que todos los individuos son también respetables. Pero estos dos conceptos no podrían basar en la preconcepción de un hombre universal abstracto, sino más bien en el de hombres concretos, situados en culturas particulares. Criticar la religión laica de los derechos humanos no es obviamente hacer la apología de la barbarie, puesto que la ideología de los derechos humanos garantizó en varias ocasiones la crueldad y la opresión (la masacre de los Vendeanos o de los Indios de América). La ideología de los derechos humanos fue muy a menudo el pretexto de persecuciones. En nombre del "bien". No representa de ninguna manera la protección del individuo, no más que el comunismo. Al contrario, se impone como un nuevo sistema opresivo, fundado sobre libertades formales. En su nombre, se va a legitimar, el menosprecio de toda democracia, la colonización poblacional de Europa (cualquiera tiene el "derecho" a instalarse en Europa), la tolerancia hacia las delincuencias liberticidas, las guerras de agresión (Serbia, Iraq, etc) que se reclaman en el "derecho de injerencia", la inexpulsabilidad de los trabajadores colonizadores; pero esta ideología no se pronuncia sobre la contaminación masiva del medio ambiente o sobre el caos social causado por la economía globalizada. Y sobre todo, la ideología de los derechos humanos es un medio hoy estratégico para desarmar al pueblo europeo culpabilizándolo en todos los ámbitos. Es la legitimación del desarme y la parálisis. Los derechos humanos son una especie de inversión perversa de la caridad cristiana y el dogma igualitario según el cual todos los hombres se salvarían. La ideología de los derechos humanos es el arma central actual de destrucción de la identidad de los pueblos y de la colonización halógena de Europa. [Texto extraído del libro de Guillaume Faye, ”Pourquoi nous combattons”, l'Aencre, 2001.]

86 alterego, día

#83, lead, buena respuesta. Efectivamente, se hicieron cosas bien y cosas mal, pero está claro que soportar una hegemonia desde el 1500 al 1700, y en América hasta 1800 no era tarea fácil.

87 lead, día

[El siglo XVII ya es de decadencia (y de crisis económica en toda Europa)] alterego #86 La hegomonís española fue indiscutible en el siglo XVI; con Felipe III, muerto en 1621, el poder español empieza a no ser tan imbatible, como hemos podido ver estos últimos días en los hilos de Moa. Con Felipe IV, y su ministro Olivares, los fundamentos económicos de la Monarquía Hispánica, sostenida casi exclusivamente por Castilla (que se empobrece con el esfuerzo de 100 agotadores años), ya no permiten mantener la "reputación" de España (como decía Olivares). Éste, en vez de retirarse de Flandes y dejar de sostener a la rama austríaca de los Ausburgo en centroeuropa, se empeña en mantener la política de los Austrias mayores, Carlos I y Felipe II; quizá podría haber aguantado muchos años más la hegemonía española (ya claramente cuestionada por la Francia de Luis XIII y Richelieu) si sus proyectadas reformas (Unión de Armas incluída) hubieran tenido éxito. Fracasadas, a partir de 1640, Castilla no hace sino caer (y, con ella, la "reputación" de España, al ser Castilla el Reino más importante y poblado de la Monarquía). La Paz de los Pirineos con Francia, en 1659, evidencia la triste realidad de una primera potencia mundial, la mayor hasta entonces vista en la Historia, venida a menos. El siglo XVIII, con la nueva dinastía de los Borbones en el trono español, supone en muchos aspectos una recuperación económica y naval (aunque ya España no esté en la primera fila de potencias). A mediados y finales del XVIII la Marina Real española rivaliza, cuando no claramente supera, a la Royal Navy británica, lo que permitirá mantener el Imperio americano y asiático, y las grandes rutas asociadas del comercio (entre ellas la más larga vista nunca, la ruta Manila-Acapulco, prolongada por tierra hasta Veracruz, y por mar hasta Sevilla y Cádiz, vía La Habana)

88 Sorel, día

Buenas tardes. Fíjense ustedes en la forma torticera e hipócrita del diario batasuno Gara, da la noticia sobre el asesinato de los dos guardias civiles, vilmente, asesinados por Eta. La perversión en la utilización del lenguaje es perfecta en su maldad. Las palabras marcadas en negrita, lo han sido por mi mano. ------------------------------------------------- ATENTADO DE ETA EN MALLORCA Extreman los controles en Mallorca para intentar detener a los autores del atentado Las FSE mantienen estrictos controles en las entradas y salidas de Mallorca para buscar a los autores del atentado que ayer se cobró la vida de dos guardias civiles. Los medios españoles aseguran que ya hay dos "sospechosos" identificados y el Ministerio de Interior ha distribuido las fotos de seis personas a las que vincula con ETA. 31/07/2009 10:43:00 PALMA-. El delegado del Gobierno español en Baleares, Ramón Socías, ha afirmado hoy que la hipótesis en la que las FSE trabajan "con más fuerza" es que los autores del atentado se encuentran todavía en la isla y que "estarían refugiados en algún piso e intentarían esperar a que se enfriara la situación". "Trabajamos con esta hipótesis, pero no podemos descartar ninguna" otra, porque la situación actual "es la misma que la de ayer por la tarde, por eso se siguen manteniendo controles estrictos en todas las puertas de salida", tanto en el aeropuerto de Palma como en el aeródromo de Son Bonet, así como en los puertos de Baleares y en todos los puertos deportivos, "para que nadie abandone la isla sin haber sido identificado correctamente".. El delegado ha explicado que se mantienen controles "exhaustivos" para identificar a todo el mundo que quiera abandonar Mallorca. "Vamos a ponerles lo más difícil posible su salida de la isla", ha señalado. Puertos El Ministerio español de Interior decretó ayer, tras el atentado del Palma Nova (Calvià) el cierre del aeropuerto de Palma y de los puertos de la isla. El aeropuerto de Son Sant Joan retomó sus operaciones a media tarde, mientras que los puertos de las islas continúan con tráfico restringido. La Autoridad Portuaria de Baleares ha informado de que la Guardia Civil realiza "estrictos controles de seguridad" en los buques que parten de Palma y Alcudia, lo que puede ocasionar demoras en los servicios a lo largo del día. Esta medida no afectará en principio a ninguna embarcación que arribe a los muelles mallorquines. Asimismo, en los puertos de Mahón, Ibiza y La Savina (Formentera), las escalas de los buques procedentes de Palma y Alcudia también se verán afectadas. Dos sospechosos y seis fotografías De acuerdo con los medios españoles, la Policía habría identificado a dos personas sospechosas de haber cometido el atentado, y estaría buscándoles por la isla. Además, el Ministerio de Interior ha distribuido las fotografías y nombres de seis personas a las que vincula con la organización armada ETA y con sus dos últimas acciones en Burgos y Mallorca. Se trata de Itziar Moreno Martínez, Iratxe Yáñez Ortiz de Barrón, Alberto Matxain Beraza, Oroitz Gurrutxaga, Joanes Larretxea Mendiola e Ivan Sáez de Jauregi Ortigosa. Capilla ardiente La capilla capilla ardiente de los dos agentes muertos ayer, Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá ha quedado abierta a las 9.00 en el Palacio de la Almudaina de Palma y ha recibido la visita de numerosas autoridades, entre ellas el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero; el líder del PP, Mariano Rajoy; el lehendakari de la CAV, Patxi López; y miembros de la monarquía española. El funeral ha comenzado a las 13.00 en la catedral de Palma. Concentraciones Este mediodía se han llevado a cabo concentraciones ante las instituciones mallorquinas en repulsa por el atentado. Los actos también se han celebrado en Hego Euskal Herria. Homenaje del Parlamento de Gasteiz El Parlamento de Gasteiz rendirá homenaje el próximo lunes a los dos guardias civiles con una ofrenda floral ante la escultura en memoria de las "víctimas del terrorismo". ------------------------------------------------- ¡Acoj.onante! Las comillas finales son el remate. ¡Esto no tiene arreglo!

89 manuelp, día

# 81 Cierto, el autor de "Las comunidades de Castilla" es Jose Antonio Maravall, padre del exministro del PSOE. El libro lo tengo encima de la mesilla, pero he incurrido en un curioso "lapsus linguae", máxime cuando sabía la diferencia ideológica entre ambos. http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Antonio_Maravall

90 manuelp, día

Lead He leido en la playa los capitulos III y IV sobre el descubrimiento de America y la clase dirigente catalana de los siglos XVI y XVII del libro de Elliott y ,la verdad, me parecen flojos, como faltos de peso. Se queda uno como el que espera un banquete y le dan cuatro canapés.

91 lead, día

[La obra de Elliott: una visión sintética con multiplicidad de referencias] manuelp #90 Es cierto, en algunos momentos yo también tengo esa impresión. Sin embargo, debe saberse que el libro de Elliott es una colección de ensayos con el marco común de la España de los siglos XVI y XVII. Los libros monográficos de Elliott son, imagino, los que tendrán la enjundia resultado de sus investigaciones y consulta directa de fuentes; así The Revolt of the Catalans, o El Conde-Duque de Olivares, o Richelieu y Olivares. Para mi objetivo de tener una visión de aquella España realizada por un profesional sobre el tema, que indudablmente Elliott lo es, este libro cumple el objetivo, sin necesidad de meterme entre pecho y espalda un tomazo como el de El Conde-Duque, con detalles de gran valor para un especialista, indudablemente, pero que a mí no me dejaría ver el bosque. Por ejemplo, en las primeras páginas del Capítulo 11 hace unas consideraciones interesantes sobre los "arbitristas"...pero se ve claramente que él no es un experto en el tema, lo que reconoce, haciendo referencia al que sí parece gran especialista, Jean Vilar. Cuando Elliott es tributario de otro historiador, lo dice claramente en las notas de pie de página (lo que permite, como en el caso de Jean Vilar, que el lector sepa cuál es la fuente más fiable en temas específicos; este es un gran mérito del libro: la continua referencia a autores sobre aspectos concretos).

92 manuelp, día

# 91 Si, puede ser que la vastedad del tema haga que el tratamiento sea simplificado. Por cierto, el otro dia Moa hizo alusión a unos estudios que mandó hacer Felipe II sobre los pueblos de España. En "Las Comunidades de Castilla" hay un apendice que trata el tema y es fascinante. Son unas encuestas hechas sobre los más variados temas y que creo que están recopiladas en un montón de volumenes. Por ejemplo, esta es la de Castellar de Santiago. http://es.geocities.com/castellarysuhistoria/relaciondelospueblos.htm

93 lead, día

manuelp #92 También lo menciona Elliott; la encuesta o censo se quedó en sólo 700 pueblos, pero el trabajo, para los historiadores (supuesto que el material no se haya perdido) permitirá una excelente visión de la realidad de la Castilla rural del XVI.,

94 lead, día

manuel #92 Si la colección de encuestas de los 700 pueblos está completa, ¿por qué no se sabe más de este asunto?

95 manuelp, día

# 94 lead Según Maravall las setecientas trece encuestas se conservan en la biblioteca de El Escorial reunidas en siete volumenes mas un octavo fasciculo con solo la relacion de Toledo y en la biblioteca de la Real Academia de la Historia se hallan copias de casi todas ellas.

96 mescaler, día

Están hablando de las archiconocidas Relaciones topográficas de Felipe II. http://es.wikipedia.org/wiki/Relaciones_Topograficas

97 manuelp, día

"Archiconocidas" sólo por los insignes eruditos como usted. Yo me he enterado hoy de su existencia.

98 mescaler, día

Sabiendo tanto, como saben ustedes, de la España de los siglos XVI y XVII, me resultaba extraño (por no decir divertido) que no conocieran las Relaciones Topográficas. Echen un vistazo a esto: http://www.rcumariacristina.com/ficheros/JavierCampos_low.pdf

99 mescaler, día

Por cierto, el Muela titula "años 30 del siglo XVI", cuando debería ser "del siglo XVII".

100 alterego, día

#88, sorel, no es que no tengan arreglo, es que ¡son los mismos!

101 mescaler, día

#88 Para "perversión del lenguaje", llamar niños a los embriones o regulaciones de empleo a los despidos masivos.

102 DeElea, día

Testamento político del Emperador Instrucciones de Carlos V a Felipe II sobre política exterior (Augusta a 18 de enero de 1548) http://www.cervantesvirtual.com/historia/CarlosV/7_4_testamento.shtml

103 DeElea, día

Llamar niños a los embriones esta bien pues es verdad en potencia, por eso no lo hacen los progres. Llamar regulaciones de empleo a los despidos en masa esta mal como llamarles ETT, por eso lo hacen los progres. Los Borja Marirojos son asín.

104 mescaler, día

#103 Entonces llamarás estatuas a los cantos rodados, porque, en potencia, lo son. O dirás que te lavas las manos con hielo, porque el agua, en potencia, es hielo. ¿Verdad, DeElea?

105 DeElea, día

Los cantos rodados por naturaleza, por su propia naturaleza, no se convierten ni en estatuas ni en nada, es más por ellos mismos nunca dejarían de ser cantos rodados. El agua es en potencia hielo tanto en cuanto el canto rodado es en potencia líquido según claro esta la temperatura ambiente, hecho, que queda fuera de los designios de cualquier canto rodado o botellón de fomtbella. En cambio a una temperatura adecuada y constante el agua sigue siendo liquida y el canto rodado sólido y el embrión ¡¡¡OH témporas!! Se convierte en niño…. ¡¡¡aleluya!!!

106 DeElea, día

Historia del Invencible Emperador Carlos Quinto, Rey de España Compuesta por su Majestad Cesarea, como se ve por el papel que va en la siguiente hoja. Traducida de la lengua francesa, y del propio original. En Madrid, año de 1620. http://www.cervantesvirtual.com/historia/CarlosV/7_4_memorias_1.shtml

107 mescaler, día

#105 Tú mismo lo reconoces: el embrión se convierte en niño... luego no es un niño. No hay más que añadir.

108 DeElea, día

Llamar niños a los embriones esta bien pues es verdad en potencia, por eso no lo hacen los progres. Llamar regulaciones de empleo a los despidos en masa esta mal como llamarles ETT, por eso lo hacen los progres. Los Borja Marirojos son asín.

109 DeElea, día

Tú mismo lo reconoces el embrión se convierte en niño, no en cafetera, ni en una Nintendo DS o un paraguas, sino en un niño. Alégrate y grita con migo: ¡¡¡Aleluya!!! Mi buen Borja Marirojo.

110 DeElea, día

Y puesto que el embrión se convierte en niño impepinablemente se sucede que el embrión es un niño en potencia absoluta. Con lo cual es verdad decir que el embrión es un niño puesto que no puede ser otra cosa.

111 lead, día

[Catastro de Ensenada] Reconozco, como ya lo ha hecho manuelp, que me enteré hace sólo unos días, leyendo el libro de Elliott, del intento de catastro de Felipe II, que se quedó en una relación de unas 700 localidades. mescaler, que parece conocía el asunto, nos da el enlace a las llamadas Relaciones topográficas de esos lugares; tampoco sé nada de posibles estudios que se hayan hecho sobre esos inestimables datos para dar, a partir de esa muestra, una imagen fiable, desde los puntos de vista sociológico, geográfico y económico, de la España de Felipe II. Lo que sí es muy conocido es el Catastro de Ensenada, del que se hablaba en los libros de texto del Bachiller: http://es.wikipedia.org/wiki/Catastro_de_Ensenada Yo tengo una copia, obtenida por Internet en el portal de Archivos Españoles, del Ministerio de Cultura, de la respuesta al cuestionario de Ensenada de un mini-pueblecito de Castilla la Vieja (que conozco bien pues tengo en él una casa, que he rehabilitado); la información se adecúa muy bien a lo que hoy se puede reconocer en el pueblo, por lo que deduzco que, a diferencia del de Felipe II, el de Ensenada fue completo en su respuesta. Tampoco sé la explotación que han hecho los historiadores de esta fiable radiografía de la España ilustrada (parcialmente). Desde luego que estudiar la respuestas a 40 preguntas de 15.000 localidades, es decir, 600.000 párrafos llenos de datos, no es trabajo pequeño. ¿Alguien sabe algo de este asunto, mescaler quizá?.

112 lead, día

[Ensenada y la reconstrucción del poderío naval español] Mi post #87 En mi post #87 hablo de la Marina Real española igualando, si no superando, a la británica a mediados y finales del siglo XVIII. Esta fue la obra del Marqués de la Ensenada, protegido de Patiño, que contó con la colaboración de marinos tan expertos como Jorge Juan y Alejando Ulloa: http://www.fuenterrebollo.com/FernandoVII/ensenada.html http://www.fuenterrebollo.com/FernandoVII/jorge-juan.html http://www.fuenterrebollo.com/FernandoVII/antonio-ulloa.html A finales del XVIII España, con los Borbones, había ya recuperado una parte del terreno perdido durante la "Decadencia" con los Austrias menores (quizá también se pueda hablar de los Borbones mayores -Felipe V, Fernando VI y Carlos III- y de los Borbones menores -Carlos IV y Fernando VII-.)

113 lead, día

mescaler #98 Mi post #111 El documento que nos enlaza mescaler en #98 parece indicar una muy grande explotación de los datos de esas 700 Relaciones topográficas. Mi pregunta en #111 se refiere a "una imagen fiable", es decir, a una síntesis de esa multiplicidad de datos que nos pemita entender mejor la realidad de la sociedad española de aquellos años. Es decir, los estudios relacionados en el enlace de mescaler serían los árboles; ahora se trata de ver el conjunto del bosque. NOTA: El hilo de Moa de hoy se titula, entiendo que muy correctamente, "Los años 30 del siglo XVII", los años en que empieza a ser muy evidente la "Decadencia" española como pimera potencia europea y mundial.

114 Aaiun, día

¿Qué se entiende por odio a Israel?, ¿el no tragar con que es un estado maravilloso (aunque haya incumplido tropecientasmil resoluciones ONU)?. ¿El no aplaudir el que tenga unas 300 bombas atómicas y bombardea a quien supuestamente investiga para conseguir una?. ¿El no creer que el "holcausto" (palabra de intencionados significados religiosos) causó 6 millones de muertos?. ¿El no "comulgar" con las cámaras de gas "descubiertas" precisa y únicamente por los soldados soviéticos?. Una pena de artículo, pues con esa estupidez de anatemizar a los que no son filosionistas ha roto la "concomitancia" de un pensamiento, por lo demás, brillante.

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