Menú

Sin magia en Corea

0

Jorge Navarro

Después de las remontadas protagonizadas por Fernando Alonso en los últimos grandes premios, al asturiano se le acabó el repertorio de trucos. Ni la salida, ni la estrategia, ni su talento, nada ha sido suficiente para adelantar posiciones en la parrilla y seguir creyendo en el milagro. Un milagro que ya tiene fecha de caducidad, el próximo gran premio de Japón, donde si Alonso no puntúa Sebastian Vettel se anotará su cuarto Mundial consecutivo. Corea ha dejado una foto que parece fija, es decir, una nueva victoria del vigente campeón a quien, ni los dos safety car pudieron inquietar en su puesto de líder de la carrera. Una foto monótona y aburrida que no parece vaya a cambiar de aquí al final de la temporada. Aburrida, muy aburrida ha sido esta carrera matinal en la que sólo un par de adelantamientos, algún reventón y un incendio consiguieron que más de uno no se volviera a la cama. Pero fue más de lo mismo, o mejor dicho, fue peor porque esta vez el nuestro, Alonso, vio frustrada la ya habitual remontada.

La lucha de Ferrari y de Alonso debe ceñirse ahora, primero en conservar el subcampeonato frente a la amenaza de Lotus, y segundo en trabajar en el coche de la siguiente temporada. Un año de cambios en la normativa de los propulsores de los coches. Y fíjense que triste es hablar de la siguiente temporada cuando todavía restan cinco grandes premios. Algo debería cambiar para que las carreras no sólo las gane Vettel. Y una de las cosas que deben cambiar son los neumáticos. Sin duda han sido juez y parte este año en el devenir de los acontecimientos. Al principio porque no convencían a los que ahora encabezan la clasificación, entonces se cambiaron las gomas y las cosas también fueron diferentes. Ahora son los otros los que se quejan de la irregularidad en el desgaste de los compuestos, pero esta vez me temo que la voz que pide el cambio no tendrá tanta repercusión ni tantos altavoces para poder difundir el mensaje.

Corea se despide y sigue siendo territorio Red Bull -qué circuito no lo es-. El reino del sol naciente espera en siete días a que el actual rey de este deporte se corone en la tierra de los samuráis. Ojala que alguien lo impida y la emoción dure al menos unas semanas más.

0
comentarios

Herramientas