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La explicación de Baltanás

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No conocía el argumento de Enrique Baltanás, traído ayer al blog por perieimi sobre la razón de que Calisto y Melibea no se casen.  Me parece el más adecuado, y nuevamente nos hace conscientes de la sutileza inigualable de Rojas, el cual sugiere a través de la misma acción, y no por aclaraciones explícitas; lo que exige a su vez sutileza y reflexión del lector. Solo una incoherencia, a mi juicio, en Baltanás: si Melibea se deja arrastrar no es por la honra perdida, ya que el daño tendría fácil remedio en el matrimonio, al no haber perdido la honra más que con su amante. Así ocurría muy a menudo entonces y después, incluso ahora. Tampoco la joven se pierde por ser una “mujer encerrada y novelera”, explicación que suena a psicologismo de buen tendero progresista por lo de encerrada y tradicional por lo de novelera. Estos argumentos psico-sociológicos estropean la lógica artística y solo exponen prejuicios “modernos”. La causa del desastre parece más bien la percepción, por parte de Melibea, de que Calisto no buscaba casarse, sino más bien cazar y no ser cazado. Pero ella ya ha ido muy lejos para retroceder y prefiere ser “buena amiga” que “mala casada”, confesión de que las uvas están verdes, por lo que su pasión la lleva a contentarse y someterse al chisgarabís obsesionado  por la caza de  una presa tan espléndida,  y  también él apasionado, aunque de otra forma. En la sumisión de una Melibea por otra parte orgullosa hay quizá la esperanza de un cambio en la actitud de su amante. Como fuere, la acción llega a su fin demasiado pronto para hacer posible la enmienda, y Calisto muere “sin confesión” y ella esperando un improbable perdón divino.

El análisis de Baltanás me parece definitivo, dentro de lo que pueden serlo estas explicaciones. Muy superior al de Maravall, este mucho más sociologista, con tópicos como el de la “enajenación” social o del “mal que sufren los hombres en la época”. O cuando afirma que tal amor no tiene más salida que la muerte. Esto último es evidentemente falso y lo anterior carece de interés. Y el libro de Rojas no es moralizador, sino moral.  

http://parnaseo.uv.es/Lemir/Revista/Revista5/Calisto/Baltanas.htm

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La chusma política

**** El Gobierno pide "respeto" ante la ley que prohíbe estudiar en castellano, por boca de la inenarrable vice arpía. Claro. Y respeto a la ETA, a los déspotas tercermundistas, a la sentencia del 11-m (si usted no cree que a unos cuantos delincuentes musulmanes y a un minero trastornado les dio un buen día por cometer  el mayor atentado de la historia de España, está claro que es usted un conspiranoico), etc. Y falta de respeto a la democracia, a las víctimas del terrorismo, a los derechos de los españoles y a España. Cada cual sus respetos.

**** Lanzar piedras y amenazar con dinamita es "pacífico" según los sindicatos 

Naturalmente. Y hacérselo a ellos, más pacífico todavía.


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A partir de Franco para antifranquistas, he pensado sobre aspectos como este: 

En Época

OBSERVATORIO DE LA SALUD SOCIAL

Existen hoy muchos “observatorios” internacionales,  sobre los derechos humanos y demás, casi todos en inglés y con una mentalidad anglosajona. Sería interesante organizar en España un “observatorio de la salud social”, del país y del mundo, comparando a unos países con otros.

¿En qué consiste la salud social?  No es fácil identificarla de manera positiva, pero ya indiqué en otra ocasión el modo de medirla, de forma negativa, a partir de indicadores de situaciones o actitudes que generalmente identificamos como perjudiciales: el consumo de drogas, el alcoholismo, el suicidio, el maltrato doméstico, el fracaso escolar, la prostitución, el aborto, la pornografía pública (en la publicidad, por ejemplo), las familias monoparentales, las enfermedades de transmisión sexual, los embarazos de adolescentes, el juego, los desarreglos mentales, la delincuencia, el número de presos, la corrupción, el terrorismo y otros diversos índices que por sí mismos nos dan sobre las sociedades una información diferente, pero no menos crucial, que los datos económicos o meramente políticos. Pues estamos cayendo en la barbarie de entender el estado y valor de una sociedad casi exclusivamente a partir de su nivel de ingresos o de ciertas actitudes públicas.

Naturalmente, aquí solo expongo un esbozo de los fundamentos de ese observatorio, que podrían refinarse mucho. El maltrato doméstico, por ejemplo, es difícilmente cuantificable, porque generalmente se produce en la intimidad familiar, pero puede construirse una aproximación a partir de la “punta del iceberg”, es decir, del indisimulable número de muertes, sobre todo de mujeres y de niños; o del abuso sexual contra estos, que de vez en cuando asoma a la prensa, pero que requeriría investigaciones más sistemáticas. El fracaso familiar queda bastante bien expresado por el número de divorcios, de abortos y de embarazo de adolescentes. Más complicado resulta cuantificar la corrupción, ya que normalmente su conocimiento viene de investigaciones de la prensa y de los procesos judiciales, pero un país en que la corrupción está muy extendida y “aceptada”, o donde la oposición apenas se preocupa de ella, por su propio interés, puede arrojar superficialmente unos índices bajos. Sobre la pornografía pública, es decir, la invasión del espacio público por la pornografía más o menos clara, en la calle y en los medios de masas, tampoco existen, que yo sepa, estudios. Resulta a veces muy difícil definir y distinguir la pornografía,  pero en líneas generales la etimología de la palabra nos da una pista: prostitución exhibida –más bien que descrita–. La pornografía pública es un aspecto de la prostitución inmediata, la oferta mercantil de sexo.

Estos fenómenos se dan en todas las sociedades, y la pretensión de acabar radicalmente con ellos es utópica y contraproducente, porque conduce a destruir la libertad. Pero también pueden enfermar y destruir una sociedad. Suiza sufre, sin duda, corrupción, pero harto menos que España, donde también hay mucha más ahora, con toda probabilidad, que en tiempos de Aznar. Aquí todos los índices de “mala salud” han experimentado un auge espectacular a lo largo de los últimos decenios, y quizá pueda establecerse una concomitancia significativa entre ellos y determinadas actitudes políticas. Un observatorio de salud social podría tener suma utilidad para entender diversas situaciones y cambios.

Invito a personas interesadas a poner en práctica la idea, superando la tradicional inercia española. Se quejó una vez Julián Marías de que sus explicaciones y propuestas solían encontrar aceptación, incluso calurosa, entre  mucha gente… pero ahí quedaba todo, sin dar pie a iniciativas prácticas. Esto es muy decepcionante, pero me temo que caracteriza a la mentalidad española de derecha: por lo común, las izquierdas son más activas en defender y expandir sus cosas.

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comentarios
1 Sherme, día

Con todo, solo son señales de que esta sociedad ha perdido el Norte... alguien nos ha hurtado la brújula y navegamos sin rumbo mientras el capitán, borracho o enajenado, balbucea banalidades sin sentido, engolando la voz con intención solemne, que no pasa de ridícula. ¡Perogrullo es su guía y su profeta! Zapo, efecto o causa. He ahí el dilema. ¿nos lo ha traído él, y los suyos, o hemos abocado en él como inepto "Duce" de "estepaís"... Lo que está meridianamente claro es que con el rumbo que llevamos... el abismo está a las puertas... y los músicos tocando en la cubierta...

2 gaditano, día

El selor Moa lo estropea todo con su cerrada (Vade retro, expresión que delata en mí al progresista) obsesión por verlo todo bajo el prisma falso de valores de derecha, valores de izquierda o como quiera decirlo. Si uno se aleja de cuatro pelagatos intelectuales con pretensiones de conocer a los españoles por dentro y por fuera verá que la mayoría de la gente comparte muchos más criterios para valorar las cosas de los que estos obsesólogos creen. Obsesólogos "de derechas" como Moa o "de izquierdas" como mescaler y alruga. ¿La salud pública, la salud moral? ¿La de ayer y la de hoy? Vale. Podríamos empezar por intentar analizar lo que ha sido la experiencia de vida de la infancia en el mundo desde hace siglos. Pronto veríamos que,aún empezando con los datos más superficiales, la cosa tenía miga, que ninguna sociedad ni nación podía presumir demasiado a este respecto. Naturalmente, a medida que profundizásemos sobre vivencias entraríamos en cuestiones de valoración, prejuicios y dogmas sobre lo que es normal o necesario y lo que no lo es. Pero en todo caso veríamnos lo fuera de lugar que está cualquier simplismo reaccionario sobre los malos tiempos actuales, la degradación actual etcétera... ¿quién podría cuantificar las bofetadas y amenazas de todo tipo, la angustia que se inducía en los niños hace diez, cien, doscientos, quinientos años? Algunos lo intentan e incluso intentan elaborar leyes de evolución histórica de esas actitudes, como LLoyd de Mause en su historia de la infancia, al que sin negarle su sensibilidad para la condición vital infantil,no le acompaña más que un éxito menor en su intento, por la enorme simplificación que supone su esquema en algo tan complejo. Por otro lado es evidente que en un mundo en el que el aborto y el divorcio sean ilegales habrá menos abortos y menos divorcios. Como lo del aborto es un todo o nada sobre la vida y la muerte, el aborto no debería ser legal, no así el divorcio. ¿la vida familiar? Moa parece ignorarlo todo, cuando le conviene sobre los tabúes, el secretismo y la culpabilización que pesaban-y aún pesan- sobre las víctimas, por poner un ejemplo- de abusos sexuales hasta hace bien poco. Quien lea libros como el testimonio de la inglesa/irlandesa Toni Maguire en "No se lo digas a mamá" comprobará cómo era en la Europa de los cincuenta la mentalidad social cuando se descubría algo así.De espanto. Hoy, aunque se habla mucho más de la violencia de hombres contra mujeres o de género, se sigue hablando muy poco de la violencia contra la infancia y, desde luego poquísimo, de la frecuentísima violencia que ejercen muchas mujeres contra sus hij@as. Un cierto feminismo sectario y un conservadurismo idealizador de la figura materna y la sacrosanta familia se dan la mano aquí para minimizar y silenciar estas realidades. Seguiremos...

3 mescaler, día

#2 Un sectario que, como buen sectario, acusa de sectarios a los demás. Qué patético eres, gadititi...

4 ShinBeth, día

ArrowEco #157 Es a la democracia a la que se le ha de exigir que se comporte como tal o que se cambie el nombre. Aqui cometemos un error muy comun. Democracia viene del griego , demos y kratein. Lo que traducido puede significar "Poder del pueblo" o "Poder para el pueblo" Hace unicamente referencia a un mecanismo de eleccion del pueblo para sus gobernantes. Democracia no implica para nada ni leyes justas , ni decisiones sabias , ni tampoco mas libertades , ni separacion de poderes ni nada de nada de todo eso. El estado de derecho con su constitucion y su separacion de poderes , los mecanismos de control interno y su garantia de las libertades es el que es la herramienta y denominacion correcta. Una vez entendido esa diferencia , no cometeremos el error de pedirle a la democracia cosas imposibles para ella, como por ejemplo "que se comporte".

5 ArrowEco, día

VV Buenos días nos dé Dios. #4 No le he entendido ¿me lo puede volver a explicar?

6 ArrowEco, día

VV ¿Cuánto hace que no reza? Oración al Santo Ángel Custodio de España 1 "Bienaventurado espíritu celestial, 2 a quien la Divina Misericordia 3 se ha dignado confiar el glorioso Reino de España, 4 para que lo defiendas y custodies. 5 Postrados ante ti y en amorosa unión contigo 6 damos al Señor humildes y fervientes gracias 7 por haber tenido para con nosotros la misericordiosa providencia 8 de ponernos bajo tu protección. 9 Contigo le alabamos y bendecimos 10 y a su divino servicio rendidamente nos ofrecemos. 11 Acepta, Ángel Santo, estos piadosos cultos 12 que a tu honor dedicamos. 13 Ilumina nuestras inteligencias, 14 conforta nuestras voluntades, 15 presenta al Señor nuestras plegarias avaloradas con las tuyas. 16 Defiéndenos del enemigo de nuestras almas, 17 que también lo es, y muy feroz, de nuestra Patria. 18 Alcánzanos del Señor que saquemos fruto y provecho espiritual de estos cultos, 19 que crezcamos en la veneración a ti, 20 en tu amor y en la docilidad a tus enseñanzas y dirección. 21 Para que defendidos, custodiados y regidos por ti 22 sirvamos fidelísimamente a Dios en nuestra vida privada y pública. 23 Para que se salven muestras almas y las de nuestros compatriotas todos; 24 para que España sea siempre el paladín de la Fe Católica 25 y Dios Nuestro Señor la bendiga, prospere y glorifique. Amén

7 Sorel, día

Buenos días. Dice el señor Moa: [...]Pues estamos cayendo en la barbarie de entender el estado y valor de una sociedad casi exclusivamente a partir de su nivel de ingresos o de ciertas actitudes públicas [...] Consecuencias éstas de la decadencia del sistema demoliberal que padecemos. Entorno en el que la "chusma política" se encuentra a las mil maravillas.

8 ShinBeth, día

ArrowEco #5 Democracia solo hace referencia a un sistema de sufragio para decidir por mayoria la ocupacion de puestos de gobierno o dirección. Significa que todos los demas conceptos como , libertades individuales , constitucion , separacion de poderes etc etc , se le han atribuido a la democracia falsamente , cuando hay que atribuirselo al estado de derecho. Bajo ese falso concepto de atribuirle a la democracia cualidades que no son suyas , sino del estado de derecho , se cometen las grandes barbaridades. Voy a poner un ejemplo extremo: Alguien hace una campaña que los pelirojos son un peligro para la sociedad porque el gen del "pelo rojo" conlleva a la vez una debilidad manifiesta del sujeto hacia ideas fascistas. La campaña coge brio y convence a la mayoria de la poblacion con pelo oscuro y a los rubios. La mayoria decide que sus gobernantes legislen para que a los pelirojos hay que meterlos a la carcel. Eso es perfectamente "democratico" ! El quien protege al "pelirojo" de ese disparate es el estado de derecho , quien le garantiza poder llevar su pelo rojo e incluso tener ideas no conforme con la mayoria de la poblacion, sin sufrir por ello merma en sus derechos individuales. Vas captando lo que quiero decir?

9 manuelp, día

No he entendido casi nada de la explicación del sr. Moa sobre las motivaciones de Calisto y Melibea para no casarse y en el enlace de Baltanás, lo he dejado a medias, pues es un rollo de cuidado. De todas formas, si se quiere una novela sobre amores "prohibidos" con hondura psicológica, yo prefiero con mucho, "La Regenta" de Clarín. Si me permite una pregunta gaditano, sin pensar que le acoso y le tengo mania, ¿me puede explicar como en esas sociedades maravillosas en las que a los niños no se les maltrataba nada, tampoco se llegó al paraiso en la tierra?. Me refiero, por ejemplo, a las tribus de indios norteamericanos, en las que según todos los testimonios, los niños disfrutaban de una libertad total y del cariño de todos los adultos. Pero que , sin embargo, eran unos hij.opu.tas de mucho cuidado con sus enemigos, es decir no habian desarrollado ningún sentido moral, más allá de la solidaridad de clan.

10 gaditano, día

mescaler: en cuestión de mis ideas pierdes pié. Fuera de tu limitado alcance. ¿Un sectario yo?: Puedo detestar algunas opiniones de Moa y a la vez reconocer lo que tiene de razón en algunas o los méritos de su prosa de viajes. ¿Un secatrio yo? Puedo detestar la ideología de los arrows, ideas,y de eleas y a la vez aplaudirles y apoyarles en su lucha contra el aborto. ¿un sectario yo? Puedo simpatizar con el derecho de defensa de israel y a la vez criticar a Moa cuando negaba que la bomba del hotel King David fuese terrorismo. ¿Un sectario yo? Puedo detestar el contenido de las teorías freudianas sobre la sexualidad infantil y a la vez aplaudir que dirigiese la atención del pensamiento moderno hacia la importancia de las emociones y vivencias infantiles y sus secuelas psicosomáticos. ¿un sectario yo? Puedo ser no creyente y a la vez apreciar ciertos aspectos de la sensibilidad religiosa y el misterio al que intentan responder. ¿un sectario yo? Puedo ser racionalista y a la vez detestar cualquier simplismo reduccionista de la naturaleza humana. ¿un sectario yo? Aprecio a los mejores de los ideales republicanos de 1936, detesto el franquismo y a la vez no me tapo los ojos ante el totalitarismo y la violencia del Frente Popular. ¿un secatrio yo? Puedo estar de acuerdo con los manuel ps y shermes y leads en una visión de la democracia liberal y a la vez discrepar de ellos en montones de cuestiones relacionadas con el patriotismo, la historia de España, de la Conquista, de la guerra de la independencia o en temas de libertad de consumo de drogas, de educación libertaria, dde derechos de los pacientes mentales y oposición a la psiquiatría biologicista etc... Mira mescaler, hablando en plata: Te vengo grande para tu cutre horizonte mental, me temo.Estudia y luego hablamos.

11 Sorel, día

#8 ShinBeth ¡Qué casualidad! Ese ejemplo, ¿se lo ha inventado usted o lo ha tomado de algún sitio?

12 Sorel, día

Lo digo porque a lo largo de la historia los bermejos no hemos sido bien vistos. Creo que en la antigua Grecia éramos identificados como monstruos vampíricos cuyo destino era... ya pueden ustedes imaginarlo.

13 manuelp, día

# ShinBeth Oiga, por casualidad ¿conoce algún buen libro ó fuente donde estudiar el nacimiento y desarrollo de la organizacion de su nick, y del Aman y el Mossad?.

14 gaditano, día

manuel p: Es que me niego a discutir el tema en tu habitual simplismo. Tienes erudición sobrada en algunos temas pero a la hora de pENSAR y matizar no vas muy lejos. ¿De qué sociedades indias hablas? Yo no sé gran cosa de ellas. Como todas las sociedades calificadas de "primitivas" variaban mucho entre sí y en sus actitudes, costumbres y valores. Como podían variar Esparta y Atenas, o como pueden variar enormemente las actitudes a la infancia en el mismo país en distintas épocas, o en la misma época entre distintos grupos sociales, o en el mismo grupo entre distintas familias, o en la misma familia entre distintas personas. Incluso en los animales, supuestamente dirigidos sólo por el instinto y sin la libertad humana, las observaciones de Jane Gooddall con chimpazés en su entorno natural han demostrado que hay diferencias individuales entre madres chimpazés y la calidad de atenciones con las que responden a sus bebés y que estas diferencias a su vez dejan secuelas en el futuro comportamiento materno de sus crías. Si esto es verdad para los "instintivos" chimpazés cuánto más no lo será para los seres humanos. Pero sin irte a grandes generalizaciones sobre tribus y otros colectivos humanos, léete por ejemplo el libro del psiquiatra Pincus y los criminales americanos y sus infancias. Un ejemplo del tipo de estudio más en profundidad que pone de relieve las conexiones entre violencia y vivencia infantil.

15 manuelp, día

gaditano Se lo he dicho claramente, las tribus indias norteamericanas, sioux, cheyennnes, arapahoes, soshones, etc. Todos los exploradores, misioneros, etc, que los visitaron dejaron escrito que los niños no eran reprimidos de ninguna manera. Yo, a lo mejor, no voy muy lejos a la hora de pensar y matizar, pero usted, a lo mejor, se pasa siete pueblos, y sobre todo a la hora de calificar, se pinta solo.

16 ShinBeth, día

Sorel #11 El ejemplo me lo he inventado yo sobre la marcha , pero ya conocia el desprestigio que sufrian los "bermejos" en la historia. Escogi a los pelirojos para este ejemplo por tratarse de un minoria claramente diferenciable. manuelp #13 Yo soy el primo de ShinChan , por favor no me meta en lios pidiendome que haga cosas que contravienen las leyes de mi pais. (secandome el sudor frio debajo de mi kipa)

17 Sorel, día

Y SE ENFADAN PORQUE SE LES "CRIMINALIZA" Lanzar piedras y amenazar con dinamita es "pacífico" según los sindicatos Gritar "la próxima visita será con dinamita", y lanzar piedras es una "protesta pacífica". Así lo han dicho este viernes CCOO y UGT, para respaldar a los energúmenos que irrumpieron este jueves en la Asamblea de Madrid, espoleados también por PSOE e IU. http://www.libertaddigital.com/nacional/lanzar-piedras-y-amenazar-con-dinamita-es-pacifico-segun-los-sindicatos-1276358675/ Esta gentuza marxistoide e izmierdosa hacen lo que han hecho durante toda su larga y extensa trayectoria de iniquidades, latrocinio y asesinatos. Están crecidos ante la pasividad de un desgobierno cómplice y de una población anestesiada y aborregada. La violencia se responde con violencia. ¿Y las Nuevas Degeneraciones? ¡uy qué miedo!

18 gaditano, día

La única sociedad india sobre la que he leido algo en detalle es sobre una tribu del Amazonas en la que vivió Jean Liedloff y sobre la que escribió El Concepto del Continuo, alabando su manera de tratar a los niños: una mezcla de apego extremado en su primer año de vida, con contacto casi continuo entre madre y bebé, y de gran confianza y libertad en la capacidad posterior de los niños y la no necesidad de castigos y moralizaciones. ¿Eran santos estos indios yequana? Eran buenos con los miembros de su tribu. Que luego pudiesen ser duros con los de otras tribus, vistas como "otros" y ajenas a los vínculos afectivos de lo que consideran sus cogéneres se puede explicar sin negar el hecho evidente de su admirable actitud hacia la infancia y de los buenos efectos que eso tenía en su sociedad. Basta salir de la mentalidad tribal y extender esas actitudes hacia toda la humanidad para comprender lo bueno que sería tratar como los yequana a todos los niños. Pero véte con ese cuento a los pedagogos venenosos de ayer o de hoy, católicos, protestantes, musulmanes, conductistas, freudianos, piagetianos,franquistas, comunistas etc...etc...etc...

19 gaditano, día

manuel p:Debes de haber leido montañas de textos sobre la infancia de esos misioneros... Yo recuerdo ahora un libro de un fraile español y hay que tomarse con cautela todo lo que dice sobre los indios, fruto del prejuicio proselitista a veces, de su fantasía otras y mezclado todo con observaciones atinadas. pero sí he leido algo sobre los sioux y su mentalidad y recuerdo que en "Infancia y Sociedad" del psicoanalista Ericksson, uno de los psicoanalistas menos pesimistas y más citados en su modelo de desarrollo infantil, que cuenta que las madres indias se escandalizaban de los consejos que les daban los psicólogos conductistas del gobierno americano sobre dejar llorar durante mucho rato a sus bebés antes de darles el pecho, cosa que para ellas era una crueldad. Y para mí, como los actuales consejos del nefasto Doctor Estivill, el autor más leido en la España tanto de Azanar como de Zapatero como de los nacionalistas periféricos, o los de la igualmente nefasta Supernanny, ese monstruo represor y manipulador de los niños que una televisión presenta como la última palabra de lo que la Ciencia de la Psicología Infantil aconseja sobre la educación en el hogar. No creo que los indios fuesen más crueles que los colonos españoles o anglosajones con los ajenos a su tribu, pero habría que juzgar sus supuestas-ya digo, variaban-actitudes más ilustradas con la infancia en términos internos a su tribu, a lo que consideraban su gente y compararlos con cómo trataban los españoles o anglosajones a su propia gente.

20 gaditano, día

Pero en lugar de perdernos, manuel p, en peligrosas y especulativas disquisiciones sobre tiempos y gentes remotas, sobre las que hay pocos datos, vengamos a nuestros días y observemos las consecuencias que tienen tales o cuales actitudes sobre crianza o educación en tales o cuales familias y escuelas. Aquí sí estaríamos pisando terreno firme.

21 ArrowEco, día

VV #8 El "Estado de Derecho" es el motor de la Democracia, o eso nos pretenden hacer creer sus masones inventores. La una sin la otra no serían viables. Imagínese un Estado en el que el poder legislativo estuviera compuesto por personas elegidas a dedo por unos oligarcas o por un dictador. Las leyes que de allí emanaran no dejarían de ser leyes pero quebrantarían el principio de igualdad, libertad y pluralismo político. Tiene que darse una verdadera representatividad de los electores para darse la legitimidad preceptiva. No entiendo como llega a la disyuntiva que plantea.

22 Gorucho, día

A los indicadores que propone Pío creo que se puede añadir otro, como el "mal ambiente", que en sí, no es más que la sensación de mal estar que se da en algunos momentos o lugares. No se trata de malos tratos, sino más bien de malos modos, de desconfianza, de cabreo, sin que se sepa muy bien a qué se debe. Creo que del mal ambiente surgen, con el tiempo, los males que describe Pío. Un ejemplo de esto que digo puede verse en la películas La Parranda, de Gonzalo Suárez, o La Caza, de Saura. O La Jauría Humana de Arthur Penn. Este tema me interesa. Saludos.

23 gaditano, día

Me pregunto qué dirían los judeófobos mescaler y arrow si esta periodista hubiese sido palestina y el gobierno fuese el israelí. pero claro, no encontrarán un ejemplo equiparable, porque en Israel se encarcela a la gente por delitos de terrorismo y no de opinión. Diferencias. "Un tribunal iraní revisará el caso de periodista nacida en EEUU hace 50 mins Reuters * Imprimir Un tribunal de Irán realizará una audiencia el domingo sobre la apelación presentada por la periodista encarcelada Roxana Saberi, de origen iraní estadounidense, contra su condena de ocho años en prisión por espionaje, dijo el sábado su abogado. Seguir leyendo el arículo Foto y Vídeo relacionado Un tribunal iraní revisará el caso de periodista nacida en EEUU Ampliar fotografía Más fotografías sobre: Estados Unidos Noticias relacionadas * Un avión no tripulado de EEUU lanza misiles a Pakistán * Congresista estadounidense pide a Clinton más apoyo a Guatemala * Vientos atizan el fuego en California: 30.000 evacuados y 75 casas quemadas * 30.000 evacuados y 75 casas quemadas en California * Más noticias sobre Estados Unidos Foro: Estados Unidos "La audiencia del tribunal de apelaciones será mañana", dijo el abogado de Saberi, Abdolsamad Khorramshahi, a Reuters. Khorramshahi dijo que no sabía emitirá su fallo el tribunal. "El veredicto podría darse la próxima semana o en cualquier otro momento. No está claro cuándo". Saberi fue encarcelada el 18 de abril acusada de espiar para Estados Unidos, el archienemigo de Irán. Su padre dijo que la periodista de 32 años comenzó una huelga de hambre el 21 de abril en la prisión Evin de Teherán para protestar contra su condena y la terminó el lunes. El gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien ha ofrecido un nuevo comienzo en la relación con Irán si "abre su puño", dijo que los cargos de espionaje contra Saberi no tienen fundamento y exigió su liberación inmediata. El caso podría complicar los esfuerzos de Washington por lograr una reconciliación con la República Islámica después de tres décadas de desconfianza mutua.

24 ArrowEco, día

VV gadititi ¿A pero en Irán revisan sentencias y todo? ¡Y hasta votan para elegir a sus representantes! ¡Qué tíos!

25 ShinBeth, día

ArrowEco #8 El sistema de eleccion no garantiza la cualidad moral u etica de los gobernantes elegidos. Un sistema democratico no es para nada garantia para que los gobernantes no cometan barbaridades contra sus propios electores. Hubo a lo largo de la historia muchos ejemplos de gobiernos de naciones con regimen absolutista que gobernaban con sabiduria , equidad para con los subditos y justicia ejemplar. Las leyes las hacen personas con sus convicciones y con su propia escala de valores. Si esas personas no tienen ni etica ni moral , las leyes que haran , pueden ser nefastas , pero perfectamente ajustadas "la democracia"!

26 ArrowEco, día

VV #25 El sistema de elección lo que "garantiza" es que los electores esten representados por los que ellos desean y no por otros, de este modo, si estos no demuestran ser válidos, bien sea por una deficiente calidad moral, o incapacidad para desempeñar su cargo; tienen la oportunidad de volver a elegir en un plazo máximo de cuatro años. Esos elegidos, encuentran en la elección su legitimidad para utilizar el poder correspondiente. Sin elección (democracia) no hay legitimidad. Es evidente que de un grupo de inmorales nada bueno se puede esperar a la hora de sacar adelante las leyes decentes. Por eso estoy de acuerdo con Vd, como no podría ser de otra forma, que el buen gobierno nada tiene que ver con elecciones por mayorías sino con la capacitación de las personas llamadas a ser líderes de las naciones. Franco es un claro ejemplo de lo que digo.

27 gaditano, día

manuel P: Un sencillo estudio muy a ras de suelo, muy empírico y sin meterse en profundidaes psicológicas pero que muestra que la Ciencia más empírica corrobora lo que otro tipo de investigaciones afirma sobre la correlación entre vivencias infantiles y todo tipo de secuelas destructivas para la persona, tanto mentales como físicas: http://www.acestudy.org/ Está en inglés pero en resumen consistió en elaborar un índice de las experiencias adversas más constatables de la infancia, desde el maltrato físico al abuso sexual, pasando por un progenitor alcohólico, o la ausencia de padres biológicos y relacionarlas con cosas como las futuras adicciones o incluso la muerte prematura. El estudio demuestra una clara correlación entre el índice de vivencias adversas y las secuelas negativas. Sencillo, claro y repetible por otros investigadores.

28 gaditano, día

Shin BEth: lo que dices es verdad salvo que NINGÚN OTRO SISTEMA POLÍTICO GARANTIZA ESO, MÁS BIEN LO CONTRARIO:

29 ArrowEco, día

VV #28 La democracia es obligatoria. Te lo recuerdo por si no has caído en la cuenta.

30 Oswald, día

Gaditano: ningún sistema político garantiza nada, porque la política no la hacen los sistemas sino las personas. Por cierto, sobre su repasito a mescaler de hace un rato: discrepo en muchas cosas con usted, pero tengo claro que no es usted un sectario. Lo cual es, desgraciadamente, bastante raro.

31 ShinBeth, día

gaditano #28 Explicame algo mejor lo que dices , porque no le veo sentido logico a tu frase.

32 ArrowEco, día

VV Las bajas pasiones que dominan a nuestros políticos, les llevan a la alienación, olvidando las obligaciones contraídas con sus electores y con el resto de la ciudadanía, traduciéndose en una impericia y una ineficacia manifiestamente perjudiciales para las sociedades que administran y gobiernan. La única manera de evitar esto, es que sean personas desprendidas las que tomen las riendas de la nación. No conozco nadie con mayor desprendimiento de lo material que los religiosos y religiosas de este país. Personas trabajadoras hasta la estenuación, comprometidas con la colectividad hasta cotas insospechadas, humildes, honestas, sinceras, etc. Solo hay que ver como funcionan las órdenes y congregaciones que tienen a su cargo, a pesar de los muchos impedimentos y falta de recursos. Si hubiera que elegir un funcionario-modelo, este sería un religioso sin lugar a dudas.

33 Perieimi, día

Ardua pero apasionante labor esa de medir “la salud –del cuerpo- social”. Probablemente, el empeño daría una verdadera reagrupación del conocimiento; su unificación metodológica, que obtendría sus mejores “resultados” en el mismo intento, en una totalidad imperfecta. Partiendo de que se podría prescindir de prejuicios organicistas de todo tipo y su proverbial tacha ideológica. Tarea que solo puede acometerse desde estos foros, fuera del patético e ideologizado (politizado) ámbito universitario actual. De lo cuantitativo, verdadero punto de partida no despreciable (p. ej., expectativas de vida de las más altas de Europa –para la mujer española), a lo cualitativo: cómo se vive esa longeva existencia (la buena vida). Cualquiera que se haya acercado con mínimo rigor a la parte de realidad social medida que nos ofrecen las estadísticas, no minusvalorará la dificultad. Trátese de la población reclusa, los abortos legales o del índice de suicidios; y, eso que se anotan en registros oficiales. No digamos ya respecto a actividades ilícitas de arraigo político-social, como sería la corrupción. Probablemente, llegaríamos a la conclusión, en la comparativa europea –y aun mundial-de la mayoría de indicadores, que Spain is not different, e internamente a la esencial falsedad de los fanáticos del Volkgeist (Catalunya, Euskadi…are not Spain). Pero, sería valioso en la corrección y contemporaneidad de nuestra “línea histórica re-generacionista”. Parece, a primera vista, que lo fundamental explicativo y elemento homogeneizador (variable independiente) es el proceso urbanizador. Como fenómenos explícitos de una Decadencia Europea, digamos que un aspecto constatable es la resistencia en dar por acabado lo que se ha denominado proceso de secularización (fracaso de la Constitución Europea, que en España dejó indiferente aprobándose en referéndum, con el apoyo de los dos partidos mayoritarios), en una secular construcción de civilización europea cristiana. Secularización que se ha acelerado de manera manifiesta en España a partir de 1975, después del “desembozo” político iniciado en los ’60. La irreflexiva prisa por ponerse al día de las elites y clases dirigentes (de las que la política es sólo parte); siempre con la duda: ¿por detrás o por delante de la sociedad española? À la recherche du temps perdu. Por otra parte, parece inevitable la constante pugna de una posmodernidad europea, que “se vuelve” a proclamar sin empacho social-democrática, nihilista y laica (en realidad, anticristiana). Los gobiernos participan en la lid desde de una posición de ventaja, con el asentimiento y obediencia de sus sociedades, ahítas de bienestar, que les han conducido a ese dominio: la exclusividad de la elaboración de la ley, que a estas alturas de juego histórico anda confundida con Derecho, es decir con Justicia. Empecé en broma hablando de la configuración del nuevo delito de leso consenso, pero la realidad supera cualquiera de sus caricaturas: En Suecia, un pastor protestante fue condenado a un mes de cárcel por predicar que “los homosexuales no heredarán el Reino de Dios”, citando a Pablo en su Carta a los Corintios (1, , 9). Puniciones generalizadas, con mayor o menor intensidad en todo el mundo occidental, en paralelo al desarrollo y auge de los grupos de presión (lobbys) homosexuales. Siendo que el “cuerpo enfermo” se pregunta desconcertado: “-¿Qué me pasa doctor?”. Es menester que no inicie el tratamiento un cirujano de hierro.

34 manuelp, día

gaditano Es que yo no le discuto, ni creo que nadie sensato, que los malos tratos en la infancia dejen secuelas, lo que le discuto es que la ausencia de malos tratos sea garantia de salud y equilibrio mentales y fuente de moralidad superior.

35 mescaler, día

#23 Típico fanático-sectario, el gadititi. Una vez que me ha adjudicado la etiqueta infamante de judeófobo, de ahí no le saca ni la realidad. ¿Quién es la realidad para invalidar mis condenas?, se dice gadititi. Que le den.

36 ArrowEco, día

VV El consenso no tiene porqué ser bueno. Los ejércitos funcionan porque no se adoptan acuerdos sino que se cumplen órdenes que bajan verticalmente en caída libre desde el culmen del escalafón. Tampoco los peones de la construcción acuerdan la forma de acometer los trabajos sino que cumplen los mandatos de la dirección de obra, sin más, y todo sale como estaba previsto en el proyecto. El navío bien capitaneado no necesita acuerdos entre la tripulación para llevarlo a buen puerto, o aquel banco pesquero donde fructificará el trabajo bien organizado y tutelado por aquel que ha sido designado por el armador a tal efecto.

37 ArrowEco, día

VV En toda familia hay un líder que lleva la iniciativa en las propuestas y se hace respetar en la toma de decisiones. El matriarcado, el patriarcado, o el terrorismo filial, que también se da en muchos casos; sirven para enmarcar mi breve exposición. De lo que se trata es de que la familia baila al son que uno de sus componentes toca, por mucho que venga alguno a intentar demostrar lo contrario. En el ámbito de la pareja, siempre suele ser el mismo el que cede ante las pretensiones de la contraparte dominante. El consenso familiar estará siempre condicionado por esta limitación, cargada de amor o de terror. Esto implica que las pautas que se dan en la sociedad laboral, se repiten en el ámbito familiar. Unos mandan, otros obedecen.

38 tigrita, día

Para concluir: la democracia es un invento masónico mediante el cual, las oligarquías financieras pueden perpetuarse en el poder per in sécula seculorum.

39 ArrowEco, día

VV No sucede cosa distinta en la organización interna de los partidos políticos. Entre tanta pluraralidad de ideas, se constata como el poder se ejerce sin consenso por parte de los líderes independientemente del color de los mismos. Algo parecido ocurre en la administración del Estado, gobiernos autónomos y corporaciones locales; donde se busca el consenso más por estética quye por practicidad gubernativa. En el fondo, todos sabemos que las dotes de mando y la capacitación para dirigir no se enseñan en la escuela. Muchos herederos de grandes potentados, de gentes de alta alcurnia, vástagos de las clases sociales más adineradas, han sido instruídos en instituciones de liderazgo sin el resultado apetecido por carecer de la marca que solo el Espíritu Santo puede donar a los elegidos.

40 tigrita, día

De aquí que se entienda perfectamente la actitud de estos liberados sindicales que se manifestaron en la sede parlamentaria de Madrid: "Con el presupuesto podeis hacer lo que os venga en gana, pero ¡OJO¡ con tocarnos nuestro status". Pues eso.

41 DeElea, día

En los Libros VIII y IX de la República usa Platón de una analogía donde compara las Formas de gobierno y su “carácter” con el carácter (psicología) del hombre prototípico de cada una de esas formas de gobierno. En el Primer lugar coloca lógicamente la más perfecta, al menos en su opinión, y partiendo de ella va señalando la degradación escalonada del hombre y la de su consiguiente “sistema”, hasta llegar al mas degradado y vicioso, según su opinión, que no es la democracia como normalmente se insinúa por aquí sino la tiranía. De la Timocracia y el hombre timocrático a la Tiranía y el hombre tiránico. (Son unos pocos mensajes, a quien no le interesen se los salte) Por otro lado recordar, pues parece necesario hacerlo, que hablamos de un texto de más de dos mil años de antigüedad. Veámoslo: -Dices bien -respondí-. Pero, ¡ea!, ya que hemos terminado con esto, acordémonos de dónde estábamos cuando nos desviamos hacia acá para que podamos seguir de nuevo por el mismo camino. -No es difícil -dijo-. En efecto, empleabas , como si ya hubieses expuesto todo lo referente a la ciudad, poco más o menos los mismos términos que ahora , diciendo que considerabas como buenos a la ciudad tal como la que entonces habías descrito y al hombre semejante a ella, y eso que, según parece, podías hablar de otra ciudad y otro hombre todavía más hermosos. En todo caso, decías que, si ésta era buena, las demás habían de ser por fuerza deficientes. Y, en cuanto a las restantes formas de gobierno, afirmabas , según recuerdo, que existían cuatro especies de ellas y que valía la pena que las tomáramos en cuenta y contempláramos en sus defectos, así como a los hombres semejantes a cada una de ellas, para que, habiendo visto a todos éstos y convenido en cuál es el mejor y cuál el peor de ellos, investigáramos si el mejor es el más feliz y el peor el más desgraciado o si es otra cosa lo que ocurre . Y, cuando te preguntaba yo que cuáles son esos cuatro gobiernos de que hablabas, en esto te interrumpieron Polemarco y Adimanto y entonces tomaste tú la palabra en una digresión que te ha llevado hasta aquí. -Me lo has recordado -dije- con gran exactitud. -Pues ahora permite, como si fueras un luchador, que te vuelva a coger en la misma presa y, cuando yo te pregunte lo mismo, intenta decir lo que antes ibas a contestar . -Si puedo -dije. -Pues bien -dijo-, por mi parte estoy deseando oír cuáles son los cuatro gobiernos de que hablabas. -Nada cuesta decírtelo -respondí-, pues aquellos de que hablo son los que tienen también su nombre: el tan ensalzado por el vulgo, ése de los cretenses y lacedemonio ; el segundo en orden y segundo también en cuanto a popularidad, la llamada oligarquía, régimen lleno de innumerables vicios; sigue a éste su contrario, la democracia, y luego la gloriosa tiranía, que aventaja a todos los demás en calidad de cuarta y última enfermedad del Estado. ¿O conoces alguna otra forma de gobierno que deba ser situada en una especie claramente distinta de éstas? Porque las dinastías y reinos venales y otros gobiernos semejantes no son, según creo, más que formas intermedias entre unas y otras como las que pueden hallarse en no menor cantidad entre los bárbaros que entre los griegos. -Sí, son muchas y extrañas las que se mencionan -dijo. II. -¿Y sabes -dije yo- que es forzoso que existan también tantas especies de caracteres humanos como formas de gobierno? ¿O crees que los gobiernos nacen acaso de alguna encina o de alguna piedra y no de los caracteres que se dan en las ciudades, los cuales, al inclinarse, por así decirlo, en una dirección arrastran tras de sí a todo lo demás? -No creo en modo alguno -dijo- que vengan de otra parte sino de ahí. -Entonces, si en las ciudades son cinco, también serán cinco los modos en que estén dispuestas las almas individuales. -¿Cómo no? -Ya hemos descrito al hombre correspondiente a la aristocracia, del que decimos con razón que es bueno y justo. -Ya lo hemos descrito. -Después de esto, ¿no tenemos acaso que pasar revista a los caracteres inferiores, ante todo al que, de acuerdo con el sistema establecido en Laconia, ansía victorias y honores, y luego al oligárquico y al democrático y por último al tiránico, para que, después de haber visto quién es el más injusto, podamos contraponerle al más justo completando así nuestra investigación acerca de la relación en que se hallan la justicia pura y la injusticia pura en cuanto a la felicidad o infelicidad de quien las posee y seguir luego a la injusticia o a la justicia según que obedezcamos a Trasímaco o a las razones que ahora se nos manifiestan? -Perfectamente -dijo-; tal debemos hacer. -Y del mismo modo que comenzarnos por estudiar los caracteres en los gobiernos antes que en los particulares, porque así estaba más claro, ¿acaso no debemos también ahora comenzar igualmente por el estudio del gobierno basado en la ambición, al cual, como no conozco ningún otro nombre con que se le designe, habrá que llamarle timocracia o timarquía? ¿Estudiaremos, comparándolo con ella, al hombre que se le asemeje, pasaremos luego a la oligarquía y al hombre oligárquico, dirigiremos después nuestras miradas a la democracia para contemplar al hombre democrático y, una vez hayamos visitado y visto en cuarto lugar la ciudad tiranizada, en la que se presentará a su vez ante nuestros ojos el alma tiránica, intentaremos comportarnos como jueces competentes en la cuestión que nos hemos planteado? -Sí -dijo-; así se harán de modo racional ese examen y juicio.

42 DeElea, día

Timocracia y hombre Timocrático: 1/2 “III. -¡Ea, pues! -dije yo-. Intentemos exponer cómo podrá nacer la timocracia de la aristocracia. ¿O no está claro el hecho de que ningún gobierno cambia sino cuando se produce una disensión en el seno mismo de aquella parte que ocupa los cargos, y, por muy pequeña que sea esta parte, es imposible que se produzca ningún movimiento mientras ella permanezca acorde ? -Tal sucede, en efecto. -¿Pues cómo -dije- podrá darse un movimiento en nuestra ciudad, oh, Glaucón, y por dónde comenzarán a estar en desacuerdo los auxiliares con los gobernantes y los de cada una de estas clases con sus propios compañeros? ¿O quieres que, como Homero , roguemos a las Musas que nos digan «cómo surgió en un principio» la discordia y que nos las imaginemos empleando, cual si hablaran seriamente, el lenguaje elevado de la tragedia cuando lo que hacen es jugar y divertirse con nosotros como con niños ? -¿Cómo? -Del modo siguiente. «Es difícil que haya movimientos en una ciudad así constituida; pero, como todo lo que nace está sujeto a corrupción, tampoco ese sistema perdurará eternamente, sino que se destruirá. Y se destruirá de esta manera : no sólo a las plantas que crecen en la tierra, sino también a todos los seres vivos que se mueven sobre ella les sobreviene la fertilidad o esterilidad de almas y cuerpos cada vez que las revoluciones periódicas cierran las circunferencias de los ciclos de cada especie, circunferencias que son cortas para los seres de vida breve y al contrario para sus contrarios. Ahora bien, por lo que toca a vuestra raza, aquellos a quienes educasteis para ser gobernantes de la ciudad no podrán, por muy sabios que sean y por mucho que se valgan del razonamiento y los sentidos, acertar con los momentos de fecundidad o esterilidad, sino que se les escapará la ocasión y engendrarán hijos cuando no deberían hacerlo. Pues para las criaturas divinas existe un período comprendido por un número perfecto; y para las humanas, otro número, que es el primero en que, habiendo recibido tres distancias y cuatro límites los incrementos dominantes y dominados de lo que iguala y desiguala y acrece y aminora, estos incrementos hacen aparecer todas las cosas como acordadas y racionales entre sí. De aquello, la base epítrita, acoplada con la péntada y tres veces acrecida, proporciona dos armonías: la una, igual en todas sus partes, siendo éstas varias veces mayores que cien; y la otra, equilátera en un sentido, pero oblonga, comprende cien números de la diagonal racional de la péntada, disminuido cada uno en una unidad, o de la irracional, disminuidos en dos, y cien cubos de la tríada. He aquí el número geométrico que de tal modo impera todo él sobre los mejores o peores nacimientos; y cuando por ignorancia de esto, emparejen extemporáneamente vuestros guardianes a las novias con los novios, sus hijos no se verán favorecidos ni por la naturaleza ni por la fortuna. De entre ellos los mejores serán designados por sus predecesores; pero, tan pronto como hayan ocupado a su vez los cargos de sus padres, comenzarán, como indignos que serán de ellos, por desatendernos ante todo a nosotras, a pesar de ser guardianes, y tener en menos estima de la debida a la música en primer lugar y luego a la gimnástica, como consecuencia de lo cual se apartarán de nosotras vuestros jóvenes. De resultas de ello serán designadas como gobernantes personas no muy aptas para ser guardianes ni para aquilatar las razas hesiodeas que se darán entre vosotros : la de oro, la de plata, la de bronce y la de hierro. Y, al mezclarse la férrea con la argéntea y la broncínea con la áurea, se producirá una cierta diversidad y desigualdad inarmónica, cosas todas que, cuando se producen, engendran siempre guerra y enemistad en el lugar en que se produzcan. He aquí la raza de la que hay que decir que nace la discordia dondequiera que se presente.» -Y reconoceremos -dijo- que tienen razón en su respuesta. -Nada más natural -dije-, puesto que son Musas. -¿Y qué dicen las Musas después de esto? -preguntó. -Una vez producida la disensión -dije yo-, cada uno de los dos bandos tiró en distinta dirección: lo férreo y broncíneo, hacia la crematística y posesión de tierras y casas, de oro y plata; en cambio, las otras dos razas, la áurea y la argéntea, que no eran pobres, sino ricas por naturaleza, intentaban llevar a las almas hacia la virtud y la antigua constitución. Hubo violencias y luchas entre unos y otros y por fin un convenio en que acordaron repartirse como cosa propia la tierra y las casas y seguirse ocupando de la guerra y de la vigilancia de aquellos que, protegidos y mantenidos antes por ellos en calidad de amigos libres, iban desde entonces a ser, esclavizados, sus colonos y siervos. -También yo creo -dijo- que es por ahí por donde empieza ese cambio. -¿Y esa forma de gobierno -pregunté- no será un término medio entre la aristocracia y la oligarquía? -En efecto.

43 tigrita, día

Que aquí el que no corre vuela, es algo que las clases dominantes y sus adláteres mediáticos y sindicales han aprendido perfectamente, y al resto que les den..

44 DeElea, día

2/2 IV -Así se hará, pues, el cambio. Pero ¿cómo será el régimen que le siga? ¿No es evidente que, por ser un término medio, imitará en algunas cosas al anterior sistema y en otras a la oligarquía, pero teniendo algo que le sea peculiar ? -Así es -dijo. -En el respeto de los gobernantes y la aversión de la clase defensora de la ciudad hacia la agricultura, oficios manuales y negocios y en la organización de comidas colectivas y la práctica de la gimnástica y los ejercicios militares, ¿en todo esto imitará al régimen anterior? -Sí. -Y en lo de no atreverse a llevar sabios a las magistraturas por no poseer ya personas de esa clase que sean sencillas y firmes, sino más mezcladas en su carácter, e inclinarse hacia otros seres fogosos y más simples, más aptos para la guerra que para la paz, y tener en gran aprecio los engaños y ardides propios de aquélla y hallarse durante todo el tiempo en pie de guerra... ¿No serán peculiares del sistema muchos de los rasgos semejantes a éstos? -Sí. -Codiciadores de riquezas -dije yo- serán, pues, los tales, como los de las oligarquías, y adoradores feroces y clandestinos del oro y la plata, pues tendrán almacenes y tesoros privados en que mantengan ocultas las riquezas que hayan depositado en ellos y también viviendas muradas, verdaderos nidos particulares en que derrocharán mucho dinero gastándolo para las mujeres o para quien a ellos se les antoje. -Muy cierto -dijo. -Serán también ahorradores de su dinero, como quien lo venera y no lo posee abiertamente, y amigos de gastar lo ajeno para satisfacer sus pasiones; y se proporcionarán los placeres a hurtadillas, ocultándose de la ley como los niños de sus padres, y eso por haber sido educados no con la persuasión, sino con la fuerza, y por haber desatendido a la verdadera Musa, la que va unida al discurso y a la filosofía, honrando en más alto grado a la gimnástica que a la música. -Es ciertamente una mezcla de bien y mal -dijo- ese sistema de que hablas. -Sí que es una mezcla -dije-. Pero hay en él un solo rasgo sumamente distintivo y debido a la preponderancia del elemento fogoso: la ambición y el ansia de honores. -En gran manera -dijo. -Tales serán, pues -dije yo-, el origen y carácter de este sistema político, del que con mis palabras he trazado un simple esbozo no completo en sus pormenores, porque basta este esbozo para darnos a conocer al hombre más justo y al más injusto y sería una tarea de inacabable duración la de recorrer, sin dejarse ni uno solo, todos los sistemas y todos los caracteres. -Tiene razón -dijo. V -¿Cuál será, pues, el hombre correspondiente a ese sistema? ¿Cómo se formará y qué clase de persona será? -Por mi parte -dijo Adimanto- creo que, por lo menos en punto a ambición, se parecerá bastante a nuestro Glaucón. -Quizá sea así -dije-. Pero a mí me parece que en los rasgos siguientes no se le puede comparar con él. -¿En cuáles? -Debe ser más obstinado -dije yo- y un poco más ajeno a las Musas, aunque sea amigo de ellas; y aficionado a escuchar, pero en modo alguno a hablar. Y será el tal duro para los esclavos, en vez de despreciarlos como quienes están suficientemente educados ; pero amable con los hombres libres. Muy obediente para con los gobernantes, y amigo de los cargos y honras , aunque no base su aspiración al mando en su elocuencia ni en nada semejante, sino en sus hazañas guerreras y relacionadas con la guerra; y amante, en fin, de la gimnasia y la caza. -En efecto -dijo-, tal es el carácter que responde a tal sistema. -Y en cuanto a las riquezas -dije yo-, las despreciará mientras sea joven, pero ¿no las amará tanto más cuanto más viejo se vaya haciendo como quien posee un carácter partícipe de la avaricia y no puro en cuanto a virtud por hallarse privado del más excelente guardián? -¿De quién? -dijo Adimanto. -Del razonamiento combinado con la música -dije yo-, que es el único que, cuando se da en una persona, reside en ella durante toda su vida como conservador de la virtud. -Dices bien -asintió. -Así es -dije yo- el muchacho timocrático, semejante a la ciudad que es como él. -Exacto. -Y esa persona se forma -dije- poco más o menos de este modo. A veces, siendo hijo todavía joven de un padre honesto que vive en una ciudad no bien regida y huye de las honras, cargos, procesos y todos los engorros semejantes y prefiere perder de su derecho antes que sufrir molestias... -Pero ¿cómo se forma? -dijo. -Cuando, en primer lugar -dije yo-, oye a su madre que está disgustada porque su marido no forma parte de los gobernantes, por lo cual se encuentra rebajada ante las otras mujeres; y además ella ve que él no se ocupa activamente en negocios ni pelea con invectivas en los procesos privados ni en público, sino que se muestra indiferente para con todo ello; y, dándose cuenta de que él no hace caso nunca sino de sí mismo y de que a ella ni la estima mucho ni tampoco deja de estimarla, se queja de todo esto y dice al hijo que su padre no es hombre y es excesivamente dejado y todo lo demás que, a este respecto, suelen repetir una y otra vez las mujeres. -Ciertamente -dijo Adimanto- dicen muchas cosas y muy propias de ellas. -Y ya sabes -dije yo- que frecuentemente son también aquellos criados de estas personas que pasan por ser adictos a ellas los que a escondidas les dicen a los hijos algo semejante; y, si ven que el padre no persigue a cualquiera que le deba dinero o le haya perjudicado en alguna otra cosa, entonces exhortan al hijo para que, una vez llegado a mayor, se vengue de todos ésos y sea más hombre que su padre. Y, al salir de su casa, oye y ve otras cosas parecidas: aquellos de entre los ciudadanos que sólo se ocupan de lo suyo son tenidos por necios y gozan de poca consideración, mientras son honrados y ensalzados quienes se ocupan de lo que no les incumbe. Entonces el joven, que por una parte oye y ve todo esto, pero por otra escucha también las palabras de su padre y ve de cerca su comportamiento y lo compara con el de los demás, se encuentra solicitado a un tiempo por estas dos fuerzas: su padre riega y desarrolla la parte razonadora de su alma, y los otros, la apasionada y fogosa. Y, como en su naturaleza no es hombre perverso, sino que está influido por las malas compañías de los demás, al verse solicitado por estas dos fuerzas se pone en un término medio y entrega el gobierno de sí mismo a la parte intermedia, ambiciosa y fogosa, con lo cual se convierte en un hombre altanero y ansioso de honores. -Perfectamente -dijo- me parece que has descrito la evolución de éste. -Ya tenemos, pues -dije yo-, el segundo gobierno y el segundo hombre. -Lo tenemos -dijo. cc3 cc3

45 DeElea, día

Oligarquía y hombre oligárquico. 1/2 “VI. -¿Y después de esto no hablaremos, como Esquilo, de «otro que está formado de cara a otra ciudad » o, mejor dicho, no veremos ante todo la ciudad de acuerdo con nuestro plan? -Ciertamente -dijo. -El que sigue a aquel sistema es, según creo, la oligarquía. -Pero ¿a qué clase de constitución -dijo- llamas oligarquía? -Al gobierno basado en el censo -dije yo-, en el cual mandan los ricos sin que el pobre tenga acceso al gobierno. -Ya comprendo -dijo. -¿Y no habrá que decir cómo se empieza a pasar de la timarquía a la oligarquía? -Sí. -Pues bien -dije yo-, hasta para un ciego está claro cómo se hace el cambio. -¿Cómo? -Aquel almacén -dije yo- que tenía cada cual lleno de riquezas, ése es el que pierde al tal gobierno, porque comienzan por inventarse nuevos modos de gastar dinero y para ello violentan las leyes y las desobedecen tanto ellos como sus mujeres. -Natural -dijo. -Luego cada cual empieza, me imagino yo, a contemplar a su vecino y a quererle emular y así hacen que la mayoría se asemeje a ellos. -Es natural. -Y a partir de entonces -dije yo- avanzan cada vez más por el camino de la riqueza y, cuanto mayor sea la estima en que tienen a ésta, tanto menor será su aprecio de la virtud. ¿O no difiere la virtud de la riqueza tanto como si, puestas una y otra en los platillos de una balanza, se movieran siempre en contrarias direcciones ? -En efecto -dijo. -De modo que cuando en una ciudad son honrados la riqueza y los ricos, se aprecia menos a la virtud y a los virtuosos. -Evidente. -Ahora bien, se practica siempre lo que es apreciado y se descuida lo que es menospreciado. -Tal sucede. -Y así aquellas personas ambiciosas y amigas de honores pasan por fin a ser amantes del negocio y la riqueza; y al rico le alaban y admiran y le llevan a los cargos, mientras al pobre le desprecian. -Completamente. -Y entonces establecen una ley, verdadero mojón de la política oligárquica, en que determinan una cantidad de dinero, mayor donde la oligarquía es más fuerte y menor donde es más débil, y prohíben que tenga acceso a los cargos aquel cuya fortuna no llegue al censo fijado; y esto lo logran o por la fuerza y con las armas o bien, sin llegar a tanto, imponiendo por medio de la intimidación ese sistema político. ¿No es así? -Así ciertamente. -He aquí el modo en que por lo regular se instaura. -Sí -dijo-. Pero ¿cuál es el carácter de ese sistema? ¿Y cuáles son los defectos que le atribuíamos ? VII. -Ante todo -dije- la propia naturaleza de su marca distintiva. Considera, en efecto: si a los pilotos de las naves se les eligiera del mismo modo, conforme a censo, y al pobre, aunque fuese mejor piloto, no se le confiara... -¡Mala sería -dijo- la navegación que llevasen! -¿Y no ocurre también lo mismo con el mando de cualquier otra cosa? -Creo que sí. -¿Excepto con el de la ciudad? -pregunté-. ¿O también con el de la ciudad? -Mucho más que con ninguno -dijo-, porque es un mando sumamente importante y difícil. -Pues bien, he aquí un primer defecto capital que puede atribuirse a la oligarquía. -Tal parece. -¿Y qué? ¿Acaso es este otro menor que aquél? -¿Cuál? -El de que una tal ciudad tenga necesariamente que ser no una sola, sino dos, una de los pobres y otra de los ricos, que conviven en un mismo lugar y conspiran incesantemente la una contra la otra. -No es nada menor, ¡por Zeus! -exclamó. -Pues tampoco es precisamente una ventaja el ser tal vez incapaces de hacer una guerra por verse reducidos, o a servirse de la plebe armada y temerla entonces más que a los enemigos , o bien a no servirse de ella, caso en el cual se verá en la batalla misma que merecen bien su nombre de oligarcas ; aparte de que, por ser amantes del dinero, no estarán dispuestos a contribuir con él . -No, no es ninguna ventaja. -¿Y qué? Aquello que hace rato censurábamos, lo de que en una tal ciudad se ocupen las mismas personas de muchas cosas distintas, como la labranza, por ejemplo, y los negocios y la guerra, ¿acaso te parece que eso está bien? -En modo alguno. -Pues considera si el siguiente no es el mayor de todos esos males y el que este régimen es el primero en sufrir. -¿Cuál? -El de que sea lícito al uno vender todo lo suyo y al otro comprárselo y el que lo haya vendido pueda vivir en la ciudad sin pertenecer a ninguna de sus clases ni ser negociante ni artesano ni caballero ni hoplita, sino pobre y mendigo por todo título. -Sí que es el primero -dijo. -En efecto, en las ciudades regidas oligárquicamente no hay nada que lo impida. Pues en otro caso no serían los unos demasiadamente ricos y los otros completamente pobres. -Justo. -Ahora mira lo siguiente: cuando, siendo rico, dilapidaba el tal su fortuna, ¿acaso le resultaba entonces algo más útil a la ciudad con respecto a lo que ahora decidamos? ¿O tal vez, aunque pareciera ser de los gobernantes, no era en realidad ni gobernante ni servidor de la ciudad, sino solamente un derrochador de su hacienda? -Así es -dijo-. Parecía otra cosa, pero no era más que un derrochador. -¿Quieres, pues -dije yo-, que digamos de él que, del mismo modo que nace en su celdilla el zángano, azote del enjambre, igualmente nace ése en su casa como otro zángano, azote de la ciudad ? -Ciertamente, ¡oh, Sócrates! -dijo.

46 DeElea, día

2/2 -¿Y no será, Adimanto, que, mientras la divinidad ha hecho nacer sin aguijón a todos los zánganos alados, en cambio entre esos pedestres los hay que no lo tienen, pero hay otros que están dotados de aguijones terribles? ¿Y que de los carentes de aguijón salen quienes a la vejez terminan siendo mendigos, y de los provistos de él, todos aquellos a los que se llama malhechores? -Muy cierto -dijo. -Es evidente, pues -dije yo-, que, en una ciudad donde veas mendigos, en ese mismo lugar estarán sin duda ocultos otros ladrones, cortabolsas, saqueadores de templos y artífices de todos los males semejantes . -Evidente -dijo. -¿Y qué? ¿No ves mendigos en las ciudades regidas oligárquicamente? -Casi todos lo son -dijo- excepto los gobernantes. -¿No pensaremos, pues -dije yo-, que también hay en ellas muchos malhechores dotados de aguijones a quienes el gobierno se preocupa de contener por la fuerza? -Así lo pensamos -dijo. -¿Y no diremos que es por ignorancia y mala educación y mala organización política por lo que se da allí esa clase de gentes? -Lo diremos. -Tal será, pues, la ciudad regida oligárquicamente y tantos, o quizá más todavía, los vicios que contiene. -Quizá -dijo. -Dejemos, pues, completamente descrito también este sistema -dije yo- que es llamado oligarquía y tiene aquellos gobernantes que determine el censo. Y después de esto, examinemos al hombre semejante a ella: veamos cómo nace y cómo es una vez nacido. -Ciertamente -dijo. VIII. -¿Acaso no es sobretodo del modo siguiente como se cambia en oligárquico aquel hombre timocrático? -¿Cómo? -Cuando el hijo nacido de un timócrata imita en un principio a su padre y sigue las huellas de aquél; pero luego le ve chocar súbitamente contra la ciudad, como contra un escollo , y zozobrar en su persona y sus bienes cuando, por ejemplo, después de haber sido estratego o haber ocupado algún otro importante cargo, tuvo que comparecer ante un tribunal y, perjudicado por los sicofantas, fue ejecutado o desterrado o sometido a interdicción y perdió toda su fortuna. -Es natural -dijo. -Y, cuando el hijo ha visto y sufrido todo esto, ¡oh, querido amigo!, y al encontrarse privado de su patrimonio, se echa a temblar, me figuro yo, y en seguida arroja cabeza abajo, del trono que ocupaban en su alma, a aquella ambición y fogosidad de antes; y, humillado por la pobreza, se dedica a los negocios y, a fuerza de trabajo y de pequeños y mezquinos ahorros, se hace con dinero. Pues bien, ¿no crees que el tal instalará entonces en el trono aquel al elemento codicioso y amante de la riqueza, de quien hará un gran rey de su alma revestido de tiara, collar y cimitarra? -Ciertamente -dijo. -En cuanto al elemento razonador y al fogoso, creo yo que les hará sentarse en tierra y permanecer, uno a cada lado, a los pies de aquél ; y los mantendrá esclavizados, pues al uno no le dejará pensar ni examinar nada más sino la manera de que el poco dinero se convierta en mucho y el otro no podrá tampoco admirar ni estimar nada más que la riqueza y los ricos ni poner su amor propio en ninguna otra cosa sino en la adquisición de bienes o en todo aquello que conduzca a este fin. -No hay nada -dijo- que tan rápida y seguramente pueda cambiar a un joven de ambicioso en codicioso. -¿Y este no es acaso el hombre oligárquico? -dije yo. -Por lo menos el cambio se produce a partir de un hombre semejante al sistema de que nació la oligarquía. -Examinemos, pues, si es igual a ella. -Examinémoslo. IX. -Ante todo, ¿no se le parece por el gran aprecio en que tiene a las riquezas? -¿Cómo no? -Y también por ser hombre ahorrador e industrioso, que se limita a satisfacer en su persona los deseos más necesarios, pero no se permite ningún otro dispendio, sino que mantiene sometidos, por ociosos, a los demás apetitos. -Exactamente. -Porque es un hombre sórdido -dije yo- que en todo busca la ganancia; un amontonador de tesoros de aquellos a los que, por cierto, ensalza el vulgo. ¿No será así el hombre semejante a un tal sistema? -Por mi parte -dijo- así lo creo; en todo caso, no hay nada más precioso que las riquezas ni para esa ciudad ni tampoco para esa clase de hombre. -Es que, según creo -dije yo-, el tal no ha atendido jamás a educarse. -Me parece que no -dijo-, pues en otro caso no habría elegido a un ciego como director de su coro y objeto de su mayor estima. -Bien -dije-. Ahora considera lo siguiente. ¿No diremos que, por falta de educación, hay en él apetitos zanganiles, propios los unos de un mendigo, los otros de un malhechor, y que a todos ellos los contiene por la fuerza su interés dirigido hacia otras cosas? -Efectivamente -dijo. -¿Sabes, pues -dije-, adónde has de mirar para ver sus malas tendencias? -¿Adónde? -dijo. -A las tutorías de los huérfanos o a cualquier otra cosa semejante en que les acontezca el gozar de gran libertad para ser malos. -Cierto. -¿Y acaso no resulta con ello evidente que lo que hace el tal en los demás negocios, en los que goza de buena reputación por su apariencia de hombre justo, es contener, por una especie de prudente violencia con que se domina a sí mismo, otras malas pasiones que hay en él, a las cuales no las convence de que ello no está bien ni las amansa con razones, sino que las reprime por la fuerza y gracias al temor que le hace temblar por el resto de su fortuna? -Ciertamente -dijo. -Ahora bien, mi querido amigo -dije yo-, será, ¡por Zeus!, siempre que se trate de gastarlo ajeno cuando descubras que en la mayoría de ellos existen esos apetitos propios del zángano. -Así es -dijo-, indudablemente. -No dejará, pues, de haber disensiones en la propia alma de un tal hombre; y, no habiendo ya unidad en ella, sino dualidad, prevalecerán por regla general los mejores deseos contra los peores. -Así es. -Y por eso es, creo yo, por lo que el tal presentará una apariencia más decorosa que muchos otros; pero habrá volado muy lejos de él la genuina virtud de un alma concertada y armónica. -Tal me parece. -Y será, por su tacañería, un competidor de poco cuidado para los particulares que en la ciudad se disputen alguna victoria o cualquier otra distinción honrosa, porque no querrá gastar dinero para conseguir gloria en esa clase de certámenes, ya que no se atreve a despertar los apetitos pródigos ni a pedirles que le ayuden como aliados en su lucha; combate, pues, solamente con una parte de sus fuerzas, a la manera oligárquica, y así es derrotado las más de las veces, pero sigue siendo rico. -Efectivamente -dijo. -¿Dudamos, pues, todavía -dije yo- de que, en cuanto a similitud, a ese avariento negociante hay que situarlo frente a la ciudad regida oligárquicamente? -De ninguna manera -dijo.

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Democracia y el hombre democrático. 2/2 X. -Es la democracia, según parece, lo que hemos de examinar a continuación: veamos de qué modo nace y qué carácter tiene una vez nacida para que, habiendo conocido el modo de ser del hombre semejante a ella, lo pongamos en línea para ser juzgado. -Así seguiríamos -dijo- por el mismo camino que siempre. -Pues bien -dije yo-, ¿no es de la manera siguiente como se produce el cambio de la oligarquía a la democracia por causa de la insaciabilidad con que se proponen como un bien, el hacerse cada cual lo más rico posible? -¿De qué modo? -Como los gobernantes de esta ciudad lo son, creo yo, por el hecho de poseer grandes riquezas, por eso no están dispuestos a reprimir a aquellos de los jóvenes que se hagan disolutos con una ley que les prohíba gastar y dilapidar su hacienda; y así, comprando los bienes de tales personas y prestándoles mediante garantía, se hacen aún más opulentos e influyentes. -Nada más cierto. -Pero ¿no es ya evidente en una ciudad que les es imposible a los ciudadanos el estimar el dinero y adquirir al mismo tiempo una suficiente templanza, sino que es forzoso que desatiendan una cosa u otra? -Es bastante evidente -dijo. -Se inhiben, pues, en las oligarquías, toleran la licencia y así obligan frecuentemente a personas no innobles a convertirse en mendigos. -Ciertamente. -Andan, pues, ociosos por la ciudad, según yo creo, estos hombres provistos de aguijón y bien armados, de los que unos deben dinero, otros han perdido sus derechos, y algunos, las dos cosas. Y así odian a los que han adquirido sus bienes y a los demás, conspiran tanto contra unos como contra otros y ansían vivamente un cambio. -Así es. -En cambio, los negociantes van con la cabeza baja, fingiendo no verles; hieren, hincándoles el aguijón de su dinero, a cualquiera de los otros que se ponga a su alcance, se llevan multiplicados los intereses, hijos de su capital, y con todo ello crean en la ciudad una multitud de zánganos y pordioseros. -¿Cómo no van a ser multitud? -dijo. -Y el fuego ardiente de ese mal -dije yo- no quieren apagarlo ni por aquel procedimiento, esto es, impidiendo que cada cual haga de lo suyo lo que se le antoje, ni por este otro con el que se resolvería tal situación por medio de otra ley. -¿Por medio de cuál? -De una que sería la mejor después de aquélla y que obligaría a los ciudadanos a preocuparse de la virtud. Porque, si se prescribiese que fuera a cuenta y riesgo suyo como tuviese uno que hacer la mayor parte de las transacciones voluntarias , ni se enriquecerían de manera tan desvergonzada los de la ciudad ni abundarían de tal modo en ella los males semejantes a cuantos hace poco describíamos. -Muy cierto -dijo. -Pero, tal como están las cosas -dije yo-, queda expuesto el estado en que, por todas esas razones, mantienen a sus súbditos los gobernantes de la ciudad. Y, en cuanto a ellos y a los suyos, ¿no hacen lujuriosos a los jóvenes e incapaces de trabajar con el cuerpo ni con el alma y perezosos y demasiado blandos para resistir el placero soportar el dolor? -¿Cómo no? -¿Y los padres se desentienden de todo lo que no sea el negocio y no se preocupan de la virtud más que los pobres? -No, en efecto. -Pues bien, siendo esta su disposición, cuando gobernantes y gobernados coincidan unos con otros er un viaje por tierra o en alguna otra ocasión de encuentro, por ejemplo, en una teoría o expedición en que naveguen y guerreen juntos; o cuando, al contemplarse mutuamente en un momento de peligro, no sean en modo alguno despreciados los pobres por los ricos, sino que muchas veces sea un pobre, seco y tostado por el sol, quien, al formar en la batalla junto a un rico criado a la sombra y cargado de muchas carnes superfluas , le vea jadeante y agobiado, ¿crees acaso que no juzgará el pobre que es sólo por lo cobardes que son ellos mismos por lo que los otros son ricos, y que, cuando se encuentre con los suyos en privado, no se dirán, como una consigna, los unos a los otros: «Nuestros son los hombres, pues no valen nada»? -Por mi parte -dijo- sé muy bien que eso es lo que hacen. -Pues bien, así como a un cuerpo valetudinario le basta con recibir un pequeño impulso de fuera para inclinarse hacia la enfermedad , y como a veces nace la disensión en su propio seno incluso sin causa exterior, ¿no le ocurre otro tanto a la ciudad que está lo mismo que aquél, pues basta el menor pretexto para que, llamando unos u otros en su auxilio a aliados exteriores procedentes de ciudades oligárquicas o democráticas , enferme ella y se debata en lucha consigo misma, mientras que a veces se produce la disensión incluso sin necesidad de los de fuera? -En efecto. -Nace, pues, la democracia, creo yo, cuando, habiendo vencido los pobres, matan a algunos de sus contrarios, a otros los destierran y a los demás les hacen igualmente partícipes del gobierno y de los cargos, que, por lo regular, suelen cubrirse en este sistema mediante sorteo . -Sí -dijo-, así es como se establece la democracia, ya por medio de las armas, ya gracias al miedo que hace retirarse a los otros. XI. -Ahora bien -dije yo-, ¿de qué modo se administran éstos? ¿Qué clase de sistema es ése? Porque es evidente que el hombre que se parezca a él resultará ser democrático. -Evidente -dijo. -¿No serán, ante todo, hombres libres y no se llenará la ciudad de libertad y de franqueza y no habrá licencia para hacer lo que a cada uno se le antoje? -Por lo menos eso dicen -contestó. -Y, donde hay licencia, es evidente que allí podrá cada cual organizar su particular género de vida en la ciudad del modo que más le agrade. -Evidente. -Por tanto este régimen será, creo yo, aquel en que de más clases distintas sean los hombres. -¿Cómo no? -Es, pues, posible -dije yo- que sea también el más bello de los sistemas. Del mismo modo que un abigarrado manto en que se combinan todos los colores, así también este régimen, en que se dan toda clase de caracteres, puede parecer el más hermoso. Y tal vez -seguí diciendo-habrá, en efecto, muchos que, al igual de las mujeres y niños que se extasían ante lo abigarrado, juzguen también que no hay régimen más bello. -En efecto -dijo. -He aquí -dije yo- una ciudad muy apropiada, ¡oh, mi bendito amigo!, para buscar en ella sistemas políticos. -¿Por qué? -Porque, gracias a la licencia reinante, reúne en sí toda clase de constituciones y al que quiera organizar una ciudad, como ahora mismo hacíamos nosotros, es probable que le sea imprescindible dirigirse a un Estado regido democráticamente para elegir en él, como si hubiese llegado a un bazar de sistemas políticos, el género de vida que más le agrade y, una vez elegido, vivir conforme a él. -Tal vez no sean ejemplos lo que le falte -dijo. -Y el hecho -dije- de que en esa ciudad no sea obligatorio el gobernar, ni aun para quien sea capaz de hacerlo, ni tampoco el obedecer si uno no quiere, ni guerrear cuando los demás guerrean, ni estar en paz, si no quieres paz, cuando los demás lo están, ni abstenerte de gobernar ni de juzgar, si se te antoja hacerlo, aunque haya una ley que te prohíba gobernar y juzgar, ¿no es esa una práctica maravillosamente agradable a primera vista? -Quizá lo sea a primera vista -dijo. -¿Y qué? ¿No es algo admirable la tranquilidad con que lo toman algunas personas juzgadas ? ¿O no has visto nunca en este régimen a hombres que, habiendo sido condenados a muerte o destierro, no por ello dejan de quedarse en la ciudad ni de circular, paseando y haciendo el héroe , por entre la gente, que, fingiendo no verles, hace caso omiso de ellos? -A muchos -dijo. -¿Y su espíritu indulgente y nada escrupuloso, sino al contrario, lleno de desprecio hacia aquello tan importante que decíamos nosotros cuando fundamos la ciudad, que, a no estar dotado de una naturaleza excepcional, no podría ser jamás hombre de bien el que no hubiese empezado por jugar de niño entre cosas hermosas para seguir aplicándose más tarde a todo lo semejante a ellas, y la indiferencia magnífica con que, pisoteando todos estos principios, no atiende en modo alguno al género de vida de que proceden los que se ocupan de política, antes bien, le basta para honrar a cualquiera con que éste afirme ser amigo del pueblo? -Muy generosa ciertamente -dijo. -Estos, pues -dije-, y otros como éstos son los rasgos que presentará la democracia; y será, según se ve, un régimen placentero, anárquico y vario que concederá indistintamente una especie de igualdad tanto a los que son iguales como a los que no lo son. -Es muy conocido lo que dices -respondió. XII. -Considera, pues -dije yo-, qué clase de hombre será el tal en su vida privada. ¿O habrá que investigar primero, del mismo modo que hemos hecho con el gobierno, la manera en que se forma? -Sí -dijo.

48 DeElea, día

2/2 -¿Y no será acaso de esta manera? ¿No habrá, creo yo, un hijo de aquel avaro oligárquico que haya sido educado por su padre en las costumbres de éste? -¿Cómo no? -Siendo, pues, también éste dominador por la fuerza de aquellos de entre sus apetitos de placer que acarreen dispendio y no ganancia, es decir, de los que son llamados innecesarios... -Evidente -dijo. -Pero ¿quieres -dije yo- que, para no andar a tientas, definamos ante todo qué apetitos son necesarios y cuáles no ? -Sí que quiero -dijo. -Pues bien, ¿no se llamaría justamente necesarios a aquellos de que no podemos prescindir, y a cuantos al satisfacerlos nos aprovechan? Porque a estas dos clases de objetos es forzoso que aspire nuestra naturaleza. ¿No es así? -En efecto. -Con razón, pues, aplicaremos a éstos la calificación de necesarios. -Con razón. -¿Y qué? Aquellos de que puede uno librarse si empieza a procurarlo desde joven y además a la persona en que se dan no le hacen ningún bien, sino a veces lo contrario, de todos esos si dijéramos que eran innecesarios, ¿no lo diríamos acaso con razón? -Con razón ciertamente. -¿Tomamos, pues, un ejemplo de cómo son unos y otros para tener una idea general de ellos? -Sí, es preciso. -¿No es acaso necesario el deseo de comer alimento y companage en la medida indispensable para la salud y el bienestar? -Así lo creo. -Ahora bien, el deseo de alimento es necesario, me parece a mí, por dos razones: porque aprovecha y porque es capaz de poner fin a la vida . -Sí. -Y el de companage, en el grado en que resulte de algún provecho para el bienestar corporal. -Exactamente. -¿Y el deseo que va más allá que éstos, el de manjares de otra índole que los citados, deseo que puede extinguirse en los más de los hombres cuando ha sido reprimido y educado en la juventud y es nocivo para el cuerpo y nocivo para el alma en lo que toca a la cordura y templanza? ¿No lo consideraríamos con razón como no necesario? -Con mucha razón. -¿No llamaremos, pues, dispendiosos a estos deseos y productivos a aquellos otros que son útiles para la producción? -¿Qué otra cosa llamarlos? -¿Y diremos lo mismo de los deseos amorosos y de los demás? -Lo mismo. -Y aquel a quien hace poco llamábamos zángano, ¿no decíamos acaso que es el hombre entregado a tales placeres y apetitos y gobernado por los deseos innecesarios, mientras que el regido por los necesarios es el hombre ahorrativo y oligárquico? -¿Cómo no? XIII. -Pues bien, digamos ahora -seguí- cómo del hombre oligárquico sale el democrático: en mi opinión, en la mayor parte de los casos es del siguiente modo . -¿Cómo? -Cuando en su juventud, después de criarse como íbamos diciendo , en la ineducación y la codicia, llega a gustar de la miel de los zánganos y convive con estos ardientes y terribles animales capaces de procurar toda clase de placeres con variedad de color y de especie, entonces date a pensar que empieza la oligarquía que hay en él a convertirse en democracia. -Por fuerza -dijo. -Y así como la ciudad se transformaba al venir un aliado exterior en socorro de uno de los partidos de ella siendo de la misma índole que éste, ¿no ocurre que el adolescente se transforma también si a uno de los géneros de deseos que en él hay le llega de fuera la ayuda de una clase de ellos emparentada y semejante a aquél? -En un todo. -Y, a mi ver, si al elemento oligárquico que en él hay le socorre a su vez algún otro aliado, ya sea por parte de su padre, ya de otros deudos que le reprenden y afean la cosa, entonces surgen en él la revolución y la contrarrevolución y la lucha consigo mismo. -¿Cómo no? -Y alguna vez, supongo yo, lo democrático cede a lo oligárquico y, de determinados deseos, los unos sucumben y los otros van fuera por haber nacido un cierto pudor en el alma del joven y éste entra de nuevo en regla. -Así en efecto sucede en ciertas ocasiones -dijo. -Y a su vez, creo yo, otros deseos de la misma estirpe, nacidos bajo aquellos que fueron ya expulsados, se multiplican y hacen fuertes por la insipiencia de la educación paterna . -Al menos tal suele ocurrir -replicó. -Y de ese modo le arrastran a las antiguas compañías y, uniéndose todos los deseos de unos y otros, engendran numerosa descendencia. -¿Cómo no? -Y al fin, según pienso, se apoderan de la fortaleza del alma juvenil, dándose cuenta de que está vacía de buenas doctrinas y hábitos y de máximas de verdad, que son los mejores vigilantes y guardianes de la razón en las mentes de los hombres amados por los dioses. -Los mejores con mucho -dijo. -Y otras máximas y opiniones falsas, creo yo, y presuntuosas dan el asalto y ocupan, en el alma del tal, el mismo lugar que ocupaban aquéllas. -Sin ninguna duda -dijo. -¿Y no es el caso que entonces, retornando a aquellos lotófagos, convive abiertamente con ellos y, si de parte de los deudos viene algún refuerzo al elemento de parquedad que hay en su alma, aquellas máximas arrogantes cierran en él las puertas del alcázar real y ni dejan pasar aquel auxilio ni acogen los consejos que, como embajadores, envían otras personas de más edad, sino que ellas triunfan en la lucha y echan fuera el pudor, desterrándolo ignominiosamente y dándole nombre de simplicidad, arrojan con escarnio la templanza, llamándola falta de hombría, y proscriben la moderación y la medida en los gastos como si fuesen rustiquez y vileza, todo ello con la ayuda de una multitud de superfluos deseos ? -Bien de cierto. -Vaciando, pues, de todo aquello el alma de su prisionero y purgándole como a iniciado en grandes misterios, entonces es cuando introducen en él una brillante y gran comitiva en que figuran coronados la insolencia, la indisciplina, el desenfreno y el impudor; y elogian y adulan a éstos, llamando a la insolencia buena educación; a la indisciplina, libertad; al desenfreno, grandeza de ánimo, y al impudor, hombría . ¿No es así -dije- cómo, en su juventud, se torna de su crianza dentro de los deseos necesarios a la libertad y al desate de los placeres innecesarios y sin provecho? -A la vista está -dijo él. -Después de esto, según yo creo, el tal sujeto vive gastando tanto en los placeres innecesarios como en los necesarios, ya sea su gasto de dinero, de trabajo o de tiempo; y, si es afortunado y no sigue adelante en su delirio, sino, al hacerse mayor, acoge, pasado lo más fuerte del torbellino, a unos grupos de desterrados y no se entrega del todo a los invasores, entonces vive poniendo igualdad en sus placeres y dando, como al azar, el mando de sí mismo al primero que cae hasta que se sacia y lo da a otro sin desestimar a ninguno, sino nutriéndolos por igual a todos -Bien seguro. -Y no da acogida -dije yo- a máxima alguna de verdad ni la deja entrar en su reducto si alguien le dice que son distintos los placeres que traen los deseos justos y dignos y los que responden a los deseos perversos, y que hay que cultivar y estimar los primeros y refrenar y dominar los segundos, sino que a todo esto vuelve la cabeza y dice que todos son iguales y que hay que estimarlos igualmente. -De cierto -dijo- que eso es lo que hace el que se encuentra en tal situación. -Y así pasa su vida día por día -dije yo-, condescendiendo con el deseo que le sale al paso, ya embriagado y tocando la flauta, ya bebiendo agua y adelgazando; otras veces haciendo gimnasia; otras, ocioso y despreocupado de todo, y en alguna ocasión, como si dedicara su tiempo a la filosofía. Con frecuencia se da a la política y, saltando a la tribuna, dice y hace lo que le viene a las mientes; y, si en algún caso le dan envidia unos militares, a la milicia va, y si unos banqueros, a la banca. Y no hay orden ni sujeción alguna en su vida, sino que, llamando agradable, libre y feliz a la que lleva, sigue con ella por encima de todo. -Has recorrido de punta a cabo -dijo- la vida de un hombre igualitario. -Y pienso -proseguí- que este hombre es muy vario y está repleto de índoles distintas y que él es el lindo y abigarrado semejante a la ciudad de que hablábamos . Y muchos hombres y mujeres envidiarían su vida, que tiene en sí muchos modelos de regímenes políticos y modos de ser. -Ese es, de cierto -dijo. -¿Y qué? ¿Quedará el tal varón catalogado al lado de la democracia en la idea de que hay razón para llamarle democrático? -Quede, en efecto -dijo. cc3

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VV No cabe duda que los trabajadores se hayarán en una situación de indefensión ante sus contratadores cuando estos no cumplan la ley escrupulósamente y el Estado no les tutele en sus derechos laborales. Los trabajadores deben poseer mecanismos para reivindicar mejoras, resolver conflictos o solicitar defensa cotra imposiciones abusivas o explotación laboral. Esto debe garantizarse por parte del Estado de forma eficiente y rápida, evitando que por parte de los trabajadores se ejerzan presiones violentas más propias de métodos mafiosos. La ley de huelga debería ser abrogada por innecesaria. La unión hace la fuerza pero las dimensiones de la masa laboral en conflicto, en muchas ocasiones, es propicia para encubrir ciertas ortigas que se aprovechan de la situación para propagar su semilla de odio entre el fresco heno.

50 DeElea, día

La Tiranía y el hombre tiránico. 1/5 XIV -Nos falta, pues, que tratar -dije yo- del más hermoso régimen político y del hombre más bello , que son la tiranía y el tirano. -De entero acuerdo -dijo. -Veamos entonces, mi querido amigo, ¿con qué carácter nace la tiranía? Porque, por lo demás, parece evidente que nace de la transformación de la democracia. -Evidente. -¿Y acaso no nacen de un mismo modo la democracia de la oligarquía y la tiranía de la democracia? -¿Cómo? -El bien propuesto -dije yo- y por el que fue establecida la oligarquía era la riqueza, ¿no es así? -Sí. -Ahora bien, fue el ansia insaciable de esa riqueza y el abandono por ella de todo lo demás lo que perdió a la oligarquía . -Es verdad-dijo. -¿Y no es también el ansia de aquello que la democracia define como su propio bien lo que disuelve a ésta? -¿Y qué es eso que dices que define como tal? -La libertad -repliqué-. En un Estado gobernado democráticamente oirás decir, creo yo, que ella es lo más hermoso de todo y que, por tanto, sólo allí vale la pena de vivir a quien sea libre por naturaleza. -En efecto -observó-, estas palabras se repiten con frecuencia. -¿Pero acaso -y esto es lo que iba a decir ahora- el ansia de esa libertad y la incuria de todo lo demás no hace cambiar a este régimen político y no lo pone en situación de necesitar de la tiranía? -dije yo. -¿Cómo? -preguntó. -Pienso que, cuando una ciudad gobernada democráticamente y sedienta de libertad tiene al frente a unos malos escanciadores y se emborracha más allá de lo conveniente con ese licor sin mezcla, entonces castiga a sus gobernantes, si no son totalmente blandos y si no le procuran aquélla en abundancia, tachándolos de malvados y oligárquicos . -Efectivamente, eso es lo que hacen-dijo. -Y a quienes se someten a los gobernantes -dije- les injuria como a esclavos voluntarios y hombres de nada; y a los gobernantes que se asemejan a los gobernados y a los gobernados que parecen gobernantes los encomia y honra así en público como en privado. ¿No es, pues, forzoso que en una tal ciudad la libertad se extienda a todo? -¿Cómo no? -Y que se filtre la indisciplina, ¡oh, querido amigo!, en los domicilios privados -dije- y que termine por imbuirse hasta en las bestias . -¿Cómo ha de entenderse eso que dices? -preguntó. -Pues que el padre -dije- se acostumbra a hacerse igual al hijo y a temer a los hijos, y el hijo a hacerse igual al padre y a no respetar ni temer a sus progenitores a fin de ser enteramente libre; y el meteco se iguala al ciudadano y el ciudadano al meteco y el forastero ni más ni menos. -Sí, eso ocurre -dijo. -Eso y otras pequeñeces por el estilo -dije-: allí el maestro teme a sus discípulos y les adula; los alumnos menosprecian a sus maestros y del mismo modo a sus ayos; y, en general, los jóvenes se equiparan a los mayores y rivalizan con ellos de palabra y de obra, y los ancianos, condescendiendo con los jóvenes, se hinchen de buen humor y de jocosidad, imitando a los muchachos, para no parecerles agrios ni despóticos. -Así es en un todo -dijo. -Y el colmo, amigo, de este exceso de libertad en la democracia -dije yo- ocurre en tal ciudad cuando los que han sido comprados con dinero no son menos libres que quienes los han comprado . Y a poco nos olvidamos de decir cuánta igualdad y libertad hay en las mujeres respecto de los hombres y en los hombres respecto de las mujeres. -Así, pues, según aquello de Esquilo, ¿«diremos cuanto nos vino ahora a la boca »? -preguntó. -Sin dudarlo -contesté-, y lo que digo es esto: que, por lo que se refiere a las bestias que sirven a los hombres, nadie que no lo haya visto podría creer cuánto más libres son allí que en ninguna otra parte, pues, conforme al refrán , las perras se hacen sencillamente como sus dueñas, y lo mismo los caballos y asnos, que llegan allí a acostumbrarse a andar con toda libertad y empaque, empellando por los caminos a quienquiera que encuentren si no se les cede el paso; y todo lo demás resulta igualmente henchido de libertad. -Me estás contando -dijo- mi propio sueño , pues a mí me ha ocurrido eso más de una vez cuando salgo para el campo. -¿Y conoces -dije- el resultado de todas estas cosas juntas, por causa de las cuales se hace tan delicada el alma de los ciudadanos que, cuando alguien trata de imponerles la más mínima sujeción, se enojan y no la resisten? Y ya sabes, creo yo, que terminan no preocupándose siquiera de las leyes, sean escritas o no, para no tener en modo alguno ningún señor. -Muy bien que lo sé -contestó. XV -He aquí, ¡oh, amigo! -dije-, el principio, tan bello y hechicero, de donde, a mi parecer, nace la tiranía. -Hechicero, en efecto -replicó-; pero ¿qué es lo que viene después? -Que la misma enfermedad -dije- que, produciéndose en la oligarquía, acabó con ella, esa misma se hace aquí aún más grave y poderosa, a causa de la licencia que hay, y esclaviza a la democracia. Pues en realidad todo exceso en el obrar suele dar un gran cambio en su contrario lo mismo en las estaciones que en las plantas que en los cuerpos y no menos en los regímenes políticos. -Es natural -dijo. -La demasiada libertad parece, pues, que no termina en otra cosa sino en un exceso de esclavitud lo mismo para el particular que para la ciudad. -Así parece, ciertamente. -Y por lo tanto -proseguí- es natural que la tiranía no pueda establecerse sino arrancando de la democracia; o sea que, a mi parecer, de la extrema libertad sale la mayor y más ruda esclavitud -Eso es lo natural, en efecto -replicó. -Pero no era esto lo que preguntabas, según creo -dije-, sino cuál era esa enfermedad que nace en la oligarquía y que es la misma que esclaviza a la democracia. -Dices verdad -observó. -Pues bien -dije yo-, me refería al linaje de hombres holgazanes y pródigos: una parte de ellos más varonil, que es la que guía, y otra más cobarde, que le sigue; y los comparábamos con zánganos, los unos provistos de aguijón, los otros sin él. -Y muy justamente -observó. -Ésos, pues, al aparecer en cualquier régimen, lo perturban como la mucosidad y la bilis perturban al cuerpo -proseguí-; y es necesario que el buen médico y legislador de la ciudad, no menos que el entendido apicultor, se prevenga de ellos muy de antemano, en primer lugar para que no nazcan y, si llegan a nacer, para arrancarlos lo más pronto posible juntamente con sus panales. -Sí, ¡por Zeus! -dijo él-, desde luego. -Vamos ahora -dije- a considerarlo en otro aspecto para que veamos más distintamente lo que queremos ver. -¿Cómo? -Dividamos con el pensamiento la ciudad democrática en tres partes, de las que efectivamente está formada en la realidad . Una es, creo yo, el linaje que nace en ella por la misma licencia que allí hay, no menos numeroso que en la ciudad oligárquica. -Así es. -Pero resulta mucho más corrosivo que en aquélla. -¿Cómo así? -Allá, por no recibir honras, sino más bien ser apartado de los mandos, resulta inexperto y sin poder, pero en la democracia, en cambio, es él quien manda, con pocas excepciones, y su parte más corrosiva es la que habla y obra; el resto, sentado en torno de las tribunas, runfla y no aguanta a quien exponga opinión distinta, de modo que en semejante régimen todo se administra por esta clase de hombres salvo un corto número de los otros. -Muy de cierto -dijo. -Pero hay otro grupo que siempre se distingue de la multitud. -¿Cuáles? -Buscando todos la ganancia, los que por su índole son más ordenados se hacen generalmente los más ricos. -Es natural. -Y de ahí es, si no me equivoco, de donde los zánganos sacan más miel y con mayor facilidad. -En efecto -dijo-, ¿cómo habrían de sacársela a los que tienen poco? -Y tales ricos son, a mi ver, los que se llaman hierba de zánganos . -Eso parece -contestó. XVI. -El tercer linaje será el del pueblo, esto es, el de aquellos que, viviendo por sus manos o apartados de las actividades públicas, tienen escaso caudal. Y es el linaje más extenso y el más poderoso en la democracia cuando se reúne en asamblea. -Así es, de cierto -dijo-; pero con frecuencia no quiere hacerlo si no recibe una parte de miel . -Y la recibe siempre -dije- en la medida en que les es posible a los que mandan el quitar su hacienda a los ricos y repartir algo al pueblo, aunque quedándose ellos con la mayor parte . -Así es como la recibe, en efecto -dijo. -Y entonces, creo yo, los que han sufrido el despojo se ven forzados a defenderse hablando ante el pueblo y haciendo cuanto cabe en sus fuerzas. -¿Cómo no? -Y, aunque en realidad no quieran cambiar nada, son inculpados por los otros de que traman asechanzas contra el pueblo y de que son oligárquicos . -¿Qué otra cosa cabe? -Y así, cuando ven al fin que el pueblo, no por su voluntad, sino por ser ignorante y porque le engañan los calumniadores, trata de hacerles daño, entonces, quiéranlo o no, se hacen de veras oligárquicos y no espontáneamente; antes bien, es el mismo zángano el que, picándoles, produce este mal . -Así es en un todo. -Y surgen denuncias, procesos y luchas entre unos y otros. -En efecto. -¿Y así el pueblo suele siempre escoger a un determinado individuo y ponerlo al frente de sí mismo mantenerlo y hacer que medre en grandeza? -Eso suele hacer, en efecto.

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2/5 -Resulta, pues, evidente -proseguí- que, dondequiera que surge un tirano, es de esta raíz de la jefatura y no de otro lado de donde brota. -Bien evidente. -¿Y cuál es el principio de la transformación del jefe en tirano? ¿No es claro que empieza cuando comienza el jefe a hacer aquello de la fábula que se cuenta acerca del templo de Zeus Liceo en Arcadia? -¿Qué fábula? -preguntó. -La de que el que gusta de una entraña humana desmenuzada entre otras de otras víctimas, ése fatalmente ha de convertirse en lobo. ¿No has oído ese relato ? -Sí. -¿Y así, cuando el jefe del pueblo, contando con una multitud totalmente dócil, no perdona la sangre de su raza, sino que acusando injustamente, como suele ocurrir, lleva a los hombres a los tribunales y se mancha, destruyendo sus vidas y gustando de la sangre de sus hermanos con su boca y lengua impuras, y destierra y mata mientras hace al mismo tiempo insinuaciones sobre rebajas de deudas y repartos de tierras, no es fuerza y fatal destino para tal sujeto el perecer a manos de sus enemigos o hacerse tirano y convertirse de hombre en lobo? -Es de toda necesidad -dijo. -Así viene a resultar -dije- el que se levanta en sedición contra las gentes acaudaladas. -Así. -Y cuando, habiendo sido desterrado, vuelve a la patria a pesar de sus enemigos, ¿no llega entonces como tirano consumado ? -Claro está. -Y, si son impotentes para echarlo o matarlo poniendo a la ciudad contra él, en ese caso conspiran para darle a escondidas muerte violenta. -Al menos tal suele ocurrir -dijo. -Y este es el punto en que todos los que han llegado a esta situación recurren a aquella famosa súplica de los tiranos en que piden al pueblo algunos guardias de corps para que aquél conserve su defensor. -Muy de cierto -dijo. -Y los del pueblo se los dan, creo yo, temiendo por él, pero enteramente seguros por lo que toca a ellos mismos. -Muy de cierto también. -Y, cuando ve esto el hombre que tiene riquezas y que, por tenerlas, se siente inculpado de ser enemigo del pueblo, entonces es, ¡oh, camarada!, cuando éste, ajustándose al oráculo dado a Creso,escapa a lo largo del Hermo pedregoso sin miedo a que alguno le llame cobarde . -No, en efecto -dijo-, porque no tendría tiempo de avergonzarse segunda vez. -Y al que es cogido -dijo- bien seguro que se le entrega a la muerte. -Sin remedio. -Y es manifiesto que aquel jefe no yace «grande, ocupando un espacio infinito », sino que, echando abajo a otros muchos, se sienta en el carro de la ciudad consumando su transformación de jefe en tirano. -¿Cómo podría no ser así? -dijo. XVII. -¿Repasamos ahora -seguí- la felicidad del hombre y la de la ciudad en que surge un mortal de esa especie? -Conforme. Hagámoslo así -dijo. -¿No es cierto -dije- que, en los primeros días y en el primer tiempo, aquél sonríe y saluda a todo el que encuentra a su paso, niega ser tirano, promete muchas cosas en público y en privado, libra de deudas y reparte tierras al pueblo y a los que le rodean y se finge benévolo y manso para con todos? -Es de rigor -contestó. -Y pienso que, cuando en sus relaciones con los enemigos de fuera se ha avenido con los unos y ha destruido a los otros yhay tranquilidad por parte de ellos, entonces suscita indefectiblemente algunas guerras para que el pueblo tenga necesidad de un conductor . -Es natural. -¿Y para que, pagando impuestos, se hagan pobres y, por verse forzados a atender a sus necesidades cotidianas, conspiren menos contra él ? -Evidente. -¿Y también, creo yo, para que, si sospecha de algunos que tienen temple de libertad y no han de dejarle mandar, tenga un pretexto para acabar con ellos entregándoles a los enemigos? ¿No es por todo eso por lo que le es necesario siempre al tirano promover guerras? -Necesario, en efecto. -Pero, al obrar así, ¿no se expone a hacerse más y más odioso a los ciudadanos? -¿Cómo no? -¿Y no sucede que algunos de los que han ayudado a encumbrarle y cuentan con influencia se atrevan a franquearse ya con él, ya entre sí unos y otros, censurando las cosas que ocurren, por lo menos aquellos que sean más valerosos? -Es natural. -Y así el tirano, si es que ha de gobernar, tiene que quitar de en medio a todos éstos hasta que no deje persona alguna de provecho ni entre los amigos ni entre los enemigos. -Está claro. -Debe, por tanto, mirar perspicazmente quién es valeroso, quién alentado, quién inteligente y quién rico, y es tal su dicha que por fuerza, quiéralo o no, ha de ser enemigo de todos éstos y conspirar en su contra hasta que depure la ciudad. -¡Hermosa depuración! -dijo. -Sí -repliqué-, la opuesta a la que hacen los médicos en el cuerpo: pues éstos, quitando lo peor, dejan lo mejor y aquél hace todo lo contrario . -Y según parece -dijo- resulta para él una necesidad si es que ha de gobernar. XVIII. -¡Pues sí que es envidiable -dije- la necesidad a que está sujeto, que le impone el vivir con la muchedumbre de los hombres ruines, siendo además odiado por ellos, o dejar de vivir! -Tal es ella -dijo. -¿Y no es cierto que, mientras más odioso se haga a los ciudadanos al obrar así, mayor y más segura será la guardia de hombres armados que necesite? -¿Cómo no? -¿Y quiénes serán esos leales? ¿De dónde los sacará? -Volando -dijo- vendrán por sí mismos en multitud si les da sueldo. -Me parece, ¡por vida del perro! -exclamé-, que te refieres a otros zánganos, pero extranjeros éstos y procedentes de todas partes . -Y es verdad lo que te parece -dijo. -¿Y qué? ¿No querría acaso a los del país...? -¿Cómo ? -Quitando los siervos a los ciudadanos y dándoles libertad, hacerlos de su guardia. -Bien seguro -dijo-, puesto que éstos resultan los más fieles para él. -¡Pues buena cosa -dije- es la que, según tú, le ocurre al tirano si ha de utilizar a tales personas como amigos y leales servidores después de haber hecho perecer a aquellos otros! -Y, sin embargo -dijo-, de ellos se sirve. -¿Y así estos tales compañeros le admiran -dije- y los nuevos ciudadanos forman su sociedad mientras que los que son como deben serle odian y le esquivan? -¿Cómo no han de hacerlo? -No sin razón -dije- se tiene a la tragedia en general como algo lleno de sabiduría y, dentro de ella, principalmente a Eurípides . -¿Por qué así? -Porque él es quien dejó oír aquel dicho propio de una mente sagaz de que «son sabios los tiranos porque a otros sabios tratan ». Y es claro que, en su entender, los sabios con quienes aquél convive no son otros que los ya mencionados. -Y elogia a la tiranía -agregó él- como cosa que iguala a los dioses con otras muchas alabanzas ; y esto no sólo él, sino los otros poetas. -Ahora bien -seguí-, como también son sabios los poetas trágicos, seguro que nos perdonan, a nosotros y a los que siguen una política allegada de la nuestra, el que no les acojamos en nuestra república por ser cantores de la tiranía. -Pienso -dijo- que nos han de perdonar, por lo menos los que entre ellos sean discretos. -No obstante ellos van, creo yo, dando vueltas por las otras ciudades, congregando a las multitudes y alquilando voces hermosas, sonoras y persuasivas ; y con ello arrastran los regímenes políticos hacia la tiranía o la democracia. -Muy de cierto. -Y además reciben sueldo y honras sobre todo, como es natural, de los tiranos, y en segundo lugar, de la democracia; pero, cuanto más suben hacia la cima de los regímenes políticos, tanto más desfallece su honor como imposibilitado de andar por falta de aliento . -Así es en un todo. cc3 cc3

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3/5 XIX. -Pero con esto -dije- nos hemos desviado de nuestro camino. Volvamos a hablar del ejército del tirano, de aquel ejército hermoso, grande, multicolor y siempre cambiante, y digamos de dónde sacará para mantenerlo. -Está claro -dijo- que, si hay tesoros sagrados en la ciudad, los gastará; y mientras le baste el precio de su venta, serán menores los tributos que imponga al pueblo. -¿Y qué hará cuando falten aquellos recursos? -Pues no hay duda -contestó-; vivirá de los bienes paternos, así él como sus comensales, sus amigos y sus cortesanas. -Entendido -dije-: el pueblo que ha engendrado al tirano mantendrá a éste y a sus socios. -No le quedará más remedio -afirmó. -¿Cómo lo entiendes? -pregunté-. ¿Y si el pueblo se irrita y dice que no procede que un hijo, en el vigor de su juventud, sea alimentado por su padre, sino al contrario, el padre por el hijo, y que no lo engendró y lo puso en su puesto para que, al hacerse grande, él, el padre, tuviera, esclavo de sus propios esclavos, que mantenerlo, así como a los esclavos mismos y a otros advenedizos, sino para quedar libre, bajo su jefatura, de los ricos y de los que se llaman en la ciudad hombres de pro, y si, en vista de ello, les manda salir de la ciudad a él y a su cohorte como el padre que echa de su casa a un hijo suyo en compañía de sus turbulentos invitados? -Entonces, ¡por Zeus! -exclamó él-, vendrá a darse cuenta el pueblo de cómo obró y de qué clase de criatura engendró, cuidó e hizo medrar; y de cómo, siendo el más débil, pretende expulsar a otros más fuertes que él. -¿Cómo lo entiendes? -pregunté-. ¿Se atreverá el tirano a violentar a su padre y aun a pegarle si no se le somete? -Sí -dijo-, una vez que le haya quitado las armas. -Así -dije yo- llamas parricida al tirano y perverso sustentador de la vejez; y a lo que parece, esto es lo que se conoce universalmente como tiranía. Y el pueblo, huyendo, como suele decirse , del humo de la servidumbre bajo hombres libres, habrá caído en el fuego del poder de los siervos; y en lugar de aquella grande y destemplada libertad viene a dar en la más dura y amarga esclavitud: la esclavitud bajo esclavos. -Muy de cierto -dijo-; eso es lo que ocurre. -¿Y qué? -dije-. ¿Nos saldremos de tono si decimos que hemos expuesto convenientemente cómo sale la tiranía de la democracia y cómo es aquélla una vez que nace? -Bien en un todo lo hemos expuesto -replicó. (libro IX) I. -Queda por ver -dije- el hombre tiránico en sí mismo, cómo surge por la transformación del democrático, cuál es, una vez que nace, y de qué modo vive, si desgraciado o feliz. -En efecto, eso es lo que nos queda por examinar -replicó. -¿Y sabes -dije- lo que aún echo de menos? -¿Qué? -En lo relativo a los deseos creo que no hemos analizado bien cuántos y de qué clase son; y, habiendo falta en esto, va a adolecer de oscuridad la investigación que nos proponemos. -¿Y no estamos aún -preguntó- en ocasión de proveer a ello? -Sí por cierto; y atiende a lo que en esos deseos quiero percibir, que es esto: me parece que de los placeres y de seos no necesarios una parte son contra ley y es probable que se produzcan en todos los humanos; pero, reprimidos por las leyes y los deseos mejores con ayuda de la razón, en algunos de los hombres desaparecen totalmente o quedan sólo en poco número y sin fuerza, pero en otros, por el contrario, se mantienen más fuertes y en mayor cantidad. -¡Y qué deseos -preguntó- son esos de que hablas? -Los que surgen en el sueño -respondí-, cuando duerme la parte del alma razonable, tranquila y buena rectora de lo demás y salta lo feroz y salvaje de ella, ahíto de manjares o de vino, y, expulsando al sueño, trata de abrirse camino y saciar sus propios instintos . Bien sabes que en tal estado se atreve a todo, como liberado y desatado de toda vergüenza y sensatez, y no se retrae en su imaginación del intento de cohabitar con su propia madre o con cualquier otro ser, humano, divino o bestial, de mancharse en sangre de quien sea, de comer sin reparó el alimento que sea ; en una palabra, no hay disparate ni ignominia que se deje atrás. -Verdad pura es lo que dices -observó. -Pero, por otra parte, a mi ver, cuando uno se halla en estado de salud y templanza respecto de sí mismo y se entrega al sueño después de haber despertado su propia razón y haberla dejado nutrida de hermosas palabras y conceptos; cuando ha reflexionado sobre sí mismo y no ha dejado su parte concupiscible ni en necesidad ni en hartura, a fin de que repose y no perturbe a la otra parte mejor con su alegría o con su disgusto, sino que la permita observar en su propio ser y pureza e intentar darse cuenta de algo que no sabe, ya sea esto de las cosas pasadas, ya de las presentes, ya de las futuras; cuando amansa del mismo modo su parte irascible y no duerme con el ánimo excitado por la cólera contra nadie, sino que, apaciguando estos dos elementos, pone en movimiento el tercero, en que nace el buen juicio, y así se duerme, bien sabes que es en este estado cuando mejor alcanza la verdad y menos aparecen las nefandas visiones de los sueños. -Eso es enteramente lo que yo también creo -dijo. -Pero nos hemos dejado arrastrar demasiado lejos; lo que queríamos reconocer era esto: que hay en todo hombre, aun en aquellos de nosotros que parecen mesurados, una especie de deseo temible, salvaje y contra ley, y que ello se hace evidente en los sueños. Mira, pues, si te parece que vale algo lo que digo y si estás conforme. -Lo estoy. II. -Recuerda, pues, cómo dijimos que era el hombre democrático: había nacido y se había criado desde su primera edad bajo un padre ahorrativo, que daba valor solamente a la pasión del dinero y despreciaba los deseos superfluos que tienen por objeto la diversión o el fausto. ¿No es así? -Sí. -Y entrando después en la compañía de hombres más ambiciosos y repletos de los deseos que últimamente mencionábamos, se lanza, movido por el aborrecimiento de la parsimonia de su padre, a todo desafuero y al género de vida de aquéllos; pero, con mejor índole que los que lo corrompen y atraído de una parte y otra, queda en mitad de los dos modos de ser y, gustando moderadamente, a su parecer, de ambos lleva una vida que no es ni villana ni infame, convertido de oligárquico en democrático . -Esa era -dijo- y sigue siendo nuestra opinión sobre tal sujeto. -Imagínate ahora -dije- que, llegado a su vez este hombre a la senectud, hay un hijo suyo joven que ha sido criado en las mismas costumbres de aquél. -Lo imagino. -E imagínate que le pasa lo mismo que a su padre y que es arrastrado a un desenfreno sin límites llamado libertad integral por los que le arrastran; imagínate al padre y a los otros deudos que dan ayuda a los deseos moderados mientras los otros ayudan a los deseos contrarios. Pues bien, cuando estos terribles seductores y creadores de tiranos desconfían de dominar al joven de otra manera sino dándose arte a introducir en él algún amor, como jefe de los deseos ociosos y dilapidadores de sus bienes: un zángano grande y con alas ... ¿O piensas que es otra cosa el amor entre estos hombres? -Ninguna otra cosa -dijo- sino precisamente ésa. -Así, pues, cuando los otros deseos, zumbando en derredor de él y repletos de perfumes, de aromas, de coronas y de bebidas y de los otros placeres que andan sueltos en tales compañías, hacen crecer y alimentan al zángano hasta no poder más e insertan en él el aguijón de la pasión, entonces él, jefe del alma, toma por escolta a la locura, se vuelve furioso y, si encuentra en el hombre algunos deseos y opiniones de los tenidos por buenos y todavía pudorosos, los mata y los echa de él hasta que lo deja limpio de sensatez y lo llena todo de aquella locura advenediza. -Estás explicando en toda regla -dijo- el nacimiento del hombre tiránico. -¿Y no es esta -pregunté- la razón de que, desde antiguo, Eros sea llamado tirano? -Bien parece -respondió. -Y el borracho ¡oh, amigo mío!, ¿no tiene también un temple tiránico ? -pregunté. -Sí lo tiene. -Y también el hombre furioso y perturbado intenta e imagina ser capaz de mandar no sólo en los hombres, sino también en los dioses. -Muy de cierto -dijo. -Así, pues, amigo -dije yo-, el hombre se hace con todo rigor tiránico cuando, por su naturaleza o por sus modos de vivir o por ambas cosas, resulta borracho o enamorado o loco. -Así es enteramente. III. -Parece, pues, que es de este modo como llega ese hombre a la existencia; pero ¿cómo vive? -Aquí -contestó- de lo que suele oírse en las chanzas: esto también me lo has de decir tú . -Lo diré, de cierto -respondí-. Pienso que, después de lo dicho, vienen las fiestas, los banquetes, las orgías y las cortesanas y todo lo demás de este jaez entre aquellos en cuyo interior habita el tirano Eros gobernando el alma toda. -Por fuerza -dijo.

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4/5 -¿Y no es verdad que al lado de éstos brotan cada día y cada noche nuevos y terribles deseos con multitud de exigencias ? -Muchos, en efecto. -Y entonces las rentas de ese hombre, si algunas tiene, se gastan prontamente. -¿Cómo no? -Y después de ello vienen los préstamos y la merma del patrimonio. -¿Qué remedio? -Y cuando todo llega a faltar, ¿no es fuerza que los deseos apiñados y violentos que anidan en él se pongan a chillar y él mismo, hostigado por los aguijones de los otros deseos y principalmente por el amor mismo, que guía a todos los demás como a su escolta armada, se enfurezca y mire en derredor quién tiene algo que pueda quitarle por engaño o por fuerza ? -Sin duda ninguna -dijo. -Es preciso, pues, que saque dinero de donde sea so pena de ser presa de atroces dolores y tormentos. -Es preciso. -¿Y no ocurre acaso que, así como los placeres nuevos nacidos en él dominan a los antiguos y les quitan lo suyo, así él mismo, siendo más joven, pretende sobreponerse a su padre y a su madre y quitarles lo que tienen adueñándose de los bienes paternos después de haber dilapidado los propios? -¿Cómo no va a suceder? -dijo. -Y, si ellos no se lo consienten, ¿no tratará primeramente de sustraérselos engañando a los que le han dado el ser? -Desde luego. -Y si no pudiera, ¿no pasaría a arrebatárselos por la violencia? -Eso creo -contestó. -Y en caso, mi buen amigo, de que ellos, el anciano y la anciana, resistan y luchen, ¿se reportará acaso y excusará hacer algo de lo que es propio de los seres tiránicos? -Yo, por mi parte -dijo-, no estaría muy tranquilo por lo que toca a los padres de un tal sujeto. -Pero, ¡oh, Adimanto, por Zeus!, ¿te parece que un tal hombre, por una amiga reciente y superflua, va a dar de golpes a su madre, la amiga necesaria de tanto tiempo, y por un mancebo, amigo innecesario de última hora, ha de hacer otro tanto con su padre, el anciano marchito, su obligado y más antiguo amigo, y ha de poner a éstos como esclavos de aquéllos una vez que haya introducido a los últimos en su casa? -Sí, ¡por Zeus! -replicó. -Dicha grande -dije- parece, pues, al haber engendrado un hijo tiránico. -Desde luego -dijo. -¿Y qué? Cuando se le acaben a tal hombre los bienes del padre y de la madre y se haya espesado en él grandemente el enjambre de los placeres, ¿no empezará por poner mano en el muro de un vecino o en el vestido de algún viandante retrasado en la noche y no la emprenderá después con algún templo? Y, entre todas estas cosas, las antiguas opiniones que desde niño tenía sobre lo que es púdico y decoroso, aquellas opiniones consideradas como justas, quedarán dominadas, con ayuda del amor, por aquellas otras, escolta de éste, que han sido recientemente libertadas de la esclavitud: aquellas opiniones que andaban sueltas en el sueño cuando él estaba aún bajo la autoridad de las leyes y de su padre, gobernado democráticamente en sí mismo. Ahora, tiranizado por el amor, se hace perpetuamente en la vigilia como antes era tal cual vez en sueños y no se abstiene de horror alguno de sangre, de bocado impuro ni de crimen , sino que, por el contrario, el amor, viviendo tiránicamente en sus adentros, como solo señor, en total indisciplina y desenfreno, empuja al que lo lleva en sí a toda clase de osadías, como el tirano a la ciudad; y esto a fin de que le alimente a él y a la turba que le rodea, venida en parte de fuera por las malas compañías y en parte de dentro, ya suelta y liberada por disposiciones de la misma índole que en él hay . ¿No es esta la vida de semejante sujeto? -Ésa, de cierto -dijo. -Y, si los tales hombres -proseguí- son pocos en la ciudad y el resto del pueblo tiene sensatez, saldrán de ella y servirán de guardia armada a algún otro tirano o prestarán auxilio por dinero si hay guerra en algún sitio; pero, si viven en época de paz y tranquilidad, entonces causarán a la ciudad misma algunos pequeños males. -¿Cuáles son esos males? -Por ejemplo, roban, perforan muros, cortan bolsas, hurtan vestidos, despojan templos y hacen esclavos a hombres libres; algunas veces se dedican a la delación, si son hábiles para hablar, o se hacen testigos falsos y prevaricadores a sueldo. -Verdad que son pequeños -dijo- los males de que hablas si son pocos los tales sujetos. -Es que lo pequeño -dije yo- es pequeño en relación con lo grande; y todas estas cosas no son nada, como suele decirse, al lado del tirano en lo que toca a la miseria y desdicha de la ciudad. Pero, cuando llega a ser grande el número de esos hombres y el de los otros que les siguen, y cuando se dan cuenta de su multitud, entonces son ellos los que, ayudados por la insensatez del pueblo, engendran como tirano a aquel de entre ellos que lleve a su vez en la propia alma al más grande y consumado tirano. -Naturalmente -dijo-, porque ése será el más apropiado para la tiranía. -Si los otros ceden, bien; pero, si no lo consiente la ciudad, lo mismo que entonces reprimía a su padre y a su madre, reprimirá ahora a su patria si puede atrayéndose nuevos amigos; y bajo los tales tendrá y mantendrá esclavizada a la anteriormente amada, a la patria o matria como dicen los cretenses . Y éste será el término del deseo de tal hombre. -Ése en un todo -dijo. -Ahora bien -proseguí-, Lesos hombres no se comportan, en privado y antes de gobernar, del modo siguiente? ¿No ocurre, ante todo, que aquellos con quienes conviven se hacen sus aduladores, dispuestos a servirles en lo que sea, o ellos mismos, si en algo necesitan de alguno, se arrastran a sus pies tomando impúdicamente todas las apariencias, como si fueran sus deudos, para reaparecer como extraños cuando han conseguido lo que querían? -Muy de cierto. -Y así no son en toda su vida amigos de nadie, sino siempre déspotas de alguno o esclavos de otro; pues de la verdadera libertad y amistad no gusta nunca la naturaleza tiránica. -Desde luego. -¿Acaso, pues, no llamamos con razón desleales a estos hombres? -¿Cómo no? -Y también sumamente injustos si es que fue acertado nuestro acuerdo en lo que va dicho acerca de lo que es la justicia. -Acertado fue, sin duda -dijo. -Resumamos, pues -seguí-, en cuanto al hombre más perverso. Éste es, según creo, el que sea tal en vela cual lo describimos antes en sueños. -Muy de cierto. -Y llega a ser así el que, teniendo por naturaleza la índole más tiránica, logra reinar por sí solo; y, cuanto más tiempo viva en la tiranía, más se afirmará en ser como es. -Por fuerza -dijo Glaucón tomando a su vez la palabra . cc3 cc3 cc3 cc3 cc3

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5/5 IV. -¿Y acaso -dije- el que se muestra más perverso no se ha de mostrar también el más desgraciado? ¿Y no lo será igualmente en mayor grado y duración, a decir verdad, el que más y por más tiempo ejerza la tiranía? Pues las opiniones de la multitud son ciertamente distintas en este punto. -De todos modos es fuerza que sea como tú dices -observó. -¿Y no es también cierto -pregunté- que el hombre tiránico es la semejanza de la ciudad tiranizada y el democrático la de la gobernada democráticamente y así los demás? -¿Cómo no? -¿Y del mismo modo la proporción en virtud y dicha entre una ciudad y otra ha de existir también entre hombre y hombre? -¿Qué otra cosa cabe? -¿Y cuál es la diferencia en virtud entre la ciudad tiranizada y la real, de que discurrimos en primer término? -La de ser todo lo contrario -contestó-: la una es la mejor; la otra, la peor que existe. -No te preguntaré -dije yo- a cuál de ellas aplicas cada uno de esos calificativos, porque es manifiesto; pero ¿es el mismo tu juicio acerca de su felicidad y desdicha o es distinto? Y no nos deslumbremos fijando los ojos en el tirano solo o en unos cuantos que pueda tener a su alrededor, sino que, como es necesario que nos filtremos en la ciudad y la contemplemos íntegramente, sólo debemos dar nuestra opinión una vez que la hayamos recorrido y visto toda ella. -Recta -dijo- es tu advertencia; y con ello para todo el mundo resulta evidente que no hay ciudad más infeliz que la tiranizada ni más dichosa que la gobernada por el rey. -¿Y no tendría yo razón -dije- al advertir lo mismo en el juicio acerca de los hombres, exigiendo que juzgue sobre ellos aquel que pueda penetrar y ver con su mente en el carácter de ellos y no se deslumbre, mirando desde fuera como un niño, por la superioridad que afectan los tiranos ante los extraños, sino distinga como debe? ¿Y si yo pensara que todos debíamos oír a ese sujeto capaz de juzgar y que, por otra parte, ha vivido en la misma casa del tirano, ha estado a su lado en los casos de la vida doméstica, en sus relaciones con las personas de su propio hogar, en las que ha podido vérsele más desnudo de su indumento teatral, y también en los azares públicos, y si, después que él ha visto todo esto, le requiriera yo a que nos comunicase cuál es el estado de dicha o infelicidad del tirano en relación con el de los demás ? -Estarías muy en razón al pedir eso -contestó. -¿Quieres, pues -dije-, que supongamos que nosotros mismos poseemos esta capacidad de juzgar y que ya nos hemos encontrado en la vida con tales hombres, a fin de que tengamos quien conteste a nuestras preguntas? -Sí por cierto. V -Vamos, pues -seguí-: examina la cosa conmigo. Acuérdate de la semejanza que existe entre la ciudad y el individuo y, considerando a cada cual punto por punto, expón cuanto les ocurre a uno y otro. -¿Qué es ello? -preguntó. -Primeramente -dije-, hablando de la ciudad, ¿llamas libre o esclava a la que está tiranizada? -Esclava hasta no poder más -respondió. -Sin embargo, ves en ella señores y hombres libres. -Los veo -dijo-, pero en pequeña cantidad; en conjunto puedo decir que la parte más considerable de ella es ignominiosa y miserablemente esclava. -Por tanto -dije-, si el individuo es semejante a la ciudad, ¿no es fuerza que en él haya la misma disposición y que su alma esté henchida de esclavitud y vileza y que estén en servidumbre aquellas de sus partes que sean más decentes mientras impera una pequeña, la más malvada y furiosa? -Fuerza es -contestó. -¿Y qué? ¿Dirás que tal alma es libre o que es esclava? -Esclava sin ninguna duda. -¿Pero la ciudad esclava y tiranizada no hace en modo alguno lo que quiere? -No, desde luego. -Y por tanto el alma tiranizada, hablando de ella en su totalidad, no hará tampoco lo que quiera , sino que, arrastrada siempre por la violencia del aguijón, estará llena de turbación y de pesar. -¿Cómo no? -¿Y la ciudad tiranizada será necesariamente rica o pobre? -Pobre. -Por tanto el alma tiránica ha de ser, sin remedio, igualmente pobre e indigente. -Así es -dijo. -¿Y qué? ¿No es forzoso que tal ciudad y tal hombre estén llenos de miedo? -Muy forzoso. -¿Y crees que podremos hallar en ninguna otra ciudad más lamentos, gemidos, plañidos y dolores que en aquélla? -De ningún modo. -Y en cuanto al individuo, ¿admitirás que hay más de todas estas cosas en cualquier otro que en este hombre tiránico alocado por los deseos y los amores? -¿Cómo habría de admitirlo? -dijo. -Así, pues, creo que el mirar a todo ello y a otras cosas semejantes fue el motivo de que no sólo juzgaras a esta ciudad la más desdichada de las ciudades... -Y con razón, ¿no es cierto? -preguntó. -Con mucha razón -contesté-; pero ¿qué dices del hombre tiránico considerando esos mismos puntos? -Que es, con mucho, el más desdichado de todos los hombres -dijo. -Pues eso -repliqué- ya no lo dices con razón. -¿Cómo así? -preguntó. -Creo -dije yo- que no es ése todavía el más desdichado . -¿Quién lo es, pues? -El que voy a decirte tal vez te parezca más desdichado aún que él. -¿Cuál? -El que, siendo tiránico por sí -dije yo-, no termina su vida como particular, sino que es lo bastante infortunado para que un azar le permita ejercer la tiranía. -Por lo que ya hemos hablado -observó- conjeturo que dices verdad. -Sí -dije-; pero no conviene creer simplemente tales cosas, sino examinarlas conforme al razonamiento que voy a hacer: porque nuestro examen es sobre lo más grande que puede darse, sobre la buena o mala vida. -Tienes entera razón -dijo él. -Mira, pues, si es de algún peso lo que digo: me parece que, al investigar acerca del tirano, tenemos que representárnoslo partiendo de este ejemplo. -¿De cuál? -De cada uno de los ciudadanos particulares que son ricos y poseen muchos esclavos. Éstos son semejantes a los tiranos en lo de mandar en muchas personas, aunque la cantidad sea en el tirano diferente. -Diferente, en efecto. -¿Y sabes que los tales ricos viven sin miedo y no temen a sus domésticos? -¿Qué habrían de temer? -Nada -dijo-; pero ¿te das cuenta de cuál es la causa? -Sí, que la ciudad entera da favor a cada uno de esos particulares. -Bien dicho -observé-. ¡Y qué? Si una divinidad cogiese a uno de esos hombres que tuviera cincuenta esclavos o más y, sacándolo de la ciudad a él, a su mujer y a sus hijos, los pusiera en un desierto juntamente con su hacienda y sus domésticos, allí donde ninguno de los hombres libres hubiera de darle ayuda, ¿en qué clase y qué grado de miedo crees que habría de entrar respecto de sí mismo, de su mujer y de sus hijos, pensando que iban a perecer a manos de sus esclavos? -En un miedo sin límites -respondió. -¿No se vería, pues, obligado a halagar a algunos de aquellos esclavos, a formularles grandes promesas, a hacerlos libres sin necesidad y a aparecer con ello como adulador de sus propios servidores? -Sin remedio -dijo- tendría que hacer eso o perecer. -¿Y qué sería -dije yo- si el mismo dios estableciese a su alrededor una multitud de vecinos que no sufrieran que nadie pretendiese mandar en otro , sino que, si a alguien sorprendían en tal intento, lo castigaran con los últimos castigos? -Creo yo -dijo- que aumentaría lo extremo de sus males al estar vigilado en derredor no más que por enemigos. -¿Y no es esa la cárcel en que está preso el tirano siendo por naturaleza como hemos referido, un cúmulo de muchos y diversos miedos y pasiones? ¿No es cierto que, por mucha que sea la curiosidad de su espíritu, a él solo le está prohibido el salir de su ciudad adondequiera que sea y contemplar todo aquello que desean contemplar todos los demás hombres libres, y así vive la mayor parte del tiempo metido en su casa como una mujer, envidiando a los otros ciudadanos si salen fuera y ven algo que merezca ser visto? -Muy de cierto es así-dijo. VI. -Tanto mayor es la cosecha de grandes males que recoge aquel hombre tiránico, al que tú juzgaste como el más desgraciado, cuando, gobernándose mal a sí mismo, no pasa la vida como simple particular, sino que se ve forzado por alguna circunstancia a ejercer la tiranía y, no siendo dueño de sí, trata de gobernar a los demás: compararíase a un individuo enfermo y sin fuerzas para regirse que, en vez de quedarse en casa, fuese obligado a pasar la vida en certámenes y luchas con otros sujetos. -Exacta es la comparación, ¡oh, Sócrates! -exclamó-, y cuanto dices es la pura verdad. -¿No es, pues, cierto, querido Glaucón -dije yo-, que todo lo que le sucede es una desgracia y que el que ejerce la tiranía vive una vida más miserable aún que aquella que tú tuviste por la más miserable? -Bien de cierto -dijo. -Por lo tanto, en realidad y aunque alguien no lo crea, el auténtico tirano resulta ser auténtico esclavo, sujeto a las más bajas adulaciones y servidumbres, lisonjeador de los hombres más perversos, totalmente insatisfecho en sus deseos, falto de multitud de cosas y verdaderamente indigente si aprendemos a mirar en la totalidad de su alma; henchido de miedo durante toda su vida y lleno de sobresaltos y dolores si de veras se parece su disposición a la de la ciudad que gobierna. Y se parece, en efecto, ¿no es así? -Y mucho -replicó. -Sobre esto, aún hemos de adscribir a este hombre todas aquellas cosas de que antes hablábamos: le es forzoso ser, e incluso hacerse en mayor grado que antes por virtud de su mando, envidioso, desleal, injusto, falto de amigos, impío, albergador y sustentador de toda maldad y, por consecuencia de todo esto, infeliz en grado sumo; finalmente, ha de hacer iguales que él a todos los que están a su lado. -Nadie que esté en su juicio -contestó- dirá lo contrario. cc3 cc3 cc3 cc3

55 Perieimi, día

VV Su intensa visión estatista y totalitaria de la política le incapacita para detectar que no es preciso el engendro del Estado, que vuelvo a repetir, no es neutral. Luego no se queje de las canonjías sindicales. Se soluciona con unas arbitrales de conflictos autónomas derivadasz de los propios convenios colectivo. Si quiere, el Estado tendría únicamente un papel supervisor último sobre los acuerdos o laudos alanzados, en virtud del principio de autonomía de las partes. Nota.- Cuídese del verbo "haber" y del "hallar".

56 gaditano, día

Lo de judeófobo lo razono y justifico, mescaler en función de tus opiniones sobre Israel, de las cosas que selccionas y de las que ignoras sobre violaciones de derechos humanos, sobre la historia de Israel etc... De Elea. !Por el amor de la Academia Platónica y la buena digestión! ¿Nos vas a colgar hoy las Obras Completas del Padre del Totalitarismo, uséase,el ex-luchador de anchas espaldas,el Platón cuyas obras comban las estanterías de mil y una biblioteca occidental? !Piedad, De Elea, Piedad!

57 ArrowEco, día

VV Tal vez no haya caído en que le hallo un poco pedante.

58 Perieimi, día

Con ser poco, no lo hallo moderado; haya, pues, justicia y realismo, que no moderación.

59 ArrowEco, día

VV El arbitrio del Estado, sin intermediarios, es más efectivo y, sobre todo, más persuasivo, que es de lo que se trata.

60 gaditano, día

Por cierto De Elea, y es que su Pomposa Pretenciosidad me fatiga: ¿Cómo es que Platón, que había según usted alcanzado la VERDAd, La BElleza y el bien, es decir, que había subido a las cotas más elevadas a las que puede llegar el espíritu humano, se pegaba el gran batacazo moral y se ponía a justificar, no sólo el aborto, sino el infanticidio. Aparte de cosillas menores sobre la homosexualidad en la casta de los kmilitares ejem,ejem,que parece ser que recomendaba y que usía, De Elea, tan católicoapostólicoromano condenará sinn duda alguna. ¿No es incompatible la máxima sabiduría Moral con el máximo cerrilismo moral? ¿No será que Platón a veces, era un pobre idiota en sus opiniones? Digo, ea, miarma, pisha, que eres más sieso que er funerá de un finlandés...

61 Perieimi, día

Una mujer de 37 años ha fallecido a primeras horas de hoy en el Hospital Comarcal del Bidasoa en Irún (Guipúzcoa) después de que, al parecer, una ex pareja suya le asestara una puñalada en el cuello y agrediera también a un varón que intentaba auxiliarla.

62 tigrita, día

Timocracia, ese debe ser el término adecuado para esa cosa que nos viene del franquismo según Don Pío Moa.

63 ArrowEco, día

VV #60 Platón tiene una buena escusa, no conocía la doctrina de Cristo.

64 Perieimi, día

# 29 ¿En qué principios se fundamentan las relaciones de trabajo?, ¿qué reconocimiento se le da a las partes?, en su sociedad teocrática integral. Si la respuesta la he de hallar en el Fuero del Trabajo, no hace falta que me conteste, que me lo sé.

65 gaditano, día

Yo a periemi me lo imagino con unos bigotillos dalinianos,recostado en el sillón en penumbra de algún casino decimonónico como los que aparecen en La Regenta, atusándoselos entre latinajo y latinajo, y dejando patidifuso o adormilado a su interlocutor. Egregio, simpar,sutil,eminente,abstruso,churrigueresco periemi... Un fichaje que ni el de Messi para este blog. Panda.

66 ArrowEco, día

VV La visión antigua de la república es una referencia evolutiva, sin más. Hay que saber de dónde se viene para intentar vislumbrar a dónde se va.

67 Perieimi, día

# 65 Gracias, no lo merezco, créame en mi humildad.

68 mescaler, día

#56 Y una p0lla lo justificas, gadititi. A ver, cuéntame qué violaciones de los derechos humanos ignoro.

69 ArrowEco, día

VV #64 "Porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña. Trató con ellos un denario por día y los envío a su viña. Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza, les dijo: "Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo". Y ellos fueron. Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: "¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?". Ellos les respondieron: "Nadie nos ha contratado". Entonces les dijo: "Vayan también ustedes a mi viña". Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: "Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros". Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario. Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario. Y al recibirlo, protestaban contra el propietario, diciendo: "Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada". El propietario respondió a uno de ellos: "Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario? Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti. ¿No tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?". Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos». Mt 20, 1-16

70 ArrowEco, día

VV [El Fuero del Trabajo de 1938] "Renovando la tradición católica de justicia social y alto sentido humano que informó la legislación de nuestro glorioso pasado, el Estado asume la tarea de garantizar a los españoles la Patria, el Pan y la Justicia." El resto se puede leer aquí... http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/08149629022036195209079/p0000001.htm#I_2_

71 guadalaj, día

**** El Gobierno pide "respeto" ante la ley que prohíbe estudiar en castellano Ya lo tengo claro. LLevé un tiempo, desde el mitin de Elche del PP, que primeramente me sentí incomodo y posteriormente ya no me sentí identificado con el nuevo PP, que vuelve a ser bizcochable y pastelero, es decir, cuya ideología es el poder. Me he opuesto siempre a votar a UPyD. Y tenía recelos por AES, por todo lo que se ha dicho de ellos. Leí todo lo que ha caído en mis manos de AES y de Familia y Vida, e incluso lo de Libertas, antes del follón con Ciudadanos y Miguel Durán, a sabiendas que el voto por ellos, a día de hoy, no tiene fuerza alguna, meramente la testimonial; pero entendí que ya no es hora del mal menor. Lo que definitivamente me ha inclinado son los apoyos internacionales que han recibido los de AES. Los TORYS no son fascistas, y viniendo de la democracia parlamentaria más antigua, creo que de esto entienden bastante. Lo digo bien alto: VOTARÉ AES

72 ArrowEco, día

VV guadalj #71 La UE es una institución masónica. Si AES se presta a ese juego, habrá que entender que no representa a los que luchamos con todas nuestras fuerzas contra esa lacra. No votar parece lo más recomendable.

73 ArrowEco, día

VV Lo mismo suceden con la democracia masónica. Es evidente que contra ella no se puede luchar con más democracia.

74 manuelp, día

Pues parece que esto no es muy coherente con lo de defender la unidad de la nación española. UPyD aboga en Barcelona por un Estado federal similar al de Alemania http://www.elconfidencial.com/cache/2009/05/09/espana_63_aboga_barcelona_estado_federal_similar_alemania.html Me parece que lo de la defensa de la unidad de España, va a ser otro semi-bluff, como lo de la transversalidad.

75 IdeA, día

Moa, por no nombrarme, dice que un ensayo que puse de Baltanás sobre La Celestina, y que le pareció adecuado, lo trajo perieimi, que trajo el que no le gusta, de Maravall. Y perieimi, por lo mismo, no dice ni pío. Tiene gracia, son como niños.

76 Perieimi, día

# 69 Los Evangelios Apócrifos. I. De cómo San Mateo inventó el Salario Mínimo Interprofesional. Visión peripatética moral y moralizante. Me llena de alegría el pasaje citado de Mateo (Mt 20, 1-16), porque no garantiza la prioridad exclusiva de los “primeros llamados” (los judíos beneficiarios de la alianza desde Abrahán.) Dado que, “muchos son llamados, mas pocos escogidos” (Mt 22, 14.) Es lo que más me gusta del mensaje bíblico: la eterna esperanza. Pero, si descendemos del Reino de los Cielos, aquí, a lo telúrico, veamos la bondad que sobrepasa la justicia que ha practicado el propietario de la viña el proceso que, sin querer, ha puesto en marcha. La ventaja que tiene el discurso parabólico es su atemporalidad, carece de secuencia. Si todavía puedo ser más pedante, diría “su solución de continuidad”. Ya que Dios dispuso que los dos grupos de trabajadores no fueran llamados de inmediato a Su Presencia, estos se comunicaron; siendo mucha la chanza y mofa que se provocó entre unos y otros por cobrar lo mismo: los que habían trabajado todo el día vendimiando (a pesar del denario pactado) y los que habían trabajado sólo por una hora (“los de la hora undécima”.) Como no podía ser de otra forma, para satisfacer el orgullo herido de los primeros, acordaron con los que habían trabajado menos, en aras de las buenas relaciones de orden familiar y vecinal (la mayoría eran parientes y, desde luego, vivían en la misma aldea), no volver a trabajar para propietario alguno de viña, a no ser que se les garantizara la aplicación del principio evidente de justicia de “a igual trabajo, igual salario”. En ese momento no se planteó la cuestión de las “necesidades” de cada cual porque todavía no conocían ni a Marx ni a Lenin. Además, se llegó al acuerdo de no trabajar una jornada ordinaria por menos de 2 denarios. Planteadas las exigencias en comité ad hoc al propietario de la viña; éste, no sólo no opuso objeción, sino que le parecieron de lo más razonable, dada su acendrada bondad. Es más, le pareció tan buena idea lo que exponían que se comprometió a hacérselo saber a un amigo suyo jurisconsulto, para que trabajara en llevarla a papel y, tras oportunos y razonables trámites, elevarla a ley de aplicación en la aldea. Tales procedimientos porque se apartaban de lo que había sido siendo costumbre, que es con lo que arranca esta parábola. Se inventó así el salario mínimo, que más tarde se extendería a labradores de otros cultivos. To be continued, si Vds. Quieren,…

77 Perieimi, día

# 75 Tienes razón, pero a veces no basta con eso. Hay otras cosas además de vanidad. ¿Quién es el niño?

78 IdeA, día

77 Solo entiendo que tengo razón y la pregunta a la que te contesto que, naturalmente, los niños, o los tontos, sois Moa y tú. A mí que me registren. yo me divierto.

79 ShinBeth, día

Perieimi #77 ¿Quién es el niño? mi primo , ShinChan

80 Perieimi, día

# 76 C.e. "[...] sido siendo costumbre" no : "venido siendo costumbre".

81 IdeA, día

78 Pero no tiene mayor importancia.

82 Perieimi, día

¡Ua, ua, uaaaaaaaa! Pues..., pues..., mi papá es guardia!

83 IdeA, día

82 Que no tiene mayor importancia, no hagas más el ridículo, hombre.

84 lead, día

[Democracia y Estado de Derecho] ShinBeth #'s 4 y 8 Acertado el ejemplo de los pelirrojos para ilustrar el respeto a las minorías que garantiza el Estado de Derecho o Imperio de la Ley de una correctamente institucionalizada democracia de poder limitado, dividido y mutuamente controlado (como, por ejemplo, la americana). Si has seguido los debates en el blog, este asunto se llevan tratando desde hace varios años; yo mismo, por ejemplo, tengo comentarios al respecto de hace tres años; ayer mismo, en el cruce de opiniones con DeElea y ArrowEco puse el siguiente post en el que, en vez de pelirrojos, hablaba de bajitos, calvos, viejos, judíos y gitanos (y de fetos humanos): 91lead dijo el día 8 de Mayo de 2009 a las 19:46: [Democracia: respeto a la Ley Natural y a las minorías] DeElea #83 dice: Alguno objetará que para impedir que eso ocurra se dictarían leyes que lo impidiesen (la separación de poderes y tal) pero olvidan que si la soberanía recae sobre la mayoría no existe legitimidad para poner ninguna ley que la limite a ella misma. Pues ella misma, la soberanía, al ser legítimamente soberana se la pasará cuando interese por el arco del triunfo, como es lógico y natural. Una genuina democracia liberal no es el aritmético imperio de ls mayorías. Tiene que basarse en la Ley Natural, fundamento de los Derechos Individuales de Hombre y en el respeto de las minorías. Una mayoría, por muy aplastante que sea parlamentariamente, no puede decidir eliminar a los que miden menos de 1,50 m; o a los calvos, o a los viejos, o a los judíos o a los gitanos,...o a los fetos humanos. Todo eso son asesinatos que van contra a Ley Natural. Ni puede obligar, por consenso mayoritario, a comer una dieta de cerdo en las Escuelas Públicas, donde hay alumnos musulmanes o judíos; eso iría contra el derecho de las minorías. Es cierto que muchos demócratas de pegolete, como nuestro socialistas, cuyas doctrinas fundacionales rechazaron desde el inicio la democracia liberal (que ahora aceptan cuando les convienen) sí defienden , insisto en que cuando les conviene, que quien gana unas elecciones legislativas tiene derecho a hacer y legislar lo que quiera. También los positivistas jurídicos, como Hans Kelsen ("Teoría Pura del Derecho") defendían y defienden que cualquier ley es legítima si es legal en cuanto producida por un Parlamento elegido democráticamente. Con lo que Kelsen, judío, se tuvo que largar por piernas de su Austria natal en cuanto asomaron por allí sus narices los nazis...cuya legislación en otras materias defendió inicialmente Kelsen, al haber sido elegido democráticamente el Parlamento nazi: http://www.liberalismo.org/articulo/396/254/hans/k...

85 manuelp, día

Perieimi Antes, gaditano le ha sacudido estopa, a su modo, etiquetándole de personaje de casino de "La Regenta". Yo, por más que le doy al magín, no le acabo de ver a usted como ninguno de dichos personajes, si acaso un ligero parecido con don Celestino Foja, el cinico ex-alcalde de Vetusta, digame ¿se identifica usted con algún personaje de la novela citada?.

86 lead, día

[El Positivismo jurídico: Hans Kelsen] Mi post #84 Enlace al comentario sobre Hans Kelsen, que no ha salido en el post anterior: http://www.liberalismo.org/articulo/396/254/hans/kelsen/impurezas/teoria/pura/

87 Perieimi, día

# 84 Destrozando la fe Niego la mayor, y con Hegel, que como todo el mundo sabe era nazi (como Heidegger, Wagner, Nietzsche, Carl Schmitt, etc…) Kantianos imperativos, que estáis hechos unos Kantianos objetivos, creyendo que Dios es una incógnita a despejar. Aquél que se autolimita no se autolimita. Porque sólo puede autolimitarse aquél que tiene poder mayor que el límite que se impone, si no, no es una autolimitación.

88 Perieimi, día

# 85 Que todas las "estopas" sean así. Ha acertado el de Cádiz con lo del bigote, pero más mostacho, más ancho (tampoco guardiacivilesco), no daliniano. A mí está obras me han gustado, sin identificarme con ningún personaje en particular, por su humanidad, por las grandes dosis de pasiones contenidas. Simepre me ha gustado eso, aunque tampoco desecho un buen explícito, ¡faltaría más!. Nunca fui mucho de bar, que sería el sustituto actual de casino. Leí la Regenta a orillas de la playa y creí descubrir un nuevo concepto, de "la calor" que me entrabba imaginando nada más que los ropajes de Ana Ozores; subía la temperatura, si eso era posible a partir de 35º ambiente de la playa. Luego, me decepcionó saber que la ciencia meteorológica había acuñado ya el concepto de "sensación térmica", enseguida lo comprendí. El exilio temporal del que disfruto no me lleva a identificarmen, he perdido la noción del tiempo y la habilidad para la distinción. Soy igual a mí mismo, y espero llegar a ser yo a pesar de mi negación. Por eso, no me gustan los paseos pedestres; siempre llego al mismo punto de partida: yo mismo. Espero no haber defraudado mi imagen con esta clara respuesta.

89 lead, día

[Ley Natural y Derechos Naturales en Locke. El Derecho a levantarse en armas] ShinBeth Es ya lugar común que el pensamiento de John Locke es fundamental en la base ideológica de las tres primeras Revoluciones liberales Burguesas que conoció la Historia: La Gloriosa Inglesa de 1688, la Americana de 1776 y la Francesa de 1789 (aunque ésta se tiró, después, al monte del radicalismo, acabando en la Dictadura y posterior Imperio de Napoleón). Un artículo que me parece inteesante sobre el pensamiento de Locke es éste que enlazo: http://www.liberalismo.org/articulo/224/112/john/locke/ En él se dicen cosas como éstas: El otro aspecto importante de su enfoque epistemológico tiene que ver con su doctrina de los derechos naturales, la cual consiste en sostener que hay ciertas reglas de la naturaleza que gobiernan la conducta humana y que pueden ser descubiertas con el uso de la razón. Esto sería asumir con Locke derechos naturales innatos que provienen de la ley natural, impresas en el “corazón de los hombres”. Al decir de Tomás Várnagy, “la ley natural es una ley eterna para todos los hombres, incluidos los legisladores, cuyas leyes positivas tienen que ser acordes a las leyes naturales, dotadas así de un poder coactivo para obligar a quienes no las respetan”. Hacia el final, cuando está hablando de la Revolución Gloriosa inglesa y de su Bill of Rights, el artículo dice lo siguiente: la Bill of Rights no enumeraba los derechos de los ingleses, pero confirmó dos muy importantes, especialmente en el contexto de cualquier conflicto que pudiera presentarse entre un rey tiránico y los representantes del pueblo, por ejemplo, comenzando con conflicto que dio lugar a la Revolución Gloriosa en primer lugar. Resaltó dos derechos que son bastiones contra un régimen tiránico: el derecho de levantarse en armas y peticionar; y el derecho de enjuiciar ante un agravio mediante una corte de la ley. En 1696, Locke es nombrado Comisionado de la Cámara de Comercio, encargada de regular del comercio de Gran Bretaña con sus colonias. Duró en el cargo cuatro años y luego se retiró a vivir apaciblemente en las afueras de Londres. En 1720 falleció a la edad de 72 años. Poco después sus ideas eran popularmente recibidas y difundidas a través de panfletos revolucionarios, ensayos y artículos periodísticos. Las Cato Letters, publicadas por los radicales John Trenchard y Thomas Gordon son un compendio de las ideas de Locke y tendrían una influencia determinante en la obra de los Padres Fundadores de la Revolución Americana de 1776. Al mismo tiempo, Voltaire popularizaba sus ideas en Francia y Montesquieu hacía lo propia perfeccionando su concepto de separación de poderes. Las ideas de Locke sobre los derechos naturales de los individuos serán esenciales para desencadenar la Revolución Francesa, aunque sus premisas acerca de los derechos de propiedad y la separación de poderes no tendrá mucho asidero en tierras galas. El Terror instaurado luego de 1789 explica en gran medida la poca recepción que tuvieron sus ideas. Especialmente interesante para los lectores españoles el "derecho a levantarse en armas", por eso del Frente Popular como Gobierno ilegítimo tanto de origen (elecciones de Febrero con resultados desconocidos de las votaciones) como de ejercicio (primavera trágica" de 1936 con todo tipo de violencias contra la Oposición).

90 Perieimi, día

Para no superficiales. Arrojo, y provoco: No sé si Moa es consciente que, según lo que opina del amor en La Celestina, debería estar de acuerdo, en coherencia, en que tal y como entendemos hoy día ese sentimiento es un producto novelesco del romanticismo.

91 ArrowEco, día

VV #76 Pirelli Una parábola de la justicia social Compruebo con amargura que no has entendido nada de lo que pretendía con mi cometario #69. Te lo explicaré muy brevemente prescindiendo de la exégesis oficial. El propietario que sigue la doctrina social de la Iglesia, no solo es conocedor de la sociedad en la que vive, sino que está comprometido con ella. Cuando recoge a los jornaleros de la mañana, que se corresponden con aquellos de los que no debe prescindir para recoger la cosecha, sabe que deja a muchos atrás, remordidos por la incertidumbre que genera el desempleo. A media jornada, no duda en retroceder el camino andado para contratar a otros pocos, a pesar de que la tarea está siendo desenvuelta con holgura. Pero, no contento, regresa a última hora por aquellos rezagados que han sido desestimados por otros, los más débiles, los más viejos, los tullidos. ¡Habrá mayor muestra del amor profesado a Dios! El amor al prójimo, el ponerse en la piel del otro, el sentirse con la necesidad de no ser cómplice de la injusticia, es una buena prueba de nuestra cercanía a Nuestro Señor. El pago del salario es una muestra más de consideración con el prójimo. Primero, ordena que sean pagados los más necesitados, esos que estima con mayor posibilidad de llevar más tiempo sin trabajar y, por tanto, de poder alimentar a su prole. Para el último lugar, deja a los más fornidos, aquellos que han tenido más oportunidades de ser contratados y presupone tendrán más en el futuro. Y a todos el mismo importe les da como prueba de justicia, equilibrio e igualdad. Señor, Dios nuestro, todas estas riquezas que hemos preparado para edificar una Casa a tu santo Nombre, proceden de tu mano y todo es tuyo." 1Cron 29,16

92 guadalaj, día

72 ArrowEco dijo el día 9 de Mayo de 2009 Sea o no masónica, la UE, esta es la oportunidad que tengo para rectificar lo que voté el 14-M. Es cierto que lo que trate en Europa tiene su importancia, aunque no la sepamos ver. Por ejemplo la asignatura de EPC viene por una directriz europea, y se está generando el caldo de cultivo paraa que en esta sociedad se considere derecho el aborto y la eutanasia (aquella votación infame de los eurodiputados del PP). Comparto con muchos participantes del blog que el voto apenas vale para nada. Pero no voy a ser su cómplice, con la abstención. Aunque solo sea por conciencia, lo repito VOTARÉ AES. El problema es que muy pocos medios han informado del apoyo explícito del Partico Conservador Británicoa AES; sí, el de Margaret Thatcher. Los medios de comunicación han estado muy calladitos con la noticia en cuestión; la han arrinconado ¿Por qué? Ellos sabrán. Y teniendo en cuenta que la colonia de británicos residentes en España, es decir, que en las europeas van a votar las listas que se presenten en España, llega a los 800.000, pues puede que tengan algo que decir. También la fundación alemana Stiftung Bundeskanzler Adenauerhaus, que es "garante" del pensamiento del fundador de la Unión (Adenauer), y próxima al CPU alemán (es decir, su FAES), ha dado su apoyo explicito a AES. Por lo que no creo que mi voto no estará tan tirado a la basura cuando vote AES el 7-J. Mi único gustazo, es estas elecciones, es poder tener otra voz en la derecha española que escuchar, y así, poder elegir y comparar. Porque el PP, desde que se ha hecho de nuevo "centroreformista" de la nada, pues ya no me represente, y no les puedo votar, aunque hayan puesto como cabeza al Sr. Mayor Oreja. Por cierto, esta jugada me recuerda mucho a la de poner a Maria San Gil en la ponencia del congreso búlgaro: El culpable del desastre ya no sería Rajoy, sino Mayor Oreja, y entonces hay que seguir virando a la izquierda, y que mejor piloto que Gallardón para ese viaje (recordemos cuando se produjo la designación de Mayor Oreja y las circunstancias políticas de entonces).

93 lead, día

[Es la norma de normas: la Constitución] Perieimi #87 Estado de poder limitado y dividido no quiere decir, como entiendo sabrás, uno en que en sus actos decide autolimitarse. No, el asunto viene de más atrás y más arriba: La Constitución americana de 1787, por ejemplo, establece una arquitectuta institucional con indicación de los poderes y atribuciones de las diferentes instancias: el Ejecutivo (Presidente), el Legislativo (las dos Cámaras del Congreso) y el Judicial Federal. Los límites vienen, así, impuestos por la Norma suprema (la norma de normas, que indicara Kelsen): la Constitución. Ella es la última garantía y defensa del Estado de Derecho, del Imperio de la Ley.

94 Perieimi, día

VV Yo creo; aunque puede que me equivoque, que el mundo del trabajo sólo es tratado de manera accidental (instrumental) en la parábola. La generosidad y el amor de Dios no son susficientes para fundamentar las realciones laborales. Como "universal" puede que sirva a esa redención final, que recojo en mi versión apócrifa, pero no para fundamentar unas complejas relaciones sociales; sea el mundo del trabajo o cualquier otro. No nos pondremos de acuerdo nunca, pero en esa configuración "total" de mundo y Dios lleva ventaja el Corán. Por eso, entre otras cosas, la doctrina de éste último es una amenaza viva hoy, y no la Biblia. Como diría su "protegido" FJL: "EMHO". O, como yo: SMO.

95 Perieimi, día

# 93 Son convenciones (camelos) el poder y menos el soberano no puede limitarse sin dejar de serlo, y menos dividirse. El problema fundamental está en la identificación entre soberanía popular y pueblo -nación (voluntad general). Bromillas de Rousseau.

96 Perieimi, día

Si entras en la distinción entre "poder constituyente" y "poder constituido" estarás más perdido aún. La fluidez de la teoría de Kelsen no tiene sentido, por eso tuvo que inventarse "para acabar de arreglarlo" un Tribunal Constitucional, para dar alguna fijeza interpretativa, y que, atendiendo a la necesidad histórica de Weimar, tuvo algún sentido. Aquí los bobos de la República lo copiaron, apenas entró en funcionamiento; y luego los bobos de la democracia lo mantuvieron, y así nos va. A base de hacer sentencias normativas que no les correponde, se han cargado, con la última reforma -2007- lo poco de bueno que tenía la CE de 1978. Hay que fundamentar la importancia, relevancia, de un derecho fundamental para ser amparado, esto solo parece que lo puede hacer Botín; en cualquier caso deciden "ellos" con lo cual se viene abajo toda la falsaria construcción kelseniana. Así se ha vaciado en definitiva la CE, como paso previo a la desintegración. Reflexiona sobre esto.

97 ArrowEco, día

VV #94 "Yo creo; aunque puede que me equivoque, que el mundo del trabajo sólo es tratado de manera accidental (instrumental) en la parábola." Nada es accidental en el Verbo Divino. "La generosidad y el amor de Dios no son susficientes para fundamentar las realciones laborales." Sí lo son. La clave está en el término "fundamentar". "Como "universal" puede que sirva a esa redención final, que recojo en mi versión apócrifa, pero no para fundamentar unas complejas relaciones sociales; sea el mundo del trabajo o cualquier otro." Las complejas relaciones sociales, como tú las llamas, empiezan por dos personas que se necesitan. No hay nada más cristiano. A la primera la llamamos empleador, y a la segunda, empleado. La relación entre ambos debe ajustarse a derecho, un derecho fundamentado en principios cristianos. "No nos pondremos de acuerdo nunca, pero en esa configuración "total" de mundo y Dios lleva ventaja el Corán. Por eso, entre otras cosas, la doctrina de éste último es una amenaza viva hoy, y no la Biblia." Tu inopia argumental es deprimente. No insultes mi poca inteligencia, porfa.

98 lead, día

[El pensamiento anglosajón no se basa en Rousseau; tiene sus propios pensadores autónomos] Perieime #95 Son convenciones, de acuerdo, pero esas convenciones o acuerdos son las reglas del juego que todos los participantes, ninguno de los cuales tiene un poder total, tienen que respetar.. La Declaración de Independencia Americana (basada en la Declaración de Virginia, de 12 Junio 1776) y la Constitución americanano deben nada a Rousseau con su famosa, en el continente europeo, "voluntad general" y "soberaníoa popular". Los anglosajones han ido a su aire, con los empiristas (como el citado Jonn Locke) y la Ilustración Escocesa (como David Hume o Adam Smith) como bases de su acción política. Ellos son los que influyeron, como reconoció Montesquieu, y no al revés, como les hubiera guatado a los franceses (y suizos asimilados, como Rousseau). Los europeos continentales debemos dejar en su sitio a la Enciclopedia, la Ilustración Francesa y la Revolución Francesa. Importantes, seguro, pero tanto o más lo han sido los anglosajones. Anglolandia (Reino Unido, los EEUU, Canadá, Australia, Nueza Zelanda y, si se me apura, la India) deben poco a la Ilustración Francesa y a sus ejecutores políticos, sean Robespierre, Marat o Napoleón. Hasta Lafayette copió la Declaración de los Derechos del Hombre, que se basa en la de Virginia...de 13 años antes.

99 lead, día

Mi post #98 debe decir: ..y la Ilustración Escocesa (como David Hume o Adam Smith) como bases de su acción política y económica.

100 ArrowEco, día

VV #92 Haga lo que estime oportuno, pero no estoy de acuerdo con usted en que la abstención nos convierte en cómplices de algo que no ha acabado de determinar. Cómplice, por el contrario, es, y mucho, el que participa en las elecciones porque refrenda la legitimidad de los que actúan en su nombre. Desde luego, en el mío no habrá un idiota pululando por ese avispero, haciendo como que me beneficia, cuando en realidad me la están metiendo hasta la bóveda craneal.

101 Perieimi, día

Sobre eso que afirmas de la inconexión entre la Declaración Americana y Rousseau se han escrito kilos de papel. El caso inglés es distinto porque parte del "common law" que da soporte al parlamentarismo, no se publifica el derecho como en el Continente. Cfr. G.Jellinek, E. Boutmy, E. Doumerge, y A. Posada, Orígenes de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano", Edic. preparada por Jesús G. Amuchastegui, Editora Naciona, Madrid, 1984.

102 jkl127, día

Para Gaditano y otros. Izquierdas y Derechas. ¿De donde se saca V. que Pío Moa es de derechas?. Será referente a usted, por lo que entiendo que Usted se situa a la izquierda de noa, es decir en esos lugares en que la izquierda en lugar de sedes usa chekas de terror, tortura y asesinato, en los lugares en que se situaba el criminal Stalin, máximo lider de la izquierda en su día. Siempre es muy arriesgado en calificar comop derecha o izquierda determinada posición ideológica, por que, teniendo en cuenta que izquierda y derecha, como arriba y abajo o adelante y atrás son conceptos inexistentes en la naturaleza y que el ser humano se inventa para realizar sus descripciones. Por lo que estos conceptos siempre son relativos a la persona que los usa. Asi que, señores Gaditano y otros, si Moa es de derechas, ustedes serían criminales estalinistas a loa que, si existiera justicia, habría que encarcelar por entrañar un terrible peligro social. Yo me cuidaría de tales afanes, por que se declara uno mismo donde está.

103 ArrowEco, día

VV Con mi canción la gloria va por los caminos del adiós, que en Rusia están los camaradas de mi División. Cielo azul a la estepa desde España llevaré, se fundirá la nieve al avanzar, mi capitán. Vuelvan por mi el martillo al taller, la hoz al trigal. Brillen al sol las flechas en el haz para ti, que mi vuelta alborozada has de esperar entre el clamor del clarín inmortal. En la distancia queda gozo del hogar con aires de campanas, vuelo de la paz. Resuenan los tambores; Europa rompe albores, aligerando nubes con nuestro caminar. Con humo de combate yo retornaré, con cantos y paisajes que de allí traeré. Avanzando voy; para un mundo sombrío llevamos el sol; avanzando voy para un cielo vacío llevamos a Dios. http://www.youtube.com/watch?v=9FgSKl8uBKg&feature=related

104 Perieimi, día

# 102 jklmnñopqrstuvwxyz De acuerdo, pero antes de prender la hoguera de la llama de las vanidades ideológicas, repásate el empleo de la conjunción causal "porque".

105 ArrowEco, día

VV http://www.youtube.com/watch?v=vc-cORt5Gb8

106 Perieimi, día

Prefiero a la Rasputina, soy así de prosaico.

107 cotran, día

El hidrógeno es un gas incoloro, inodoro e insípido que con el suficiente tiempo se transforma en personas. (El evolucionismo, reducido a sus últimos términos.) En ciertas mentes se da un fenómeno sumamente curioso por lo que toca a la complejidad. La mayoría reconocen que al aumentar la complejidad de la información y del diseño, ha de haber un aumento en la inteligencia y capacidad de quien produce tal cosa. La mayoría de las personas reconocería que el dibujo de un niño de tres años es sólo una colección de líneas al azar. Ascendiendo en complejidad a través de diarios, máquinas fotográficas, ordenadores, etc., hasta la lanzadera espacial —que es considerada como la máquina más compleja jamás construida por el hombre— el aumento en complejidad es automáticamente relacionado con una mayor capacidad e inteligencia. Cuanto más compleja es una cosa, tanta más inteligencia se necesita para producirla. Pero cuando llegamos al gigantesco salto de complejidad entre la producción humana más intrincada y las cosas vivas, aunque se trate de la humilde ameba, el fenómeno mencionado ataca sin previo aviso. Aquellas personas que se consideran con la mayor racionalidad dejan de repente de seguir su guía. En lugar de seguir la lógica de que un aumento en complejidad exige una inteligencia correspondiente tanto mayor para crearla, dicen ahora que esta inmensa complejidad no necesita ninguna inteligencia para su producción, hasta el punto de que no se precisa de ninguna inteligencia para elaborar la más compleja de las máquinas.

108 ArrowEco, día

VV Discurso emotivo de Blas Piñar del pasado enero en Majadahonda. Hay que escuchar al que sabe. http://www.youtube.com/watch?v=fjuYWViY90o&feature=channel_page

109 ArrowEco, día

VV #107 cotran Así es. Dios te guarde.

110 mescaler, día

Le paso a Muela (para que se indigne) la letra de la canción que TVE presenta en Eurovisión: Vuelvo a mirar, tus ojos son un volcán No escaparás, tu fuego dirá la verdad No importa si quieres o no, porque hoy mando yo Come on and take me, come on and shake me Quiero saber lo que sientes por mí Come on and take me, come on and shake me ¿Que no lo ves que estoy loca por ti? Come set me free, just you and me La noche es para mí No puedo más, juro que mío serás Ven a bailar, ya no podrás escapar No importa si quieres o no, porque hoy mando yo Come on and take me, come on and shake me Quiero saber lo que sientes por mí Come on and take me, come on and shake me ¿Que no lo ves que estoy loca por ti? Come set me free, just you and me La noche es para mí Ah... Take me, shake me, take me Brilla la luz, mi mágica noche eres tu Ya no hay tabús Quiero clavarte mi cruz Come on and take me, come on and shake me Quiero saber lo que sientes por mí Come on and take me, come on and shake me ¿Que no lo ves que estoy loca por ti? La noche es para mí La noche es para mí Come set me free, just you and me La noche es para mí Ese "¿qué no lo ves, que estoy loca por ti?" me rechina de una forma...

111 Perieimi, día

Aunque se ha olvidado de San Juan, es disculpable y está muy bien el ejercicio memorístico para tener más de 90 años. Oigo y veo que “Cruz, Bandera(pre-constitucional) y Balanza” han sustituido al “Dios, Patria y Rey” de otrora. El tiempo no pasa en balde. “Crisis programada”; “Gobierno Mundial”...No salen de la conspiranoia totalitaria. El shahid (mártir) musulmán lleva ventaja shiid desde el 79; al menos ellos son más concretos y menos contemplativos: les aguardan 72 vírgenes en el paraíso, y poder facilitar la entrada de otros 70. La yihad contra el Gran Satán, que se manifiesta, sobre todo, en forma de perversión sexual en el mundo de los no creyentes. Y también defienden que el 11-S fue organizado por ese mismo “Gobierno”. Parece que, al fin y al cabo, les sensibiliza la barbarie, aunque sea negando su autoría por motivos propagandísticos. Cruel y perversa alianza teísta de fondo, hacia un enemigo común inventado. La Media Luna y La Cruz reconciliadas por fin. Añoranza del fango.

112 DeElea, día

¿Y no les parece (los que han seguido las opiniones de estos días sobre los fundamentos de la cosmovisión, y la filosofía del Liberalismo) que contra más se profundiza en éstas aquel texto que ponía de Donoso Cortés se va volvían más y más claro?: “De todas las escuelas, ésta (la Liberal) es la más estéril, porque es la menos docta y la más egoísta. Como se ve, nada sabe de la naturaleza del mal ni del bien; apenas tiene noticia de Dios, y no tiene noticia ninguna del hombre. Impotente para el bien, porque carece de toda afirmación dogmática, y para el mal, porque le causa horror toda negación intrépida y absoluta, está condenada, sin saberlo, a ir a dar con el bajel que lleva su fortuna al puerto católico o a los escollos socialistas. Esta escuela no domina sino cuando la sociedad desfallece; el período de su dominación es aquel transitorio y fugitivo en que el mundo no sabe si irse con Barrabás o con Jesús y está suspenso entre una afirmación dogmática y una negación suprema. La sociedad entonces se deja gobernar de buen grado por una escuela que nunca dice afirmo ni niego y que a todo dice distingo. El supremo interés de esa escuela está en que no llegue el día de las negaciones radicales o de las afirmaciones soberanas; y para que no llegue, por medio de la discusión confunde todas las nociones y propaga el escepticismo, sabiendo como sabe, que un pueblo que oye perpetua mente en boca de sus sofistas el pro y el contra de todo, acaba por no saber a qué atenerse y por preguntarse a sí propio si la verdad y el error, lo justo y lo injusto, lo torpe y lo honesto, son cosas contrarias entre sí o si son una misma cosa mirada desde puntos de vista diferentes. Este período angustioso, por mucho que dure, es siempre breve; el hombre ha nacido para obrar, y la discusión perpetua contradice a la naturaleza humana, siendo, como es, enemiga de las obras. Apremiados los pueblos por todos sus instintos, llega un día en que se derraman por las plazas y las calles pidiendo a Barrabás o pidiendo a Jesús resueltamente y volcando en el polvo las cátedras de los sofistas.” Juan Donoso Cortés

113 IdeA, día

Perieimi Además de prosaico y vanidoso según tu propia confesión (y vanidoso hasta la extrema estupidez, como el gadi y manuelp, por ejemplo, que ya hay que ser tonto para envanecerse detrás del anonimato), eres un completo lugarcomunista pedantuelo. Que no te falte de na.

114 bacon, día

gaditano 139 de ayer "Dígame De Elea: ya que según usted Cristo es el hijo de dIos, y la Iglesia Católica su representante en la tierra. ¿por qué Dios o la Iglesia nunca han dicho una verdad moral tan sencilñla, comprensible, necesaria y clara como :Es malo golpear, azotar o cualquier otra manera de castigar físicamente a los niños...?" ----------------------------- ¿Te suena aquello de “Ay de aquel que escandalizare a uno de estos pequeños… más le valdría que le ataren una piedra de molino al cuello y le arrojaren en lo profundo del mar”?

115 DeElea, día

“Cruel y perversa alianza teísta de fondo, hacia un enemigo común inventado. La Media Luna y La Cruz reconciliadas por fin.” Cuando se le entienden las cosas con claridad, uno descubre simplezas bastante vulgares. Le aconsejo que se mantenga firme entre las brumas como el de Efeso…. se le notarán menos

116 bacon, día

Mescalero Una recomendación, a propósito de que te guste caminar: Wanderlust, de Rebecca Solnit. A Field Guide to Getting Lost, de la misma autora, es uno de los libros que más me han gustado.

117 bacon, día

Sorel 12 "Ni perro ni gato de aquella color", creo que está en El Buscón

118 Perieimi, día

# 113 Gracias, muchas gracia, no lo merezco.

119 Perieimi, día

# 112 y 115 Y, hablando de "vulgaridad", ¿por qué no revisas tu utilización del "contra más" ? No obstante, gracias, muchas gracias, también.

120 bacon, día

ShinBeth 25 "Un sistema democratico no es para nada garantia para que los gobernantes no cometan barbaridades contra sus propios electores. Hubo a lo largo de la historia muchos ejemplos de gobiernos de naciones con regimen absolutista que gobernaban con sabiduria , equidad para con los subditos y justicia ejemplar. Las leyes las hacen personas con sus convicciones y con su propia escala de valores. Si esas personas no tienen ni etica ni moral , las leyes que haran , pueden ser nefastas , pero perfectamente ajustadas "la democracia"!" Oswald 30 "ningún sistema político garantiza nada, porque la política no la hacen los sistemas sino las personas" ------------------------------------ Eso es algo de lo que Eric Voegelin nos trae directamente de Platón: lo primero es que el gobernante sea justo, bueno, etc. Si se parte, como se hace modernamente, de que no existen el Bien, la Verdad, etc., no hay solución.

121 manuelp, día

# 113 Oye, gusano excrementicio, antes de nombrarme, lávate la boca con lejia.

122 DeElea, día

119# A mi ya me corrige las faltas Mesca, es el único que tengo reconocido y autorizado. Pero como soy un poco bruto no me enmiendo ¡¡¡Qué le vamos a hacer!!! Así que gracias pero no necesito ningún sabio de economato…. otra vez será.

123 IdeA, día

manolitop (p de pacotilla) ¿Quién utiliza los bichos para insultar? ¿Los comunistas, los nazis? Los tontos sin ingenio, seguro. ¿Tu vanidad de chiflao anónimo se solivianta? Qué pena.

124 manuelp, día

Come mierda. Idea Si me proporcionas alguna forma de conocerte, tendré sumo gusto en partirte la jeta de cerdo que seguro tienes. Hasta entonces, que te den por donde amargan los pepinos.

125 Perieimi, día

Consejo amigo: Cambie de táctica, manuelp, que hay pandemia y se puede contagiar.

126 Sorel, día

Al hilo de la relación entre el catolicismo y las teorías políticas vanguardistas y avanzadas, destaco un texto del gran pensador Ernesto Giménez Caballero en el que llega a un equilibrio entre ambas doctrinas: La elección de hoy [...] está en elegir la exacta y genial bandera. ¡He aquí las tres únicas y totalitarias banderas que resumen las tres únicas y posibles políticas del mundo actual. Moscú, Ginebra, Roma. Es decir, Comunismo, Democracia, Fascismo. [...] No quiere decir que no triunfe el comunismo en España si el comunismo triunfa sobre el mundo occidental en ruinas. [...] Ya sabemos dónde tiene Lenin sus aliados: donde Mahoma. En Berbería y en todas las razas de color, en todos los colonizados, los explotados de Oriente. [...] Aliados, claro está, con los otros aliados indígenas, con los llamados bárbaros verticales. Los explotados de cada país. El socialista y el sindicalista se convertían automáticamente en comunista. [...] Precisamente por ser la bandera de la democracia aquella a la que se ha alistado la República, la España oficial que nos rige. Precisamente por ser el peligro máximo que se cierne sobre la actual España ese de la bandera de Ginebra, es por lo que este libro ha dedicado sus campanas de más alto vuelo a tocar tan a rebato. ¡Alerta pueblo genuino y sindicalista de España! ¡Alerta, muchachos tradicionalistas de España! ¡Alerta, Genio de España! ¡Qué nos roban, que nos matan a España! ¡Qué se la llevan! ¡Qué se la llevan! [...] Si yo hablo de bandera fascista en España, es bajo una sola condición: que el fascismo para España no es fascismo, sino ca-to-li-ci-dad. Otra vez: catolicismo. No os llaméis a engaño. Os lo vengo advirtiendo lealmente desde que he pronunciado la divisa genial de España: César y Dios. Auguro que está llegando la hora de una Cruzada en el mundo. Qué el sepulcro de Cristo en el mundo se pierde y se pulveriza. Y los bárbaros vienen. Y los grandes ciclos históricos de los pueblos se preparan. [...] El Genio de España, con sus milenios de muertos, está llamando a nuestros corazones en ascua viva. ¡Qué comparación con la chusma política actual!

127 IdeA, día

manuelp Tranqui, tron, Respira hondo. ¡Oxígeno! ¡Que se nos va!... Picotazol, 3 mg, ¡6!, ¡8!

128 bacon, día

Perieimi A propósito de Rousseau (95), del romanticismo (90), en el que tanto influyó Rousseau, y del buenismo, tan del día por ser la "ideología" del que nos rige, y del maltrato a los niños, asunto del que hablaba ayer Gaditano, conviene recordar que Rousseau: a) decía que todos los niños nacían buenos por naturaleza, propugnaba una educación muy "liberal" y, sin embargo, b) abandonó a sus propios hijos

129 IdeA, día

Perieimi Déjale, y tú tampoco cambies de táctica, sigue diciendo topicazos y tonterias en plan sabihondo y pedante, hay a quien le divierten esas cosas.

130 Sorel, día

Para una semblanza veraz del tipejo de Rousseau, la obra Intelectuales de Paul Johnson.

131 Perieimi, día

Aunque hay mucho "ruido" ahora en este pacífico lugar de debate e intercambio que es el blog, Rousseau se dedicaba a consolar viudas lugareñas (¡qué!?, "un oficio tan digno como otro cualquiera", qué lástima que no le hubiera dedicado más tiempo); ni más ni menos que Miguel Hernández cuando le sobraba tiempo entre custodia y custodia de rebaños. Si hay alguien contra el que se descarga a gusto P. Johnson, ese es B. Rusell. No creo que estos personajes tengan interés como modelos morales.

132 bacon, día

Sorel 130 De ese autor (un inglés católico, como Chesterton, del vi que escribía Vd. el otro día, y del que tantos buenos textos nos ha puesto DeElea), me acabo de bajar por la patilla (a la salud de la sgae) la Historia del Cristianismo, que no sé cuándo podré leer. -------------- Perieimi 131, interesante, otro libro que habrá que leer. Hasta ahora, para mi, Russell era el más respetable de los progres. -------------- IdeA, me interesó mucho lo que puso de Messori hace unos días; la calumnia contra la Iglesia Católica es algo que está adquiriendo una dimensión acoj.onante y de lo que apenas se habla.

133 bacon, día

132 muy bueno, sobre Intelectuales, de Paul Johnson, con un fragmento de Moa: http://www.arbil.org/(66)inte.htm

134 Sorel, día

# bacon ¡Cuidadín, cuidadín, que la banda de Teddy Bautista se puede infiltrar en los sitios más insospechados y darnos un disgusto! Se acaba de ahorrar usted de 20 a 25 eurazos del ala.

135 bacon, día

Sorel 134 sgae= ladronesdemierda

136 Sorel, día

Me despido por hoy. Ríanse de la tragicomedia de "La Celestina" en comparación con la que voy a disponerme a presenciar. Buenas noches. Nota: Voten al tito Floren.

137 bacon, día

sobre la sgae, hoy http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009050900_52_754629__Opinion-Manda-huevos

138 bacon, día

más sobre la honorabile societá http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009050900_52_754621__Opinion-Rayando-obscenidad

139 ShinBeth, día

bacon #120 Pues me encanta que entre todos lleguemos a las mismas conclusiones que Voegelin , es una buena compania para compartir. Pero en el fondo lo que dice Oswald y lo que digo yo cae por su propio peso. Todos las decisiones en este mundo las toman personas , aunque se escondan detras de gremios y organizaciones o gobiernos. Asi que el ultimo responsable deben ser siempre una persona o varias , nunca entes abstractas.

140 ArrowEco, día

VV Voegelin era un mamarracho resentido. No sé como pueden dejarse llevar por ciertos libelos propagandistas.

141 DeElea, día

140# Arrow en qué te basas para decir eso?.

142 ShinBeth, día

ArrowEco #140 Eres un provocador nato, pero me encanta. Yo insisto en la responsabilidad de las personas para las decisiones que toman y para los actos que cometen , por eso es tan importante la base etica y moral para ir por el buen camino en esta vida. Yo no soy partidario de invocar a Dios como responsable para las tonterias y los disparates que cometemos las personas. Pero bien es cierto que Dios nos dá las pautas que hay que seguir para tener esa base etica y moral necesaria para hacer el bién para nosotros y los demas. Yo creo en la existencia del infierno , porque sinó yo no tendria ningun freno para deslizarme por el camino del mal.

143 DeElea, día

ShinBeht “Asi que el ultimo responsable deben ser siempre una persona o varias , nunca entes abstractas.” Eso que dice esta muy bien pero creo que no vale para lo que se estaba hablando, no llega al final del camino, final donde precisamente esta el problema.

144 ArrowEco, día

VV ¿Cómo que en qué me baso DeElea? Reconocería a un masón a 30 kilómetros con los ojos tapados, solo por el olor.

145 DeElea, día

Co-ño Arrow pero en concreto en que te basas para opinar así de Voegelin

146 ShinBeth, día

DeElea #143 A lo que quiero llegar es que no cometamos el error de culpar "el sistema" , llamese estado de derecho , democracia, dictadura , oligarquia etc etc , de las barbaridades que se cometen. El responsable son siempre las personas que lo componen y que toman las decisiones. Hay sistemas con mayor o menor control interno para evitar grandes desastres , pero si no se vigilan muy estrechamente esos mecanismos de control , acaban corrumpiendose.

147 ShinBeth, día

ArrowEco #144 Voegelin no es precisamente un masón. Desmonta la base de la masoneria , el gnosticismo , con mucho acierto. Vamos, que los masones no le ven con mucho cariño.

148 gaditano, día

Veo que idea y arrow se han pasado el sábado insultando, que es lo suyo. O intentándolo. Estos neofascistas o tardofranquistas es lo único que saben hacer.Para otra cosa no parecen valer. Yo, por si alguien tiene curiosidad, me he ido a uno de esos modestos circos ambulantes que aún deambulan por España. El circo me gusra más que cuando era niño, aunque creo que estaría de acuerdo con que se prohibiesen los animales, por lo menos los grandes,como se ha hecho en Inglaterra ya hace muchos años. Pero confieso que, escrúpulos morales aparte, he estado en un tris de salir en el descanso a la pista a hacerme la foto a lomos del elefante, como han hecho muchos niños y alguna mujer.( En general,los varones tenemos más miedo al ridículo todavía hoy). Recuerdo el libro de Ramón Gómez de la Serna sobre el circo y aquella foto suya dando una conferencia desde un trapecio del Circo price de Madrid. (Por cierto me es imposible imaginarme a De Elea, Arrow, Idea, mescaler o a manuel p haciendo algo parecido. De Moa no estoy seguro, puede que su trasfondo de humor gallego, aunque lo esconde bastante, le permitiese alguna vez gestos así, no sé...) Bueno, la función, con todas sus limitaciones, una delicia, un asombro, un triunfo del espíritu y del sueño sobre la materia. Mi momento favorito: ver a un joven hipopótamo comerse un melón entero, corteza incluida, de un mordisco, con la pulpa chorreándole por la boca hasta el suelo. En el circo la materia carnal se hace espíritu: lo hacen los acróbatas, los trapecistas, los malabaristas. Reflexionen señores de la teología solemne y pesada: el circo como experiencia espiritual. La carne pierde peso y rigidez y se hace sueño y alma ante nuestros ojos, los objetos se desgravitan y obedecen a la magia de las manos humanas,y la música,!ah, la estridente música del circo, la mejor música del mundo decía el gran Ramón Gómez de la Serna! Denme un pasodoble tocado por el saxofón o la trompeta de un payaso de nariz colorada y zapatos desmesurados y que se quiten Beethoven y Mozart, los Beatles y el folk, el rock y la dodecafonía. Emocionado e inspirado por el espectáculo he compuesto esta pequeña greguería en homenaje a Ramón,lo que ahora los pedantes llaman un koen o minipoema japonés: "La trapecista era hermosa, pero aún más hermosa era su sombra" Firmado: gaditano- Circo Roma-Santiago de Compostela.9 de mayo,2009.

149 ArrowEco, día

VV Es un gnóstico, o lo que es lo mismo, un cristiano cabalizado.

150 ArrowEco, día

VV Sincretismo, nueva era. Enemigos de la Iglesia dentro de la Iglesia.

151 DeElea, día

ShinBeth #146 Bueno si lo que usted quiere decir es que si nos descalabran de una pedrada, que no culpemos a la piedra sino al que nos la ha lanzado, pues bien, en eso estoy de acuerdo claro.

152 ShinBeth, día

#151 DeElea exacto Por otra parte hay que tener cuidado de buscar la malvada mano del hombre en todo lo que nos acecha. El anglosajón dice "shit happens" y tiene razón. Tampoco nos olvidemos que existe la naturaleza que es obra de Dios y que sigue sus propias reglas. La parafernalia del "cambio climatico" es un buen ejemplo donde intentan meter la mano del hombre con calzador. Si tenemos cambio climatico desde miles de milliones de años y ahora van algunos y nos quieren vender que el responsable es el hombre.

153 ArrowEco, día

VV gadititi Consúltalo con egarense, pero para mí que en otra vida fuiste el hijo de la mujer barbuda. Y te daba unas collejas...

154 ArrowEco, día

VV #147 ¿Qué Voegelin ha desmontado qué? ¿Me dice en dónde ha leído eso?

155 ArrowEco, día

VV ¿Nunca se ha preguntado como se ha logrado la cohabitación del cristianismo y el judaismo en el movimiento neocon norteamericano? A través del gnosticismo. Pero nosotros somos Católicos Integrales y dan en duro.

156 gaditano, día

Arrow: aunque yo supiese la centésima parte de la poca psicología que sé sabría que a tí, si no bofetadas o azotes y capones, sí te han humillado de niño una y mil veces. Aunque es posible que intentes olvidarlo. Me hubiese encantado ser el hijo de la mujer barbuda y haber crecido en un circo, pero me tuve que conformar con una abuela mía que toda su vida lució un bigote blanco digno de un general retirado.

157 ShinBeth, día

ArrowEco #154 http://www.casadellibro.com/libro-los-protocolos-memoria-historica/2900001257835

158 ArrowEco, día

VV ¿Eso cuenta Melmoth en su libro?

159 gaditano, día

Que los Protocolos son un fraude ha sido demostrado hace décadas, pero muy recientemente Taguieff ha dedicado unos centenares de páginas a desmenuzar la historia de sus orígenes, sus sucesivas ediciones y la influencia y los grupos que los han utilizado, desde los nazis a los comunistas pasando por los islamistas actuales. Uno de los libros de efectos más siniestros de la historia humana. En algunos paises están prohibidos. Aquí los reprodujo el fanático de momia, y ahora arrow parece haber tomado el relevo. O quizá es idea, sus opiniones son tan parecidas que me confunden. Da vergüenza ajena entrar en un blog donde haya gente tan ignorante o tan malévola como para seguir prestando crédito a este archidesvelado fraude. Me taparé la nariz al teclear "enviar"

160 Perieimi, día

Y, disculpe la intromisión, Independientemente de la "integralidad" y del "antisionismo", que distingue del antisemitismo, al parecer. Tanto Voegelin como Le Guillou, para los que la gnosis era lo que para otros la secularización, y a la que daban lugar preeminente, es "una perversión de la verdad cristiana".

161 ShinBeth, día

ArrowEco #158 arnoschmidt39@yahoo.es contacto , porfa

162 gaditano, día

Retorno de los Sabios de Sión "Los protocolos de los sabios de Sión" ha sido una de las falsificaciones más perdurables de todos los tiempos, creída todavía hoy a pesar de su naturaleza de fraude, asumida todavía por el odio antisemita en no pocas parte del mundo. Hace poco menos de un año, el secretario del Consejo Legislativo palestino se basaba en los argumentos de "Los protocolos" para afirmar que Israel no tiene derecho a existir porque sería un Estado fundamentado en el expolio, el asesinato y el racismo, por ser representante de la "estirpe de Satán". Después del ensayo "La nueva judeofobia", el pensador francés Pierre-André Taguieff -que no es judío, ni apoya la estrategia de Sharón y propugna un Estado para Israel y otro para Palestina- dedica un extenso estudio a la descripción y análisis de la judeofobia planetaria, "Predicadores del odio". A partir del estereotipo del judío como enemigo del género humano, una de las irracionalidades más homicidas de todos los tiempos fue ganando terreno, desde los "pogroms" al Holocausto y a la actual ola de violencia judeófoba en Europa, amalgamada con elementos nuevos como son el antiamericanismo y la antiglobalización. El judío que controlaba la gran conspiración mundial fue bolchevique como ahora es ciudadano de "Judea-York", al timón de los propósitos más oscuros del capitalismo y del sojuzgamiento del mundo musulmán trasnacional. Tanta aberración desemboca en la "nazificación" de los judíos mientras la extrema-izquierda europea se islamiza en el empeño de erradicar el Estado de Israel. Para la nueva judeofobia, Sión equivale más que nunca al Occidente imperialista y corrupto. Vuelven "Los protocolos" como "bestseller" en el mundo árabe: la conspiración judía controla los Estados Unidos, los Estados Unidos dominan el mundo, los Estados Unidos protegen Israel. La solución para todo ha de ser un Islam revolucionario, opuesto radicalmente a Occidente. De paso se niega el Holocausto; pasado mañana, habrá ocasión de justificarlo. La judeofobia se incorpora en sus términos más "light" a los mandamientos de lo políticamente correcto. EN el caso del terrorismo islamista, Taguieff recuerda que la ilusión pacifista consiste en creer que nosotros señalamos al enemigo o que su existencia depende de nuestra voluntad, porque es el enemigo quien nos señala y escoge. No es otra la asignatura pendiente de la sociedad española después del mega-atentado del 11-M, mientras todos los días va siendo desmantelada, por suerte, una porción molecular de Al-Qaida. Acaba siendo infantilista el destino de los gobiernos que pretendan vivir en un mundo sin enemigos, como es la dorada intención de Rodríguez Zapatero, aunque busque la arquitectura arcangélica de una "Alianza de civilizaciones". Esa post-historia no es más que una variante escabrosa del limbo. PRONTO se reveló la falsedad de aquellos apócrifos protocolos de los sabios de Sión encargados y financiados por la policía secreta rusa a principios del siglo XX, pero han proseguido circulando como un manual universal del odio ilimitado. En España hubo la traducción de Pablo Montesinos Espartero en 1927, otra auspiciada por la embajada alemana en 1933 y la tercera es de 1977. Como tipo étnico mítico, el judío -dice Taguieff- sería el enemigo absoluto, protagonista del gran complot y del crimen ritual, enemigo invisible, entre tinieblas, conspirando "entre los bastidores de la Historia". Desde entonces, lo falso, ficticio y plagiario de "Los protocolos" alimenta viejos y nuevos resentimientos. Es un estigma paranoico que el gran maniqueísmo reaparezca en la era de las complejidades. En definitiva, los judíos conspiraron sistemáticamente para vivir en el éxodo, ser víctimas de "pogroms" y guetos, para morir incinerados y para que ahora les echen al mar. Ficha * Valenti puig

163 gaditano, día

Pierre-André Taguieff, Les protocoles des Sages de Sion (Faux et usajes d´ un faux), Berg International-Fayard, París, 2004. Se trata de la más completa revisión de los famosos Protocolos universalmente difundidos como prueba del supuesto complot judío para la dominación del mundo. Taguieff, junto con Norman Cohn, demuestra acabadamente el fraude urdido por la policía zarista, la celebre Ojrana en 1902. Del mismo autor, puede leerse La nueva judeofobia, Gedisa, Barcelona, 2003. Debe recordarse el libro liminar de Norman Cohn, El mito de los sabios de Sión, Candelabro, Buenos Aires, s.f.

164 gaditano, día

Pierre-André Taguieff, Les protocoles des Sages de Sion (Faux et usajes d´ un faux), Berg International-Fayard, París, 2004. Se trata de la más completa revisión de los famosos Protocolos universalmente difundidos como prueba del supuesto complot judío para la dominación del mundo. Taguieff, junto con Norman Cohn, demuestra acabadamente el fraude urdido por la policía zarista, la celebre Ojrana en 1902. Del mismo autor, puede leerse La nueva judeofobia, Gedisa, Barcelona, 2003. Debe recordarse el libro liminar de Norman Cohn, El mito de los sabios de Sión, Candelabro, Buenos Aires, s.f.

165 gaditano, día

Pierre-André Taguieff, Les protocoles des Sages de Sion (Faux et usajes d´ un faux), Berg International-Fayard, París, 2004. Se trata de la más completa revisión de los famosos Protocolos universalmente difundidos como prueba del supuesto complot judío para la dominación del mundo. Taguieff, junto con Norman Cohn, demuestra acabadamente el fraude urdido por la policía zarista, la celebre Ojrana en 1902. Del mismo autor, puede leerse La nueva judeofobia, Gedisa, Barcelona, 2003. Debe recordarse el libro liminar de Norman Cohn, El mito de los sabios de Sión, Candelabro, Buenos Aires, s.f.

166 gaditano, día

Pierre-André Taguieff, Les protocoles des Sages de Sion (Faux et usajes d´ un faux), Berg International-Fayard, París, 2004. Se trata de la más completa revisión de los famosos Protocolos universalmente difundidos como prueba del supuesto complot judío para la dominación del mundo. Taguieff, junto con Norman Cohn, demuestra acabadamente el fraude urdido por la policía zarista, la celebre Ojrana en 1902. Del mismo autor, puede leerse La nueva judeofobia, Gedisa, Barcelona, 2003. Debe recordarse el libro liminar de Norman Cohn, El mito de los sabios de Sión, Candelabro, Buenos Aires, s.f.

167 gaditano, día

Pierre-André Taguieff, Les protocoles des Sages de Sion (Faux et usajes d´ un faux), Berg International-Fayard, París, 2004. Se trata de la más completa revisión de los famosos Protocolos universalmente difundidos como prueba del supuesto complot judío para la dominación del mundo. Taguieff, junto con Norman Cohn, demuestra acabadamente el fraude urdido por la policía zarista, la celebre Ojrana en 1902. Del mismo autor, puede leerse La nueva judeofobia, Gedisa, Barcelona, 2003. Debe recordarse el libro liminar de Norman Cohn, El mito de los sabios de Sión, Candelabro, Buenos Aires, s.f.

168 gaditano, día

Pierre-André Taguieff, Les protocoles des Sages de Sion (Faux et usajes d´ un faux), Berg International-Fayard, París, 2004. Se trata de la más completa revisión de los famosos Protocolos universalmente difundidos como prueba del supuesto complot judío para la dominación del mundo. Taguieff, junto con Norman Cohn, demuestra acabadamente el fraude urdido por la policía zarista, la celebre Ojrana en 1902. Del mismo autor, puede leerse La nueva judeofobia, Gedisa, Barcelona, 2003. Debe recordarse el libro liminar de Norman Cohn, El mito de los sabios de Sión, Candelabro, Buenos Aires, s.f.

169 ShinBeth, día

gaditano Estoy totalmente de acuerdo con Vd , la autoria de los "Protocolos" no está para nada demostrada. Para mi la supuesta autoria por parte de la Ochrana es tan dudosa como la de "los judios".

170 ArrowEco, día

VV shin Tienes un emilio.

171 ArrowEco, día

VV #160 Eres más ingenuo de lo que pensaba o me quieres hacer más tonto de lo que soy. Me quedo con la segunda.

172 DeElea, día

Carta IX Mi querido Orugario: Espero que mi última carta te haya convencido de que el seno de monotonía o "sequía" que tu paciente está atravesando en la actualidad no te dará, por sí mismo, su alma, sino que necesita ser adecuadamente explotado. Ahora voy a considerar qué formas debería tomar esta explotación. En primer lugar, siempre he encontrado que los períodos bajos de la ondulación humana suministran una excelente ocasión para todas las tentaciones sensuales, especialmente las del sexo. Esto quizá te sorprenda, porque, naturalmente, hay más energía física, y por tanto más apetito potencial, en los períodos altos; pero debes recordar que entonces los poderes de resistencia están también en su máximo. La salud y el estado de ánimo que te conviene utilizar para provocar la lujuria pueden también, sin embargo, ser muy fácilmente utilizados para el trabajo o el juego o la meditación o las diversiones inocuas. El ataque tiene mucho mayores posibilidades de éxito cuando el mundo interior del hombre es gris, frío y vacío. Y hay que señalar también que la sexualidad de los bajos es sutilmente distinta, cualitativamente, de la de los altos; es mucho menos probable que conduzca a ese débil fenómeno que los humanos llaman "estar enamorados", mucho más fácil de empujar hacia las perversiones, mucho menos contaminado poresas concomitancias generosas, imaginativas e incluso espirituales que tan a menudo hacen tan decepcionante la sexualidad humana. Lo mismo ocurre con otros deseos de la carne. Es mucho más probable que consigas hacer de tu hombre un buen borracho imponiéndole la bebida como un anodino cuando está aburrido y cansado, que animándole a usarla como un medio de diversión junto con sus amigos cuando se siente feliz y expansivo. Nunca olvides que cuando estamos tratando cualquier placer en su forma sana, normal y satisfactoria, estamos, en cierto sentido, en el terreno del Enemigo. Ya sé que hemos conquistado muchas almas por medio del placer. De todas maneras, el placer es un invento Suyo, no nuestro. Él creó los placeres; todas nuestras investigaciones hasta ahora no nos han permitido producir ni uno. Todo lo que podemos hacer es incitar a los humanos a gozar los placeres que nuestro Enemigo ha inventado, en momentos, o en formas, o en grados que Él ha prohibido. Por eso tratemos siempre de alejarnos de la condición natural de un placer hacia lo que en él es menos natural, lo que menos huele a su Hacedor, y lo menos placentero. La fórmula es un ansia siempre creciente de un placer siempre decreciente. Es más seguro, y es de mejor estilo. Conseguir el alma del hombre y no darle nada a cambio: eso es lo que realmente alegra el corazón de Nuestro Padre. Y los bajos son el momento adecuado para empezar el proceso. Pero existe una forma mejor todavía de explorar los bajos; me refiero a lograrlo por medio de los propios pensamientos del paciente acercade ellos. Como siempre, el primer paso consiste en mantener el conocimiento fuera de su mente. No le dejes sospechar la existencia de la ley de la Ondulación. Hazle suponer que los primeros ardores de su conversión podrían haber durado, y deberían haber durado siempre, y que su aridez actual es una situación igualmente permanente. Una vez que hayas conseguido fijar bien en su mente este error, puedes proseguir por varios medios. Todo depende de que tu nombre sea del tipo depresivo, al que se puede tentar a la desesperación, o del tipo inclinado a pensar lo que quiere; al que se le puede asegurar que todo va bien. El primer tipo se está naciendo raro entre los humanos. Si, por casualidad, tu paciente pertenece a él, todo es fácil. No tienes más que mantenerle alejado de cristianos con experiencia (una tarea fácil hoy día), dirigir su atención a los pasajes adecuados de las Escrituras, y luego ponerle a trabajar en el desesperado plan de recobrar sus viejos sentimientos por pura fuerza devoluntad, y la victoria es nuestra. Si es del tipo más esperanzado, tu trabajo es hacerle resignarse a la actual baja temperatura de su espíritu y que gradualmente se contente convenciéndose a sí mismo de que, después de todo, no es tan baja. En una semana o dos le estarás haciendo dudar si los primeros días de su cristianismo no serían, tal vez, un poco excesivos. Habíale sobre la "moderación en todas las cosas". Una vez que consigas hacerle pensar que "la religión está muy bien, pero hasta cierto punto", podrás sentirte satisfecho acerca de su alma. Una religión moderada es tan buena para nosotros como la falta absoluta de religión —y más divertida. Otra posibilidad es la del ataque directo contra su fe. Cuando le hayas hecho suponer que el bajo es permanente, ¿no puedes persuadirle de que su "fase religiosa" va a acabarse, como todas sus fases precedentes? Por supuesto, no hay forma imaginable de pasar mediante la razón de la proposición: "Estoy perdiendo interés en esto" a la proposición: "Esto es falso". Pero, como ya te dije, es en la jerga, y no en la razón, en lo que debes apoyarte. La mera palabra fase lo logrará probablemente. Supongo que la criatura ha atravesado varias anteriormente —todas lo han hecho—, y que siempre se siente superior y condescendiente para aquellas de las que ha salido, no porque las haya superado realmente, sino simplemente porque están en el pasado. (Confío en que le tengas bien alimentado con nebulosas ideas de Progreso y Desarrollo y el Punto de Vista Histórico, y en que le des a leer montones de biografías modernas; en ellas, la gente siempre está superando "fases", ¿no?) ¿Te das cuenta? Mantén su mente lejos de la simple antítesis entre lo Verdadero y lo Falso. Bonitas expresiones difusas —"Fue una fase", "Ya he superado todo eso"—, y no olvides la bendita palabra "Adolescente". Tu cariñoso tío, ESCRUTOPO C. S. Lewis Cartas del Diablo a su Sobrino

173 gaditano, día

Te equivocas shin Beth, El tomazo de Taguieff te dará el texto contra Napoleón III que luego utilizó el agente de la policía del zar, en París, si no recuerdo mal, para componer Los Protocolos.Y muchos otros detalles también sobre toda su historia. Compruébalo.

174 Ro, día

Hola. Bueno nada, nada. Solo quería decir que yo leí La Celestina estando en el instituto. No sé si en 3º o en COU. Estaba el libro en el temario de los de letras y yo era de ciencias. Me dió por leerme los libros de la asignatura de los de letras. Así que yo no recibí ninguna lección sobre la obra ni nada. Sólo me puse a leer directamente los libros que tenían que leer los de letras. Recuerdo sobre todo Pedro Páramo de Jun Rulfo, que me encantó, La Celestina, que también (creo que había alguno también de Eduardo Mendoza. También me pareció muy simpático). Bueno pués sin saber nada sobre la obra, me puse a leerla, y... flipé mucho. Mucho. Pero aún habría de flipar más porque me pasó que el primer acto me alucinó. Lo sentía muy cercano a mí. Me identificaba mucho con el tema y con los sentimientos de los personajes. Yo tendría 17 o 16 años y lo que yo había conocido del amor era algo parecido a lo del primer acto. Pasado el primer acto, yo noté mucho cambio. Noté como que todo lo que se había planteado en el primero, ya se empezaba a desarrollar y a concluir. Cuando para mí eran temas imposibles de concluir. Ese amor extraño y loco ¿a donde llevaría? Luego. después de leerlo, como me gustó, lei mas sobre el libro en el libro de literatura de los de letras y me enteré que el primer acto era obra de otro autor. Me llevé una buena sorpresa de lo acertado de mi intuición. (aunque yo no había llegado a pensar que eran obra de diferenes autores, pero sí había notado un cambio). Por eso para mí La Celestina es sobre todo el primer acto. De lo que sigue, ahora al leer lo que escribe Don Pio y otros me sorprende no recordar muchas cosas que ahora, al verlas aquí, sí me parecen muy apreciables y hasta geniales de Fernando de Rojas. Pero yo me quedé en el primer acto. Quizás porque no me pareció bien del todo como lo continuó F de Rojas. A mí es que me ha pasado que siempre me he fijado en mis cosas más que nada. O sea yo veía pelis y realmente no me fijaba nunca en el argumento. Y tampoco podía seguir una trama ni argumento ni nada. Yo solo me fijaba en la psicología de los personajes. Como se relacionaban. Lo que se contestaban unos a otros. sus reacciones. Pero no era capaz de nada más. Me di cuenta de esto cuando empecé a fumar porros. Con ellos me pasó que, en cierto sentido me abrieron a otras cosas que yo no hacía o sentía. Con los porros sí podía fijarme y seguir una trama; qué pasaba (no sólo la reacción de los personajes y sus sentimientos y relaciones). Me dí cuenta de lo que he dicho: que antes no era capaz de seguir esas historias, tramas, sucesos. Bueno pués nada más. Tambien sobre los viajes a pié y en solitario (otra experiencia que he podido vivir muy intensamente gracias tambien a los porros- esto de los viajes en solitario me recuerda mucho también a Castaneda), os pongo este enlace de Bear Grylls. http://beargrylls.com/ontv.html Ahora trato de no perderme un programa suyo en la Discovery Channel (un canal que me tiene enamorado)