
Ronaldo
Nazario, 'El Fenómeno', parece dispuesto a dejar atrás dos años
de lesiones, incertidumbre y miedo, para mostrar porqué un día recibió
ese apodo y ayudar a Brasil a conquistar el tan soñado quinto campeonato
mundial de fútbol.
Campeón del mundo con Brasil en 1994 --en aquella oportunidad solo estuvo en el banco de suplentes--, Ronaldo buscaba en Francia-98 la confirmación de sus virtudes, pero una convulsión pocas horas antes de la final ante Francia echó esa ilusión por los suelos, y tuvo que cargar la derrota sobre sus espaldas.
En 1999 comenzó la serie de problemas que hizo temer por su futuro: las rodillas del jugador, especialmente la derecha, ya no soportaban el peso y la fuerza de sus arrancadas. En una primera lesión (rotura de ligamentos), Ronaldo estuvo casi un año lejos de las canchas.
Al retornar, bastó la primera aceleración fulminante para que la rodilla derecha quedase destrozada. El fantasma de un abandono prematuro del deporte asustó a muchos, especialmente a los amantes de su fútbol, que mezcla fantasía con potencia en estado puro.
Sin embargo, Ronaldo se dedicó pacientemente a su recuperación, tratándose con los mejores médicos de Francia, Italia y Brasil. En 2002, 'El Fenómeno' regresó a las canchas.