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Está claro que la versión "Jozic 2002" de Croacia impone mucho menos respeto que la maravillosa selección de Blazevic de 1998. Tampoco se puede negar que los semifinalistas de Francia 98 superaron la fecha de caducidad cuando los estrategas del medio campo Aljosa Asanovic y Zvonimir Boban y el sólido defensa Slaven Bilic se batieron en retirada. Sin embargo, los viejos sabuesos Davor Suker, Alen Boksic y Robert Prosinecki siguen ahí para demostrar que todavía les queda un resquicio de vida y, quizás, lo que es más importante, ahora están rodeados de una nueva generación cargada de promesas.
Los tres veteranos de Croacia, últimamente en buena forma, se dirigirán a Asia con más esperanzas que expectación. Al fin y al cabo, Suker sólo llegó a transformar en una ocasión durante la fase de clasificación, Prosinecki es uno de los visitantes habituales de la sala de rehabilitación y Boksic parece tan sólo una sombra del pasado; sin embargo, con los croatas, siempre pasa lo mismo: parece que hace falta que se celebre una competición oficial para que puedan demostrar de lo que son capaces.
No obstante, la prensa y los aficionados de su país se muestran preocupados ante el complicado proceso de renovación generacional, y la ausencia de Tomislav Sokota, delantero del Benfica, a causa de una lesión en el tendón de Aquiles, no ha hecho más que exacerbar sus temores. Por ello, Jozic ha tenido que recorrerse los campos del Calcio y la Bundesliga para poder elevar la moral del equipo: Davor Vugrinec (Lecce) se encuentra en su mejor momento de forma y podría muy bien ser el digno sucesor de su tocayo Suker, al igual que Tomislav Maric. El ariete del Wolfsburg, un desconocido en su país de origen, es otro de los nombres que se están barajando en la mente del seleccionador, que ha estado meditando su opción final durante varios meses entre una lista de 35 jugadores.
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