
El
seleccionador croata, Mirko Jozic, ha recorrido un largo camino
para llegar a la Copa Mundial de Corea-Japón. Su carrera como jugador
no fue exactamente un camino de rosas. Tuvo que moverse mucho, pasando
seis temporadas en la segunda división yugoslava. Sin embargo, como
táctico y como descubridor de jóvenes promesas, Jozic se ha situado
entre los mejores del mundo. Empezó a entrenar en 1972, como técnico
de los juveniles del FC Junac. Durante doce años, se movió entre
casi todos los niveles de las categorías inferiores de fútbol en
la antigua Yugoslavia y dirigió dos años y medio a la selección
yugoslava sub-21. En 1987, ocupó el banquillo del conjunto sub-20
que conquistaría el Campeonato Mundial en Chile.
Tras la agitación política que se vivió en la antigua Yugoslavia en 1989, sus viajes lo llevaron a Chile, donde guió a Colo Colo, un grande chileno, a la consecución de tres títulos de liga consecutivos y la primera Copa Libertadores ganada por un equipo del país andino. Allí, en 1994, se hizo cargo de la selección. Luego, en 1995, Jozic se marchó al norte, a México, donde fichó por el América. Al año siguiente regresó a Croacia, con el Hajduk Split. Justo un año después, se encontró en el lugar más impensable, entrenando al Al Hilal de Arabia Saudí, equipo con el que logró una Copa Asiática. Hace cuatro años volvió a Sudamérica, esta vez al Newell's Old Boys de Argentina. Y en 1999, Jozic retornó a Europa, como primer entrenador del Sporting de Lisboa portugués. Por último, en 2000, tras una frenética trayectoria futbolística, siempre yendo de un sitio a otro, Jozic se encontró de vuelta en su país, Croacia, como seleccionador nacional, con una Copa Mundial haciéndole señas.
Sin embargo, no se emocionó precisamente al oír el sorteo del grupo G, en el que también figuran Italia, Ecuador y México. El veterano preparador murmuró con una mezcla de abatimiento y desafío: "Ojalá pudiese elegir otro grupo, pero no puedo. Con todo, creo que podemos pasar a la segunda fase. Ése es nuestro objetivo y no quiero cambiarlo". Croacia, semifinalista en Francia 98, tiene un equipo ahora cuatro años más viejo, con apenas refuerzos desde que cayera estrepitosamente ante los campeones de la anterior edición, en un grupo repleto de toda clase de peligros.