
Paulo César Wanchope, habilidoso delantero del Manchester City de Inglaterra, es sin duda la estrella de la selección de Costa Rica, que este año tendrá su segunda actuación en una Copa del Mundo.
Nacido en una familia de tradición futbolística hace 25 años, Wanchope ha logrado convertirse en el jugador costarricense más reconocido de la actualidad y en el mejor ubicado internacionalmente.
Desde 1995 empezó a destacarse en el club Herediano, de la primera división de Costa Rica, y en 1997 saltó al balompié internacional, fichado por el Derby County, de Inglaterra, por poco menos de un millón de dólares.
Su excelente desempeño en el Derby County le abrió las puertas para entrar al West Ham United en el verano de 1999, pero su paso por ese club inglés fue un tanto atropellado y en el 2000 fue transferido al Manchester City, que pagó por él más de cinco millones de dólares.
En el proceso eliminatorio que le permitió a Costa Rica clasificar en el primer lugar de la Concacaf, Wanchope tuvo un brillante papel, contribuyendo con sus jugadas de fantasía a definir algunos de los más importantes compromisos.
El espigado jugador, de 1,91 m de estatura y temperamento un tanto irascible, fue también una de las grandes figuras de la Copa América Colombia 2001, en la que Costa Rica, invitado de última hora, cumplió una meritoria labor.